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15 mar 2016

masa dulce enriquecida de mantequilla


Una masa para elaborar bollería hecha a base de harina, huevos, mantequilla y levadura para pan. La receta original está hecha con masa madre, pero como no tengo y ponerme a hacerla iba a ser que no, la he sustituido por la misma cantidad de prefermento.
Es una masa con un largo período de reposo en la nevera, como mínimo 18 horas, por lo que hay que cubrirla bien para que no absorba ningún olor.


ingredientes
para el prefermento
125 g de harina de fuerza
75 g de leche
3 g de levadura

para la masa

15 g de levadura fresca
1 huevo tamaño "M"
2 yemas de huevo tamaño "M"
125 g de azúcar fina
500 g de harina floja o de repostería
200 g de prefermento
75 g de nata espesa
50 ml de leche
1-2 cucharadas de agua
175 g de mantequilla
8 g de sal

elaboración 

La noche anterior preparamos el prefermento, para ello mezclamos en un bol todos los ingredientes y lo dejamos toda la noche en la nevera. Si lo hacemos el mismo día que la masa, lo dejamos a temperatura ambiente hasta que doble su volumen.
Al día siguiente, sacamos el prefermento de la nevera y preparamos la masa. Yo lo he hecho en la panificadora, pero a mano se puede hacer igual.
En un bol batimos ligeramente los huevos (en total 100 g), añadimos la nata y la leche (en total 125 ml de nata para cocinar) y mezclamos. Todo esto lo ponemos en la cubeta de la panificadora, añadimos el azúcar, la harina, el prefermento en trozos y la sal.
Ponemos en marcha la máquina en el programa de amasado, en la mía es el número 7 y dura 15 minutos. Cuando se hayan mezclado todos los ingredientes incorporamos la levadura diluida en una cucharada de agua y dejamos que se absorba. Si vemos que necesita más líquido echamos la otra cucharada de agua
, ya que todas las harinas no absorben lo mismo. A continuación incorporamos poco a poco los trozos de mantequilla y dejamos que termine el programa. Una vez acabado programamos de nuevo el mismo programa durante otros 15 minutos más. La masa quedará lisa y elástica. 


Hecha la masa, la sacamos de la cubeta, formamos una bola y la ponemos dentro de un bol ligeramente engrasado, con espacio suficiente ya que se hincha al fermentar, lo cubrimos con film transparente ligeramente engrasado y lo dejamos reposar hasta el día siguiente en la nevera, al menos 18 horas.
Al día siguiente la sacamos del frigorífico, la damos un ligero amasado, cortamos porciones según lo que vayamos a hacer, las dejamos reposar unos minutos para facilitar el formado de las piezas, las dejamos fermentar hasta que casi doblen su volumen y las horneamos con el horno precalentado a 190 ºC hasta que estén doradas.



Fuente: "Pan hecho a mano" de Dan Lepard.

Con esta masa he hecho...

torta con nueces, rellena de chocolate



15 ene 2016

madalenas rellenas de dulce de manzana


Las madalenas o magdalenas, son otra de las alternativas dulces que tenemos para completar un buen desayuno o merienda, y si son caseras mucho mejor. Una receta que merece tener en cuenta, son muy fáciles de hacer y podemos enriquecerlas con mil sabores y aromas. Las de hoy son una variante a las clásicas de siempre, llevan en su interior dulce de manzana, que podemos cambiar por cualquier mermelada que nos guste, frambuesa, fresa, mora... o incluso por crema de chocolate, de queso...



ingredientes
125 g de huevo
175 g de azúcar
60 ml de leche
190 ml de aceite de oliva suave o girasol
210 g de harina
7 g de levadura química
una pizca de sal
dulce de manzana











elaboración

Batimos los huevos y el azúcar usando una batidora de varillas hasta conseguir una mezcla espesa y cremosa. Sin dejar de batir, a baja velocidad, añadimos el aceite y la leche hasta que esté bien mezclado. A continuación incorporamos la harina tamizada con la levadura y la sal también a velocidad baja. Cuando tengamos una masa homogénea, lo batimos durante un par de minutos a velocidad media.
Cubrimos el bol con un trapo o con film transparente y dejamos reposar la masa en la nevera como mínimo una hora, pero se puede dejar incluso de un día para otro.
Después de este reposo, removemos enérgicamente la masa con un batidor manual. Precalentamos el horno a 210 ºC sin aire y con calor arriba y abajo.


