29 dic. 2014

quiché de foie, manzana y queso de cabra


Una de las frutas que más se utiliza en la cocina es la manzana, al menos en la mía, es una aliada perfecta para preparar todo tipo de platos tanto dulces como salados, y hoy forma parte de los ingredientes de esta tarta salada que nos hará quedar de maravilla, está tan rica que es mejor programar más de un trozo por persona, ya que seguro que se pedirá más de un "bis".

ingredientes 
1 manzana grande laminada
1 lámina de masa quebrada
150 g de foie de canard
200 g de queso de cabra
200 ml de nata para cocinar
3 huevos tamaño "L"













elaboración
La masa quebrada la podemos hacer nosotros, pero si no queremos complicarnos mucho utilizamos una lámina de pasta brisa comprada.
Una vez estirada la masa, forramos con ella el fondo y las paredes de un molde de tarta, ligeramente engrasado, pinchamos el fondo varias veces con un tenedor y la cubrimos con papel de horno presionando bien las paredes para que no se bajen al cocer, ponemos un buen puñado de legumbres secas para evitar que la pasta suba y la horneamos a 180-200 ºC durante 10-15 minutos.
Sacamos el molde del horno, retiramos las legumbres y dejamos enfriar un poco.




En el fondo de la masa horneada colocamos el foie desmenuzado, luego la manzana, y por último el queso de cabra desmenuzado. Batimos los huevos y les añadimos la nata, sazonamos este batido y cubrimos la tarta con él. La metemos en el horno, precalentado a 200-210 ºC, durante 30 minutos o hasta que esté cuajada.




Fuente: una receta del blog Hecho en casa.



26 dic. 2014

intxaursaltsa - crema de nueces


La intxaursaltsa, es otro postre típico del País Vasco y muy ligado a estas fechas, es una crema de nueces de una consistencia parecida a unas natillas un poco espesas, aunque esto dependerá del gusto de cada casa. Como digo, se hace a base de nueces machacadas y cocidas en leche azucarada y aromatizada con canela. Un postre invernal, contundente y calórico, que tradicionalmente se tomaba junto con las castañas o la compota, en Navidad, cuando en los caseríos y medios rurales se comía lo que se había guardado en estaciones más generosas. No olvidemos que los turrones no se generalizaron en el País Vasco y su entorno hasta pasada la década de los 40 del siglo pasado.



Preparar esta crema no es difícil, tan solo requiere un poco de paciencia y cuidado para que no se pegue. Probadla y seguro que la repetiréis.
También nos puede servir de acompañamiento de otros postres o ser la base de tartas, flanes, rellenos, helados, tostadas, turrones...



ingredientes
125 g de nueces sin cáscara
500-550 ml de leche
100 g de azúcar
un trozo de canela en rama














elaboración

Aplastamos las nueces con un mazo de madera o en un mortero, hasta conseguir una pasta fina para que no nos quede la crema con tropezones de nueces.
En un cazo ponemos a hervir la leche con el palito de canela, cuando rompa el hervor retiramos la canela y agregamos la pasta de nueces y el azúcar. Lo cocemos a fuego muy suave durante media hora, hasta que nos quede una crema ligera, removiéndola para que no se pegue, si notamos que queda demasiado líquida, dejamos cocer un poco más, si queda muy espesa, la aligeramos con leche antes de sacarla del fuego.

La servimos en boles individuales, pudiéndola tomar caliente, templada o fría. Y si no te gustan los tropiezos también se puede colar.







18 dic. 2014

brazo gitano de espinacas relleno de ...


... esta vez de bonito y tomate, pero no hay que quedarse con una variedad, los rellenos pueden ser tantos como queráis, de paté de jamón con queso, de chaca... Como entrante siempre tiene mucho éxito, y si os preocupa que lleve espinacas deciros que no se notan para nada, pero siempre las podéis eliminar. Además es un pastel que cunde mucho, se reparte fácilmente en porciones más o menos finas y se puede dejar hecho con antelación. Y aunque os parezca un poco raro este bizcocho relleno con crema pastelera es un postre 10, eso sí decorado con azúcar glass e incluso con un merengue.
En Bilbao hasta mediados del siglo pasado era muy popular la tarta de espinacas, una base de hojaldre horneado, como un volován sin tapa, rellena de una crema pastelera con espinacas y con un ligero adorno de merengue, será receta para más adelante.
Y si decidimos no complicarnos tanto haciendo el bizcocho, pues nada, lo sustituimos por
 pan de molde o por una plancha de bizcocho comprado y listo...

