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18 dic 2017

cardo con besamel y nueces



El cardo es una verdura invernal y aunque es muy popular en algunas regiones españolas, como La Rioja, Navarra o Aragón, en el resto de regiones en general, no es una verdura muy utilizada.
Los cardos son de la misma familia que la alcachofa, y tienen un sabor característico, con notas dulces y amargas, que los hace verdaderamente únicos. Una vez cocidos están estupendos simplemente arreglados con aceite y ajo, pero para ocasiones más especiales los podemos acompañar con almejas, o hacer con la clásica salsa de almendras o con una salsa besamel.
En el plato de hoy el cardo va acompañado de besamel, y servido con unas nueces y polvo de jamón. Si queremos podemos cambiar las nueces por otro fruto seco; piñones, almendras, anacardos...



ingredientes
600 g de cardo cocido
20 g de mantequilla
20 g de harina
400-450 ml de leche
½ cebolla pequeña
1 diente de ajo
1-2 cucharadas de nueces molidas
1 puñado de nueces tostadas troceadas
2 lonchas de jamón serrano
sal y pimienta








elaboración

Antes de su consumo, hay que limpiar el cardo de forma adecuada, para ello cortamos con un cuchillo la base del tronco más dura, después empezamos a deshojarlo separando uno a uno los tallos o pencas y eliminando los más exteriores, por lo general mas duros. Cogemos una penca cada vez y, con una puntilla eliminamos los filamentos duros estirándolos hacia abajo, de igual manera que hacemos con las pencas de acelgas.
Una vez las pencas limpias las troceamos e introducimos rápidamente en un bol con agua fría. Los cardos en contacto con el aire, ennegrecen muy deprisa. Los cocemos en agua hirviendo hasta que estén tiernos. Una vez cocidos, los conservamos con el agua de cocción hasta el momento que vayamos a consumirlos.



Una vez que tenemos el cardo cocido preparamos una besamel clarita, para ello, ponemos la mantequilla a calentar y pochamos la cebolla y el ajo partidos en trozos muy pequeños. Se añade la harina que cocinaremos un poco para que pierda su sabor a crudo e iremos echando poco a poco la leche sin dejar de remover y para que quede una salsa suave la coceremos por lo menos 10 minutos. Salpimentamos.
Escurrimos bien el cardo y lo incorporamos a la besamel. Dejamos unos minutos a fuego muy suave.
Para hacer el polvo de jamón, ponemos las lonchas de jamón entre dos papeles de cocina y las metemos en el microondas durante uno o dos minutos a máxima potencia. Lo dejamos enfriar y machacamos en el mortero.
Si tenemos que tostar las nueces, las ponemos en una sartén con un poquito de aceite y las tostamos a fuego medio, removiéndolas constantemente con una cuchara de madera para que no se quemen y se doren por igual.
En el momento de servir, repartimos el cardo en cuatro platos, y decoramos cada uno con las nueces en polvo, los trozos de nuez y por último con el polvo de jamón.




De esta misma manera se puede preparar borraja, coliflor, brócoli, endívias...




3 may 2017

conejo con tomate


Últimamente promocionan mucho la carne de conejo para recuperar su consumo, pero para los que nos gusta no hace falta que nos digan lo buena y rica que es. Además de tener un sabor delicioso, proteínas de alto valor biológico y muy poca grasa, su precio está al alcance de cualquier bolsillo y encima se puede preparar de muchas maneras, casi todas rápidas y sencillas. 
En la receta de hoy el conejo se prepara en olla rápida por lo que en poco tiempo tenemos un delicioso plato.
En el blog podéis ver unas cuantas preparaciones si pincháis en este enlace "recetas con conejo".