Ponemos moldes de papel en los huecos de una bandeja para madalenas o dentro de flaneras y rellenamos con la masa sólo hasta la mitad de los moldes, con una cucharilla colocamos en cada molde un poco de dulce de manzana y acabamos de rellenar los moldes con el resto de la masa pero sin llegar al borde. Espolvoreamos por encima un poco de azúcar y los horneamos a 180 ºC entre 18-20 minutos.
Una vez hechas retiramos la bandeja del horno, dejamos reposar las madalenas 5 minutos dentro del molde, desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Si el dulce de manzana (o la mermelada) está muy espesa lo aligeramos con un poco de agua y si está demasiado líquida lo ponemos a calentar unos minutos, al enfriarse estará más consistente.



Fuente: del libro "Magdalenas" de Xavier Barriga.


7 ene 2016

pudin de roscón de reyes de calabaza


El pudin es una preparación de origen inglés, que puede ser salado o dulce, dependiendo del ingrediente con el que lo hagamos, pan, carne, pescado, verdura... va siempre ligado con huevos y cocido al baño María en un molde.
Hoy se trata de un postre, una crema similar a la del flan a la que se le añaden bizcocho o pan, frutas confiadas, frutas secas... Una buena receta para aprovechar restos.
En el blog ya hay alguno, uno hecho con suizos y fruta y otro con sobaos pasiegos y pasas, ambos hechos con preparado para flan, de cocción más sencilla, pero hoy lo hacemos a la manera tradicional con leche, huevos y azúcar y aprovechando restos de bollería.
La crema resultará más fina cuanto mayor sea la proporción de yemas y menor la de claras, pero hoy esa proporción es la misma, que también queda bien.




ingredientes
6 huevos tamaño "L"
750 ml de leche entera
150 g de azúcar
1 trozo de canela en rama o vainilla
2 trocitos de corteza de limón
200 g de roscón, bollería e incluso pan
caramelo líquido para el molde












elaboración

Se hace como si de un flan se tratara, primero preparamos una infusión con la leche, reservamos un poco, para ello ponemos a calentar en un cazo la leche con un trozo de canela y un trozo de corteza de limón o naranja. Cuando arranque a hervir retiramos del fuego, tapamos con film transparente y dejamos reposar, para que infusione y de paso pierda calor. Colamos para retirar la canela y la corteza de la fruta.
En un bol troceamos el roscón, si tuviera fruta confitada la picamos también. Batimos en otro bol grande, los huevos con el azúcar y la leche reservada, añadimos poco a poco la leche templada y seguimos removiendo hasta tener una mezcla homogénea.




Vertemos esta mezcla sobre la bollería, mezclamos y dejamos reposar para que se empape bien y se deshaga. Pasamos todo a un molde tipo plum-cake de por lo menos litro y medio de capacidad previamente caramelizado, éste a su vez lo metemos en otro más amplio relleno con agua y con un cartón en el fondo. El agua no tiene que sobrepasar la mitad de la altura del molde del flan. Metemos ambos moldes en el horno precalentado a 170-180 ºC durante 50-60 minutos, el tiempo dependerá de cada horno. Si vemos que la superficie coge demasiado color lo cubrimos con papel aluminio. Antes de sacarlo comprobamos si está cuajado pinchándolo con un pincho, si éste no sale limpio lo tendremos un poco más de tiempo.



Dejamos enfriar a temperatura ambiente fuera del agua y no lo desmoldamos hasta que esté completamente frío, de lo contrario podemos encontrarnos con una desagradable sorpresa. Para desmoldarlo pasamos un cuchillo o una espátula por todo el borde.


