31 dic. 2016

¡¡¡¡¡¡FELIZ AÑO!!!!!!



Os deseo una buena salida y mejor entrada de año. FELIZ 2017 !!!..... Hasta el año que viene!!!! 


pan con poolish

30 dic. 2016

turrón de chocolate con galletas



Este año además de hacer turrones de chocolate con diferentes frutos secos hemos añadido a la lista el de chocolate blanco y este de galletas con frutos secos, la clásica morcilla de chocolate convertida en tableta de turrón, una receta perfecta para que los peques nos ayuden.



ingredientes
300 g de chocolate postres
200-225 g de galletas
125 g de mantequilla
125 g de nueces y avellanas
200 ml de nata líquida

un chorrito de licor (opcional) 











elaboración
Lo primero p
reparamos un par de moldes rectangulares, si no son de silicona, los forramos con papel vegetal. Como yo no tengo ninguno con esa forma, ni tamaño, los he hecho como el año pasado utilizando cartones de leche recortados, bien lavados, secos y ligeramente engrasados.

Después preparamos los ingredientes: ponemos a calentar la nata a fuego suave, no tiene que hervir, y la dejamos templar; machacamos las galletas, ni mucho ni poco, yo he utilizado de tipos maría, digestive y hojaldradas a partes iguales, y las colocamos en un bol.
Partimos los frutos secos.

Troceamos el chocolate, cuanto más pequeño lo hagamos menos tardará en fundirse. Calentamos a fuego medio, un poco de agua en un cazo y después colocamos un bol encima. El agua debe estar caliente pero no tiene que hervir. Ponemos el chocolate en el bol junto con la mantequilla y removemos un poco. Dejamos que se funda poco a poco y removemos de vez en cuando.
El chocolate también lo podemos derretir en el microondas, pero con cuidado de no quemarlo, hay que calentarlo a pequeños intervalos y remover entre ellos.




Cuando esté fundido, retiramos el bol del baño maría y dejamos enfriar un poco, removiéndolo una o dos veces, añadimos la nata y mezclamos bien hasta integrarla. A continuación vertemos esta mezcla sobre las galletas y de nuevo mezclamos hasta que veamos que quedan bien cubiertas. Por último añadimos los frutos secos, y volvemos a mezclar hasta que también queden cubiertos. Si optamos por añadir un licor este es el momento, yo he añadido en una tableta un poco de amaretto.

Una vez que lo tenemos listo lo vertemos en los molde preparados. Lo alisamos con unos ligeros golpecitos, dejamos que se enfríe hasta que endurezca y desmoldamos.






22 dic. 2016

trufas de crema de castañas


Las trufas son una auténtica tentación en la que en días señalados se puede caer, serán el acompañamiento perfecto para el café de fin de fiesta junto con el resto de dulces típicos, pero este año totalmente caseritas, son sencillas de preparar y el tiempo dedicado está sin duda, muy bien empleado.

ingredientes
250 g de chocolate para fundir
350 g de crema de castañas casera
125 g de mantequilla
un poco de ron
cacao amargo en polvo
fideos de chocolate













elaboración

Partimos el chocolate en trozos pequeños o lo rallamos, ya que si son trozos grandes tardará más tiempo en fundirse y lo derretimos al baño María o en el microondas.
Si lo hacemos al baño María, calentamos a fuego medio, un poco de agua en un cazo y después colocamos un bol encima, el agua debe estar caliente pero no tiene que hervir. Ponemos el chocolate en el bol y removemos un poco. Dejamos que se funda poco a poco removiendo de vez en cuando y cuando esté fundido, retiramos el bol.
Si lo hacemos en el microondas, ponemos dentro un bol con el chocolate y lo calentamos en fracciones de 15-20 segundos, removiendo cada vez hasta que se funda, de esta manera evitaremos que se queme.




Cuando esté fundido el chocolate incorporamos la mantequilla, la crema de castañas y añadimos el ron. Mezclamos bien hasta obtener una crema homogénea. Vertemos esta mezcla en un molde intentando dejar una capa de unos 1,5 cm de alto, lo tapamos bien con film para que la superficie no se reseque y dejamos reposar en el frigorífico unas tres horas o hasta que se endurezca.



