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13 abr 2017

tortilla de espinacas y gambas


Un plato ideal para una cena de entre semana, y que será bien recibida por los amantes de las espinacas. Hoy la tortilla además de huevos y espinacas lleva gambas una combinación muy tradicional y todo un clásico en más de una de mis recetas y la razón que explica eso es simplemente por lo rica que está.


ingredientes
6 huevos
200-250 g de espinacas frescas
125-150 g de gambas peladas
1 cebolla, 100 g
2 dientes de ajo
aceite de oliva y sal













elaboración

Limpiamos y lavamos las espinacas, las escurrimos y troceamos un poco.
Pelamos y troceamos las gambas, con cabezas y cáscaras podemos hacer un caldo, que podemos congelar perfectamente. También pelamos y picamos la cebolla y el ajo.
Ponemos un poco de aceite en una cazuela o sartén honda, que cubra ligeramente el fondo, y cuando esté caliente añadimos las gambas y las salteamos brevemente, en cuanto cambien de color las sacamos a un plato y reservamos. En ese mismo aceite, una vez caliente, ponemos el ajo y la cebolla, añadimos un poco de sal para que sude y dejamos rehogar, a fuego suave, hasta que esté tierna pero no muy dorada. A continuación añadimos las espinacas, dejamos que reduzcan de volumen y se cocinen, removiendo de vez en cuando, soltarán un poco de agua que dejaremos evaporar, cuando estén blanditas, incorporamos las gambas, mezclamos, rectificamos el punto de sal si es necesario y reservamos fuera del fuego.
Batimos ligeramente los huevos en un bol, sólo lo suficiente para que se integren las yemas y las claras. Añadimos las espinacas con la cebolla y las gambas. Movemos con un tenedor para que todo quede bien mezclado.
Calentamos un poco de aceite, que apenas cubra el fondo de la sartén, y cuando esté caliente, vertemos la mezcla. Dejamos que cuaje la tortilla, la damos la vuelta con ayuda de un plato, la pasamos de nuevo a la sartén y dejamos que se cuaje por el otro lado procurando que quede jugosa por dentro, pero eso ya es a gusto de cada uno. Una vez hecha, la pasamos a un plato y servimos.




Si queremos esmerarnos un poco más con la presentación podemos hacer una velouté clarita y añadirla por encima. Una velouté no es más que una besamel hecha a base de caldo. Una manera de aprovechar el caldo que hemos hecho con las cabezas y cáscaras de las gambas.
Se pueden cambiar las gambas por bonito, bacalao, salmón, langostinos, queso, champiñones, jamón, chaca, gulas... También podemos añadir a los huevos batidos un poco de nata o, en el caso de no tener nata un poco de leche, así la tortilla quedará más esponjosa.





20 ene 2017

albóndigas de ternera con espinacas


La receta de hoy aunque no lo parezca también lleva verdura, esta vez son espinacas que van enmascaradas en la carne picada, una buena manera para que los poco amigos de esta verdura las coman sin muchas protestas y una manera más para mi de dar salida a la cosecha de espinacas y no comerlas siempre de la misma manera. En otras ocasiones y sin dejar la carne picada hago hamburguesas de pollo o rollitos de carne rellenos... 
La salsa es de lo más sencilla y rica, pero tener en cuenta que podemos cambiarla por otra: en el blog tenéis estas: de zanahoria, de calabacín, de hongos, de tomate, en salsa verde...


ingredientes
500 g de carne de ternera picada
125-150 g de espinacas frescas
1 diente de ajo picado
una ramita de perejil picado
2 huevos tamaño "M"
un trozo de miga de pan duro
un poco de leche
harina para rebozar
pan rallado, si se necesita
sal y pimenta
aceite para freír

para la salsa

1 cebolla grande
un vasito de vino blanco
harina
caldo o agua

elaboración

En un bol remojamos el pan duro de varios días, unos 40-50 g, con un poco de leche.
Las espinacas, una vez lavadas y escurridas, las picamos y las ponemos en una sartén con un poco de aceite caliente, removemos y dejamos que vayan mermando de volumen y se cocinen un poco. Reservamos. También las podemos añadir a la carne sin cocinar. Y si las tenemos congeladas, las añadimos una vez cocidas y bien escurridas.

