20 mar. 2012

bizcocho de anís de la señora Orlanda




Un pedazo bizcocho, por lo alto, lo esponjoso que queda y por lo buenísimo que está. Igual lo veis grande, y es que es grande, pero os aseguro que no dura nada, por curiosidad lo pesé y pesaba más de un kilo. Cuando vi los ingredientes que llevaba me recordó mucho a las rosquillas que hacemos en casa y no dudé en probarlo, me ha gustado mucho y será otro de los bizcochos que repetiré seguro.




ingredientes
4 huevos medianos
100 ml de licor de anís
50 ml de aceite de girasol
250 ml de leche
400 gr de azúcar
400 gr de harina de trigo

  (repostería o fuerza)
un sobre de levadura en polvo

ralladura de un limón










elaboración

Precalentamos el horno a 180 ºC y preparamos el molde, en mi caso he usado un molde de corona de 24 cm, lo untamos de mantequilla y lo espolvoreamos con harina.
Como siempre los ingredientes a temperatura ambiente. Yo he usado harina de trigo, mitad de fuerza, mitad repostería.




Batimos los huevos, hasta que queden bien montados y sin dejar de batir vamos añadiendo poco a poco el resto de ingredientes en el orden que aparecen. Vertemos esta masa en el molde y horneamos durante 45 minutos, pero como siempre el tiempo dependerá de cada horno. Lo sacamos, dejamos reposar 15 minutos, lo desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla. Espolvoreamos con azúcar glas y ya lo tenemos listo. Bien facilito y con un resultado buenísimo.



Fuente: del blog Kanela y limón

18 mar. 2012

croquetas de espinacas


Ya van unas cuantas recetas de croquetas, y como son una manera fantástica de camuflar verdura, hoy toca disfrazar un poco a las espinacas, poco amigas de los niños, al menos preparadas como verdura pero así preparadas con besamel la cosa puede cambiar mucho.

La manera de prepararlas es casi idéntica a las espinacas con besamel. Recordar que si las haceis y poneis huevo cocido mejor no congelarlas pues el huevo se queda acartonado.
Si echais un vistazo a todas las recetas de croquetas que tengo editadas siempre las hago de la misma manera, tan solo cambio el relleno. Misma cantidad de harina que de mantequilla y de leche esa cantidad por 10. La masa tiene que quedar fina y espesa y esto no se consigue a base de añadir harina, sino reduciéndola y manteniéndola en ebullición, hasta que espese. Y luego dejar enfriar bien la masa, yo la dejo toda una noche en la nevera.


ingredientes
50 gr de mantequilla
50 gr de harina
500 ml de leche
200 gr de espinacas frescas
1 huevo cocido
1/2 diente de ajo
un poco de queso rallado
25 gr de cebolla
50 gr de jamón cocido







elaboración
Limpiamos bien las espinacas, las retiramos el tallo y las troceamos un poco. Guardamos unas hojas para la presentación. También se pueden utilizar espinacas congeladas, tan solo hay que cocerlas en agua hirviendo y escurrirlas muy bien.
En una cazuela ponemos aceite a calentar y en el ponemos a pochar a fuego suave el diente de ajo picado y la cebolla también picada, hasta que esta esté tierna, añadimos el jamón muy picadito, lo salteamos un poco e incorporamos las espinacas frescas bien escurridas (o las congeladas una vez cocidas y escurridas). Salamos. Al principio veremos que no entran en la cazuela, pero a medida que cogen calor irán mermando. Sin dejar de removerlas las cocinamos durante unos minutos. Reservamos.



A parte preparamos la besamel, en un cazo a fuego suave, ponemos la mantequilla y cuando esté fundida, añadimos la harina que cocinamos unos minutos, para que pierda su sabor a crudo, pero sin dejar que tome color. A continuación vamos echando poco a poco la leche caliente sin dejar de remover, importante para que nos quede una besamel rica y sin grumos, así hasta terminar la leche y lo cocinamos unos 15 minutos. Con cuidado de que no se nos pegue. Añadimos las espinacas que hemos preparado y el queso rallado, y cocinamos durante un par de minutos más. Probamos y si hiciera falta añadimos un poco de sal.