ingredientes
110 g de harina
4 huevos tamaño "L"
una pizca de sal
1/2 cucharadita de levadura química
50 g de azúcar
50 g de espinacas frescas

para el relleno de bonito
3 latas pequeñas de bonito en aceite
1 cebolla pequeña picada
1 pimiento verde pequeño picado
unos pocos pimientos rojos asados
salsa de tomate casera
mahonesa para cubrir

yemas de huevo cocidas para adornar
pimientos para adornar

elaboración
Precalentamos el horno a 170-180 ºC. Batimos los huevos junto con el azúcar en un bol grande con ayuda de unas varillas eléctricas hasta que la masa quede bien espesa y esponjosa, triplicarán su volumen. Se montarán mejor si al principio ponemos el bol dentro de otro con agua caliente.
A continuación con una cuchara de madera o espátula incorporamos poco a poco, removiendo con movimientos suaves y envolventes, la harina tamizada junto con la levadura y la sal, mejor en forma de lluvia, hasta que la mezcla quede homogénea. Obtendremos una masa suave y espumosa. Por último mezclamos con cuidado las espinacas frescas bien picaditas.

Cubrimos la placa de horno con papel de hornear y extendemos la mezcla hasta que quede una capa fina y uniforme. Metemos la bandeja en el horno durante unos 8-10 minutos. Lo sacamos del horno, dejamos que se enfríe un poco y lo desmoldamos sobre un trapo ligeramente humedecido, lo enrollamos y dejamos enfriar.
Desenrollamos el bizcocho y lo rellenamos, esta vez con bonito, lo enrollamos de nuevo poco a poco, con cuidado para que no se rompa y una vez formado el brazo gitano recortamos los bordes, lo colocamos sobre la fuente de servir, lo cubrimos con salsa mahonesa y adornamos a nuestro gusto.




El relleno de bonito lo hacemos de la siguiente manera; ponemos un poco de aceite en una sartén y a fuego suave pochamos la cebolla y el pimiento verde hasta que empiecen a tomar color. Escurrimos bien.
Escurrimos y desmenuzamos el bonito, añadimos la cebolla y el pimiento bien escurridos, el pimiento rojo asado picado y salsa de tomate suficiente para que quede una mezcla espesa.
Para hacer el relleno de chaca, picamos bien 1 loncha gordita de jamón cocido, unos 4 palitos de chaca o surimi, unos langostinos cocidos y 2 huevos también cocidos. Añadimos salsa mahonesa y mezclamos. A esto le puedes añadir también un poco lechuga, bonito...





14 dic. 2014

pastelitos de queso y cuajada con compota de manzana


Tarta de cuajada y queso de toda la vida, presentada en raciones individuales y poniendo en lugar de la tradicional mermelada de frambuesa una rica compota de manzana, que podemos también sustituir por membrillo, higos...


ingredientes
masa quebrada
500 ml de leche entera
200 g de queso crema
un trozo de canela en rama
un poco de canela en polvo
1 sobre de cuajada
5 cucharadas de azúcar
compota de manzana











elaboración

Para hacer la compota de manzana, pelamos dos o tres manzanas, las descorazonamos y cortamos en trocitos pequeños. Espolvoreamos un par de cucharadas de azúcar, mejor quedarse cortos y si al final queda poco dulce siempre se puede añadir un poco más, y una cucharadita de zumo de limón. Dejamos reposar unos minutos (la manzana soltará agua) y ponemos a cocer a fuego lento con la cazuela tapada, durante 10-15 minutos, hasta que esté muy bien cocida, esta vez nos interesa que quede muy cocida, casi puré. Dejamos enfriar. Si queda algo espesa, se le añade un poco de agua.




Con la masa quebrada hacemos unas tartaletas, si no tienes moldes no corras a comprarlos, en esta entrada puedes ver como hacerlas. También las podemos hacer con masa de galletas.
Bueno y una vez que tenemos la compota y las tartaletas listas hacemos el relleno.
Del medio litro de leche, separamos un vaso en el cual batimos el contenido del sobre de cuajada y el queso crema.
Calentamos el resto de la leche con el trozo de canela en rama y el azúcar, cuando esté bien caliente, añadimos el contenido del vaso, removemos hasta que veamos que quiere hervir, lo retiramos unos segundos del fuego y sin dejar de remover lo colocamos de nuevo en el fuego hasta que comience a hervir. Retiramos del fuego, quitamos la canela y sin dejarla enfriar, pues nos interesa que se mantenga líquida, empezamos a rellenar nuestros pastelitos. En el fondo de cada tartaleta ponemos un poco de la compota, vertemos cuajada hasta llegar casi hasta arriba y dejamos enfriar por completo. Antes de servirlas ponemos un poco más de compota espolvoreada con un toque de canela y unas nueces peladas.








