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10 abr 2017

postre de melocotón


Con unas buenas conservas de fruta podemos improvisar un postre en cuestión de minutos y como prueba son estas copas que os traigo hoy. Las he hecho usando mis conservas caseras de melocotones en almíbar y mermelada de melocotón, pero se pueden hacer con cualquier fruta; sólo hay que utilizar la mermelada de la fruta correspondiente. Además de la fruta lleva creme frâiche, que también he hecho para la ocasión, pero que se puede sustituir por yogur cremoso, cuajada, nata montada, o por helado...


ingredientes
8-9 mitades de melocotón en almíbar
3-4 cucharadas de mermelada de melocotón
licor de melocotón
400 ml de creme frâiche

hojas de menta para decorar













elaboración

Un postre que hay que tomar bien frío, por lo que es mejor tener los ingredientes preparados en la nevera, montar las copas en el último momento y mantenerlas en la nevera hasta servirlas.
Escurrimos el melocotón del almíbar, troceamos cada mitad en cachitos y los mezclamos con la mermelada.
Repartimos parte de esta mezcla en cuatro copas o vasos de cristal, cubrimos con creme frâiche y terminamos repartiendo el resto de la mezcla de melocotones. Para los adultos añadimos unas gotas de licor y si tenemos adornamos con unas hojas de menta.






Fuente: ETB 4, David de Jorge.


18 oct 2016

mermelada de melocotón


Este año también he hecho mermeladas, y no ahora precisamente, las hice durante el verano aprovechando la fruta tan estupenda que hay. Hasta el momento no salgo de las clásicas, en el blog tenéis ya unas cuentas y con la de hoy y la de pera que pondré en unos días se me acabó el repertorio.
Esta de melocotón es la única que hago con fruta comprada, pero aprovecho siempre alguna oferta y no sale tan caro y desde luego que merece la pena el gasto.
El melocotón (al igual que la fresa, pera, mora, cereza, higo... y alguna variedad de manzana) es fruta poco ácida, por lo que para hacer mermelada es mejor añadir un poco de limón, que hay que añadir antes de cocer la fruta y así se extrae mejor la peptina que contiene en su interior, además de favorecer la conservación, la consistencia de la mermelada y evita la cristalización del azúcar. La cantidad de azúcar puede variar al gusto del consumidor o cocinero, pero también es verdad que cuando se añade poco azúcar es más fácil que la conserva fermente con mayor rapidez una vez abierta, y si se añade demasiada puede que parte del azúcar cristalice. Por eso mis mermeladas por término medio llevan un 70-75 % de azúcar, pero eso ya va a criterio y gusto del consumidor.





ingredientes
1 kg de melocotones pelados y deshuesados
700-750 g de azúcar
1 cucharada de zumo de limón














elaboración
Lavamos los melocotones y los pelamos, retiramos el hueso y los troceamos, una vez limpios nos tienen que pesar un kilo más o menos.
Los ponemos en una cazuela grande, ancha y con profundidad suficiente, sin llenarla demasiado, hasta la mitad de la cazuela más o menos. Alternamos capas de melocotón y azúcar. Rociamos con el zumo de melocotón y dejamos macerar toda la noche o unas 6-8 horas.
Ponemos la cazuela al fuego y esperamos a que hierva, en todo momento removemos regularmente para que no se agarre. Una vez que empiece a hervir, bajamos la intensidad del fuego progresivamente hasta conseguir que la mezcla hierva a fuego lo más bajo posible durante unos 40-50 minutos, o más tiempo si queremos una mermelada más espesa. Hay que tener en cuenta que cuando se enfríe la mezcla espesará un poco más. Podemos triturarla con la batidora o pasarla por el pasa-puré si nos gusta la mermelada más suave.
Para saber el punto de la mermelada, ponemos una cucharadita en un plato y lo metemos en el frigo. Una vez esté fria, si al inclinar el plato la mermelada se arruga, está en su punto. Si gotea, deberemos prolongar la cocción y volveremos a hacer la prueba pasados unos minutos.
Una vez que tenemos lista la mermelada, la dejamos enfriar y con ayuda de un cazo vamos rellenando los botes sin llegar al borde. Limpiamos el borde y seguido, los cerramos.
A continuación, cocemos los tarros, que colocamos en una cazuela grande en cuyo fondo hemos colocado un trapo doblado para que no estén en contacto con el fondo y entre ellos colocamos otro trapo, para evitar que se golpeen. Los cubrimos con agua templada, acortará el tiempo, y los dejamos hervir durante 20 minutos (contados desde que comienza a hervir el agua). Los dejamos enfriar en el mismo agua y no los sacamos hasta que estén totalmente fríos. Una vez fríos, los sacamos, los etiquetamos y ya los podemos guardar.


