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23 abr 2017

pastel mágico de vainilla


Parece ser que el origen de este pastel es rumano pero ya está muy presente en nuestros recetarios, su nombre es "Prajitura desteapta"; un postre tan sencillo de preparar como delicioso, una receta que merece la pena tener en cuenta, y quedarse con ella.
Pastel perfecto para no recargar el presupuesto, sus ingredientes se encuentran en muchas de nuestras cocinas: harina, huevos, azúcar, leche y mantequilla. Y aunque puede parecer complicado al ver sus tres capas, no lo es para nada, el truco está en la manera de integrar los ingredientes en una única preparación. Además admite un montón de variantes: limón, chocolate, crema de castañas, crema de cacao y avellanas, café y praliné...


ingredientes
8 huevos tamaño "L"
1 litro de leche tibia
250 g de mantequilla
280-300 g de azúcar
2 cucharadas de agua
230 g de harina
1 vaina de vainilla
una pizca de sal
azúcar glas para adornar










elaboración

Precalentamos el horno a 180 ºC, calor arriba-abajo y sin aire, preparamos un molde profundo de 30x21 cm y lo engrasamos por completo con mantequilla, después espolvoreamos un poco de harina y eliminamos el exceso de ésta, dándole la vuelta y unos golpecitos.
Ponemos la mantequilla en un cazo y la fundimos a fuego muy bajo y reservamos. Cascamos los huevos y separamos las claras de las yemas. Abrimos la vaina de vainilla y con ayuda de un cuchillo raspamos las semillas. Si no tenemos la leche tibia, la calentamos también con la vaina de vainilla. Se puede sustituir parte del agua por esencia de vainilla. 

En un bol ponemos las claras, las sazonamos y con la batidora las montamos a punto de nieve firme. Reservamos.
En otro bol ponemos las yemas junto con el azúcar y con ayuda de una batidora de varillas lo batimos bien. A continuación y por este orden añadimos la mantequilla fundida, las semillas de vainilla, la harina y la leche. Mezclamos bien cada vez que añadimos un ingrediente. Para terminar, con ayuda de una espátula o cuchara de palo incorporamos (en tres tandas) las claras montadas, mezclándolas con suavidad, con movimientos envolventes. Volcamos esta preparación líquida en el molde y horneamos durante 10 minutos después bajamos la temperatura a 160 ºC y dejamos otros 40-50 minutos más. El tiempo variará según el tipo de horno.



Dejamos enfriar por completo y reposar al menos un par de horas. Antes de servir espolvoreamos con azúcar glas y cortamos en porciones.
Si no tienes azúcar glas, es bien sencillo de hacer en casa, yo lo hago moliendo azúcar y harina de maíz refinada con ayuda de un molinillo de café, pero en la picadora también se puede hacer. La proporción es de 97 g de azúcar y 3 g de harina de maíz refinada.




Fuente: del libro "Bizcochos irresistibles" de pastelería creativa.



3 abr 2017

lechefritas


Este es un postre tradicional y delicioso que remata alguna que otra de nuestras comidas de domingo. Un dulce de sartén en el que cocemos leche con harina y azúcar hasta que espesa, como una besamel espesa y dulce. Hecha la crema, se extiende en una placa engrasada y una vez fría se corta en porciones, se rebozan en harina y huevo, y se van friendo en aceite. Se termina pasando cada uno de los trozos por una mezcla de azúcar y canela.


ingredientes
500 ml de leche
1 trozo de canela en rama
cáscara de limón
90-100 g de azúcar
25 g de maicena
25 g de harina
harina y huevo batido para rebozar
aceite para freír y untar el molde
azúcar y canela molida para rebozar











elaboración
En una cazuela, diluimos en 125 ml de leche la harina con la maicena y el azúcar hasta conseguir una papilla sin grumos. En otro cazo ponemos a calentar el resto de la leche con la canela y una vez que rompa a hervir dejamos que repose unos 10 minutos. Después la incorporamos poco a poco, colada, a la papilla reservada. Ponemos la cazuela a fuego muy suave removiendo sin parar, durante 10 minutos, conseguiremos una textura homogénea y sin grumos. A continuación pasamos la crema a una fuente amplia y baja untada con aceite de girasol dejándola enfriar por lo menos 3-4 horas. Cortamos la masa en porciones, los pasamos por harina y huevo batido, y los freímos a fuego medio en aceite con una tira de cáscara de limón hasta que se doren. Escurrimos el exceso de aceite sobre papel de cocina y espolvoreamos por encima una mezcla de azúcar y canela molida.