En otro bol ponemos la carne picada, salpimentamos y vamos añadiendo el ajo, el perejil, el huevo batido, la miga de pan bien escurrida y las espinacas. Como opción podemos añadir también un poco de cebolla pochada. Si la masa nos queda muy blanda añadimos poco a poco algo de pan rallado. Mezclamos todo muy bien y lo dejamos reposar una media hora. Pasado este tiempo, formamos las albóndigas tomando porciones a nuestro gusto y les damos forma redondeada. Para que el picadillo no se quede pegado a las manos al darles forma, colocamos un recipiente con agua al lado y vamos mojándolas con agua.
Una vez formadas las pasamos por harina y las freímos ligeramente en una sartén con aceite caliente, durante 2-3 minutos, las vamos girando cuidadosamente, sin aplastarlas para que se frían de manera uniforme. Las retiramos con una espumadera y las vamos dejando en una cazuela sin amontonarlas.
No es necesario que se frían completamente, ya que después terminarán de hacerse en la salsa y deben quedar tiernas y jugosas.




Para hacer la salsa, picamos la cebolla y en unas dos o tres cucharadas de
l mismo aceite de freír las albóndigas, sofreímos lentamente la cebolla, con un poco de sal, hasta que empiece a estar dorada, unos 20 minutos. Cuando esté lista añadimos una cucharada rasa de harina y la rehogamos bien. Vertemos el vino blanco, le damos un hervor para que se evapore el alcohol y añadimos 2 ó 3 vasos de caldo o agua, dejamos cocer unos cinco minutos.
Trituramos la salsa, la vertemos en la cazuela de las albóndigas, tienen que quedar cubiertas, y las cocemos unos 15 minutos a fuego lento para que se terminen de hacer, removiendo cada poco la cazuela para que no se peguen. Si vemos que se quedan secas añadimos más agua o caldo. Hoy las hemos acompañado con unas guindillas en tempura, pero también unas patatas fritas van perfectas.
Siempre que sea posible compra los cortes de carne que te gusten y pide al carnicero que te los pique, y si te gusta más fina, que la pase dos o tres veces por la picadora. Ten en cuenta que por regla general, hay bastante diferencia con la que se vende ya envasada. También puedes pedir una mezcla de ternera y cerdo.




16 dic 2016

mejillones rellenos de espinacas


Los mejillones rellenos es una receta que asociamos a una comida especial, donde los podemos comer como aperitivo o entrante, son sencillos de preparar y aunque pueda parecer que llevan mucho trabajo, este no es tanto y vale la pena ponerse al lío, es un bocado bien rico.
La receta de hoy es aún mas sencilla y rápida, nos ahorramos el rebozado y la fritura y queda para chuparse los dedos. Es un entrante que quiere emular a la famosa receta de ostras Rockefeller, pero claro está en versión económica y con ingredientes sencillos y muy básicos, lo que hace que sea una receta más cotidiana.
El relleno nos puede servir también para preparar unos huevos gratinados o para rellenar unos espárragos, unos hojaldres, tartaletas e incluso para hacer una empanada.



ingredientes
1 docena de mejillones
1 cucharada de mantequilla
1 diente de ajo
40-50 g de cebolla
75 g de espinacas frescas picadas
200 ml de nata para cocinar
queso parmesano rallado
1 cucharada de pan rallado
sal y pimienta de cayena









elaboración
Limpiamos bien los mejillones con agua fría rascando las cáscaras para que queden sin impurezas. Una vez limpios los ponemos en una cazuela con tapadera a fuego fuerte con un poco de vino blanco o simplemente con un poco de agua. Según se vayan abriendo los sacamos para que la carne del mejillón no quede correosa, los retiramos de la concha, los ponemos en un plato y picamos en trozos no demasiado pequeños. Las conchas las reservamos. El caldo de cocción no lo tiramos, lo colamos y guardamos.
A continuación, derretimos la mantequilla en una sartén y salteamos en ella el ajo y la cebolla. Cuando esté tierna pero sin dejar que tome demasiado color añadimos las espinacas, y cocinamos hasta que estén tiernas. Después incorporamos la nata, un poco de queso, los mejillones, media cucharada de pan rallado y dejamos hacer un par de minutos. En el último momento, espesamos con el resto del pan rallado si vemos que hace falta. Condimentamos y servimos en las conchas sobre una bandeja cubierta con sal gorda para que no se tambaleen.