ingredientes
1 conejo en trozos
2 zanahorias
1 cebolla grande
1 hoja de laurel
350 g de tomate natural triturado
1/2 vaso de vino blanco
pimienta negra molida
aceite de oliva y sal











elaboración

Lo primero limpiamos y troceamos el conejo en trozos más o menos iguales, esto se lo podemos pedir al carnicero. Salpimentamos los trozos, ponemos aceite en una sartén y cuando el aceite esté caliente vamos friendo el conejo, por tandas, hasta dorarlo, pero sin quemarlo. Una vez todo frito lo colocamos en la olla exprés junto con el aceite de freírlo, con dos o tres cucharadas es más que suficiente; después añadimos la cebolla, las zanahorias (todo cortado en trozos no demasiado pequeños), el tomate y la hoja de laurel, rehogamos todo unos minutos, agregamos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol. Cerramos la olla, y lo cocemos unos 15 minutos contados desde que haya subido la válvula. Mira en tu olla el tiempo que necesita esta carne para ajustar el tiempo. 
Pasados los 15 minutos, nos aseguramos de que esté hecho, retiramos los trozos de conejo, los colocamos en una cazuela amplia y los cubrimos con la salsa pasada por el pasapuré. Dejamos que todo junto dé un hervor y a la mesa que se enfría. 



Lo podemos acompañar de patatas (fritas, cocidas o en puré), pimientos o guindillas (fritos o en tempura), calabaza (en tempura o estofada), ensalada...
Si disponemos de poco tiempo podemos echar todos los ingredientes en crudo, incluida la carne; es decir sin dorar. No está tan buena ni tiene la misma presentación, pero resulta un conejo estofado sabroso y fácil de hacer para salir del apuro.
El tomate si es fresco no hace falta pelarlo ya que la salsa va triturada.




29 ene 2017

borrajas a la crema


En casa nadie se resiste a un buen plato de verdura bañada con besamel, y menos si va gratinada con un poco queso, pero sin esto último también quedan unas recetas bien ricas y con terminaciones bien chulas y prueba de esto es la receta de hoy.

ingredientes
600 g de borraja cocida
20 g de mantequilla
20 g de harina
400-450 ml de leche
½ cebolla pequeña
1 diente de ajo
1-2 cucharadas de almendra molida
1 puñado de almendra tostada laminada
2 lonchas de jamón serrano
sal y pimienta








elaboración
Una vez que tenemos la borraja cocida preparamos una besamel clarita, para ello, ponemos la mantequilla a calentar y pochamos la cebolla y el ajo partidos en trozos muy pequeños. Se añade la harina que cocinaremos un poco para que pierda su sabor a crudo e iremos echando poco a poco la leche sin dejar de remover y para que quede una salsa suave la coceremos por lo menos 10 minutos. Salpimentamos.
Escurrimos bien la borraja y la incorporamos a la besamel. Dejamos unos minutos a fuego muy suave.
Para hacer el polvo de jamón, ponemos las lonchas de jamón entre dos papeles de cocina y las metemos en el microondas durante un par de minutos a máxima potencia. Lo dejamos enfriar y machacamos en el mortero.
Si tenemos que tostar las almendras, las ponemos en una sartén con un poquito de aceite y las tostamos a fuego medio, removiéndolas constantemente con una cuchara de madera para que no se quemen y se doren por igual.
En el momento de servir, repartimos las borrajas en cuatro platos, y decoramos cada uno con la almendra en polvo, la almendra fileteada y por último con el polvo de jamón.
De esta misma manera se puede preparar cardo, coliflor, brócoli, endívias...






Fuente: plato basado en esta receta de canal cocina.


20 ene 2017

albóndigas de ternera con espinacas


La receta de hoy aunque no lo parezca también lleva verdura, esta vez son espinacas que van enmascaradas en la carne picada, una buena manera para que los poco amigos de esta verdura las coman sin muchas protestas y una manera más para mi de dar salida a la cosecha de espinacas y no comerlas siempre de la misma manera. En otras ocasiones y sin dejar la carne picada hago hamburguesas de pollo o rollitos de carne rellenos... 
La salsa es de lo más sencilla y rica, pero tener en cuenta que podemos cambiarla por otra: en el blog tenéis estas: de zanahoria, de calabacín, de hongos, de tomate, en salsa verde...


ingredientes
500 g de carne de ternera picada
125-150 g de espinacas frescas
1 diente de ajo picado
una ramita de perejil picado
2 huevos tamaño "M"
un trozo de miga de pan duro
un poco de leche
harina para rebozar
pan rallado, si se necesita
sal y pimenta
aceite para freír

para la salsa

1 cebolla grande
un vasito de vino blanco
harina
caldo o agua

elaboración

En un bol remojamos el pan duro de varios días, unos 40-50 g, con un poco de leche.
Las espinacas, una vez lavadas y escurridas, las picamos y las ponemos en una sartén con un poco de aceite caliente, removemos y dejamos que vayan mermando de volumen y se cocinen un poco. Reservamos. También las podemos añadir a la carne sin cocinar. Y si las tenemos congeladas, las añadimos una vez cocidas y bien escurridas.