Mejor si las servimos aún calientes. Yo las he acompañado de unas natillas claritas, bien fresquitas, que he resuelto usando un preparado comercial. Otras opciones son acompañarlas con helado de canela o vainilla, o con una salsa de nueces (intxaursaltsa)...


Fuente: del libro "Cocina en casa con Martín Berasategui"

21 mar 2017

crema catalana



Un postre muy típico de la cocina catalana, tradicional del día de San José, de ahí que también se conoce por el nombre de crema de San José, así como con el de "cremá" quemada por el sabor que le da el azúcar. Se elabora como unas natillas muy finas que una vez hechas se ponen en cazuelitas de barro o recipientes individuales, donde se sirven, se espolvorean con azúcar y se pasa una pala especial o plancha de hierro muy caliente con el fin de que se caramelice la superficie.
Este año lo he hecho coincidiendo con el día del padre, y acompañado con unas txirloras, una variedad de paste de té, típica de Bizkaia, pero es un postre con el que también disfrutamos cualquier domingo o fiesta. Nos encanta el contraste de la crema con la crujiente costra de azúcar que cubre su superficie.



ingredientes
1 litro de leche entera
200 g de azúcar
8 yemas de huevo
35-40 g de harina de maíz refinada
canela en rama
corteza de limón
azúcar para espolvorear











elaboración
Reservamos una tacita de las de café llena de leche y ponemos a calentar a fuego lento un cazo con el resto de la leche, la corteza de limón, la canela en rama y el azúcar.
Ponemos en un bol las yemas, la taza de leche reservada y la maizena, y batimos todo hasta obtener una crema lisa y homogénea.
Cuando lo hayamos mezclado añadimos poco a poco la leche cocida pasándola por un colador fino, donde quedará la canela y la piel de limón, removiendo sin parar hasta mezclarlo todo.
La leche tiene que estar caliente pero no hirviendo, ya que el huevo cuajaría.
Volvemos a poner la mezcla en un cazo y la cocemos a fuego suave, sin dejar de remover, hasta que la crema espese y cuidando de que no hierva en ningún momento.
Cuando la crema esté espesa, la retiramos del fuego y la vertemos en recipientes individuales de barro y dejamos que se enfríe por completo.


Antes de servir la crema distribuimos por encima el resto del azúcar y lo quemamos. Yo he resuelto este paso usando un soplete, el cual hoy me ha jugado una mala pasada, no quería funcionar, por lo que cada cazuelita, y eran seis, me ha salido diferente, pero todas con su capa de azúcar crujiente, no demasiado bonitas, pero deliciosas... 




7 mar 2017

mini canutillos de hojaldre


Cocinar con hojaldre es sencillísimo, es una masa que combina y que se puede rellenar muy bien con todo, por lo que nos permite hacer muchas recetas, tanto dulces como saladas, y casi siempre de manera rápida. Además de hacer recetas con acabados decorativos, tales como trenzas, palmeras, lazos, alpargatas, herraduras, rosquillas, enrejados, cordones, caramelos, caracolas... podemos forrar o cubrir distintos tipos de moldes y hacer volovanes, tartaletas, conos... o canutillos que es lo que vamos a hacer hoy.



ingredientes

hojaldre
huevo 

















elaboración
Para que todo lo que hagamos con hojaldre tenga un buen resultado, crujiente y ligero, hay que trabajarlo con cariño para que no se apelmace; en un ambiente fresco; sin dejarlo fuera de la nevera demasiado tiempo y para que no quede reblandecido siempre hay que rellenarlo con mezclas frías. Tampoco hay que manipularlo ni amasarlo en exceso para que las capas suban bien cuando se hornea, siempre a una temperatura alta. Y para que suban todas las capas por igual hay que cortarlo con un cuchillo bien afilado y de un golpe seco, evitando arrastrar el cuchillo.
Teniendo todo esto en cuenta, hoy vamos a hacer unos canutillos en tamaño mini, y que una vez horneados rellenaremos con una mezcla dulce o salada dependiendo de si lo que vamos a hacer es un postre o un aperitivo.
Son muy sencillos de hacer, tan solo hay que enrollar hojaldre sobre algo que le haga mantener la forma y esto lo podemos hacer usando tubos metálicos de pastelería, con forma de caña.