Extendemos la masa en una fuente, en una capa de unos 2 centímetros de grosor para poder formar mejor las croquetas. Para que en la parte superior no se nos forme una costra, la untamos con un poco de aceite o bien ponemos un film transparente.
Dejamos enfriar bien. Formamos las croquetas, bien con ayuda de dos cucharas o bien con las manos, para lo cual nos ayudará si nos las untamos con aceite, las pasamos por harina, huevo y por último por pan rallado. Las freímos en abundante aceite caliente y dejamos escurrir bien sobre papel de cocina. 


16 mar. 2012

quesitos de kefir


En esta entrada quiero enseñaros los quesitos que he hecho con kefir, en otras ocasiones he hecho queso cremoso, una delicia para untar unas tostaditas bien como desayuno o como aperitivo. Hoy quería probar a hacer un queso más del estilo queso fresco. Al igual que el de untar, este se hace de la misma manera, sólo que hay que dejar escurrir más el kefir, después ponerlo sobre una gasa y darle forma (yo con unos aros de emplatar) y dejar que siga soltando suero. Esto mismo se puede hacer con yogures griegos.


El kefir en el colador donde escurre el suero, como veis el kefir ha mermado bastante, ya que empezamos con el embudo lleno hasta arriba.



Y esta es la consistencia que tienen los quesitos.






Aquí teneis dos quesitos que he hecho, uno "natural" y otro "a las finas hierbas", junto con el suero que han soltado que se guarda y se puede usar para hacer pan, por ejemplo.



14 mar. 2012

verdel en escabeche


El verdel..., un pescado azul de temporada, que tenemos que aprovechar pues ademas de estar bien rico y ser muy nutritivo, es muy económico.

Es un pescado que se deteriora muy rápido, por lo que hay que quitarle la tripa cuanto antes y procurar consumirlo lo más rápido posible. Se puede preparar de muchas maneras, cocido, al horno, en adobo, frito, en croquetas, albóndigas y por supuesto en escabeche que es es una buena opción para preparar este pescado, que en otras zonas también recibe el nombre de caballa, sarda o verta. En escabeche al igual que el verdel se pueden hacer muchos más pescados como la trucha, sardinas, chicharritos y por supuesto bonito. 

ingredientes
4 verdeles
1 cebolla hermosa
1-2 zanahorias ralladas
2-3 dientes de ajo sin pelar
2-3 hojas de laurel
unos granos de pimienta
1 vaso de vinagre
1 vaso de agua
sal y aceite

elaboración
Limpiamos bien los verdeles, les quitamos la cabeza, los dejamos enteros y los cortamos en trozos de unos dos dedos de grosor, tambien podemos hacerlos filetes, bastoncitos.. aquí según el gusto de cada cual.
Sazonamos los trozos, los pasamos ligeramente por harina y los freimos por tandas en aceite. Una vez frito los pasamos a una cazuela o fuente.
En una sartén con aceite ponemos la cebolla partida en juliana, unos granos de pimienta, los dientes de ajo enteros y sin pelar, las hojas de laurel y la zanahoria rallada. Sazonamos y cocinamos a fuego suave hasta que la cebolla esté transparente. Añadimos con cuidado el vinagre y un par de minutos después añadimos el agua. Cuando comience a hervir dejamos cocer a fuego suave unos minutos para que el vinagre pierda fuerza. Si nos gusta más fuerte el escabeche añadimos un poco menos de agua, eso según os guste. Todo esto lo echamos sobre los trozos de verdel que deben quedar cubiertos y dejamos enfriar. El escabeche queda mejor si lo dejamos de un día para otro, o incluso más tiempo, ya que el pescado se empapa más y queda más jugoso y más sabroso.




A la hora de servir se puede comer sólo o podemos añadirlo a una ensalada, en lugar del bonito, para lo cual tan sólo hay que limpiarlo bien de espinas, que tiene unas cuantas… y desmenuzarlo.