Cuando la crema esté lista, vamos formando bolitas con ayuda de unas cucharillas, las rebozamos en el cacao tamizado o en los fideos haciéndolas rodar para que se impregnen bien. Las repartimos en las cápsulas de papel o las envolvemos en papel plástico de colores y las dejamos en la nevera en un recipiente hermético hasta el momento de servirlas.

Fuente: del blog Cuinant con mi añadido particular del aromático licor tropical.





18 dic. 2016

croquetas de queso azul y pera


Unas croquetas que funcionan de maravilla como aperitivo, llevan como ingredientes queso y pera, una deliciosa combinación que las hacen irresistibles para los amantes del queso. 
Se pueden dejar ya empanadas en el frigorífico y sólo tendremos que freírlas en el último minuto pero para evitar que se humedezcan las colocamos encima de una bandeja cubierta con papel de cocina y a su vez cubierto con pan rallado.


ingredientes
2 peras conferencia
un poco de azúcar
50 g de queso azul
50 g de harina
50 g de mantequilla
500 ml de leche
1 zanahoria pequeña
sal y aceite
harina, huevo y pan rallado para rebozar










elaboración

Pelamos las peras, las cortamos por la mitad, las descorazonamos y las cortamos en trocitos. Ponemos en una sartén unas gotas de aceite y salteamos la fruta unos minutos, cuando haya soltado su jugo, espolvoreamos un poco de azúcar y dejamos que se caramelice un poco. Dejamos enfriar. Troceamos el queso, la cantidad es un poco al gusto, pero sin poner demasiado para que el sabor de la pera se note también.
Para hacer la besamel, ponemos a fundir la mantequilla en una cazuela, sin que se caliente demasiado, añadimos la harina que rehogaremos durante unos minutos, para que pierda su sabor a crudo, pero sin dejar que tome color. A continuación vamos echando poco a poco la leche caliente, sin dejar de remover, para que quede una besamel cremosa y sin grumos, así hasta terminar la leche. Cocinamos todo unos 20 minutos a fuego suave, cuidando de que no se pegue, después añadimos el queso y la pera que tenemos en espera, lo mezclamos todo bien, sazonamos si es necesario y dejamos cocinar todo un par de minutos más.
Untamos ligeramente un recipiente con aceite y extendemos la masa en una capa de 2 cm de espesor, para formar mejor las croquetas. Lo tapamos con papel transparente, en contacto con la masa, para que no se forme costra y dejamos enfriar bien en la nevera, mejor durante toda la noche.
Cuando esté bien fría formamos con las manos ligeramente enharinadas pequeñas formas de peras procurando aplastarlas en la base para que puedan mantenerse en pie.

Limpiamos, pelamos y cortamos la zanahoria en tiras del tamaño de una cerilla y colocamos una en la punta de cada pera para formar con ellas el rabito.



Un poco antes de servir las peritas, las pasamos por harina, huevo batido y por pan rallado. Las freímos en una sartén con abundante aceite caliente, pero sin que llegue a humear, cuando estén doraditas las sacamos y dejamos escurrir en papel de cocina.
Para evitar que se rompan o se deshagan al freírlas, es muy importante controlar la temperatura del aceite, ya que tiene que estar muy caliente y debe mantenerse así de forma constante, por eso es mejor freír las croquetas por tandas, de pocas en pocas, para que la temperatura del aceite no baje de forma brusca, entre tanda y tanda dejaremos que el aceite vuelva a recuperar calor.






16 dic. 2016

mejillones rellenos de espinacas


Los mejillones rellenos es una receta que asociamos a una comida especial, donde los podemos comer como aperitivo o entrante, son sencillos de preparar y aunque pueda parecer que llevan mucho trabajo, este no es tanto y vale la pena ponerse al lío, es un bocado bien rico.
La receta de hoy es aún mas sencilla y rápida, nos ahorramos el rebozado y la fritura y queda para chuparse los dedos. Es un entrante que quiere emular a la famosa receta de ostras Rockefeller, pero claro está en versión económica y con ingredientes sencillos y muy básicos, lo que hace que sea una receta más cotidiana.
El relleno nos puede servir también para preparar unos huevos gratinados o para rellenar unos espárragos, unos hojaldres, tartaletas e incluso para hacer una empanada.