La mermelada que hago en casa es para todo el año por lo que para su conservación necesito esterilizar los botes una vez llenos, si fuera para consumo rápido una vez hecha y en caliente llenaríamos los tarros, y una vez cerrados se les daría la vuelta para que hagan el vacío.
Al principio no lo he dicho, pero como en todas las conservas, hay que esterilizar los tarros antes de llenarlos, para ello los colocamos junto con las tapas en una cazuela con agua, los dejamos hervir durante 15 minutos y después los ponemos a escurrir boca abajo sobre un trapo de cocina limpio. También se pueden esterilizar en el lavavajillas, pero como yo no tengo... lo hago así.



15 ene 2016

madalenas rellenas de dulce de manzana


Las madalenas o magdalenas, son otra de las alternativas dulces que tenemos para completar un buen desayuno o merienda, y si son caseras mucho mejor. Una receta que merece tener en cuenta, son muy fáciles de hacer y podemos enriquecerlas con mil sabores y aromas. Las de hoy son una variante a las clásicas de siempre, llevan en su interior dulce de manzana, que podemos cambiar por cualquier mermelada que nos guste, frambuesa, fresa, mora... o incluso por crema de chocolate, de queso...



ingredientes
125 g de huevo
175 g de azúcar
60 ml de leche
190 ml de aceite de oliva suave o girasol
210 g de harina
7 g de levadura química
una pizca de sal
dulce de manzana











elaboración

Batimos los huevos y el azúcar usando una batidora de varillas hasta conseguir una mezcla espesa y cremosa. Sin dejar de batir, a baja velocidad, añadimos el aceite y la leche hasta que esté bien mezclado. A continuación incorporamos la harina tamizada con la levadura y la sal también a velocidad baja. Cuando tengamos una masa homogénea, lo batimos durante un par de minutos a velocidad media.
Cubrimos el bol con un trapo o con film transparente y dejamos reposar la masa en la nevera como mínimo una hora, pero se puede dejar incluso de un día para otro.
Después de este reposo, removemos enérgicamente la masa con un batidor manual. Precalentamos el horno a 210 ºC sin aire y con calor arriba y abajo.


Ponemos moldes de papel en los huecos de una bandeja para madalenas o dentro de flaneras y rellenamos con la masa sólo hasta la mitad de los moldes, con una cucharilla colocamos en cada molde un poco de dulce de manzana y acabamos de rellenar los moldes con el resto de la masa pero sin llegar al borde. Espolvoreamos por encima un poco de azúcar y los horneamos a 180 ºC entre 18-20 minutos.
Una vez hechas retiramos la bandeja del horno, dejamos reposar las madalenas 5 minutos dentro del molde, desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Si el dulce de manzana (o la mermelada) está muy espesa lo aligeramos con un poco de agua y si está demasiado líquida lo ponemos a calentar unos minutos, al enfriarse estará más consistente.



Fuente: del libro "Magdalenas" de Xavier Barriga.


14 dic 2014

pastelitos de queso y cuajada con compota de manzana


Tarta de cuajada y queso de toda la vida, presentada en raciones individuales y poniendo en lugar de la tradicional mermelada de frambuesa una rica compota de manzana, que podemos también sustituir por membrillo, higos...


ingredientes
masa quebrada
500 ml de leche entera
200 g de queso crema
un trozo de canela en rama
un poco de canela en polvo
1 sobre de cuajada
5 cucharadas de azúcar
compota de manzana











elaboración

Para hacer la compota de manzana, pelamos dos o tres manzanas, las descorazonamos y cortamos en trocitos pequeños. Espolvoreamos un par de cucharadas de azúcar, mejor quedarse cortos y si al final queda poco dulce siempre se puede añadir un poco más, y una cucharadita de zumo de limón. Dejamos reposar unos minutos (la manzana soltará agua) y ponemos a cocer a fuego lento con la cazuela tapada, durante 10-15 minutos, hasta que esté muy bien cocida, esta vez nos interesa que quede muy cocida, casi puré. Dejamos enfriar. Si queda algo espesa, se le añade un poco de agua.