6 ene 2016

roscón de reyes, 2016


Esta misma mañana he horneado este roscón que ha rematado la comida de este día de Reyes.


ingredientes
60 ml de leche
50 g de azúcar
15 g de azúcar invertido
60 g de mantequilla troceada
15 g de levadura fresca
2 huevos, 100 g
300 g de harina de fuerza tamizada
1/2 cucharadita de sal
ralladura de naranja
10 ml de ron
10 ml de agua de azahar
1 huevo batido para pintar
almendra, azúcar, fruta escarchada...

    para decorar
nata montada para rellenar




elaboración

Como siempre, podemos amasar los ingredientes a mano o con ayuda de una máquina, batidora con ganchos, panificadora... yo lo he he hecho en ésta.
Vertemos la leche en la cubeta, a la que añadimos los huevos ligeramente batidos, el azúcar, el azúcar invertido, la ralladura de naranja, el ron, el agua de azahar y la sal, por último añadimos la harina y la levadura desmigada. Como veis todos los ingredientes a excepción de la mantequilla. Ponemos en marcha la panificadora en el programa de amasado, en la mía es el número 7 y dura 15 minutos.
Cuando se hayan mezclado todos los ingredientes incorporamos poco a poco los trozos de mantequilla y dejamos que termine el programa. Vemos que la masa pasa de dura a blanda, es normal, se irá arreglando a medida que se incorpore y se absorba toda la mantequilla, no hay que añadir más harina. Una vez que terminen los 15 minutos, programamos de nuevo el mismo programa durante otros 15 minutos más. La masa estará lista cuando se despegue perfectamente de las paredes de la cubeta, deberá estar muy lisa y brillante.
Una vez que la masa esté lista, la sacamos de la cubeta, hacemos una bola y la colocamos en un recipiente amplio, ligeramente engrasado, lo cubrimos con papel film y la dejamos a temperatura ambiente hasta que doble su volumen, el tiempo dependerá de la temperatura ambiente.




Una vez que haya doblado su volumen, sacamos la masa del bol, la pasamos a la mesa y la damos un ligero amasado para desgasarla. Hacemos una bola con la masa y dejamos que repose bien tapada 15 minutos para que se relaje y podamos formar bien el roscón.
Transcurrido este tiempo nos untamos las manos con un poco de aceite y metemos un par de dedos por el centro de la bola, hasta tocar la mesa, hacemos un agujero, cogemos la masa con las dos manos y la vamos estirando suave y homogéneamente como si de una correa se tratará, el agujero se irá formando con su propio peso. Hay que tener en cuenta que con el levado este agujero tenderá a cerrarse, por lo que tiene que ser un poco hermoso. Hay que intentar que el grosor de la masa sea parecido en todo el contorno. Colocamos el roscón sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear, dejamos reposar la masa bien cubierta unos 5 minutos y hacemos los retoques necesarios.
Una vez formado lo pintamos con huevo batido y lo dejamos reposar cubierto con papel film transparente engrasado de una a dos horas, dependerá de la temperatura ambiente, prácticamente casi tiene que doblar su volumen.
Una vez levado el roscón, lo pintamos de nuevo con huevo batido, lo decoramos a nuestro gusto con fruta confitada, almendras, azúcar humedecida con unas gotas de agua...
Metemos el roscón en el horno precalentado a 190 ºC con calor arriba y abajo durante unos 20 minutos. Si vemos que coge color enseguida lo tapamos con papel aluminio. Pasado este tiempo lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.




Tal cual esta buenísimo pero rellenarlo es otra opción, lo podemos rellenar con crema de trufa, nata montada, crema pastelera...