En otro bol ponemos la carne picada, salpimentamos y vamos añadiendo el ajo, el perejil, el huevo batido, la miga de pan bien escurrida y las espinacas. Como opción podemos añadir también un poco de cebolla pochada. Si la masa nos queda muy blanda añadimos poco a poco algo de pan rallado. Mezclamos todo muy bien y lo dejamos reposar una media hora. Pasado este tiempo, formamos las albóndigas tomando porciones a nuestro gusto y les damos forma redondeada. Para que el picadillo no se quede pegado a las manos al darles forma, colocamos un recipiente con agua al lado y vamos mojándolas con agua.
Una vez formadas las pasamos por harina y las freímos ligeramente en una sartén con aceite caliente, durante 2-3 minutos, las vamos girando cuidadosamente, sin aplastarlas para que se frían de manera uniforme. Las retiramos con una espumadera y las vamos dejando en una cazuela sin amontonarlas.
No es necesario que se frían completamente, ya que después terminarán de hacerse en la salsa y deben quedar tiernas y jugosas.




Para hacer la salsa, picamos la cebolla y en unas dos o tres cucharadas de
l mismo aceite de freír las albóndigas, sofreímos lentamente la cebolla, con un poco de sal, hasta que empiece a estar dorada, unos 20 minutos. Cuando esté lista añadimos una cucharada rasa de harina y la rehogamos bien. Vertemos el vino blanco, le damos un hervor para que se evapore el alcohol y añadimos 2 ó 3 vasos de caldo o agua, dejamos cocer unos cinco minutos.
Trituramos la salsa, la vertemos en la cazuela de las albóndigas, tienen que quedar cubiertas, y las cocemos unos 15 minutos a fuego lento para que se terminen de hacer, removiendo cada poco la cazuela para que no se peguen. Si vemos que se quedan secas añadimos más agua o caldo. Hoy las hemos acompañado con unas guindillas en tempura, pero también unas patatas fritas van perfectas.
Siempre que sea posible compra los cortes de carne que te gusten y pide al carnicero que te los pique, y si te gusta más fina, que la pase dos o tres veces por la picadora. Ten en cuenta que por regla general, hay bastante diferencia con la que se vende ya envasada. También puedes pedir una mezcla de ternera y cerdo.




25 nov 2016

lentejas con chorizo y verdura


Las lentejas es otra legumbre que se consume de forma habitual en casa, hasta ahora no había hecho ninguna entrada con ellas, pero eso ya está solucionado. Un plato de cuchara muy versátil, que podemos preparar de diferentes maneras, estas de hoy llevan embutido y un sofrito de verduras, pero también se pueden hacer con arroz, en ensalada... pero eso serán recetas para futuras entradas.



ingredientes
300 g de lentejas pardina
1 cebolla mediana
1 zanahoria mediana
1 puerro pequeño
1-2 chorizos enteros
2 cucharadas de salsa de tomate espesa
1 pizca de pimentón dulce
1 hoja pequeña de laurel (opcional)
3 cucharadas de aceite
agua para cubrirlas y sal









