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29 oct 2015

soufflé falso de pan con espinacas


Se trata de un plato muy original y que sale muy económico, ya que cunde mucho. Lo podemos servir caliente o templado. Si lo acompañamos de una ensalada y fruta, tendremos lista una cena vistosa y consistente.
Podemos variar los ingredientes sustituyendo las espinacas por jamón y queso, por pescado... y hacerlo con patatas en lugar de pan.


ingredientes
300 g de espinacas frescas
1-2 dientes de ajo
75 g de jamón cocido en dados o lonchas

5-6 lonchas de beicon
200 ml de nata líquida para cocinar
2-3 cucharadas de queso parmesano rallado
1 bola de queso mozzarella o queso en lonchas
6-7 rebanadas de pan de molde

uvas pasas
300 ml de leche
6 huevos tamaño "M"
sal y pimienta




elaboración

Para saltear las espinacas ponemos en una sartén un poco de aceite, añadimos el ajo bien picadito y cuando empiece a dorarse, añadimos las espinacas una vez lavadas y troceadas. Dejamos que reduzcan de volumen y se cocinen unos 4-5 minutos removiendo de vez en cuando, soltarán un poco de agua que dejaremos evaporar, sazonamos un poco. Cuando estén hechas, añadimos la nata líquida y dejamos reducir, no tiene que espesar en exceso. Mezclamos el jamón cortado en daditos y las uvas pasas hidratadas. Retiramos del fuego y dejamos templar. (También podemos poner el jamón en lonchas encima de la mozzarella).





A continuación ponemos la leche en un bol y pasamos por ella las rebanadas de pan sin quitarles la corteza. Una vez bien empapadas colocamos una capa en el fondo de una fuente refractaria previamente engrasada y forrada con unas lonchas de beicon, esto facilitará el desmoldado, cubrimos con una capa de crema de espinacas y otra de mozzarella en rodajas de medio cm de grosor más o menos. Seguimos colocando capas alternativas de pan, crema y queso hasta terminar con una de pan. Aplastamos un poco.




Ahora, batimos los huevos, añadimos el queso y mezclamos bien. Esta mezcla la vertemos sobre la última capa de pan y pinchamos, con cuidado, varias veces para que penetre bien. También se puede ir vertiendo sobre cada capa de pan a medida que las vamos colocando.
Esparcimos unos cuantos pegotitos de mantequilla y metemos en el horno precalentado a 180 ºC, durante una hora más o menos.




24 oct 2015

berenjenas gratinadas con queso


Hoy la entrada va también de berenjenas, otro plato la mar de rico y socorrido, que no hay que perderse, de preparación sencilla y que nos servirá como plato único o como guarnición.
A esta receta también se la puede llamar "berenjenas a la parmesana" por la manera de colocar las láminas de berenjena, en capas como en persiana, que es lo que significa parmiciane, y no por el tipo de queso que es lo que puede dar a error.
Esta receta queda igualmente buena con calabacines y es más rápido de hacer. 
Hay que seguir los mismos pasos, pero no tendremos que poner las rodajas en agua y sal ni escurrirlas luego.



ingredientes
2 berenjenas
500 g de cebollas
salsa de tomate casera
queso parmesano rallado
2 mozzarellas frescas
harina
aceite de oliva y sal












elaboración
Confitar o pochar la cebolla es lo que más tiempo nos va a llevar, tiene que hacerse lentamente, por lo que es mejor hacerla con antelación.
Para confitarla ponemos aceite en una cazuela o sartén honda, que cubra ligeramente el fondo, y cuando esté caliente añadimos la cebolla picada en juliana fina, removemos para que se empape bien de aceite, añadimos un poco de sal para que sude y dejamos rehogar lentamente, a fuego suave, hasta que adquiera un bonito color dorado. Rectificamos de sal y dejamos escurrir.
Cortamos las berenjenas en rodajas de un centímetro de grosor y las ponemos a remojo en un bol con agua y sal, durante una media hora.




Transcurrido ese tiempo, sacamos las berenjenas del agua, las secamos con papel de cocina, las pasamos bien por harina y las freímos en una sartén con el aceite bien caliente, para que queden crujientes. Cuando estén doradas las retiramos y dejamos escurrir, sin amontonarlas, sobre un plato forrado con papel de cocina absorbente. Reservamos.
En lugar de hacer la salsa de tomate, podemos poner tomate natural, bien maduro, triturado con un poco sal y azúcar.
Partimos en láminas una mozzarella.




En una fuente de horno, ponemos en la base y cubriendo bien, salsa de tomate, después una capa de berenjenas, una capa de cebolla, queso mozzarella y queso parmesano. Seguimos con otra capa de tomate, otra de berenjena, cebolla y rematando la fuente, repartimos queso parmesano y mozzarella partida con las manos. Entre capa y capa podemos poner también unas hojas de albahaca u orégano.
Metemos en el horno precalentado a 180-200 ºC durante unos 20 minutos o hasta que el queso esté dorado.