18 de dic. de 2014

brazo gitano de espinacas relleno de ...


... esta vez de bonito y tomate, pero no hay que quedarse con una variedad, los rellenos pueden ser tantos como queráis, de paté de jamón con queso, de chaca... Como entrante siempre tiene mucho éxito, y si os preocupa que lleve espinacas deciros que no se notan para nada, pero siempre las podéis eliminar. Además es un pastel que cunde mucho, se reparte fácilmente en porciones más o menos finas y se puede dejar hecho con antelación. Y aunque os parezca un poco raro este bizcocho relleno con crema pastelera es un postre 10, eso sí decorado con azúcar glass e incluso con un merengue.
En Bilbao hasta mediados del siglo pasado era muy popular la tarta de espinacas, una base de hojaldre horneado, como un volován sin tapa, rellena de una crema pastelera con espinacas y con un ligero adorno de merengue, será receta para más adelante.
Y si decidimos no complicarnos tanto haciendo el bizcocho, pues nada, lo sustituimos por
 pan de molde o por una plancha de bizcocho comprado y listo...

ingredientes
110 g de harina
4 huevos tamaño "L"
una pizca de sal
1/2 cucharadita de levadura química
50 g de azúcar
50 g de espinacas frescas

para el relleno de bonito
3 latas pequeñas de bonito en aceite
1 cebolla pequeña picada
1 pimiento verde pequeño picado
unos pocos pimientos rojos asados
salsa de tomate casera
mahonesa para cubrir

yemas de huevo cocidas para adornar
pimientos para adornar

elaboración
Precalentamos el horno a 170-180 ºC. Batimos los huevos junto con el azúcar en un bol grande con ayuda de unas varillas eléctricas hasta que la masa quede bien espesa y esponjosa, triplicarán su volumen. Se montarán mejor si al principio ponemos el bol dentro de otro con agua caliente.
A continuación con una cuchara de madera o espátula incorporamos poco a poco, removiendo con movimientos suaves y envolventes, la harina tamizada junto con la levadura y la sal, mejor en forma de lluvia, hasta que la mezcla quede homogénea. Obtendremos una masa suave y espumosa. Por último mezclamos con cuidado las espinacas frescas bien picaditas.

Cubrimos la placa de horno con papel de hornear y extendemos la mezcla hasta que quede una capa fina y uniforme. Metemos la bandeja en el horno durante unos 8-10 minutos. Lo sacamos del horno, dejamos que se enfríe un poco y lo desmoldamos sobre un trapo ligeramente humedecido, lo enrollamos y dejamos enfriar.
Desenrollamos el bizcocho y lo rellenamos, esta vez con bonito, lo enrollamos de nuevo poco a poco, con cuidado para que no se rompa y una vez formado el brazo gitano recortamos los bordes, lo colocamos sobre la fuente de servir, lo cubrimos con salsa mahonesa y adornamos a nuestro gusto.




El relleno de bonito lo hacemos de la siguiente manera; ponemos un poco de aceite en una sartén y a fuego suave pochamos la cebolla y el pimiento verde hasta que empiecen a tomar color. Escurrimos bien.
Escurrimos y desmenuzamos el bonito, añadimos la cebolla y el pimiento bien escurridos, el pimiento rojo asado picado y salsa de tomate suficiente para que quede una mezcla espesa.
Para hacer el relleno de chaca, picamos bien 1 loncha gordita de jamón cocido, unos 4 palitos de chaca o surimi, unos langostinos cocidos y 2 huevos también cocidos. Añadimos salsa mahonesa y mezclamos. A esto le puedes añadir también un poco lechuga, bonito...