elaboración

Mientras preparamos los ingredientes, ponemos las lentejas en remojo, bien cubiertas de agua fría. Limpiamos el puerro y lo cortamos en trozos pequeños. Pelamos y cortamos también finamente la cebolla y la zanahoria. A continuación ponemos a calentar el aceite en una cazuela y añadimos estas verdura, sazonamos un poco y dejamos que se pochen a fuego suave. Cuando se ablanden y cojan un poco de color, añadimos el tomate, el pimentón, (cuidado de que no se queme), la hoja de laurel si optamos por ponerla y el chorizo (sin pinchar y entero). Mezclamos bien y añadimos las lentejas, las rehogamos un poco y las cubrimos con agua, unos tres dedos por encima, sazonamos y las cocemos unos 45 minutos con la tapa puesta. Si durante la cocción necesitamos más agua vamos añadiéndola, todo dependerá de como nos gusten, espesas o más caldosas, pero cuidado de no poner demasiada para que no queden aguadas.
Al principio de la cocción yo las dejo que hiervan a fuego fuerte unos 5 minutos, después bajo el fuego al mínimo para que no se peguen al fondo.
Cuando las lentejas estén cocinadas las probamos de sal, sacamos el chorizo lo cortamos en rodajas, y las ponemos de nuevo en la cazuela. Dejamos que todo de un hervor y ya fuera del fuego dejamos reposar unos minutos y listas para servir. Hoy las he acompañado con unas guindillas fritas en tempura y unas rodajas de morcilla de arroz también fritas en tempura.




Se pueden hacer de la misma manera prescindiendo del chorizo, solo con verdura. Si en el momento de hacer la receta no se tiene salsa de tomate hecha, se puede sustituir por un tomate maduro picado o por la misma cantidad de tomate de lata natural triturado y escurrido.
Se congelan muy bien, enteras o en puré. Y si sobran pocas y hay que alargar una ración se añade un poco de arroz blanco cocido y, listo un estupendo plato de lentejas con arroz.


3 nov 2016

puré de zanahoria


Los purés y cremas de verdura son el tipo de platos de los que no podemos prescindir en nuestros menús de invierno. A la hora de hacerlos me gusta jugar con los colores; purés blancos, verdes, rojos o naranjas, que irán en función de la verdura que usemos. No tienen por que ser aburridos y monótonos ya que las combinaciones que podemos hacer son muchas. Hoy toca de color naranja, hecho con ingredientes muy básicos y elaborado de una manera sencilla. Perfectamente se puede sustituir las zanahorias por calabaza e incluso combinar zanahoria y calabaza a partes iguales.

ingredientes
500 g de zanahoria
1 puerro
2 patatas
2 dientes de ajo
pimentón dulce
aceite y sal
agua o caldo
picatostes











elaboración

Limpiamos el puerro, lo cortamos en rodajas, pelamos las zanahorias y las patatas, las lavamos y las troceamos en trozos no muy grandes. Colocamos todo en la olla rápida, cubrimos con agua o caldo (de pollo, carne...), salamos y cerramos la tapa. Cuando la válvula suba lo mantenemos a fuego bajo unos 8-10 minutos. Cuando se enfríe la olla, abrimos y trituramos todo con la batidora hasta tener la textura que más nos guste. Rectificamos de sal.
Para evitar que nos quede muy caldoso, antes de triturarlo pasamos parte del líquido a un bol, y según veamos lo espeso que esté vamos añadiendo ese caldo. Ya solo nos queda hacer un refrito con los ajos y el pimentón.

En una sartén con un chorrito de aceite, freímos los dientes de ajo laminados. Retiramos del fuego y añadimos media cucharadita de pimentón, removiéndolo para que no se queme. Vertemos este refrito en la cazuela del puré, removemos y dejamos que todo junto dé un hervor unos minutos. Si no os gustan los ajos, retirarlos antes de añadir el refrito.
Para terminar el plato y como guarnición hacemos unos picatostes, a los niños les encantan... y a los mayores también...





20 ene 2016

borraja con nueces


La borraja es una verdura muy fina, de la que se consumen principalmente los tallos, que están cubiertos de unos pelillos un poco molestos de limpiar. Pero esto no es escusa para no consumirla ya que si limpiarla nos supone mucho trabajo, desde hace algún tiempo se comercializa en bandejas, ya pelada y cortada en trozos, lista para cocer y si no se encuentra borraja fresca es fácil encontrarla en conserva.
Cocida sin mas y rociada con aceite de oliva o con un refrito de ajos es la manera más recurrida de prepararla, pero se puede comer con patatas, en ensalada... Hoy va con una salsa de queso con nueces.