4 ene 2016

roscón de reyes de calabaza




Tomar roscón el día de reyes es una tradición que cumplimos todos los años y desde que lo hacemos casero lo disfrutamos aún más, llevo haciéndolo ya tres años y este será el cuarto. Este que os muestro es diferente al tradicional, ya que entre sus ingredientes lleva calabaza.


ingredientes
60 g de leche tibia
13 g de levadura fresca de panadería
un trozo de corteza de limón y 
    de naranja
un trozo de canela en rama
ralladura de naranja
15 g de zumo de naranja

5 g de ron
50 g de manteca de vaca derretida o 
    mantequilla
3 huevos tamaño "L"
200 g de calabaza cocida o asada y 
    triturada
8 g de esencia de azahar
100 g de azúcar
650 g de harina de fuerza
4 g de sal
huevo batido para pincelar
almendra, azúcar, fruta escarchada... 
para decorar
crema de trufa, nata montada para rellenar

elaboración
Muy fácil de hacer pero hay que amasar un poco más de lo habitual porque si no la masa queda muy pegajosa e inmanejable y hay que evitar añadir más harina. Si lo hacemos con la panificadora el trabajo es más fácil. Con estos ingredientes salen dos roscones de unos 800 g cada uno.
Preparamos una infusión con la leche, para ello hervimos la leche con un trozo de canela y un trozo de peladura de naranja y limón. Al hervir retiramos del fuego, tapamos con papel film y dejamos reposar para que infusione durante media hora. Colamos y comprobamos que seguimos teniendo los 60 g de leche.
Deshacemos la levadura en la leche tibia y colocamos todos los ingredientes en la cubeta de nuestra panificadora en este orden, la leche junto con la levadura, la ralladura de naranja, el zumo, el ron, la manteca de vaca, los huevos ligeramente batidos, el puré de calabaza, la esencia de azahar, el azúcar y para terminar la harina y la sal.
Escogemos el programa amasado que dura 15 minutos, en mi máquina es el número 7 y ponemos en funcionamiento. Cuando termine lo seleccionamos 1 ó 2 veces más.
Si vemos que con el segundo amasado la masa queda muy pegajosa, añadimos poco a poco, un poco más de harina y si vemos que queda una masa seca ponemos un poco de agua, todo dependerá de la humedad que aporte el puré de calabaza, de la harina que usemos ya que no todas absorben lo mismo y del peso de los huevos.
Una vez que la masa esté lista, la sacamos de la cubeta, hacemos una bola y la colocamos en un recipiente amplio, ligeramente engrasado, lo cubrimos con papel film y la dejamos a temperatura ambiente hasta que doble su volumen, en un lugar cálido el tiempo será como de 1 hora. Si lo hacemos de víspera guardamos la masa en la nevera durante toda la noche.


Una vez que haya doblado su volumen, sacamos la masa del bol y la damos un ligero amasado para desgasificarla, la dividimos en dos porciones, a cada una damos forma de bola y dejamos reposar, bien tapada, 15 minutos para que se relaje y podamos formar bien el roscón.
Transcurrido este tiempo nos untamos las manos con un poco de aceite y metemos un par de dedos por el centro de la bola, hasta tocar la mesa, hacemos un agujero, cogemos la masa con las dos manos y la vamos estirando suave y homogéneamente como si de una correa se tratará, el agujero se irá formando con su propio peso. Hay que tener en cuenta que con el levado este agujero tiende a cerrarse, por lo que tiene que ser un poco hermoso. Hay que intentar que el grosor de la masa sea parecido en todo el contorno. Colocamos el roscón sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear, dejamos reposar la masa bien cubierta unos 5 minutos y hacemos los retoques necesarios.


Una vez formado lo pintamos con huevo batido y lo dejamos reposar cubierto con papel fim de una a dos horas, dependerá de la temperatura ambiente, hasta que casi doble su volumen.
Una vez levado el roscón, lo pintamos de nuevo con huevo batido, lo decoramos a nuestro gusto con fruta escarchada, almendra en láminas, un poco de azúcar humedecida con unas gotas de agua...
Metemos el roscón en el horno precalentado a 180 ºC con calor arriba y abajo durante unos 25 minutos. Si vemos que coge color enseguida lo tapamos con papel aluminio. Pasado este tiempo lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.
Tal cual esta buenísimo pero rellenarlo es otra opción, lo podemos rellenar con crema de trufa, nata montada, crema pastelera...