10 mar. 2012

pimientos rellenos de bacalao con tomate y choriceros


Poco a poco voy aumentando las recetas con bacalao, un pescado que tanto fresco como en salazón es una delicia. Combina de lujo con pimientos ya sean verdes, rojos asados, choriceros... así que hoy rellenamos unos pimientos, que son los más socorridos de cuantos tiene la gastronomía vasca, yo he utilizado pimientos del piquillo, pero perfectamente se pueden usar los llamados "del pico" e incluso pimientos verdes. Para hacer estos pimientos no es necesario usar lomos de bacalao, mejor si usamos piezas que resulten más económicas, e incluso bacalao desmigado.


ingredientes
400 gr de bacalao desalado
12 pimientos del piquillo
1 cebolla pequeña
un poco de pimiento verde
25 gr de mantequilla
25 gr de harina
250 ml de leche

para la salsa
1 cebolla
1 cazo de salsa de tomate
2 dientes de ajo
una guindilla de cayena (opcional)
pulpa de 3 pimientos choriceros
caldo
aceite y sal












elaboración
Desalamos el bacalao, teniendo la precaución de no dejarlo demasiado soso, pues le quitaríamos la gracia, desalao si pero no soso, el tiempo variará desde las 24 a las 48 horas según las piezas que elijamos. Ponemos también a remojo los pimientos choriceros.
Secamos bien el bacalao y si tiene piel y espinas se las quitamos y con ello  hacemos un poco de caldo.
A los pimientos choriceros les sacamos la pulpa con ayuda de un cuchillo, el agua de remojarlos no lo tiramos, igual lo podemos usar para aligerar la salsa.
Ponemos a escurrir los pimientos del piquillo y por supuesto tampoco hay que tirar el jugo. 

Para hacer el relleno es casi igual que para hacer las croquetas de bacalao. Ponemos un poco de aceite en un cazo a fuego medio y rehogamos la cebolla y un trozo de pimiento verde cortado todo muy fino. En cuanto lo tengamos pochado, sin dejar que coja color, incorporamos el bacalao bien desmigado y, seguimos rehogando todo unos minutos. Añadimos la harina, removemos la mezcla y echamos poco a poco la leche bien caliente. Nos quedaran aún más ricos si previamente ponemos a cocer en esa leche una cola de bacalao, por supuesto desalada. Cocemos todo ello durante cinco minutos más sin dejar de mover. Probamos por si necesita un poco de sal, dejamos que la masa se enfríe en una bandeja y una vez fría rellenamos los pimientos del piquillo. Yo en este caso los he rellenado y los he dejado tal cual, pero otra opción que queda estupenda es rebozarlos.



Para hacer la salsa rehogamos la cebolla junto con los ajos en un cazo o sartén a fuego suave y cuando esté pochado, agregamos la carne de los pimientos choriceros, la salsa de tomate y parte del caldo que hemos preparado, nos tiene que quedar una salsa ligera que dejamos cocinar durante 10 minutos. Lo pasamos por el pasapuré para mantener todo el color y si queremos la salsa más fina la pasamos por un colador. 
Si la salsa nos queda muy líquida podemos engordarla con un poco de maizena disuelta en agua fría y si es al contrario añadimos un poco del jugo de los pimientos del piquillo o un poco del agua de remojar los pimientos choriceros. Salpimentamos. Esta salsa la podemos tener hecha con antelación.
Por último, en una cazuela amplia colocamos la salsa y sobre ella, los pimientos rellenos. Dejamos cocer todo a fuego lento, para que no se nos salga el relleno, durante 5 minutos y a disfrutar.
En lugar de esta salsa también se pueden hacer con salsa vizcaína o con salsa de txipirón.