Si no los vamos a comer al momento, los podemos dejar ya rellenos y darles un calentón un poco antes de servir, yo he puesto un poco más de queso y he dejado que cogiera un poco de color. La sal ayudará también a mantenerles calientes. Pero avisar que pueden quemar, que alguno por...



Fuente: del libro "50 recetas con nombre".



3 feb 2016

crepes de espinacas y pollo


Los crepes son unas tortitas muy finas que se elaboran con una masa hecha a base de harina, leche, huevos y mantequilla, que una vez reposada, se cuaja en una sartén antiadherente. Son muy fáciles de preparar e ideales para preparar tanto postres como entrantes, según el relleno que elijamos, además son perfectos para aprovechar las sobras de todo tipo de carnes, pescados o verduras. Así que es una receta muy práctica y muy resultona.
Además de los diferentes rellenos también podemos darles diferentes formas, de pañuelos, canutillos o canelones, en torre, cucuruchos... Parece una receta complicada pero no lo es.



ingredientes
para los crepes
1 huevo
125 ml de leche
65 gr de harina
25 gr de mantequilla

una pizca de sal
aceite o mantequilla para engrasar sartén

para el relleno
250 g de espinacas frescas
1 cebolla mediana
150 g de pollo cocinado
100 g de queso fresco
50 g de queso rallado emmental
5-6 cucharadas de leche o nata
2-3 cucharadas de salsa de tomate
salsa besamel

elaboración

Para preparar el relleno: una vez limpias las espinacas, se pican y cuecen en agua hirviendo durante 4-5 minutos o hasta que estén cocidas. Las escurrimos y ponemos en un colador apretando para que suelten todo el líquido.
Picamos el pollo. Pelamos y cortamos la cebolla muy menudita. En una sartén, ponemos un poco de aceite a calentar y añadimos la cebolla para que se poche, a fuego suave.
Cuando esté tierna y antes de que tomen color, añadimos las espinacas y el pollo. Sazonamos, movemos y dejamos que todo se rehogue un poco. Incorporamos los dos tipos de queso y apartamos del fuego.


Para preparar la masa de los crepes: ponemos en una jarra la harina y añadimos poco a poco la leche, el huevo, la sal y la mantequilla fundida. Batimos todo con la batidora hasta que la masa quede cremosa y sin grumos, pero no espesa. Dejamos reposar por lo menos media hora.
Engrasamos ligeramente una sartén mediana, mejor si es antiadherente, con una pizca de mantequilla o con unas gotitas de aceite de oliva y ponemos a calentar a fuego medio para que el crepe no se cuaje demasiado rápido y de modo desigual. Cuando la mantequilla esté derretida, dejamos caer en el centro un poco de masa y la repartimos bien hasta que cubra toda la base de la sartén, procurando que quede muy fina. Una vez la masa cuaje y se dore por un lado, se le da la vuelta para que se dore por el otro lado, siempre a fuego suave. Continuamos de la misma manera hasta terminar con la masa. Para que se mantengan calientes y no se resequen, a medida que las vamos haciendo, las vamos poniendo en una cazuela tapada.
Hacemos una salsa besamel y mezclamos con el tomate (salsa aurora). En cada crepe ponemos un par de cucharadas de relleno. Las enrollamos formando un rulo o un pañuelo, las pasamos a una fuente de horno, añadimos por encima la salsa aurora y calentamos en el horno justo a la hora de servir.