ingredientes
1,5 kg de borraja
200 ml de nata para cocinar
medio vaso de caldo

50 g queso azul
nueces al gusto, peladas
2 lonchas de jamón cocido y troceado
agua y sal para cocer la verdura











elaboración
Lo que más tiempo nos va a llevar es su limpieza, pero bien merece la pena el esfuerzo y al final es más pensarlo que hacerlo. Calcular unos 400 g de borraja por persona ya que tienen mucho desperdicio. Primero separamos los tallos, quitamos las hojas y los limpiamos, se hace igual a como limpiamos las pencas de acelga, no nos tenemos que esmerar demasiado en quitarles todos los pelillos que tienen pues al cocerse quedarán en el agua y los pocos que queden se limpian muy bien con sólo pasar los dedos por ellos. A medida que los vamos limpiando los dejamos sumergidos en un recipiente de agua bien fría.
Ponemos agua con sal en una cazuela y en el momento que hierva metemos los tallos cortados y dejamos que cuezan unos 10-12 minutos o hasta que estén tiernos, no hay que sobrecocerlos. Retiramos del fuego y reservamos.



Para hacer la salsa, ponemos en un cazo la nata, el queso y el caldo y dejamos reducir a fuego suave unos 10 minutos, si vemos que nos ha quedado muy espesa añadimos más caldo.
Para servir calentamos la borraja, la escurrimos bien y colocamos en una fuente, añadimos los trozos de jamón, mezclamos y salseamos. Para terminar ponemos unas nueces troceadas.
De la misma manera se puede preparar cardo con nueces.




30 nov 2015

espinacas con puré de patata gratinado


Las espinacas en casa casi siempre van camufladas, de esta forma se las comen, que es lo que interesa, y sin demasiadas protestas que también se agradece. En el plato de hoy van mezcladas con puré de patata, pero otra forma de presentar este pastel sería: una base de patata, capa de espinacas y de nuevo patata.



ingredientes
3 patatas, unos 500 g
250-300 g de espinacas frescas
1 cebolla
1-2 dientes de ajo
50 g de pimiento rojo asado
50 g de jamón cocido, curado...
queso rallado
20-30 g de queso azul (opcional)
leche templada
aceite, sal y pimienta









elaboración
Una vez limpias las espinacas, las picamos y las cocemos en agua hirviendo durante 4-5 minutos o hasta que las veamos cocidas. Las escurrimos y las ponemos en un colador apretando para que suelten todo el líquido.
Pelamos y picamos finamente los dientes de ajo y la cebolla. Cortamos también el jamón y el pimiento, todo muy menudo.
Calentamos un poco de aceite en una sartén y sofreímos la cebolla y el ajo, cuando esté tierna y antes de que tomen color, añadimos el jamón troceado y sin dejar que se haga demasiado agregamos el queso azul y las espinacas. Movemos y dejamos que todo se rehogue un poco.





Lavamos las patatas y las ponemos a cocer con su piel en agua con sal durante unos 20 minutos, a fuego suave para que no revienten. Una vez cocidas quitamos el agua y las dejamos templar tapadas en la misma cazuela donde las hemos cocido.
Cuando se puedan manipular, pero aún calientes, las pelamos, las pasamos por el pasapuré y recogemos el puré en un bol. Añadimos poco a poco leche caliente, moviendo enérgicamente para que quede un puré fino y cremoso. Si por casualidad nos pasamos echando leche, ponemos a calentar el puré en una cazuela a fuego medio unos minutos, removiendo con frecuencia.
Salpimentamos el puré y añadimos el pimiento, las espinacas con el queso y la cebolla. Mezclándolo bien.
Colocamos esta mezcla en una fuente que pueda ir al horno 
o en cazuelitas individuales, espolvoreamos por encima queso rallado de nuestro gusto, pero que funda bien y metemos la fuente en el horno precalentado a 200 ºC durante unos 15-20 minutos. El queso tiene que quedar doradito.



Podemos sustituir el jamón cocido por: beicon, jamón curado o por bonito, añadiendo o no queso azul. También podemos cambiar las espinacas por verduras que nos gusten, acelgas, berenjena y tomate, calabacín y tomate, guisantes y zanahoria, champiñones, brócoli y coliflor... aprovechando como siempre las que están en temporada. También se puede hacer con menestra de verduras congelada.
El puré de patata podemos hacerlo también usando copos de patata, en ese caso hacerlo según las indicaciones del paquete pero hacerlo sólo con leche, queda más rico y nutritivo. Al igual que se pueden cocer las patatas una vez peladas y partidas.