ingredientes
1 docena de mejillones
1 cucharada de mantequilla
1 diente de ajo
40-50 g de cebolla
75 g de espinacas frescas picadas
200 ml de nata para cocinar
queso parmesano rallado
1 cucharada de pan rallado
sal y pimienta de cayena









elaboración
Limpiamos bien los mejillones con agua fría rascando las cáscaras para que queden sin impurezas. Una vez limpios los ponemos en una cazuela con tapadera a fuego fuerte con un poco de vino blanco o simplemente con un poco de agua. Según se vayan abriendo los sacamos para que la carne del mejillón no quede correosa, los retiramos de la concha, los ponemos en un plato y picamos en trozos no demasiado pequeños. Las conchas las reservamos. El caldo de cocción no lo tiramos, lo colamos y guardamos.
A continuación, derretimos la mantequilla en una sartén y salteamos en ella el ajo y la cebolla. Cuando esté tierna pero sin dejar que tome demasiado color añadimos las espinacas, y cocinamos hasta que estén tiernas. Después incorporamos la nata, un poco de queso, los mejillones, media cucharada de pan rallado y dejamos hacer un par de minutos. En el último momento, espesamos con el resto del pan rallado si vemos que hace falta. Condimentamos y servimos en las conchas sobre una bandeja cubierta con sal gorda para que no se tambaleen.



Si no los vamos a comer al momento, los podemos dejar ya rellenos y darles un calentón un poco antes de servir, yo he puesto un poco más de queso y he dejado que cogiera un poco de color. La sal ayudará también a mantenerles calientes. Pero avisar que pueden quemar, que alguno por...



Fuente: del libro "50 recetas con nombre".



14 dic. 2016

crema dulce de castañas


Las castañas que recogemos cada año, las tenemos que comer enseguida, porque se estropean rápido, así que este año he congelado unas cuantas bolsas, y he hecho unos cuantos botes de crema dulce, ya sé que se pueden secar pero eso por el momento no me compensa.
La crema es una pasada de rica, y viendo lo que cuesta comprarla en el super, me 
compensa el trabajo de pelar las castañas. Por el momento la crema la comemos como si se tratara de mermelada, untada en el pan o en las galletas del desayuno, o añadida a los yogures, pero como en repostería se usa mucho, ya tengo para hacer unas cuantas recetas.


ingredientes
500 g de castañas peladas
500 ml de leche
200-250 g de azúcar
1 cucharadita de esencia de vainilla
agua y sal














elaboración

Lo primero de todo hacemos un corte en la cáscara de cada castaña y las escaldamos en agua hirviendo para así poder pelarlas con facilidad.
Una vez que hemos quitado la cáscara exterior, las cocemos en agua con sal durante 5-7 minutos, las escurrimos y antes de que se enfríen del todo, les retiramos la piel fina.
Cuando estén peladas todas las castañas, las volvemos a poner a cocer en la leche con el azúcar y la esencia de vainilla durante 15-20 minutos, hasta que estén bien tiernas. Quitamos un poco de leche, para no pasarnos en la textura, y las trituramos hasta tener una crema espesa, fina y homogénea, si queda demasiado espesa vamos añadiendo la leche reservada e incluso más leche si se prefiere la crema más ligera.
Llenamos los botes de cristal con la crema de castañas, los cerramos inmediatamente y les damos la vuelta para que se haga el vacío.







6 dic. 2016

milhojas de crema pastelera con espinacas y merengue





Si, hoy toca espinacas formando parte del postre, en casa ya empiezan a preocuparse, pero no puedo evitar sacar el máximo partido a las verduras y no quedarme estancada en las recetas de siempre que al final acaban cansando. Esto de ver verdura u hortaliza como parte de muchos dulces no es cosa de hoy, al final pocas cosas se inventan, y como muestra, esta tarta de espinacas muy popular en Bilbao hasta los años 70. La receta de la tarta tradicional es un hojaldre cocido, como un volován sin tapa, rellena de una crema de espinacas y adornada con merengue, se espolvorea azúcar glass y luego se gratina. La crema de espinacas es la clásica crema pastelera a la que en los últimos tres minutos de cocción se añaden unas espinacas cocidas y muy picadas. Yo en lugar de hacerla tal cual he hecho esta tarta milhojas. Otro día haré la original.