3 dic 2015

rollo de patatas y espinacas


Y ya para rizar el rizo y sacar un buen partido a un sencillo puré de patata os propongo esta receta para un día más especial, un plato muy completo y que funciona con todas las de la ley como un perfecto plato único.
Yo como veis no salgo del verde, es lo que hay en la huerta, pero como las patatas, al igual que el arroz y la pasta casan con un montón de ingredientes, tu decides con cual acompañas el puré, yo os dejo la idea.


ingredientes
1/2 kg de patatas
200-250 g de espinacas frescas
5 huevos medianos

2 latas de bonito en aceite
pimiento rojo en conserva
1 cebolla
1 diente de ajo
15 g de mantequilla
1 placa rectángular de hojaldre
semillas de sésamo
aceite, sal y pimienta







elaboración
Pelamos las patatas, las lavamos, las troceamos y las cocemos en agua con sal alrededor de 15 minutos. También se pueden cocer enteras con la piel.
Una vez limpias las espinacas, se pican y cuecen en agua hirviendo durante 4-5 minutos o hasta que estén cocidas. Las escurrimos y ponemos en un colador apretando para que suelten todo el líquido.
Pelamos y picamos finamente el ajo y la cebolla. Y cortamos también el pimiento rojo.
Calentamos un poco de aceite en una sartén y sofreímos la cebolla y el ajo, cuando esté tierna y antes de que tomen color, añadimos las espinacas. Sazonamos, movemos y dejamos que todo se rehogue un poco.
Cocemos 4 huevos en agua hirviendo con sal durante 10 minutos; los escurrimos, refrescamos y pelamos.
Escurrimos las patatas, las aplastamos y mezclamos con la mantequilla y dos o tres cucharadas de leche, salpimentamos y añadimos el sofrito con las espinacas, el bonito bien escurrido y el pimiento, mezclamos bien y dejamos enfriar.





Estiramos el hojaldre, y colocamos en el centro la mitad de la mezcla de patata, acomodamos encima los huevos y cubrimos con el resto de la mezcla; cerramos el rollo, con cuidado lo damos la vuela, dejando la unión hacia abajo y lo colocamos en una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Se pincela con huevo batido, hacemos unos cortes horizontales a lo largo del rollo y espolvoreamos con las semillas de sésamo.
Metemos en el horno a 200 ºC y dejamos cocer unos 25-30 minutos, si se dora mucho cubrirlo con papel aluminio.
Lo podemos servir caliente o frío junto con una ensalada.
Y por el momento no os aburro más con los purés de patata, prometido. Pero para los de casa no, ah!! se siente, pero vale, no va a ser de espinacas.



Fuente: Revista Semanal de Cocina Práctica.




1 dic 2015

patatas rellenas con espinacas y jamón


En la entrada anterior el puré de patata con espinacas estaba presentado en una fuente, y por qué no hacer que la misma patata nos haga la función de recipiente... como veis sólo cambia la presentación, con un pequeño esfuerzo extra tenemos un plato más vistoso. Además de rellenas de verdura, quedan también riquísimas rellenas de carne o de pescado.


ingredientes
4 patatas
200-250 g de espinacas frescas
1 cebolla
1 diente de ajo
50 g de pimiento rojo asado picado
50 g de jamón cocido picadito
queso emmental rallado
20-30 g de queso azul
leche templada
aceite, sal y pimienta









elaboración

Los ingredientes al igual que las cantidades son orientativos, las podeís variar a vuestro gusto, eso sí, sin olvidarse de poner verdura.
Lavamos las espinacas y las cocemos en agua hirviendo durante 4-5 minutos. Las escurrimos y ponemos en un colador apretando para que suelten todo el líquido y las picamos finamente.
En una sartén, calentamos un poco de aceite y pochamos la cebolla y el ajo a fuego suave. Cuando esté tierno y ligeramente dorado, agregamos las espinacas, el jamón, el queso azul y los pimientos. Sazonamos y mezclamos.
Lavamos las patatas, que sean de tamaño uniforme, y las ponemos a cocer con la piel durante 20 minutos o hasta que estén cocidas en abundante agua con sal. Para que no revienten las cocemos a fuego suave, manteniendo un hervor constante y pausado. Si las cocemos rápido conseguiremos que se hagan puré.
También las podemos asar en el horno, envueltas en papel de aluminio y sobre una capa de sal gorda para que no se quemen.