Extendemos la lámina de hojaldre sobre el mismo papel en el que viene envuelta y cortamos rectángulos de unos 5x9 cm. Cubrimos con ellos los moldes ligeramente engrasados o cubiertos con papel de horno para facilitar el desmoldado y los pintamos con huevo batido. Ahora podemos espolvorear sobre ellos alguna especie o fruto seco.
Colocamos los canutillos sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear y los cocemos en el horno precalentado a unos 200 ºC durante 15-20 minutos o hasta que estén doraditos.
Sacamos los canutillos del horno y los dejamos enfriar sobre una rejilla. Cuando estén templados, quitamos los tubos, y una vez fríos los rellenamos, aquí os dejo unas cuantas propuestas: crema pastelera, merengue, dulce de naranja, crema de nueces, crema dulce  de calabaza, crema dulce de espinacas, crema de queso y manzana, ...





Si queremos hacer los canutillos mas grandes, cortamos los rectángulos más grandes y si queremos darles forma de cono, usamos tubos con forma de cono y cortamos el hojaldre en tiras.





15 ene 2017

pastel de zanahoria


Las zanahorias forman parte de una gran variedad de recetas; ingrediente de ensaladas, zumos, cocidas solas o con otras verduras a modo de menestra, son deliciosas como guarnición de platos de carne o pescado. Además de consumirse en cremas o purés, esta hortaliza de sabor dulzón, tiene numerosas aplicaciones a la hora de preparar postres o repostería; galletas, magdalenas, bizcochos, tartas... El pastel de hoy es una muestra, la crema esta hecha con zanahoria y coco, ingredientes que casan a la perfección. La receta original usa bollos suizos pero como veis con un bizcocho partido en tres discos queda también muy bien y para que quede bien compacta y rica es mejor hacerlo de un día para otro.

ingredientes
3 bases de bizcocho esponjoso
500 g de zanahorias
200 g de azúcar
125 g de coco rallado
200 ml de agua de la cocción













elaboración

Pelamos las zanahorias, las troceamos en rodajas y las ponemos a cocer en una cazuela bien cubiertas de agua hasta que estén tiernas; entonces las escurrimos bien reservando el agua, y aún calientes las trituramos con el pasador hasta tener un puré, al que añadimos el azúcar, 100 g de coco y un vaso del agua de la cocción. Mezclamos todo. El usar este líquido es para que el bizcocho quede bien empapado.
Colocamos una base de bizcocho en un molde desmontable y cubrimos con la mitad de la mezcla de zanahorias, ponemos encima otra base de bizcocho, extendemos encima el resto de la mezcla de zanahorias y cubrimos con la tercera base de bizcocho.




Tapamos el bizcocho con film transparente, sobre él ponemos un plato y encima de este colocamos un peso. Dejamos reposar el pastel durante toda la noche, para que compacte. Poco antes de servir retiramos el peso, el plato y lo desmoldamos. Espolvoreamos la superficie y si se quiere también los laterales con el resto del coco.
Si hacemos el pastel con bollos, serán necesarios unos seis, después cortamos cada uno en rodajas finas, 4 en sentido longitudinal, y las vamos colocando en el molde hasta cubrirlo, procurando que la parte de brillo de los bollos quede pegando al fondo del molde (al desmoldar será lo que quede arriba).