Con la misma masa en lugar de hacer roscón podemos hacer bollos individuales o dividir la masa en bolitas y meterlas dentro de moldes tipo plum-cake engrasados y tendremos unas tostadas de quitar el hipo. También podemos hacer pan para torrijas quitando los aromáticos y si nos sobra hacemos un pudin o unas torrijas.

Fuente: Kanela y limón




11 dic 2015

bollos Chevaliers


Para los que no seáis de Burgos, el nombre de estos bollos os sonará un tanto raro, pero igual como Cristinas o como bambas de nata os suenan un poco más. Como se ve en las fotos son bollos, hechos con harina, huevo y mantequilla, rellenos de nata, con almendra fileteada y azúcar glas por encima. El origen de este pastel data de los años 35-36 que es cuando se comenzaron a elaborar en la desaparecida confitería Pinedo de Burgos y de allí pasaron a elaborarse en toda la provincia, aunque la mayoría de los burgaleses desconocen ese dato, yo la primera. El nombre de Chevaliers puede tener relación con el de un cantante francés de principios de siglo pasado, Maurice Chevalier, me imagino que tras probar estos bollos le gustaron tanto que Pinedo, bautizó el pastel con su nombre, pero este dato lo desconozco. Eso sí es un pastel que no tiene época se puede encontrar en cualquier fecha en toda pastelería que se precie, siempre y cuando ésta esté en Burgos claro.




ingredientes
500 g de harina de fuerza
170 ml de leche
75 g de azúcar
120 g de mantequilla
15 g de levadura fresca
3 huevos tamaño "M"
10 g de sal
almendra fileteada
azúcar glas
nata montada







elaboración
Muy fáciles de hacer pero hay que amasar un poco más de lo habitual porque si no la masa queda muy pegajosa e inmanejable y hay que evitar añadir más harina. Si lo hacemos con la panificadora el trabajo es más fácil.
La noche anterior, y usando parte de los ingredientes indicados, preparamos el prefermento, para ello disolvemos 4 g de levadura con 100 ml de leche templada, incorporamos 125 g de harina y amasamos un par de minutos hasta formar una bola de masa homogénea. Esta masa la colocamos en un bol ligeramente engrasado, lo cubrimos con film transparente y lo metemos en la nevera a pasar la noche. Si lo preparamos el mismo día tenemos que dejarlo en un lugar cálido hasta que doble su volumen.
Al día siguiente, sacamos el prefermento de la nevera y preparamos la masa.
Tamizamos la harina y vamos colocando los ingredientes en la cubeta de nuestra panificadora en este orden, el resto de leche junto con el azúcar, la sal, los huevos batidos ligeramente (estos que no superen los 150 g) y para terminar la harina, el resto de la levadura y todo el prefermento.


Escogemos el programa "amasado" que dura 15 minutos, en mi máquina es el número 7 y ponemos en funcionamiento. Cuando los ingredientes estén bien mezclados vamos añadiendo la mantequilla. Cuando termine lo seleccionamos una ó dos veces más, hasta ver que la masa se despegue con facilidad de las paredes de la panificadora y quede una masa elástica, un poco pegajosa pero muy manejable.
Si vemos que con el segundo amasado la masa queda aún muy pegajosa, añadimos poco a poco, un poco más de harina, todo dependerá del peso de los huevos y de la harina que usemos ya que no todas absorben lo mismo.
Una vez que la masa esté lista, la sacamos de la cubeta, hacemos una bola y la colocamos en un recipiente amplio, ligeramente engrasado, lo cubrimos con papel film y la dejamos a temperatura ambiente hasta que doble su volumen.
Una vez que haya doblado su volumen, sacamos la masa del bol y la damos un ligero amasado para desgasificarla, la dividimos en porciones de unos 60-70 g, boleamos cada una y dejamos reposar, bien tapado, unos minutos para que la masa se relaje un poco y así poder formar mejor los bollos.
Con cada porción formamos piezas alargadas, sin punta, las aplastamos un poco y las vamos colocando encima de la bandeja de horno forrada con papel de hornear, con separación entre ellas para que no se peguen al fermentar. Pintamos los bollos con huevo batido y mezclado con un poco de sal y dejamos reposar en un sitio cálido hasta que doblen su volumen. Precalentamos el horno a 220 ºC.