ingredientes
100-150 g de espinacas cocidas 
1 lámina de hojaldre
500 ml de leche
3 yemas de huevo
1 huevo entero
100 g de azúcar
35 g de harina de maíz refinada
cáscara de limón
una ramita de canela
merengue italiano









elaboración
Hacemos el merengue siguiendo la receta que podéis ver pinchando en este enlace.
Para hacer el hojaldre, estiramos la lámina de hojaldre, la cortamos en tres rectángulos iguales, los pinchamos con las puntas de un tenedor y los colocamos sobre papel de horno en una bandeja de horno, los cubrimos con papel de hornear y encima ponemos otra bandeja de horno para que no se inflen. Metemos la bandeja en el horno precalentado a 200 ºC durante 15 minutos, pasado este tiempo, sacamos la bandeja del horno, retiramos la bandeja de arriba, espolvoreamos los trozos con azúcar glass y lo volvemos a meter de nuevo otros 5 minutos más. Los sacamos del horno y dejamos enfriar.


Para hacer la crema dulce de espinacas, una vez bien cocidas las espinacas, las escurrimos y picamos muy bien.
Disolvemos la maizena, harina fina de maíz, en una cuarta parte de la leche fría. En un cazo 
calentamos el resto de la leche con la canela y la piel de limón hasta que rompa a hervir. Mientras, batimos el huevo entero con las yemas y el azúcar, unimos a esta mezcla la leche y la harina fina de maíz, mezclándolo todo bien de forma que no quede ningún grumo. Cuando lo hayamos mezclado añadimos poco a poco la leche cocida pasándola por un colador fino, donde quedará la canela y la piel de limón, removiendo sin parar hasta mezclarlo todo. La leche tiene que estar caliente pero no hirviendo, ya que el huevo cuajaría inmediatamente.
Volvemos a poner la mezcla en un cazo y la cocemos a fuego suave, sin dejar de remover, hasta que la crema espese y con cuidado de que no hierva en ningún momento, para evitar que se corte.
 Antes de retirar la crema del fuego agregamos las espinacas y removemos bien, hasta obtener una mezcla
untuosa y homogénea. Retiramos del fuego y del cazo para que pierda un poco de calor y la cubrimos con film transparente 
para que no forme costra. En cuanto se entibie la metemos en una manga pastelera y montamos la tarta de la siguiente forma:
En una fuente de servir ponemos una plancha de hojaldre, una capa de crema pastelera con espinacas, otra de hojaldre, una de merengue y para acabar la última de hojaldre sobre la que espolvoreamos azúcar glass.
Una tarta que podemos comer templada o fría.

Otras cremas que puedes ver en el blog, pinchando en su correspondiente enlace: crema de naranja, crema de café, crema de nueces, crema de calabaza...


Fuente: versión personal de la tarta de espinacas del libro Currito desde Santurce a Madrid.

2 dic. 2016

pizza de pesto, tomate y mozzarella


Hace mucho que no traemos una pizza por aquí y eso que es rara la semana que no la haga. Esta de hoy es con una combinación de ingredientes deliciosa; pesto, mozzarella y tomates.


ingredientes
masa de pizza
pesto a la genovesa
queso mozzarella en bola
tomate maduro
tomates cherry














elaboración

Lo primero que hay que hacer es preparar la masa de pizza, con las cantidades de la receta salen dos pizzas como ésta o una grande del tamaño de una bandeja de horno. Por supuesto este paso no es necesario si optamos por utilizar una masa refrigerada o congelada.
Mientras fermenta la masa, partimos los tomates y los dejamos escurrir un poco para que no humedezcan la masa. Partimos en rodajas también la mozzarella.
Una vez lista la masa, la estiramos con las manos sobre un molde redondo de pizza ligeramente engrasado y repartimos por encima, primero la salsa pesto, luego las rodajas de tomate, y por último la mozzarella y los tomates cherry. Metemos el molde en el horno precalentado a 200 ºC unos 15 ó 20 minutos, hasta que veamos que el queso ha fundido y está ligeramente tostado. Partimos la pizza en porciones y lista para servir.