25 nov 2015

borraja con patata


Esta semana de nuevo hemos disfrutado de un buen plato de borraja, preparado de forma sencilla y acompañada de patatas.



ingredientes
800 g de borraja cocida
1-2 patatas, según tamaño
1-2 dientes de ajo
jamón serrano al gusto
una pizca de harina
caldo de cocer la verdura o de carne
aceite y sal












elaboración

Para cocer la borraja, quitamos las hojas, separamos sus pencas y las limpiamos, no nos tenemos que esmerar demasiado en quitarles todos los pelillos que tienen pues al cocerse quedarán en el agua, y los pocos que queden se limpian muy bien con sólo pasar los dedos por ellas. A medida que las vamos limpiando las dejamos sumergidas en un recipiente de agua bien fría.
Ponemos agua en una cazuela y en el momento que hierva metemos las pencas, después de 5 minutos, las sacamos y escurrimos. Las ponemos de nuevo al fuego en la cazuela cubiertas con agua fría, y cuando comience a hervir de nuevo, salamos y dejamos que se terminen de cocer, teniendo cuidado de no sobrecocerlas. Las retiramos del fuego y las mantenemos en el agua hasta el momento de utilizar. Si no encuentras borraja fresca es fácil encontrarla en conserva.



Pelamos las patatas, las troceamos como más nos guste y las ponemos a cocer en agua y sal hasta que queden tiernas. Picamos los ajos en trozos y los ponemos a dorar a fuego suave en una cazuela con un chorrito de aceite. Añadimos el jamón troceado y lo rehogamos durante medio minuto. A continuación añadimos la harina que removemos bien durante otro minuto más y vertemos un poco de caldo. Cuando comience a hervir añadimos la borraja troceada y las patatas escurridas, probamos de sal y dejamos cocinar a fuego lento durante 5 minutos aproximadamente. Añadimos más caldo si es necesario.
Las cantidades de patata, ajo y jamón son orientativas y dependerá del gusto de cada cual.
En lugar de borrajas podemos hacer de la misma manera, cardo, vainas, alcachofas... y poner ajetes en lugar de ajo.






18 nov 2015

garbanzos con borraja


Un potaje se prepara fácilmente y es una solución muy cómoda para comer legumbre y verdura, y si ya le añadimos un poco de carne, embutido o pescado tenemos un plato único estupendo. Hoy como se ve toca potaje de garbanzos con borraja. Una verdura muy consumida en Navarra y Aragón pero poco conocida en el resto de España, donde no es costumbre su consumo, aunque por suerte cada vez es más visible en las fruterías, al menos en las de aquí, pero si no la encuentras fresca es fácil encontrarla en conserva.


ingredientes 
400 g de garbanzos cocidos
225 g de borraja cocida
1 cebolleta
1 huevo cocido
1-2 dientes de ajo
2 cucharadas de salsa de tomate
un poco de pimentón dulce
1 rebanada de pan
sal y aceite










elaboración

Para cocer la borraja, lo primero separamos sus pencas, retiramos las hojas y las limpiamos, no nos tenemos que esmerar demasiado en quitarles todos los pelillos que tienen pues al cocerse quedarán en el agua, y los pocos que queden se limpian muy bien con sólo pasar los dedos por ellas. A medida que las vamos limpiando las dejamos sumergidas en un recipiente de agua bien fría.
Ponemos agua en una cazuela y en el momento que hierva colocamos las pencas, después de 5 minutos, las escurrimos. Las ponemos de nuevo al fuego en la cazuela, cubiertas con agua fría, y cuando comience a hervir de nuevo, salamos y dejamos que se terminen de cocer, teniendo cuidado de no sobrecocerlas. Las retiramos del fuego y las mantenemos en el agua hasta el momento de utilizarlas.