Una vez listos los volvemos a pintar con huevo, les damos un pequeño corte con ayuda de unas tijeras, espolvoreamos almendra laminada e introducimos la bandeja en el horno, bajamos la temperatura a 200 ºC y los cocemos durante 10-15 minutos o hasta que estén dorados. El tiempo dependerá del tamaño que demos a las piezas. Una vez listos los sacamos del horno y los dejamos enfriar sobre una rejilla. Ya fríos los abrimos y rellenamos con nata montada y espolvoreamos azúcar glas.


23 feb 2015

bollos rellenos de dulce de manzana y queso


Hoy el día ha cundido mucho y el madrugón ha tenido su recompensa, y no es otra que estos panes de leche con los que alegrar la merienda de esta tarde y el desayuno de mañana si hay suerte y llegan. Por supuesto se pueden hacer sin rellenar y una vez hechos abrir el pan y poner lo que más nos guste.


ingredientes
500 g de harina de fuerza
10 g de sal
40 g de azúcar
20 g de miel
1 huevo tamaño "L"
25 g de leche en polvo
250 ml de leche entera
50 g de mantequilla sin sal a Tª ambiente
25 g de levadura fresca
1 huevo batido para pintar los bollos


para el relleno
dulce de manzana
queso brie







elaboración

Vertemos la leche en la cubeta de la panificadora, a la que añadimos, el huevo ligeramente batido, el azúcar, la miel, la leche en polvo y la sal, por último añadimos la harina y la levadura desmigada. Ponemos en marcha la máquina en el programa de amasado, en la mía es el número 7 y dura 15 minutos.
Cuando se hayan mezclado todos los ingredientes incorporamos poco a poco los trozos de mantequilla y dejamos que termine el programa. Una vez que termine programamos de nuevo el mismo programa durante otros 15 minutos más. La masa quedará lisa y elástica.




Si amasamos a mano, ponemos todos los ingredientes dentro de un bol y vamos añadiendo poco a poco la leche. Una vez que la masa haya absorbido toda la leche la dejamos reposar bien tapada unos 5 minutos. Después de este pequeño descanso la sacamos del bol y comenzamos a amasarla, para ello golpeamos ligeramente la masa sobre la mesa de trabajo, la estiramos y la doblamos sobre sí misma. Repetimos estos movimientos hasta que la masa se vaya despegando de la mesa. Y si alternamos este amasado con reposos de unos 8-10 minutos, con la masa bien tapada, el trabajo de amasado se simplifica. La masa quedará lisa y elástica.





Una vez hecha la masa formamos una bola y la ponemos dentro de un bol ligeramente engrasado, lo cubrimos con film transparente y dejamos reposar hasta que duplique su tamaño, el tiempo dependerá de la temperatura ambiente.
Cuando haya levado ponemos de nuevo la masa encima de la mesa de trabajo, la dividimos en porciones de 80 g, las voleamos y dejamos reposar unos minutos bien tapadas.

A continuación aplastamos un poco cada porción, colocamos en el centro una cucharadita de dulce de manzana y un trozo de queso (en mi caso brie), cerramos los bordes del pan de fuera hacia dentro hasta cubrir el relleno y sellamos bien. Ponemos la parte fea del panecillo hacia abajo y lo voleamos un poco.
A medida que formamos los bollitos los colocamos en una bandeja de horno forrada con papel de hornear dejando espacio entre ellos. Los pincelamos con huevo batido y los dejamos reposar en un lugar cálido hasta que casi hayan doblado su volumen. Vamos precalentando el horno a 200 ºC con calor arriba y abajo.