28 nov. 2016

bizcocho de castañas y chocolate


Hasta ahora las castañas sólo las comíamos asadas o cocidas, nunca había hecho nada especial con ellas, pero este año me he propuesto cambiar esto y empezar a cocinar con ellas, y el primer paso lo he dado haciendo un estupendo bizcocho, con el que se comprueba que las castañas y el chocolate combinan a la perfección.
No he cambiado nada de la receta de Cristina, salvo la cobertura, que la mía se ha quedado a medias, me di cuenta tarde de que no tenía nata y la he hecho solo con chocolate, pero en los ingredientes os pongo los que hay que usar.

ingredientes
200 g de chocolate fondant
200 g de mantequilla sin sal
150 g de azúcar moreno
30 g de miel
200 g de harina de repostería
3 huevos tamaño "M"
100 ml de leche entera
16 g de levadura química 

   (polvos de hornear)
una pizca de sal
100 g de chips de chocolate
150 g de castañas cocidas

para la cobertura

80 g de chocolate negro para fundir
80 ml de nata para montar

   (35% mat. grasa)
15 g de mantequilla con sal

elaboración

Para cocer las castañas, primero las pelamos, pero sin quitar la piel interior, las colocamos en una cazuela y las cubrimos con agua fría, sazonamos y añadimos un poco de anís en grano. Ponemos a calentar a fuego suave, tapamos la cazuela y dejamos que comience el hervor muy lentamente. Mantenemos la cocción unos 30-35 minutos, hasta que estén tiernas, cuidando de no sobrecocerlas, para que no se rompan en trozos o se haga un puré. Una vez cocidas las escurrimos del agua, las volvemos a meter en la cazuela vacía donde han cocido, echamos un chorretón de licor de anís, al gusto, y volvemos a poner al fuego hasta que se evapore el licor. Las sacamos, las cubrimos con un trapo, dejamos que pierdan un poco de calor y las pelamos en caliente.
Trituramos 100 g de las castañas con la leche hasta tener un puré y picamos en trocitos otros 50 g. Reservamos.

Precalentamos el horno a 180 ºC calor arriba y abajo, sin aire. Preparamos un molde, profundo y redondo de 24-26 cm de diámetro (o uno de rosca); forramos el fondo con papel de hornear y lo engrasamos por completo con mantequilla, después espolvoreamos un poco de harina y eliminamos el exceso de ésta, dándole la vuelta y pegando unos golpecitos al molde.
Troceamos el chocolate y lo fundimos al baño María o en el microondas en tandas de 30 segundos removiendo bien entre medias para que no se queme. Reservamos.




Para hacer la masa del bizcocho, mezclamos la mantequilla, la miel y el azúcar en un bol pequeño y batimos con las varillas eléctricas hasta que la mezcla quede ligera y esponjosa. Añadimos los huevos, de uno en uno, batiendo bien entre uno y otro. La mezcla puede cortarse pero luego se arreglará al mezclar la harina. Pasamos la mezcla a un cuenco grande y añadimos el chocolate fundido, y la mezcla de castañas con leche y mezclamos. A continuación, con ayuda de una cuchara de madera o espátula incorporamos con movimientos suaves y envolventes, en un par de veces, la harina tamizada junto con la levadura y la sal. Por último añadimos los chips de chocolate y los tropezones de castaña y mezclamos.
Vertemos esta masa en el molde, nivelamos la masa dando unos golpecitos al molde y lo horneamos durante unos 50 minutos, pero mejor comprobamos la cocción a partir de los 45 minutos pinchando en el centro con un palo de brocheta.




Lo dejamos reposar fuera del horno y dentro del molde unos 10 minutos, y después lo desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Para la cobertura, troceamos el chocolate, lo ponemos en un cazo y añadimos la nata, lo ponemos al baño María a fuego muy suave hasta que se derrita el chocolate, removiendo continuamente con una cuchara de madera. Añadimos la mantequilla, removemos hasta que se disuelva y extendemos por encima del bizcocho.