Una vez cocidas, y en el momento que podamos manipularlas, cortamos la parte superior y las vaciamos cuidando de no romperlas. Ponemos la pulpa de patata en un bol, salpimentamos y con una varilla lo mezclamos con un poco de leche templada hasta tener un puré más fino, para que no quede demasiado espeso. A este puré añadimos el sofrito de espinacas y mezclamos. Rellenamos las patatas, las colocamos en una fuente de horno y las espolvoreamos con un poco de queso. Horneamos a 200 ºC hasta que se gratine la superficie.
Si nos sobra pulpa la ponemos en una fuente y lo servimos como pastel. También podemos hacer unas croquetas.







30 nov 2015

espinacas con puré de patata gratinado


Las espinacas en casa casi siempre van camufladas, de esta forma se las comen, que es lo que interesa, y sin demasiadas protestas que también se agradece. En el plato de hoy van mezcladas con puré de patata, pero otra forma de presentar este pastel sería: una base de patata, capa de espinacas y de nuevo patata.



ingredientes
3 patatas, unos 500 g
250-300 g de espinacas frescas
1 cebolla
1-2 dientes de ajo
50 g de pimiento rojo asado
50 g de jamón cocido, curado...
queso rallado
20-30 g de queso azul (opcional)
leche templada
aceite, sal y pimienta









elaboración
Una vez limpias las espinacas, las picamos y las cocemos en agua hirviendo durante 4-5 minutos o hasta que las veamos cocidas. Las escurrimos y las ponemos en un colador apretando para que suelten todo el líquido.
Pelamos y picamos finamente los dientes de ajo y la cebolla. Cortamos también el jamón y el pimiento, todo muy menudo.
Calentamos un poco de aceite en una sartén y sofreímos la cebolla y el ajo, cuando esté tierna y antes de que tomen color, añadimos el jamón troceado y sin dejar que se haga demasiado agregamos el queso azul y las espinacas. Movemos y dejamos que todo se rehogue un poco.





Lavamos las patatas y las ponemos a cocer con su piel en agua con sal durante unos 20 minutos, a fuego suave para que no revienten. Una vez cocidas quitamos el agua y las dejamos templar tapadas en la misma cazuela donde las hemos cocido.
Cuando se puedan manipular, pero aún calientes, las pelamos, las pasamos por el pasapuré y recogemos el puré en un bol. Añadimos poco a poco leche caliente, moviendo enérgicamente para que quede un puré fino y cremoso. Si por casualidad nos pasamos echando leche, ponemos a calentar el puré en una cazuela a fuego medio unos minutos, removiendo con frecuencia.
Salpimentamos el puré y añadimos el pimiento, las espinacas con el queso y la cebolla. Mezclándolo bien.
Colocamos esta mezcla en una fuente que pueda ir al horno 
o en cazuelitas individuales, espolvoreamos por encima queso rallado de nuestro gusto, pero que funda bien y metemos la fuente en el horno precalentado a 200 ºC durante unos 15-20 minutos. El queso tiene que quedar doradito.



Podemos sustituir el jamón cocido por: beicon, jamón curado o por bonito, añadiendo o no queso azul. También podemos cambiar las espinacas por verduras que nos gusten, acelgas, berenjena y tomate, calabacín y tomate, guisantes y zanahoria, champiñones, brócoli y coliflor... aprovechando como siempre las que están en temporada. También se puede hacer con menestra de verduras congelada.
El puré de patata podemos hacerlo también usando copos de patata, en ese caso hacerlo según las indicaciones del paquete pero hacerlo sólo con leche, queda más rico y nutritivo. Al igual que se pueden cocer las patatas una vez peladas y partidas.


29 oct 2015

soufflé falso de pan con espinacas


Se trata de un plato muy original y que sale muy económico, ya que cunde mucho. Lo podemos servir caliente o templado. Si lo acompañamos de una ensalada y fruta, tendremos lista una cena vistosa y consistente.
Podemos variar los ingredientes sustituyendo las espinacas por jamón y queso, por pescado... y hacerlo con patatas en lugar de pan.


ingredientes
300 g de espinacas frescas
1-2 dientes de ajo
75 g de jamón cocido en dados o lonchas