30 dic 2016

turrón de chocolate con galletas



Este año además de hacer turrones de chocolate con diferentes frutos secos hemos añadido a la lista el de chocolate blanco y este de galletas con frutos secos, la clásica morcilla de chocolate convertida en tableta de turrón, una receta perfecta para que los peques nos ayuden.



ingredientes
300 g de chocolate postres
200-225 g de galletas
125 g de mantequilla
125 g de nueces y avellanas
200 ml de nata líquida

un chorrito de licor (opcional) 











elaboración
Lo primero p
reparamos un par de moldes rectangulares, si no son de silicona, los forramos con papel vegetal. Como yo no tengo ninguno con esa forma, ni tamaño, los he hecho como el año pasado utilizando cartones de leche recortados, bien lavados, secos y ligeramente engrasados.

Después preparamos los ingredientes: ponemos a calentar la nata a fuego suave, no tiene que hervir, y la dejamos templar; machacamos las galletas, ni mucho ni poco, yo he utilizado de tipos maría, digestive y hojaldradas a partes iguales, y las colocamos en un bol.
Partimos los frutos secos.

Troceamos el chocolate, cuanto más pequeño lo hagamos menos tardará en fundirse. Calentamos a fuego medio, un poco de agua en un cazo y después colocamos un bol encima. El agua debe estar caliente pero no tiene que hervir. Ponemos el chocolate en el bol junto con la mantequilla y removemos un poco. Dejamos que se funda poco a poco y removemos de vez en cuando.
El chocolate también lo podemos derretir en el microondas, pero con cuidado de no quemarlo, hay que calentarlo a pequeños intervalos y remover entre ellos.




Cuando esté fundido, retiramos el bol del baño maría y dejamos enfriar un poco, removiéndolo una o dos veces, añadimos la nata y mezclamos bien hasta integrarla. A continuación vertemos esta mezcla sobre las galletas y de nuevo mezclamos hasta que veamos que quedan bien cubiertas. Por último añadimos los frutos secos, y volvemos a mezclar hasta que también queden cubiertos. Si optamos por añadir un licor este es el momento, yo he añadido en una tableta un poco de amaretto.

Una vez que lo tenemos listo lo vertemos en los molde preparados. Lo alisamos con unos ligeros golpecitos, dejamos que se enfríe hasta que endurezca y desmoldamos.






22 dic 2016

trufas de crema de castañas


Las trufas son una auténtica tentación en la que en días señalados se puede caer, serán el acompañamiento perfecto para el café de fin de fiesta junto con el resto de dulces típicos, pero este año totalmente caseritas, son sencillas de preparar y el tiempo dedicado está sin duda, muy bien empleado.

ingredientes
250 g de chocolate para fundir
350 g de crema de castañas casera
125 g de mantequilla
un poco de ron
cacao amargo en polvo
fideos de chocolate













elaboración

Partimos el chocolate en trozos pequeños o lo rallamos, ya que si son trozos grandes tardará más tiempo en fundirse y lo derretimos al baño María o en el microondas.
Si lo hacemos al baño María, calentamos a fuego medio, un poco de agua en un cazo y después colocamos un bol encima, el agua debe estar caliente pero no tiene que hervir. Ponemos el chocolate en el bol y removemos un poco. Dejamos que se funda poco a poco removiendo de vez en cuando y cuando esté fundido, retiramos el bol.
Si lo hacemos en el microondas, ponemos dentro un bol con el chocolate y lo calentamos en fracciones de 15-20 segundos, removiendo cada vez hasta que se funda, de esta manera evitaremos que se queme.




Cuando esté fundido el chocolate incorporamos la mantequilla, la crema de castañas y añadimos el ron. Mezclamos bien hasta obtener una crema homogénea. Vertemos esta mezcla en un molde intentando dejar una capa de unos 1,5 cm de alto, lo tapamos bien con film para que la superficie no se reseque y dejamos reposar en el frigorífico unas tres horas o hasta que se endurezca.



Cuando la crema esté lista, vamos formando bolitas con ayuda de unas cucharillas, las rebozamos en el cacao tamizado o en los fideos haciéndolas rodar para que se impregnen bien. Las repartimos en las cápsulas de papel o las envolvemos en papel plástico de colores y las dejamos en la nevera en un recipiente hermético hasta el momento de servirlas.

Fuente: del blog Cuinant con mi añadido particular del aromático licor tropical.