Con la masa quebrada hacemos unas tartaletas, si no tienes moldes no corras a comprarlos, en esta entrada puedes ver como hacerlas. También las podemos hacer con masa de galletas.
Bueno y una vez que tenemos la compota y las tartaletas listas hacemos el relleno.
Del medio litro de leche, separamos un vaso en el cual batimos el contenido del sobre de cuajada y el queso crema.
Calentamos el resto de la leche con el trozo de canela en rama y el azúcar, cuando esté bien caliente, añadimos el contenido del vaso, removemos hasta que veamos que quiere hervir, lo retiramos unos segundos del fuego y sin dejar de remover lo colocamos de nuevo en el fuego hasta que comience a hervir. Retiramos del fuego, quitamos la canela y sin dejarla enfriar, pues nos interesa que se mantenga líquida, empezamos a rellenar nuestros pastelitos. En el fondo de cada tartaleta ponemos un poco de la compota, vertemos cuajada hasta llegar casi hasta arriba y dejamos enfriar por completo. Antes de servirlas ponemos un poco más de compota espolvoreada con un toque de canela y unas nueces peladas.








También podemos prescindir de las tartaletas y presentar la cuajada en copas: un poco de galleta molida, fruta (mermelada, compota), cuajada y para terminar de nuevo fruta.






24 ene 2014

tarta de manzana clásica


Hoy por ser San Queremos hemos hecho una tarta de las de toda la vida, fácil, sencilla y rica... que más se puede pedir. Una de las tartas más conocida y que bien seguro forma parte de todos los recetarios de amamas y amatxus.



ingredientes
275 g de masa quebrada u hojaldre
3-4 manzanas reinetas
crema pastelera con 1/2 l de leche
mermelada de albaricoque
jalea de manzana














elaboración

Una vez que hemos hecho la masa quebrada la extendemos sobre una superficie ligeramente enharinada, la dejamos con 4-5 mm de grosor y forramos con ella un molde de tarta ligeramente engrasado. Pinchamos el fondo de la masa con un tenedor, la cubrimos con papel vegetal, rellenamos con legumbres secas para evitar que la pasta suba y la metemos al horno, precalentado a 180 ºC unos 15 minutos. Pasado ese tiempo retiramos las legumbres y la dejamos enfriar.
También es posible hacer la base de la tarta con masa de hojaldre o con masa de galletas.




Preparamos la crema pastelera y la dejamos enfriar bien cubierta con film transparente, en contacto con la crema, para que no se forme costra.
Pelamos las manzanas, las quitamos el corazón y las cortamos en medias lunas. Con las peladuras y los corazones hacemos la jalea para pintar la tarta, para ello lo ponemos a cocer en unos 200 ml de agua azucarada durante unos 15-20 minutos. Colamos y reservamos.
Cubrimos la masa quebrada, una vez horneada, con la crema pastelera y encima colocamos los trozos de manzana de manera decorativa. Cocemos la tarta en el horno, precalentado a 180 ºC, durante unos 30-35 minutos hasta que la superficie esté dorada. La dejamos enfriar, la desmoldamos y pintamos con la jalea de manzana o con mermelada de albaricoque o melocotón.




Cuando hago jalea de manzana para pincelar la tarta, pongo al principio la mermelada de albaricoque, antes de poner la crema pastelera. 
También podemos realizar este postre en raciones individuales con forma de tartaleta, como los de pastelería. 






30 oct 2013

mermelada de tomate cherry


Una mermelada que va genial sobre una tostada con queso o acompañando a cualquier carne.



ingredientes
1 kg de tomate cherry
1/2 kg de azúcar

elaboración
Lavamos bien los tomates, los secamos y los partimos por la mitad. Los ponemos en una cazuela ancha y con profundidad suficiente y añadimos el azúcar. Mezclamos bien, los aplastamos un poco para que suelten un poco de líquido, colocamos la cazuela al fuego y esperamos a que hierva, removiendo regularmente para que no se agarre.