También podemos prescindir de las tartaletas y presentar la cuajada en copas: un poco de galleta molida, fruta (mermelada, compota), cuajada y para terminar de nuevo fruta.






pan

8 dic. 2014

pastel de bonito y espinacas


Si en la receta anterior el pastel era sólo de bonito, este además lleva espinacas, un dos por uno, verdura y pescado en un pastel salado que en casa nos gustan mucho, se puede hacer también de pescados frescos, de pescados ya salteados o aprovechar 
pescado que haya sobrado... ya que no siempre vamos a hacer croquetas o canelones. Otra idea para preparar esta misma receta sería en forma de quiché.


ingredientes
3 huevos tamaño "L"
2 latas pequeñas de atún al natural o en aceite
1 lata pequeña de pimientos rojos
150 ml de nata para cocinar
100 g de gambas peladas
100 g de espinacas frescas
50 g de queso rallado o en porciones
sal y pimienta molida









elaboración

Precalentamos el horno a 180 ºC.
Abrimos las latas de bonito y lo ponemos a escurrir bien, si es bonito en aceite este nos servirá para aliñar alguna ensalada. Una vez escurrido lo desmigamos bien.
Cascamos los huevos en un bol, añadimos la nata y el bonito, lo batimos un poco, salpimentamos al gusto y añadimos el resto de ingredientes muy bien picaditos: gambas, pimientos, espinacas y queso.




Engrasamos un molde con un poco de aceite o mantequilla y vertemos la mezcla anterior. Podemos poner por encima un poco más de queso rallado, eso al gusto, el cual habrá que añadir a los ingredientes.
Metemos el molde en el horno y lo dejamos cocer durante 35-45 minutos más o menos, como siempre el tiempo es orientativo, dependerá del tipo de molde que usemos y por supuesto de nuestro horno, ir vigilando a partir de media hora y antes de sacar comprobar que está hecho pinchando con un palillo su interior, este tiene que salir prácticamente limpio. En lugar de meter directamente el molde en el horno, también podemos ponerlo al baño maría e incluso cocerlo en el microondas.
Dejamos reposar el pastel unos minutos antes de desmoldarlo y cortarlo en porciones. Lo podemos acompañar con un poco de mahonesa o salsa rosa y como guarnición una ensalada.
También lo podemos hacer con merluza en vez de bonito.




fuente: del blog "El desván de Galatea".

5 dic. 2014

pudin de bonito en conserva con calabacín


Una receta con la que comeremos pescado sin darnos cuenta y que admite cualquier tipo de pescado, merluza, cabracho, bacalao... tanto en fresco como cocinado. Esta vez el pastel es de bonito y como no estamos en temporada utilizamos una conserva, que puede ser de mayor o menor precio o calidad, todo depende de lo que nos queramos o podamos gastar. Un plato que podemos hacer con antelación y que podemos comer tanto frío como caliente.


ingredientes
1 lata de 400 g de bonito en aceite de oliva
4 huevos tamaño "L"
250 ml de nata para cocinar o leche evaporada
4 cucharadas de salsa de tomate, 100 g
mantequilla y pan rallado para el molde

sal y pimienta










elaboración

Una vez abierta la lata de bonito, lo ponemos a escurrir bien, acordaos de no tirar el aceite, es perfecto para aderezar ensaladas. Una vez escurrido lo desmigamos bien.
Si lo hacemos con bonito fresco tan solo hay que trocearlo, quitar piel y espinas y pasarlo un poco por una sartén ligeramente engrasada. Si no tenemos bonito suficiente podemos completar la receta con gambas o con palitos de cangrejo.