Fuente: Kanela y limón

25 nov. 2016

lentejas con chorizo y verdura


Las lentejas es otra legumbre que se consume de forma habitual en casa, hasta ahora no había hecho ninguna entrada con ellas, pero eso ya está solucionado. Un plato de cuchara muy versátil, que podemos preparar de diferentes maneras, estas de hoy llevan embutido y un sofrito de verduras, pero también se pueden hacer con arroz, en ensalada... pero eso serán recetas para futuras entradas.



ingredientes
300 g de lentejas pardina
1 cebolla mediana
1 zanahoria mediana
1 puerro pequeño
1-2 chorizos enteros
2 cucharadas de salsa de tomate espesa
1 pizca de pimentón dulce
1 hoja pequeña de laurel (opcional)
3 cucharadas de aceite
agua para cubrirlas y sal









elaboración

Mientras preparamos los ingredientes, ponemos las lentejas en remojo, bien cubiertas de agua fría. Limpiamos el puerro y lo cortamos en trozos pequeños. Pelamos y cortamos también finamente la cebolla y la zanahoria. A continuación ponemos a calentar el aceite en una cazuela y añadimos estas verdura, sazonamos un poco y dejamos que se pochen a fuego suave. Cuando se ablanden y cojan un poco de color, añadimos el tomate, el pimentón, (cuidado de que no se queme), la hoja de laurel si optamos por ponerla y el chorizo (sin pinchar y entero). Mezclamos bien y añadimos las lentejas, las rehogamos un poco y las cubrimos con agua, unos tres dedos por encima, sazonamos y las cocemos unos 45 minutos con la tapa puesta. Si durante la cocción necesitamos más agua vamos añadiéndola, todo dependerá de como nos gusten, espesas o más caldosas, pero cuidado de no poner demasiada para que no queden aguadas.
Al principio de la cocción yo las dejo que hiervan a fuego fuerte unos 5 minutos, después bajo el fuego al mínimo para que no se peguen al fondo.
Cuando las lentejas estén cocinadas las probamos de sal, sacamos el chorizo lo cortamos en rodajas, y las ponemos de nuevo en la cazuela. Dejamos que todo de un hervor y ya fuera del fuego dejamos reposar unos minutos y listas para servir. Hoy las he acompañado con unas guindillas fritas en tempura y unas rodajas de morcilla de arroz también fritas en tempura.




Se pueden hacer de la misma manera prescindiendo del chorizo, solo con verdura. Si en el momento de hacer la receta no se tiene salsa de tomate hecha, se puede sustituir por un tomate maduro picado o por la misma cantidad de tomate de lata natural triturado y escurrido.
Se congelan muy bien, enteras o en puré. Y si sobran pocas y hay que alargar una ración se añade un poco de arroz blanco cocido y, listo un estupendo plato de lentejas con arroz.


22 nov. 2016

tortitas de yogur con manzana... para el día de la música


Hoy he sorprendido a mis hijos con estas tortitas o pancakes para merendar, y han quedado encantados. Las he hecho con yogur matsoni un yogur que la empresa kefiralia tan amablemente me ha enviado para que probara, además de otros dos tipos de yogur: búlgaro, viili y también me ha enviado kombucha que es té con azúcar fermentado (con acidez), y aunque no se parece en nada en su composición microbiana al kefir hay gente que lo llama kefir de té.



Todos los productos incluyen un manual de cuidados muy claros para producir yogur y kombucha de manera indefinida ya que no tienen límite de usos. Ademas adjuntan un pequeño recetario que es de donde he sacado esta receta para hacer las tortitas.




Como ya os he dicho, el primero de los yogures que he decidido probar es el yogur matsoni, originario de la república de Georgia, también conocido en Japón como yogur del mar Caspio. Es un yogur que no necesita yogurtera, se cultiva a temperatura ambiente y basta mezclar el fermento con la leche elegida, también a temperatura ambiente, tapar el tarro con un trapo, dejarlo en un lugar cálido y esperar de 12 a 24 horas. El resultado es un yogur ácido, de sabor suave, si lo comparamos con el kefir, y lo suficientemente espeso para comerlo con cuchara. Dejando un poco del yogur obtenido y mezclándolo con más leche se sigue obteniendo yogur todo el tiempo que se quiera. 
Gracias kefiralia, ahora me queda por probar los otros yogures y el kombucha que ya está en marcha.
Pero vamos con la receta...