Una vez que empieze a hervir, bajamos la intensidad del fuego progresivamente hasta conseguir que la mezcla cueza a fuego lo más bajo posible durante unos 40-50 minutos, o más tiempo si queremos una mermelada más espesa. Hay que tener en cuenta que cuando se enfrie la mezcla espesará. Podemos pasarla por el pasapuré si nos gusta la mermelada más suave o dejarla tal cual.




Para embotar la mermelada, una vez se temple, llenamos los tarros de cristal casi hasta el borde, los cerramos inmediatamente y los cocemos al baño María durante 20 minutos (contados desde que comienza a hervir el agua). Los dejamos enfriar en el mismo agua y no los sacamos hasta que estén totalmente fríos. Una vez fríos, los sacamos, los etiquetamos y ya los podemos guardar.







10 oct 2013

mermelada de moras




La mermelada de mora es toda una delicia, me encanta su color y por supuesto su sabor, una vez hecha se me olvidan los arañazos y las incómodas bolitas que se pegan a la ropa y que tanto cuesta quitar. 
Además puestos a recolectar podemos coger unas pocas más y congelarlas en entero, así podremos disponer de ellas para hacer salsas, batidos o helados. Ahora también se pueden comprar en el mercado, pero la diferencia es clara, no?

ingredientes
1 kg de puré de moras
750 g de azúcar

elaboración
A la hora de hacer esta mermelada hay que tener en cuenta que las moras tienen muchas pepitas por lo que si queremos que nos quede una mermelada suave y sin pepitas hay que pasar la mermelada por un colador o pasapurés con agujeros muy pequeños para quitarlas. La cantidad de azúcar va acorde a la cantidad de puré de fruta que obtengamos una vez retiradas las pepitas. Esta cantidad irá en función también de como estén las moras y de si la mermelada nos gusta más o menos dulce y más o menos espesa.



Lavamos bien las moras, bajo el chorro de agua, sin sumergirlas, si las hemos cogido con rabito se lo quitamos. Una vez limpias las ponemos en una cazuela ancha y grande con un poco de agua, las aplastamos un poco y las cocemos a fuego suave, removiendo regularmente para que no se peguen al fondo.
Cuando estén blanditas, las pasamos por un pasapuré que no deje pasar las pepitas y pesamos el puré de fruta que nos ha salido. Añadimos unos 750 g de azúcar por kilo de este puré. Ponemos de nuevo a cocer, sin olvidarnos de remover regularmente para que no se pegue. Una vez que empieze a hervir, bajamos la intensidad del fuego progresivamente hasta conseguir que la mezcla cueza a fuego lo más bajo posible durante una media hora, o más tiempo si queremos una mermelada más espesa. Hay que tener en cuenta que cuando se enfríe espesará mas.



Para saber el punto de la mermelada, ponemos una cucharadita en un plato y lo metemos en el frigo. Una vez esté frio, si al inclinar el plato la mermelada se arruga, está en su punto. Si gotea, deberemos prolongar la cocción volviendo a hacer la prueba pasados unos minutos.


Una vez la mermelada fría, rellenamos los tarros de vidrio hasta llegar casi al borde. Limpiamos el borde y los cerramos inmediatamente. A continuación los cocemos al baño María. Los colocamos en una cazuela grande, y para que no estén en contacto con el fondo colocamos un trapo doblado y entre ellos otro trapo, para evitar que se golpeen. Los cubrimos con agua templada, y los dejamos hervir durante 20 minutos (contados desde que comienza a hervir el agua). Los dejamos enfriar en el mismo agua y no los sacamos hasta que estén totalmente fríos. Una vez fríos, los sacamos, los etiquetamos y ya los podemos guardar. 



9 oct 2013

mermelada de ciruela



Como años anteriores con las ciruelas de la huerta hemos preparado ciruelas en almibar y por supuesto mermelada, unos cuantos botes de cada, para tener la despensa bien surtida.


ingredientes
1 kg de ciruelas en limpio
750 g de azúcar
1 cucharada de zumo de limón



elaboración
Lavamos bien las ciruelas, las secamos y las troceamos quitando los huesos. Las ponemos en una cazuela grande, ancha y con profundidad suficiente. No la llenamos demasiado, llegar hasta la mitad de la cazuela más o menos.
Mezclamos la fruta con el azúcar y el zumo de limón y la dejamos macerar durante 6-8 horas.