6 dic 2016

milhojas de crema pastelera con espinacas y merengue





Si, hoy toca espinacas formando parte del postre, en casa ya empiezan a preocuparse, pero no puedo evitar sacar el máximo partido a las verduras y no quedarme estancada en las recetas de siempre que al final acaban cansando. Esto de ver verdura u hortaliza como parte de muchos dulces no es cosa de hoy, al final pocas cosas se inventan, y como muestra, esta tarta de espinacas muy popular en Bilbao hasta los años 70. La receta de la tarta tradicional es un hojaldre cocido, como un volován sin tapa, rellena de una crema de espinacas y adornada con merengue, se espolvorea azúcar glass y luego se gratina. La crema de espinacas es la clásica crema pastelera a la que en los últimos tres minutos de cocción se añaden unas espinacas cocidas y muy picadas. Yo en lugar de hacerla tal cual he hecho esta tarta milhojas. Otro día haré la original.





ingredientes
100-150 g de espinacas cocidas 
1 lámina de hojaldre
500 ml de leche
3 yemas de huevo
1 huevo entero
100 g de azúcar
35 g de harina de maíz refinada
cáscara de limón
una ramita de canela
merengue italiano









elaboración
Hacemos el merengue siguiendo la receta que podéis ver pinchando en este enlace.
Para hacer el hojaldre, estiramos la lámina de hojaldre, la cortamos en tres rectángulos iguales, los pinchamos con las puntas de un tenedor y los colocamos sobre papel de horno en una bandeja de horno, los cubrimos con papel de hornear y encima ponemos otra bandeja de horno para que no se inflen. Metemos la bandeja en el horno precalentado a 200 ºC durante 15 minutos, pasado este tiempo, sacamos la bandeja del horno, retiramos la bandeja de arriba, espolvoreamos los trozos con azúcar glass y lo volvemos a meter de nuevo otros 5 minutos más. Los sacamos del horno y dejamos enfriar.


Para hacer la crema dulce de espinacas, una vez bien cocidas las espinacas, las escurrimos y picamos muy bien.
Disolvemos la maizena, harina fina de maíz, en una cuarta parte de la leche fría. En un cazo 
calentamos el resto de la leche con la canela y la piel de limón hasta que rompa a hervir. Mientras, batimos el huevo entero con las yemas y el azúcar, unimos a esta mezcla la leche y la harina fina de maíz, mezclándolo todo bien de forma que no quede ningún grumo. Cuando lo hayamos mezclado añadimos poco a poco la leche cocida pasándola por un colador fino, donde quedará la canela y la piel de limón, removiendo sin parar hasta mezclarlo todo. La leche tiene que estar caliente pero no hirviendo, ya que el huevo cuajaría inmediatamente.
Volvemos a poner la mezcla en un cazo y la cocemos a fuego suave, sin dejar de remover, hasta que la crema espese y con cuidado de que no hierva en ningún momento, para evitar que se corte.
 Antes de retirar la crema del fuego agregamos las espinacas y removemos bien, hasta obtener una mezcla
untuosa y homogénea. Retiramos del fuego y del cazo para que pierda un poco de calor y la cubrimos con film transparente 
para que no forme costra. En cuanto se entibie la metemos en una manga pastelera y montamos la tarta de la siguiente forma:
En una fuente de servir ponemos una plancha de hojaldre, una capa de crema pastelera con espinacas, otra de hojaldre, una de merengue y para acabar la última de hojaldre sobre la que espolvoreamos azúcar glass.
Una tarta que podemos comer templada o fría.

Otras cremas que puedes ver en el blog, pinchando en su correspondiente enlace: crema de naranja, crema de café, crema de nueces, crema de calabaza...


Fuente: versión personal de la tarta de espinacas del libro Currito desde Santurce a Madrid.