ingredientes
una taza de yogur matsoni del día
1 cucharada de aceite de girasol
1 cucharadita de aroma de vainilla
1/2 taza de avena molida
1/2 taza de harina
1 huevo grande
1 cucharada de mantequilla derretida
1 cucharada de miel
1 cucharadita de levadura química
una pizca de sal
1/4 cucharadita de canela
1 manzana picada
nueces picadas






elaboración

En un bol mezclamos la avena, la harina, la levadura, la sal y la canela. En otro bol mezclamos el yogur con aceite, miel, aroma de vainilla, huevo y mantequilla, agregamos la mezcla de ingredientes secos y batimos hasta obtener una masa suave y homogénea. Por último añadimos la manzana rallada para que se note, mezclamos y dejamos reposar una media hora.
Engrasamos ligeramente una sartén antiadherente con aceite o mantequilla y la ponemos a calentar, cuando esté caliente, vertemos un par de cucharadas colmadas de la mezcla, por encima espolvoreamos unas nueces picadas y esperamos a que se cuaje, cuando veamos que el borde empieza a estar hecho, le damos la vuelta con ayuda de una espátula y dejamos hasta que esté dorada por el lado de abajo, momento en el que sacamos la tortita a un plato y repetimos hasta terminar con la masa.
A medida que se cuajan las tortitas, las vamos colocando unas sobre otras formando una torre con ellas para mantenerlas calientes durante más tiempo, y listo!!

Las podemos acompañar de miel, mermelada, nata, sirope...







19 nov. 2016

tarta de queso con tomates



Los aperitivos a base de queso siempre están muy presentes en nuestra mesa, de una manera u otra nunca faltan, hoy son estas tartas, una versión salada de la tradicional tarta de queso dulce sin horno, un verdadero antojo para ir abriendo boca. La base está hecha con tostadas de pan y mantequilla, el relleno de queso con pesto a la genovesa y la cobertura a base de tomate.
Aquí tenéis algunos aperitivos más a base de queso: croquetas de queso, rulo de queso y nueces, rulo de jamón y queso, hojaldres, buñuelos, gougères, tartaletas, tostadas...


ingredientes
50 g de tostadas de pan
40 g de mantequilla
150 g de queso de untar o requesón
1/2 yogur natural
2 cucharadas de leche
30-40 g de pesto a la genovesa
2,5 g de gelatina en hojas
tomates cherrys ó tomate en láminas finas
2 cucharadas de salsa de tomate
1/4 de una hoja de gelatina
aceite de oliva
una pizca de orégano seco
sal y pimienta





elaboración
Para hacer la base de la tarta, aplastamos bien el pan y lo pasamos por un pasapuré fino. Una vez molido lo echamos en un bol y mezclamos con la mantequilla reblandecida. Forramos con film transparente el fondo de dos mini moldes desmontables de 12 cm de diámetro, repartimos la mezcla en ambos moldes y extendemos la mezcla de pan, la alisamos haciendo presión con el dorso de una cuchara o con el mazo de un mortero hasta obtener una capa uniforme sobre el fondo. Guardamos en la nevera hasta que quede bien firme.


Para hacer el relleno, hidratamos los 2,5 g de gelatina en hojas en un poco de agua fría. Mezclamos el yogur con el queso crema y el pesto. Calentamos la leche en un cazo pequeño y, fuera del fuego, añadimos la gelatina escurrida, dejamos que se disuelva y la incorporamos al queso crema.
Vertemos esta mezcla sobre las bases de pan y lo dejamos enfriar bien en la nevera unas tres horas, hasta que todo quede bien cuajado.




Para hacer la cobertura, cubrimos uno de los moldes con la gelatina de tomate, y el otro con tomates cherrys partidos por la mitad o con tomate cortado en rodajas muy finas y ambos condimentados con sal, pimienta y orégano.
Los cortamos en pequeñas cuñas, del tamaño de un quesito y servimos.

Para hacer la gelatina de tomate, hidratamos 1/4 de una hoja de gelatina y calentamos unas dos cucharadas de salsa de tomate. Una vez caliente y fuera del fuego añadimos la gelatina y mezclamos hasta que se disuelva.


fuente: a partir de una receta del libro "Mas fruta y verdura".