Una vez que hayan levado, los pincelamos de nuevo con huevo batido y los metemos en el horno, bajamos la temperatura de este a 180 ºC y los dejamos cocer durante 12-15 minutos. Comprobamos que están cocidos y los sacamos a una rejilla para que se enfríen.

Si no los vamos a consumir en el día los congelamos individualmente bien envueltos con film transparente. También los podemos rellenar de crema de chocolate, mermelada, manzana y pasas...

Fuente: receta bollos rellenos de manzana y arándanos del blog El cocinicas

29 ene 2015

bollos suizos de calabaza


El bollo suizo está siempre presente en cualquier pastelería, es un comodín estupendo para un desayuno o para una dulce merienda, pero también es perfecto para rellenar tanto con ingredientes dulces como salados. Hoy para darles un toque diferente la masa lleva calabaza y para quitar el antojo de mi hijo los he rellenado de crema pastelera, también de calabaza.


ingredientes
450 g de harina de fuerza
80 g de leche entera
60 g de mantequilla sin sal
60 g de azúcar
110 g de huevo
100 g de puré de calabaza
12 g de levadura fresca
una pizca de sal

azúcar para decorar
crema pastelera de calabaza







elaboración

Preparamos una infusión con la leche y unos trocitos de corteza de naranja y de limón, para prepararla hervimos la leche con los cítricos durante 5 minutos y dejamos reposar durante un buen rato. Colamos y comprobamos que seguimos teniendo los 80 g de leche. Los ingredientes deben estar a temperatura ambiente, cuidado con la cantidad de leche, tener en cuenta que no todas las harinas son iguales y el puré de calabaza no siempre queda igual.

Una vez hecha la infusión, disolvemos la levadura en la leche. Colocamos la harina en un bol y añadimos a un lado el azúcar y al lado contrario la sal. Hacemos un agujero en el centro e incorporamos el huevo batido, el puré de calabaza y la leche con la levadura. Comenzamos el amasado dentro del bol hasta que todos los ingredientes se unan, momento en que lo volcamos sobre la mesa o encimera donde trabajemos y seguimos amasando durante 5 minutos girando y doblando la masa. Después incorporamos la mantequilla o manteca de vaca cocida en trozos, y seguimos amasando, golpeamos ligeramente la masa sobre la mesa de trabajo, la estiramos y la doblamos sobre sí misma. Repetimos estos movimientos hasta que la masa se vaya despegando de la mesa. Si alternamos este amasado con reposos de unos 8-10 minutos, con la masa bien tapada, el trabajo de amasado se simplificará. La masa quedará lisa y elástica, un poco pegajosa pero muy manejable.
En la panificadora colocamos la leche, el azúcar, la sal, el huevo batido, la calabaza y encima la harina, la mantequilla en trocitos y por último la levadura desmigada. Escogemos el programa amasado que dura 15 minutos, en mi máquina es el número 7.







Una vez hecha la masa formamos una bola y la ponemos dentro de un bol ligeramente engrasado. Lo cubrimos con film transparente y dejamos reposar hasta que duplique su tamaño, el tiempo dependerá de la temperatura ambiente.

Cuando haya levado ponemos de nuevo la masa encima de la mesa de trabajo, y la dividimos en 10 porciones iguales, formamos bolas, las voleamos y dejamos reposar separadas entre sí, en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear.
Los pincelamos con huevo batido, cubrimos con film transparente y dejamos que vuelvan a levar, hasta que hayan duplicado su volumen y estén muy esponjosos.
Otra opción sería dividir la masa en seis porciones y una vez voleados colocar las bolas dentro de un molde de pan, con esta opción nos sale un pan perfecto para unas tostadas.