27 may 2016

tostadas o torrijas con pan de chocolate y naranja



Cualquier momento es bueno para disfrutar de unas torrijas, lo más habitual es hacerlas aprovechado el pan duro, pero las de hoy están hechas con pan de chocolate y naranja confitada.


ingredientes
leche entera
azúcar
un trozo de corteza de limón
un trozo de canela en rama
pan de chocolate y naranja del día anterior
huevos para rebozar
canela en polvo y azúcar para espolvorear
aceite de girasol para freír










elaboración
Cortamos el pan en rebanadas de 1,5-2 cm de grosor y las colocamos en una fuente con fondo.
Ponemos a calentar de entrada dos vasos de leche, si luego necesitamos más calentamos otro poco. La cantidad de leche va en relación con la cantidad de rebanadas de pan que hagamos. También las podemos empapar con leche mezclada con cacao.
Ponemos en un cazo la leche, la corteza de limón, el trozo de canela y 2 cucharadas colmadas de azúcar y lo ponemos a fuego suave durante 5 minutos más o menos. Retiramos del fuego, dejamos entibiar y lo pasamos por un colador sobre las rodajas de pan, hasta que empapen bien, dándoles la vuelta con mucho cuidado, para que no se rompan.
Una vez bien empapadas, las escurrimos un poco y empezamos a freírlas. Pasamos ligeramente las rodajas de pan por huevo batido (también se pueden pasar por harina y por huevo batido) y las ponemos en el aceite caliente, poco a poco a fuego medio hasta que estén doradas por ambos lados. Al sacarlas las dejamos escurrir sobre papel de cocina. Mezclamos azúcar con canela en polvo y espolvoreamos las torrijas. Otra opción sería calentar miel en un cazo con la misma proporción de agua, y regar con esta mezcla las torrijas.





11 may 2016

tarta de cuajada al horno




ingredientes
para la masa dulce
100 g de mantequilla
200 g de harina
2 cucharadas de azúcar glas
1 huevo tamaño "M"
2 cucharadas de agua muy fría
una pizca de levadura en polvo
una pizca de sal

para el relleno

125 ml de nata para montar
4 huevos tamaño "L"
100 g de azúcar
2 cuajadas de oveja



elaboración
Hacemos la masa quebrada dulce, mezclando en un bol la harina tamizada, la levadura y la sal. Añadimos la mantequilla cortada en trocitos pequeños y mezclamos con los dedos hasta que parezca miga de pan. Echamos el huevo ligeramente batido y el agua suficiente para que la masa ligue. Pasamos la mezcla a una superficie ligeramente enharinada y amasamos lo justo con la punta los dedos hasta que la masa quede homogénea, hay que trabajarla muy poco, no tiene que quedar elástica. Formamos una bola que envolvemos en film transparente y la dejamos reposar al menos 30 minutos en la nevera. El reposo es importante para que la masa pierda elasticidad debida a la manipulación.

Sacamos la masa de la nevera, reservamos un poco y con el resto forramos un molde de tarta de 28 cm de diámetro previamente engrasado con mantequilla. Pinchamos el fondo varias veces con un tenedor.


Batimos en un bol la nata con el azúcar y las cuajadas. Trabajamos la mezcla hasta que quede homogénea. Separamos las claras de los 4 huevos y las montamos a punto de nieve muy firme. Una vez montadas las incorporamos a la mezcla de nata y cuajada, removiendo con suavidad hasta que se liguen bien todos los ingredientes. Para terminar añadimos las yemas. Vertemos esta mezcla en el molde y decoramos la parte superior de la tarta con recortes de masa formando un enrejado. Ponemos la tarta en el horno precalentado a 180 ºC, colocándola en la zona central, durante unos 30-35 minutos. Si al sacarla vemos que la zona central de la tarta está aún temblorosa no os preocupéis, el calor del molde terminará de cuajarla fuera del horno.



También podemos cuajarla, como si de un flan se tratara, caramelizando previamente un molde flanero o en el molde de tarta sin masa quebrada.



3 may 2016

quesada de yogurt


Un dulce perfecto para servirlo como postre, para tomarlo en la merienda o, simplemente para que los más golosos tengan a mano una delicia para "picar". Una receta muy práctica ya que se hace con ingredientes muy básicos, es fácil de recordar, y sobre todo sencilla y rápida de elaborar.

ingredientes
2 huevos tamaño "L"
1 yogurt natural
ralladura de limón
2 tazas de leche, 500 ml
1 taza de harina
1 taza de azúcar escasa
1/2 taza de mantequilla, 70 g
mantequilla para el molde










elaboración

Ponemos la mantequilla en el microondas hasta tenerla a punto pomada, por lo que no tiene que derretirse del todo. Precalentamos el horno a 200 ºC con calor arriba y abajo.
En un bol batimos los huevos y el azúcar, la mezcla no tiene que montar, por lo que lo podemos hacer con unas varillas manuales. A continuación incorporamos, sin parar de batir, el yogurt, la mantequilla, la ralladura de limón, la harina y por último la leche.
Engrasamos con mantequilla un molde rectangular de 24x20 cm, tener en cuenta al elegir el molde, que la quesada sube un poco en el horno, aunque luego al enfriar se baja.