En un bol batimos los huevos, salpimentamos al gusto y añadimos la salsa de tomate, la nata y el pescado. Podemos triturar con ayuda de una batidora.
Engrasamos un molde con un poco de aceite o mantequilla y vertemos la mezcla anterior.
Metemos el molde en el horno precalentado a 180 ºC durante 40-50 minutos más o menos, como siempre el tiempo es orientativo, ir vigilando a partir de media hora y antes de sacar comprobamos que está hecho pinchando con un palillo su interior, este tiene que salir prácticamente limpio. En lugar de meter directamente el molde en el horno, también podemos ponerlo al baño maría.
Lo podemos acompañar con un poco de mahonesa o salsa rosa y como guarnición una ensalada o unos palitos o láminas de calabacín en tempura o rebozados. Y untado en un pan tostado también es una fiesta...





27 nov. 2014

garbanzos con chorizo


Cuando llega el frío no solo renovamos el armario, sino que también cambiamos nuestra manera de cocinar, apetecen platos calientes, más consistentes y llenos de energía, así que preparamos más caldos, más potajes de verdura, más legumbre o sea llegan los platos de cuchara que tanto nos gustan. Hoy toca un plato de garbanzos y para darles un poco de gracia los acompañamos con un poco de chorizo.


ingredientes
400-500 g de garbanzos cocidos
300 ml de caldo de carne
chorizo al gusto
una pizca de pimentón dulce
1 cebolla pequeña
1-2 tomates según tamaño
1 diente de ajo
perejil fresco picado
2 huevos cocidos










elaboración

En una cazuela calentamos un poco de aceite y rehogamos la cebolla bien picada junto con el diente de ajo. Cuando la cebolla esté tierna y ligeramente doradita añadimos el chorizo troceado y lo sofreímos durante unos minutos (también lo podemos poner una vez desgrasado). Añadimos el tomate previamente pelado y picado y dejamos hacer a fuego suave hasta que espese, momento en el que añadimos una pizca de pimentón. Dejamos cocer unos minutos e incorporamos los garbanzos escurridos y el caldo. Proseguimos la cocción a fuego suave otros 15 minutos, agregando más caldo si fuera necesario.
Añadimos el huevo cocido, un poco de perejil picado y listos para servir.



¿Quién dice que para comer un buen plato de legumbre hay que pasarse toda la mañana en la cocina?






19 nov. 2014

magdalenas de espinacas, jamón y queso


Si buscas una manera de camuflar las espinacas, esta es una opción a tener en cuenta, en tamaño pequeño estas magdalenas son un bocado con el que se sorprende en la mesa, yo las he hecho con espinacas frescas en crudo y con espinacas ligeramente rehogadas con cebolla y de ambas formas quedan bien. Y si no te gusta esta verdura, también las puedes hacer con calabacín y pimiento, con puerro y jamón...


ingredientes
1 huevo tamaño "L"
60 g de aceite de girasol
120 g de leche entera
150 g de harina
una pizca de bicarbonato
1 cucharadita de azúcar
1/2 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de levadura química
50 g de queso rallado
100 g de espinacas frescas
30 g de jamón curado o cocido, bien picado
50 g de cebolla (opcional)
un poco de aceite







elaboración

Picamos muy menuda la cebolla y las espinacas. A continuación calentamos un poco de aceite en una sartén y sofreímos la cebolla, cuando esté ligeramente dorada añadimos las espinacas y las rehogamos durante uno o dos minutos. Reservamos. Si elegimos poner las espinacas en crudo este paso nos lo saltamos.



Cascamos el huevo en un bol y lo batimos ligeramente. Añadimos el aceite, la leche y la sal y lo mezclamos todo hasta tener una emulsión homógenea. Con ayuda de una cuchara de madera o espátula incorporamos poco a poco la harina tamizada junto con la levadura y el bicarbonato. Por último, añadimos los trocitos de jamón, las espinacas y el queso rallado (el que más os guste).
Precalentamos el horno a 180 ºC y mientras se calienta metemos la mezcla en la nevera a enfriar.




Ponemos 12 moldes de papel en los huecos de una bandeja para magdalenas o dentro de flaneras, los llenamos con la masa hasta 3/4 partes de su capacidad y los horneamos a 180 ºC alrededor de 25 minutos. Una vez hechas retiramos la bandeja del horno, dejamos reposar las magdalenas 5 minutos dentro del molde, las desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Otra opción es utilizar un molde de pudding y hacer un pastel que luego cortaremos en láminas y servirlo con un poco de mahonesa o salsa rosa.