Si tenemos que cocer los garbanzos hay que acordarse de ponerlos a remojo con agua caliente y sal la noche anterior.
Al día siguiente ponemos a calentar agua con un poco de sal en una olla. Mientras se calienta pelamos 1 cebolla pequeña, 1 zanahoria, limpiamos 1 puerro y cortamos un trozo de pimiento verde. Estas verduras no están puestas en los ingredientes.
Cuando empiece a hervir el agua echamos los garbanzos, bien lavados y escurridos, tienen que quedar bien cubiertos, con dos dedos de agua por encima, por lo que si necesitamos más agua esta tiene que estar bien caliente. Añadimos en entero la cebolla, el puerro, el pimiento verde y la zanahoria. Tapamos la olla y cocemos durante 15 minutos, contando desde que suba el tapón de la válvula. Este tiempo dependerá de la olla, del garbanzo, del agua usada… Dejamos enfriar y abrimos la olla, comprobamos que el garbanzo esté hecho, si hay demasiado caldo retiramos un poco pero no lo tiramos, por si acaso hay que añadirlo más tarde y si nos hemos quedado cortos, pues añadimos un poco más de líquido caliente. Retiramos las verduras.




Calentamos aceite en una sartén y freímos la rebanada de pan, la sacamos y reservamos. En ese aceite freímos los ajos, los retiramos y reservamos.
A continuación añadimos la cebolleta picada, un poco de sal y la rehogamos a fuego lento hasta que comience a tomar color, agregamos el tomate, una pizca de pimentón, removemos y añadimos todo sobre los garbanzos. También añadimos la zanahoria cocida troceada y la borraja cortada en trozos no muy pequeños.
Por último machacamos en un mortero los dientes de ajo, la yema del huevo y el pan frito y lo agregamos también a la cazuela de los garbanzos.
Probamos el punto de sal y dejamos cocer a fuego suave otros 15 minutos, agregando más caldo si fuera necesario.
Podemos sustituir las borrajas por espinacas o por acelgas.
En el momento de servir picamos la clara del huevo cocido por encima.





21 oct 2015

tumbet




El tumbet es un plato vegetariano típico de Mallorca que se prepara con berenjenas, patatas, pimientos y tomate maduro. La mejor época del año para hacerlo es sin duda el verano. Su preparación es sencilla, aunque hay que dedicarle tiempo, ya que hay que freír cada uno de los ingredientes por separado. Después se colocan formando capas en una cazuela de barro y se presenta ahí mismo a la mesa.
El tumbet está buenísimo recién hecho, pero reposado, también está muy rico. Como plato fuerte es rotundo y como acompañamiento de pescados, carnes o huevos es muy agradecido.




ingredientes
2 berenjenas, unos 500 g
2-3 patatas, unos 500 g
3-4 pimientos verdes
1 cebolla grande
1 kg de tomate natural sin piel
harina
sal y aceite de oliva
un poco de azúcar









elaboración
En una cazuela o sartén honda ponemos aceite, que cubra ligeramente el fondo y doramos, a fuego suave, la cebolla picada en dados. Cuando empiece a coger un poco de color, añadimos los tomates pelados y troceados. Sazonamos con sal y un poco de azúcar para contrarrestar la acidez del tomate. Lo tapamos y dejamos estofar a fuego suave removiendo con frecuencia. La salsa tiene que quedar espesa.
Cortamos las berenjenas en rodajas de un centímetro de grosor y las ponemos a remojo en un bol con agua y sal, durante una media hora.
Mientras, pelamos las patatas, las lavamos, secamos y a continuación las cortamos en rodajas de medio centímetro. Las freímos en una sartén con abundante aceite caliente, el fuego no muy alto, pues quedarían requemadas por fuera y duras en el interior. Cuando estén doradas las sacamos del aceite, las dejamos escurrir y salamos. Por la cantidad de patatas a freír las haremos en dos o tres tandas.
Sacamos las berenjenas del agua, las secamos con papel de cocina, las pasamos bien por harina y las freímos en la misma sartén donde hemos frito las patatas. El aceite tiene que estar bien caliente para que queden crujientes. Cuando estén doradas las sacamos y dejamos escurrir, sin amontonarlas, sobre un plato forrado con papel absorbente de cocina. Las sazonamos un poco y reservamos.
Freímos los pimientos troceados, los escurrimos, salamos también un poco y reservamos.



Repartimos a capas los ingredientes en una fuente que pueda ir al horno o en 4 recipientes individuales de barro. Colocamos en la base un poco de salsa de tomate, después las berenjenas, las patatas, los pimientos y por último otra capa de salsa de tomate.
Precalentamos el horno 10 minutos a 200 ºC y metemos la fuente 5-10 minutos o hasta que las verduras y el tomate estén bien calientes.