14 de dic. de 2014

pastelitos de queso y cuajada con compota de manzana


Tarta de cuajada y queso de toda la vida, presentada en raciones individuales y poniendo en lugar de la tradicional mermelada de frambuesa una rica compota de manzana, que podemos también sustituir por membrillo, higos...


ingredientes
masa quebrada
500 ml de leche entera
200 g de queso crema
un trozo de canela en rama
un poco de canela en polvo
1 sobre de cuajada
5 cucharadas de azúcar
compota de manzana











elaboración

Para hacer la compota de manzana, pelamos dos o tres manzanas, las descorazonamos y cortamos en trocitos pequeños. Espolvoreamos un par de cucharadas de azucar, mejor quedarse cortos y si al final queda poco dulce siempre se puede añadir un poco más, y una cucharadita de zumo de llimón. Dejamos reposar unos minutos (la manzana soltará agua) y ponemos a cocer a fuego lento con la cazuela tapada, durante 10-15 minutos, hasta que esté muy bien cocida, esta vez nos interesa que quede muy cocida, casi puré. Dejamos enfriar. Si queda algo espesa, se le añade un poco de agua.



Con la masa quebrada hacemos unas tartaletas, si no tienes moldes no corras a comprarlos, en esta entrada puedes ver como hacerlas. También las podemos hacer con masa de galletas.
Bueno y una vez que tenemos la compota y las tartaletas listas hacemos el relleno.
Del medio litro de leche, separamos un vaso en el cual batimos el contenido del sobre de cuajada y el queso crema.
Calentamos el resto de la leche con el trozo de canela en rama y el azúcar, cuando esté bien caliente, añadimos el contenido del vaso, removemos hasta que veamos que quiere hervir, lo retiramos unos segundos del fuego y sin dejar de remover lo colocamos de nuevo en el fuego hasta que comience a hervir. Retiramos del fuego, quitamos la canela y sin dejarla enfriar, pues nos interesa que se mantenga líquida, empezamos a rellenar nuestros pastelitos. En el fondo de cada tartaleta ponemos un poco de la compota, vertemos cuajada hasta llegar casi hasta arriba y dejamos enfriar por completo. Antes de servirlas ponemos un poco más de compota espolvoreada con un toque de canela y unas nueces peladas.





También podemos prescindir de las tartaletas y presentar la cuajada en copas: un poco de galleta molida, fruta (mermelada, compota), cuajada y para terminar de nuevo fruta.





8 de dic. de 2014

pastel de bonito y espinacas


Si en la receta anterior el pastel era sólo de bonito, este además lleva espinacas, un dos por uno, verdura y pescado en un pastel salado que en casa nos gustan mucho, se puede hacer también de pescados frescos, de pescados ya salteados o aprovechar 
pescado que haya sobrado... ya que no siempre vamos a hacer croquetas o canelones. Otra idea para preparar esta misma receta sería en forma de quiché.


ingredientes
3 huevos tamaño "L"
2 latas pequeñas de atún al natural o en aceite
1 lata pequeña de pimientos rojos
150 ml de nata para cocinar
100 g de gambas peladas
100 g de espinacas frescas
50 g de queso rallado o en porciones
sal y pimienta molida









elaboración

Precalentamos el horno a 180 ºC.
Abrimos las latas de bonito y lo ponemos a escurrir bien, si es bonito en aceite este nos servirá para aliñar alguna ensalada. Una vez escurrido lo desmigamos bien.
Cascamos los huevos en un bol, añadimos la nata y el bonito, lo batimos un poco, salpimentamos al gusto y añadimos el resto de ingredientes muy bien picaditos: gambas, pimientos, espinacas y queso.




Engrasamos un molde con un poco de aceite o mantequilla y vertemos la mezcla anterior. Podemos poner por encima un poco más de queso rallado, eso al gusto, el cual habrá que añadir a los ingredientes.
Metemos el molde en el horno y lo dejamos cocer durante 35-45 minutos más o menos, como siempre el tiempo es orientativo, dependerá del tipo de molde que usemos y por supuesto de nuestro horno, ir vigilando a partir de media hora y antes de sacar comprobar que está hecho pinchando con un palillo su interior, este tiene que salir prácticamente limpio. En lugar de meter directamente el molde en el horno, también podemos ponerlo al baño maría e incluso cocerlo en el microondas.
Dejamos reposar el pastel unos minutos antes de desmoldarlo y cortarlo en porciones. Lo podemos acompañar con un poco de mahonesa o salsa rosa y como guarnición una ensalada.
También lo podemos hacer con merluza en vez de bonito.




fuente: del blog "El desván de Galatea".