Vertemos la mezcla anterior en él y lo metemos en el horno, colocándolo en la zona central. A los cinco minutos bajamos la temperatura a 180 ºC y dejamos que cueza otros 30-40 minutos más o hasta que esté cuajada.
El momento de sacarla será cuando veamos cuajados los bordes y el interior aún esté un poco tembloroso, con el calor del molde terminará de hacerse fuera del horno, y endurecerá más.
Dejamos enfriar a temperatura ambiente y no la desmoldamos hasta que esté completamente fría, si lo hacemos en caliente nos aseguraremos primero que está bien cuajada. La podemos servir en el mismo molde.





12 abr 2016

alpargatas de hojaldre con crema a la naranja


Zapatillas hechas con hojaldre horneado y que se rellenan con lo que más nos guste, tanto rellenos dulces como salados... no siempre vamos hacer canutillos o volovanes.

ingredientes
2 láminas de hojaldre
500 ml de crema a la naranja

fresas para decorar














elaboración
El molde que he usado para hacerlas es también casero, he dibujado en forex la alpargata y después la he recortado con una sierra de marquetería. 
Estiramos las láminas de hojaldre, colocamos el molde encima y vamos recortando las zapatillas. La mitad de ellas las colocamos en una bandeja forrada con papel de hornear que nos coja en la nevera. A la otra mitad les hacemos el agujero en la parte de atrás. Pintamos los bordes de las piezas enteras con huevo batido y colocamos encima las piezas recortadas. Sellamos bien los bordes y los dejamos enfriar unos 30 minutos dentro de la nevera.
Los sacamos de la nevera y los ponemos en una bandeja de horno con el papel de hornear. Pinchamos con un tenedor los fondos y los pintamos con huevo batido. Los metemos en el horno precalentado a 200 ºC, durante 15 minutos más o menos, o hasta que el hojaldre haya subido y esté dorado. 
Rellenamos el hueco con la crema a la naranja y adornamos con trocitos de fresa, para hacer las cintas.








11 abr 2016

crema dulce a la naranja para relleno


Esta crema es otra alternativa a la crema pastelera de siempre con la que podemos rellenar también bizcochos, hojaldres, relámpagos, buñuelos, canutillos...
Pero si lo que quieres preparar es una crema de naranja para tomar como postre de cuchara, en este enlace, crema dulce de naranja puedes ver como prepararla, como verás pocos cambios, un poco más de harina refinada de maíz y una yema de huevo más.

ingredientes
250 ml de zumo de naranja
200 ml de nata
50 ml de leche
35 g de harina de maíz refinada
3 yemas de huevo
1 huevo entero
60-75 g de azúcar

una nuez de mantequilla (opcional)









elaboración
Exprimimos las naranjas, 3-4 piezas dependiendo del tamaño y del zumo que contengan.
En un bol, mezclamos bien con ayuda de unas varillas la leche, el huevo entero, las yemas y la harina refinada de maíz.
En un cazo ponemos a calentar la nata, el azúcar y el zumo de naranja. En el momento que veamos que va a empezar a hervir vertemos la mitad de esta mezcla en el bol de los huevos, sin dejar de remover para que no se formen grumos. Volvemos a poner esta mezcla en el cazo y la cocemos a fuego suave, sin dejar de remover, hasta que la crema espese y cuidando de que no hierva en ningún momento, para evitar que se corte.

Para obtener una crema pastelera más cremosa y suave, cuando la crema esté templada podemos añadir una nuez de mantequilla a temperatura ambiente y remover bien la crema hasta incorporarla. Dejamos enfriar y la tenemos lista para rellenar en lo que más nos apetezca.