7 mar. 2012

verdel en adobo


Ya llevamos unos cuantos días con verdel en nuestros mercados, un pescado que me encanta, y es una pena que este año, de nuevo, la costera vaya a durar tan poco, así que hay que aprovechar, hoy toca en adobo, una manera perfecta y rica de disfrutarlo, lo hago de la misma manera que preparé el marrajo, pero también podeis hechar un vistazo al marmitako de verdel, al verdel rebozado con pimientos, al verdel frito o a los pimientitos verdes rellenos de verdel o si queréis variar un poco, albóndigas de verdel.




ingredientes
3-4 verdeles
3-4 dientes de ajo
50 ml de aceite
50 ml de agua
100 ml de vinagre
1 cucharadita de pimentón (dulce o picante)
½ cucharadita de orégano
sal


para rebozar y freir

1-2 huevos
harina
aceite














elaboración
Limpiamos los verdeles de espinas y de piel, los fileteamos y los cortamos formando bastoncitos más o menos del mismo tamaño.
Preparamos el adobo, para ello ponemos en un bol, los ajos bien picados, el vinagre, el orégano, el pimentón (yo he utilizado dulce), el aceite y el agua. Lo mezclamos bien y añadimos los trozos del pescado que hemos sazonado. Todo ello lo dejamos macerando 3-4 horas (más o menos) en la nevera, moviéndolo de vez en cuando para que todos los pedazos se impregnen por igual.



Pasado ese tiempo sacamos el pescado del adobo, lo escurrimos bien y lo rebozamos, lo pasamos por harina, huevo batido y lo freimos en una sartén con aceite hasta que esté doradito, lo dejamos escurrir sobre papel de cocina. También se pueden hacer en tempura.
Para preparar la tempura, en un bol ponemos unas 4 cucharadas de harina de tempura a la que añadimos agua muy fría hasta que nos quede una masa ligeramente espesa.






5 mar. 2012

doowaps



De nuevo he puesto en marcha la panificadora, pero a este paso veo que no la saco rentabilidad porque la mayor parte del pan y los bollos los he amasado a mano, pero bueno poco a poco la iré cogiendo el punto. Como veis he hecho estos doowaps que he sacado del blog de Cristina, Kanela y limón, que tiene unas recetas fantásticas.
Están buenísimos y duran lo que tardan en enfriarse, a mi me han salido siete, pero claro esto depende del tamaño que les demos.

1 mar. 2012

conejo asado con ajo, mostaza y perejil


El conejo es una carne que lo tiene todo, un sabor delicioso, proteinas de alto valor biológico y muy pocas grasas, por si fuera poco su precio está al alcance de cualquier bolsillo y con la que se pueden preparar exquisitas recetas. Sé que mucha gente no es amiga de comer esta carne, pues se sustituye por pollo o por costilla de cerdo y todos contentos.
En casa si que nos gusta, esta vez lo pusimos al horno, pero marinado de esta manera y a la barbacoa, de pecado..., pero esto lo dejaremos para otra ocasión.

ingredientes
4 muslitos de conejo
2-3 dientes de ajo
perejil picado
zumo de ½ limón
1 vaso de agua
un poco de vino blanco
1 cucharadita de mostaza
1 chorrito de vinagre
aceite y sal




elaboración
Sazonamos la carne y la embadurnamos bien con el aceite, los ajos bien picaditos, el zumo de limón y el perejil, y lo dejamos en la nevera durante un par de horas.
Colocamos los muslos en una bandeja de horno y añadimos un vaso de agua y un poco de vino blanco. Lo metemos en el horno precalentado a 190-200 ºC, durante 25-30 minutos. Pasado ese tiempo damos la vuelta a los cuatro muslos y los dejamos que se terminen de asar otros 20-25 minutos. Durante todo ese tiempo iremos echando por encima (rociando) de vez en cuando el jugo que hay en el fondo de la bandeja, cuidando de que la bandeja no se quede seca, por lo que si es necesario añadiremos más vino o agua.



Cuando estén hechos, ponemos los muslos en una fuente. Ponemos en un cazo al fuego la salsa que hay en la bandeja, en el momento que comience a hervir añadimos la cucharadita de mostaza (yo he usado mostaza diáfana estragón) el vinagre y un poco más de perejil, lo mantenemos un momento al fuego y ya lo tenemos listo para salsear sobre los muslos.
Podemos acompañar este asado con una buena ensalada, unos champiñones... o como yo con unas patatas asadas con ajos.