5-6 lonchas de beicon
200 ml de nata líquida para cocinar
2-3 cucharadas de queso parmesano rallado
1 bola de queso mozzarella o queso en lonchas
6-7 rebanadas de pan de molde

uvas pasas
300 ml de leche
6 huevos tamaño "M"
sal y pimienta




elaboración

Para saltear las espinacas ponemos en una sartén un poco de aceite, añadimos el ajo bien picadito y cuando empiece a dorarse, añadimos las espinacas una vez lavadas y troceadas. Dejamos que reduzcan de volumen y se cocinen unos 4-5 minutos removiendo de vez en cuando, soltarán un poco de agua que dejaremos evaporar, sazonamos un poco. Cuando estén hechas, añadimos la nata líquida y dejamos reducir, no tiene que espesar en exceso. Mezclamos el jamón cortado en daditos y las uvas pasas hidratadas. Retiramos del fuego y dejamos templar. (También podemos poner el jamón en lonchas encima de la mozzarella).





A continuación ponemos la leche en un bol y pasamos por ella las rebanadas de pan sin quitarles la corteza. Una vez bien empapadas colocamos una capa en el fondo de una fuente refractaria previamente engrasada y forrada con unas lonchas de beicon, esto facilitará el desmoldado, cubrimos con una capa de crema de espinacas y otra de mozzarella en rodajas de medio cm de grosor más o menos. Seguimos colocando capas alternativas de pan, crema y queso hasta terminar con una de pan. Aplastamos un poco.




Ahora, batimos los huevos, añadimos el queso y mezclamos bien. Esta mezcla la vertemos sobre la última capa de pan y pinchamos, con cuidado, varias veces para que penetre bien. También se puede ir vertiendo sobre cada capa de pan a medida que las vamos colocando.
Esparcimos unos cuantos pegotitos de mantequilla y metemos en el horno precalentado a 180 ºC, durante una hora más o menos.




27 oct 2015

tortilla de espinacas y bonito


Seguimos con verdura, pasamos del color morado de las berenjenas, al verde de las espinacas. Hoy preparadas en tortilla, otra propuesta que nos ayudará a no caer en la rutina y así, no tener que escuchar ése ¿otra vez espinacas? que tanto mina la moral. 
En este enlace "espinacas" podéis ver más ideas con las que ampliar el abanico de recetas.



ingredientes
200-250 g de espinacas frescas
1 cebolleta, 100 g
1-2 dientes de ajo
70 g de pimientos rojos asados
2 latas pequeñas de bonito en aceite
aceite de oliva y sal
5-6 huevos











elaboración
Ponemos aceite en una cazuela o sartén honda, que cubra ligeramente el fondo, y cuando esté caliente añadimos la cebolla picada en daditos, removemos para que se empape bien de aceite, añadimos un poco de sal para que sude y dejamos rehogar lentamente, a fuego suave, hasta que esté tierna pero no muy dorada. Añadimos el ajo picado, al gusto, y las espinacas troceadas, dejamos que reduzcan de volumen y se cocinen, removiendo de vez en cuando, soltarán un poco de agua que dejaremos evaporar, cuando estén blanditas, añadimos el pimiento rojo troceado y reservamos.



Abrimos las latas de bonito y lo ponemos a escurrir bien, si es bonito en aceite de oliva, éste nos servirá para aliñar alguna ensalada. Una vez escurrido lo desmigamos bien.
Batimos ligeramente los huevos en un bol, sólo lo suficiente para que se integren las yemas y las claras. Añadimos el bonito escurrido y las espinacas con la cebolla y pimiento. Movemos con un tenedor para que todo quede bien mezclado. Probamos y rectificamos el punto de sal si es necesario.
Calentamos un poco de aceite, que apenas cubra el fondo de la sartén, y cuando esté caliente, vertemos la mezcla. Dejamos que cuaje la tortilla, la damos la vuelta con la ayuda de un plato y la pasamos de nuevo a la sartén, dejamos que se cuaje por el otro lado procurando que quede jugosa por dentro, pero eso ya al gusto de cada uno, una vez hecha, la pasamos a un plato y servimos.
Se pueden cambiar las espinacas por berenjenas o acelgas y el bonito y el pimiento por gambas, champiñones, queso, jamón...