Fuente: blog Yoya's Treat




10 nov. 2014

bacalao dos salsas, pil-pil y bizkaina



Hoy un plato de bacalao preparado con dos de las salsas más habituales con las que se prepara este pescado,

pil-pil y bizkaina. La primera se hace emulsionando aceite con los jugos que suelta el propio bacalao y la bizkaina, que se hace a base de pimientos choriceros, ...os apetece una pequeña degustación?
Las recetas en los siguientes enlaces: bacalao al pil-pil y bacalao bizkaina.




10 oct. 2014

canapes variados


Los canapés son pequeños entrantes, rápidos y fáciles de preparar, por lo general compuestos de una delgada rebanada de pan de molde, natural o integral, untada de mantequilla o mahonesa y que podemos recubrir con todo tipo de ingredientes, es cuestión de imaginación. Hay que prepararlos de un tamaño lo bastante pequeño como para que se puedan coger con una mano y poder comerlos como mucho en dos bocados. Hoy he preparado unos canapés de kiwi, otros de queso y membrillo y otros de salchicha.


ingredientes
pan de molde
mahonesa rebajada con leche o nata
kiwi cortado en rodajas finas
pimiento morrón cortado en tiras
anchoas en aceite
queso fresco o queso crema
dulce de membrillo
salchichas frankfurt
mostaza y ketchup
gelatina (opcional)









elaboración

La elaboración no puede ser menos complicada. Si dejamos preparados todos los ingredientes podemos montar los canapés en el último minuto. 
Mezclamos mahonesa con un poco de leche o nata. Cortamos las rebanadas del pan de molde con un corta pastas o cuchillo sacando de cada una 4 trozos con forma circular o cuadrada.

Para los canapés de kiwi, cogemos los panes cortados en círculos, los untamos con la mezcla de mahonesa y leche, encima colocamos una rodaja de kiwi sin que sobresalga del pan, para acabar con unas tiras de pimiento y un trozo de anchoa.





Para los canapés de queso y membrillo, untamos los panes cortados en círculos con mahonesa rebajada en leche, luego colocamos una capa de queso y encima una loncha de membrillo.




Para los canapés de salchicha, untamos el pan con forma cuadrada, lo untamos con la mezcla de mahonesa y leche, encima colocamos un trozo de salchicha (o rodajas) y decoramos con pimiento rojo, 
mostaza y ketchup. Por supuesto ni que decir tiene que estos son los preferidos de mis hijos y claro está, nunca faltan en mis bandejas de canapés.



Si no los vamos a consumir inmediatamente después de su elaboración los podemos abrillantar con gelatina.




21 sept. 2014

tarta de queso sin horno


Tartas de queso hay una gran variedad, unas que van al horno y otras que no lo necesitan, para mí, estas últimas que se hacen a base de cuajada o de gelatina son perfectas para el verano, las preparo con antelación de forma rápida y sencilla y al horno le doy vacaciones.
Esta tarta es todo un clásico de los recetarios, con la que disfrutaremos de este último domingo de verano, que mal que nos pese se acaba. 



ingredientes
200 g de galletas
75 g de mantequilla
350 ml de nata de montar
50 ml de leche entera
400 g de queso crema
100 g de azúcar
8 g de gelatina neutra, 5 hojas

mermelada de frambuesa, higos, 
    fresa, membrillo...








elaboración 
Para hacer la masa de galletas, colocamos estas dentro de una bolsa y las trituramos bien con ayuda de un rodillo. Las echamos en un bol y las mezclamos con la mantequilla reblandecida. Forramos con film transparente el fondo de un molde desmoldable para bizcochos de 24-26 cm de diámetro, extendemos la mezcla de galletas, la alisamos haciendo presión con el dorso de una cuchara o con los dedos hasta obtener una capa uniforme sobre el fondo. Guardamos en la nevera hasta que quede bien firme.



Para hacer el relleno hidratamos las hojas de gelatina en un poco de agua.
Mezclamos la nata con el queso crema, la leche y el azúcar de forma que no quede ningún grumo y calentamos un poco (la mezcla no tiene que hervir). Añadimos la gelatina remojada y escurrida a esta mezcla templada de manera que con el calor se deshaga, removemos bien hasta tener una crema homogénea y la vertemos sobre el fondo de galletas.





Dejamos enfriar bien en la nevera varias horas, hasta que todo quede bien cuajado, siendo lo más oportuno elaborarla de un día para otro.
Una vez fría la cubrimos con la mermelada de frambuesa o de cualquier otro sabor aligerada con unas gotas de agua y desmoldamos.