Los pincelamos de nuevo con huevo batido, espolvoreamos azúcar y los horneamos unos 10 minutos a 200 ºC, si vemos que se doran mucho bajamos la temperatura a 180 ºC.
Los sacamos del horno y los dejamos enfriar sobre una rejilla.

Una vez fríos si no los vamos a comer en el día los congelamos individualmente bien envueltos con film transparente. Tal cual están estupendos pero como ya os he dicho mi hijo quería crema pastelera sí o sí, y se la hice, pero para darle también un toque de color, salir de la tradicional y para gastar el puré que me quedaba la hice de calabaza, buenísima... también los podemos rellenar de crema de chocolate, mantequilla, nata montada
, queso, incluso de jamón cocido o un buen serrano...
Las recetas de la crema pastelera y de la crema dulce de calabaza para rellenar las podéis ver pinchando en el enlace correspondiente.



Fuente: Kanela y limón


*H----A

22 jul 2014

bollos dulces de brandy



Unos bollos para el desayuno, que podemos comer tal cual o los podemos abrir por la mitad y untarlos con una buena mermelada casera, con una capa de crema de mantequilla y huevo, e incluso rellenarlos con algo salado como un queso de sabor suave o un poco de jamoncito. Además se elaboran sin apenas amasado, el reposo es el que amasa, que más se puede pedir.


ingredientes
para el fermento
125 ml de leche entera
9 g de levadura fresca
50 g de azúcar
150 g de harina de fuerza
50 ml de nata fresca espesa


para la masa
350 g de harina de fuerza
cucharadita y media de sal
100 g de mantequilla en pomada
1 huevo mediano
50 ml de brandy
todo el fermento
un chorrito de brandy para rociar los bollos
azúcar para decorar



elaboración
Lo primero de todo es preparar el fermento, para ello ponemos en un bol todos los ingredientes, los mezclamos, y una vez que estén integrados, cubrimos el bol con film transparente y lo dejamos reposar en un lugar templado (20-22 ºC) una media hora.
Para preparar la masa, ponemos la harina con la sal en un bol grande, añadimos la mantequilla y lo trabajamos todo con las manos hasta obtener una consistencia de pequeñas migas de pan.
Incorporamos el huevo batido y el brandy al fermento y añadimos todo esto a la mezcla de harina y mantequilla. Lo mezclamos con las manos, estrujándolo todo entre los dedos, cuando esté mezclado, tapamos el bol con film transparente y dejamos reposar la masa a temperatura ambiente 10 minutos.
Volcamos la masa sobre una superficie ligeramente engrasada y la amasamos con suavidad 10-15 segundos. Formamos una bola con la masa y la ponemos de nuevo en el bol, la cubrimos y la dejamos reposar a temperatura ambiente otros 10 minutos.
De nuevo la volcamos sobre una superficie ligeramente engrasada, la amasamos de nuevo otros 10-15 segundos, formamos una bola y la dejamos reposar otros 10 minutos dentro del bol bien tapado. Por último la amasamos otros 10-15 segundos, y hacemos un primer plegado a la masa, para ello estiramos la masa dándole forma rectangular y doblamos cada lado de masa sobre el contrario, en total cuatro dobleces. Después de este plegado dejamos reposar la masa bien tapada, una media hora tras la cual hacemos un segundo plegado y de nuevo otro reposo de media hora.





Cortamos la masa en 12 piezas de unos 80 g cada una, boleamos cada una formando bollitos redondos que dejamos reposar bien cubiertos con un trapo, con la unión hacia abajo en una o dos bandejas de horno forradas con papel de hornear, hasta que casi doblen su volumen.
Una vez que hayan levado los pincelamos con brandy, los espolvoreamos con azúcar y los cocemos en el centro del horno precalentado a 200 ºC durante 15 minutos o hasta que estén bien doraditos. Cuando estén cocidos los sacamos del horno y los dejamos enfriar por completo sobre una rejilla. Una vez fríos los ponemos dentro de una bolsa de papel para que no se sequen o directamente los congelamos.



Fuente: del libro "Hecho a mano de Dan Lepard".