29 mar 2015

empanada de bacalao, espinacas y pasas


El bacalao es un pescado que en estas fechas cobra un gran protagonismo, son muchas las recetas que podemos preparar, y como con las espinacas hace buenas migas, aprovechando que las tenía recién cogidas, en lugar de preparar un potaje, he preparado esta empanada.
Otra opción sería preparar una riquísima tortilla tan solo tendríamos que añadir a la farsa, unos 5-6 huevos grandes. Una tortilla que para que nos quede de 10 no hay más secreto que dejarla jugosa o sea, no cuajarla mucho, pero eso ya al gusto de cada cual.


ingredientes
250 g de bacalao skrei
1 cebolla hermosa
125 g de espinacas frescas
aceite y sal
1 puñado de pasas
masa de empanada












elaboración

Quitamos las espinas al bacalao fresco, lo secamos bien, lo troceamos en cachos pequeños, salamos y reservamos. Si usamos bacalao en salazón, lo desalamos, después lo escaldamos y desmenuzamos bien.
La lavamos las espinacas, las escurrimos bien, las picamos un poco y también las reservamos.
Pelamos y picamos la cebolla, yo he puesto unos 350 g. Calentamos un poco de aceite en una sartén, lo justo para cubrir el fondo, cuando esté caliente echamos la cebolla y la ponemos a pochar a fuego suave, con un poco de sal. Removemos a menudo para que no se queme. En cuanto esté tierna y ligeramente dorada, la escurrimos un poco si vemos que tiene aceite en exceso y añadimos las espinacas, las salteamos, veremos que reducen, y en cuanto estén blanditas añadimos el bacalao, lo rehogamos y removemos para mezclar todos los ingredientes. Para terminar incorporamos unas uvas pasas remojadas. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.






Una vez preparada la masa, yo he hecho la que utilizo para hacer pizzas, la dividimos en dos partes, una parte algo mayor que otra. También podemos comprar masa lista para hornear.
Estiramos con el rodillo la porción más grande hasta dejarla del tamaño y forma deseado, con ayuda del rodillo la colocamos sobre la bandeja de horno ligeramente engrasada o forrada con papel de hornear. A continuación distribuimos sin llegar a los bordes la mezcla de bacalao, espinacas y cebolla, relleno que cubrimos con el otro trozo de masa estirada, enroscamos los bordes, sellando bien, hacemos un agujero en el centro a modo de chimenea, adornamos con restos de masa y metemos la bandeja en el horno precalentado a 200 ºC unos 25-30 minutos. Dejamos enfriar sobre una rejilla.




Esta empanada queda muy bien si al relleno agregamos también un puñado de piñones tostados, pero al precio que tienen...



18 dic 2014

brazo gitano de espinacas relleno de ...


... esta vez de bonito y tomate, pero no hay que quedarse con una variedad, los rellenos pueden ser tantos como queráis, de paté de jamón con queso, de chaca... Como entrante siempre tiene mucho éxito, y si os preocupa que lleve espinacas deciros que no se notan para nada, pero siempre las podéis eliminar. Además es un pastel que cunde mucho, se reparte fácilmente en porciones más o menos finas y se puede dejar hecho con antelación. Y aunque os parezca un poco raro este bizcocho relleno con crema pastelera es un postre 10, eso sí decorado con azúcar glass e incluso con un merengue.
En Bilbao hasta mediados del siglo pasado era muy popular la tarta de espinacas, una base de hojaldre horneado, como un volován sin tapa, rellena de una crema pastelera con espinacas y con un ligero adorno de merengue, será receta para más adelante.
Y si decidimos no complicarnos tanto haciendo el bizcocho, pues nada, lo sustituimos por
 pan de molde o por una plancha de bizcocho comprado y listo...

ingredientes
110 g de harina
4 huevos tamaño "L"
una pizca de sal
1/2 cucharadita de levadura química
50 g de azúcar
50 g de espinacas frescas

para el relleno de bonito
3 latas pequeñas de bonito en aceite
1 cebolla pequeña picada
1 pimiento verde pequeño picado
unos pocos pimientos rojos asados
salsa de tomate casera
mahonesa para cubrir

yemas de huevo cocidas para adornar
pimientos para adornar

elaboración
Precalentamos el horno a 170-180 ºC. Batimos los huevos junto con el azúcar en un bol grande con ayuda de unas varillas eléctricas hasta que la masa quede bien espesa y esponjosa, triplicarán su volumen. Se montarán mejor si al principio ponemos el bol dentro de otro con agua caliente.
A continuación con una cuchara de madera o espátula incorporamos poco a poco, removiendo con movimientos suaves y envolventes, la harina tamizada junto con la levadura y la sal, mejor en forma de lluvia, hasta que la mezcla quede homogénea. Obtendremos una masa suave y espumosa. Por último mezclamos con cuidado las espinacas frescas bien picaditas.