15 nov. 2016

tortilla de patata con calabaza estofada


La calabaza estofada es un plato que preparo mucho como guarnición, pero también me resuelve un primer plato, como si de un pisto se tratara o añadiéndola a unas legumbres. Hoy con el afán de ir dando salida a tanta calabaza, no aburrir al personal con lo mismo de siempre y no liarme mucho, he añadido unas patatas y he hecho una tortilla, y ha sido un éxito rotundo, por lo que está temporada caerá más de una vez.


ingredientes
280 g de calabaza sin piel
150 g de cebolla
1 puerro, 70 g
1 zanahoria, 60 g
500 g de patatas
6 huevos grandes
aceite y sal












elaboración
Picamos la cebolla, el puerro y la zanahoria en trozos pequeños. También troceamos la calabaza pero está vez la he laminado para que se note en la tortilla. Con ello hacemos el estofado de calabaza, ponemos aceite en una cazuela, sin cubrir el fondo, mejor no pasarnos y si vemos que la verdura pide más pues se lo vamos poniendo poco a poco. Una vez caliente el aceite añadimos la cebolla, el puerro y la zanahoria y dejamos a fuego suave hasta que veamos que la cebolla esté blandita, momento que añadimos la calabaza y continuamos con el fuego suave hasta que esté hecha.
Pelamos las patatas, las lavamos, secamos y picamos, aquí cada uno a su gusto, yo las lamino procurando que sean del mismo tamaño. Ponemos a calentar aceite de girasol en una sartén, y cuando esté caliente ponemos las patatas, salamos y las dejamos a fuego fuerte al principio, para que la patata coja color, tiene que quedar ni frita ni cocida, luego bajamos el fuego hasta que termine de hacerse. Una vez hechas las escurrimos bien.




Una vez que tenemos la calabaza estofada hecha y las patatas listas cuajamos la tortilla. Batimos ligeramente los huevos en un bol, añadimos las patatas con la calabaza y lo mezclamos todo bien.
Ponemos a calentar un poco de aceite de oliva en una sartén de 26 cm de diámetro y echamos la mezcla anterior. Removemos un poco y dejamos que cuaje. Cuando veamos que la tortilla está cuajada por debajo, le damos la vuelta con ayuda de un plato, la volvemos a poner en la sartén y la dejamos cuajar por el otro lado, con ayuda de una espumadera vamos redondeando los bordes. Cuajarla mas o menos dependerá del gusto de cada uno.





12 nov. 2016

bizcocho de calabaza y almendra


Otro bizcocho con calabaza para pasar el fin de semana, esta vez lo he hecho usando la receta del bizcocho de zanahoria con cobertura de chocolate, el enlace os llevará a la receta, pero cambiando alguna cosilla, he sustituido un poco de harina por la misma cantidad de almendras y la cobertura en lugar de ser de chocolate, es también de almendra. Además es el primer bizcocho que hago con la calabaza en crudo, todos los que podéis ver en el blog la llevan asada o cocida, la verdad es que ha salido estupendo.


ingredientes
1 vaso de calabaza pelada y rallada muy fina, 150 g
180 g de harina

40 g de almendra en polvo
150 g de azúcar

una pizca de sal
4 huevos tamaño "L"
1 vaso de aceite de girasol, 180 g
1 sobre de levadura en polvo

almendra laminada para decorar o
chocolate de cobertura







elaboración
Precalentamos el horno a 180 ºC, calor arriba y abajo, sin aire y preparamos un molde redondo de 22-24 cm de diámetro, forramos el fondo con papel de hornear y lo engrasamos por completo con mantequilla, espolvoreamos con un poco de harina, le damos la vuelta y eliminamos el exceso de esta golpeando un poco el molde. Reservamos en la nevera mientras preparamos la mezcla.
Con ayuda de unas varillas eléctricas batimos los huevos junto con el azúcar hasta conseguir que blanqueen, a continuación añadimos el aceite, consiguiendo una mezcla cremosa. Dejamos de batir y con una cuchara de madera o espátula incorporamos, removiendo suavemente, la calabaza rallada, la almendra y la harina tamizada junto con la levadura y la sal. Mezclamos bien hasta que la mezcla quede homogénea.
Vertemos esta masa en el molde, cubrimos con la almendra laminada y lo horneamos durante 35-45 minutos. Antes de sacarlo comprobamos que está hecho pinchando en el centro con una varilla o palito de brocheta.
Lo dejamos reposar fuera del horno y dentro del molde unos 10 minutos, y después lo desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Si optamos por un bizcocho sin almendras, ponemos 2 vasos de harina (220 g) y para decorar una vez que esté frío lo podemos cubrir con un glaseado de chocolate.