Ponemos la cazuela al fuego y esperamos a que hierva, en todo momento removemos regularmente para que no se agarre. Una vez que empieze a hervir, bajamos la intensidad del fuego progresivamente hasta conseguir que la mezcla cueza a fuego lo más bajo posible durante unos 30-40 minutos, o más tiempo si queremos una mermelada más espesa. Hay que tener en cuenta que cuando se enfrie la mezcla espesará. Podemos triturarla con la batidora o pasarla por el pasapuré si nos gusta la mermelada más suave.

Para saber el punto de la mermelada, ponemos una cucharadita en un plato y lo metemos en el frigo. Una vez esté frio, si al inclinar el plato la mermelada se arruga, está en su punto. Si gotea, deberemos prolongar la cocción y volveremos a hacer la prueba pasados unos minutos.



La mermelada que hago en casa es para todo el año por lo que es necesaria su esterilización al baño María.
Una vez la mermelada fría, llenamos los tarros de cristal hasta llegar casi al borde. Limpiamos el borde y los cerramos inmediatamente. A continuación, cocemos los tarros, que colocamos en una cazuela grande en cuyo fondo hemos colocado un trapo doblado para que no estén en contacto con el fondo y entre ellos colocamos otro trapo, para evitar que se golpeen. Los cubrimos con agua templada y los dejamos hervir durante 20 minutos (contados desde que comienza a hervir el agua). Los dejamos enfriar en el mismo agua y no los sacamos hasta que estén totalmente fríos. Una vez fríos, los sacamos, los etiquetamos y ya los podemos guardar. 









12 ago 2012

mermelada de frambuesa


Una de las cosas que nunca falta en mi fondo de despensa es la mermelada, de ciruela, moras, melocotón, pera, frambuesa… ya que es una buena forma de conservar la fruta de temporada, yo la preparo utilizando fruta de la huerta o recogida en el campo, como las moras. 
Unas frutas gelifican mejor que otras dependiendo de la peptina que tengan y dependiendo del grado de maduración por lo que usaremos más o menos azúcar. Hoy toca de frambuesas, que después usaré en postres, para el desayuno e incluso como guarnición de carnes. No es nada complicado, merece la pena ponerse a la tarea.




ingredientes
1 kg de frambuesas
750 gr de azúcar
1 cucharada de zumo de limón
un poco de peladura de limón

elaboración
Limpiamos las frambuesas sin sumergirlas en agua, las ponemos en una cazuela junto con el azúcar, el zumo de limón y la peladura de limón y lo dejamos macerar durante tres horas.
Mientras, esterilizamos los tarros y las tapas, para ello los hervimos durante 15 minutos en una olla amplia y los ponemos a escurrir boca abajo sobre un paño de cocina limpio hasta que se enfrien. Si estos tarros llevan arandelas de goma, estas deben de ser nuevas y escaldarlas en agua hirviendo antes de utilizarlas.

Quitamos la peladura de limón, ponemos la cazuela donde está macerando la fruta al fuego y lo cocemos durante unos 25 minutos, removiendo con una cuchara de madera. Para saber el punto de la mermelada, ponemos una cucharadita en un plato y lo metemos en el frigo. Una vez esté frio, si al inclinar el plato la mermelada se arruga, está en su punto. Si gotea, deberemos prolongar la cocción y volveremos a hacer la prueba pasados unos minutos.




Lo dejamos enfriar y con ayuda de un cazo vamos rellenando los tarros hasta llegar casi al borde. Limpiamos el borde y los cerramos inmediatamente. A continuación, cocemos los tarros, que colocamos en una cazuela grande en cuyo fondo hemos colocado un trapo doblado en cuatro para que no estén en contacto con el fondo y entre ellos colocamos otro trapo, para evitar que se golpeen. Los cubrimos con agua templada y los dejamos hervir durante 20 minutos (contados desde que comienza a hervir el agua). Los dejamos enfriar en el mismo agua y no los sacamos hasta que estén totalmente fríos, una vez fríos, los sacamos, los etiquetamos y ya los podemos guardar.