Cubrimos la placa de horno con papel de hornear y extendemos la mezcla hasta que quede una capa fina y uniforme. Metemos la bandeja en el horno durante unos 8-10 minutos. Lo sacamos del horno, dejamos que se enfríe un poco y lo desmoldamos sobre un trapo ligeramente humedecido, lo enrollamos y dejamos enfriar.
Desenrollamos el bizcocho y lo rellenamos, esta vez con bonito, lo enrollamos de nuevo poco a poco, con cuidado para que no se rompa y una vez formado el brazo gitano recortamos los bordes, lo colocamos sobre la fuente de servir, lo cubrimos con salsa mahonesa y adornamos a nuestro gusto.




El relleno de bonito lo hacemos de la siguiente manera; ponemos un poco de aceite en una sartén y a fuego suave pochamos la cebolla y el pimiento verde hasta que empiecen a tomar color. Escurrimos bien.
Escurrimos y desmenuzamos el bonito, añadimos la cebolla y el pimiento bien escurridos, el pimiento rojo asado picado y salsa de tomate suficiente para que quede una mezcla espesa.
Para hacer el relleno de chaca, picamos bien 1 loncha gordita de jamón cocido, unos 4 palitos de chaca o surimi, unos langostinos cocidos y 2 huevos también cocidos. Añadimos salsa mahonesa y mezclamos. A esto le puedes añadir también un poco lechuga, bonito...





8 dic 2014

pastel de bonito y espinacas


Si en la receta anterior el pastel era sólo de bonito, este además lleva espinacas, un dos por uno, verdura y pescado en un pastel salado que en casa nos gustan mucho, se puede hacer también de pescados frescos, de pescados ya salteados o aprovechar 
pescado que haya sobrado... ya que no siempre vamos a hacer croquetas o canelones. Otra idea para preparar esta misma receta sería en forma de quiché.


ingredientes
3 huevos tamaño "L"
2 latas pequeñas de atún al natural o en aceite
1 lata pequeña de pimientos rojos
150 ml de nata para cocinar
100 g de gambas peladas
100 g de espinacas frescas
50 g de queso rallado o en porciones
sal y pimienta molida









elaboración

Precalentamos el horno a 180 ºC.
Abrimos las latas de bonito y lo ponemos a escurrir bien, si es bonito en aceite este nos servirá para aliñar alguna ensalada. Una vez escurrido lo desmigamos bien.
Cascamos los huevos en un bol, añadimos la nata y el bonito, lo batimos un poco, salpimentamos al gusto y añadimos el resto de ingredientes muy bien picaditos: gambas, pimientos, espinacas y queso.




Engrasamos un molde con un poco de aceite o mantequilla y vertemos la mezcla anterior. Podemos poner por encima un poco más de queso rallado, eso al gusto, el cual habrá que añadir a los ingredientes.
Metemos el molde en el horno y lo dejamos cocer durante 35-45 minutos más o menos, como siempre el tiempo es orientativo, dependerá del tipo de molde que usemos y por supuesto de nuestro horno, ir vigilando a partir de media hora y antes de sacar comprobar que está hecho pinchando con un palillo su interior, este tiene que salir prácticamente limpio. En lugar de meter directamente el molde en el horno, también podemos ponerlo al baño maría e incluso cocerlo en el microondas.
Dejamos reposar el pastel unos minutos antes de desmoldarlo y cortarlo en porciones. Lo podemos acompañar con un poco de mahonesa o salsa rosa y como guarnición una ensalada.
También lo podemos hacer con merluza en vez de bonito.




fuente: del blog "El desván de Galatea".