28 sept 2015

bonito rebozado con tomate


El bonito es un pescado azul, que llega con el verano y es protagonista de un sin fin de platos, marmitako, al horno, encebollado, con tomate, con arroz, con pisto, en piperrada... Su carne es muy jugosa y sabrosa, siempre y cuando evitemos cocinarla en exceso, necesita un tiempo de cocinado muy corto, podemos decir que ese es el talón de Aquiles del bonito, el tiempo de cocinado, si nos pasamos echamos al traste el plato.


ingredientes
bonito, sin piel y sin espinas
salsa de tomate casera
harina y huevo para rebozar
aceite, sal y perejil picado















elaboración
Cortamos el bonito en trozos de unos 2 cm de grosor, con o sin sangacho (parte negra). Sazonamos los trozos, los pasamos por harina y huevos batido y los freímos brevemente por ambos lados en una sartén con un buen chorro de aceite de oliva. Retiramos el pescado a un plato para que escurra el aceite.

Ponemos en el fondo de una cazuela baja y ancha la salsa de tomate que tenemos hecha y, sobre ella, colocamos el bonito rebozado. Dejamos cocer todo a fuego lento unos 5 minutos... y a disfrutar. On egin!!!

El bonito se puede sustituir por atún, ambas especies se pueden emplear en las mismas recetas.






11 feb 2015

lomo de orza con tomate


Un plato bien sencillo y rico de verdad, que en casa siempre se ha acompañado de huevos escalfados en el mismo tomate y con el que si hay suerte y sobra lomo se pueden preparar unos estupendos bocatas, para la cena o merienda.

Un plato que se hace con lomo de cerdo conservado en una mezcla de manteca y aceite, pero antes hay que pasar el lomo entero por salmuera durante 24 horas, después se cuelga para su curación al humo y al frío durante 8-10 días, e
l lomo queda curado por fuera pero por dentro aún está blandito. 
Luego se parte en filetes como de un dedo de grosor, se fríen en aceite y se van colocando de manera ordenada en un recipiente de barro, orza, o de cristal, recubriéndolo con una mezcla de aceite frito y manteca, para que se conserve durante tiempo. De esta manera se han conservado siempre los lomos del cerdo tras la matanza.



ingredientes
4-8 lonchas de lomo de orza
salsa de tomate
4 huevos

elaboración

Hacemos la salsa de tomate y una vez triturado cubrimos sin miedo el fondo de una cazuela amplia. Escurrimos bien los trozos de lomo del aceite y como ya están fritos los colocamos directamente sobre la salsa. Dejamos cocer todo a fuego lento unos 10-15 minutos y en el momento de servir escalfamos los huevos. Para ello los cascamos en una tacita de uno en uno y los colocamos en la salsa de tomate con cuidado para que no se rompan ni se junten mucho. Los dejamos cuajar, la yema tiene que quedar blandita. 
En lugar de escalfar los huevos podemos poner también huevos cocidos. De lo que no hay que olvidarse es de tener pan suficiente para mojar.









25 ene 2015

guisantes con jamón


Comer guisantes recién cogidos de la mata es una gozada pero hasta que en unos meses llegue la nueva temporada, no queda otra que comerlos congelados, que es como los conservamos cuando la cosecha es abundante, de esta forma los disfrutamos el resto del año. Para congelarlos es tan sencillo como desgranarlos, colocarlos en bolsas, cerrarlas bien y directos al congelador.
Y si comenzamos la semana con un segundo plato muy del día a día, hoy con los guisantes preparamos un primer plato también muy de diario, una receta muy sencilla y rápida de preparar, hoy con jamón, pero tranquilamente podemos sustituirlo total o en parte por chorizo, beicon, txistorra...


ingredientes
500 g de guisantes congelados
150 g de cebolla
2-3 dientes de ajo
75 g de jamón serrano
100-150 ml de caldo
1-2 cucharadas de salsa de tomate












elaboración
Ponemos una cazuela al fuego con agua y sal. Cuando hierva añadimos los guisantes poco a poco y los dejamos cocer a fuego medio hasta que estén tiernos, con cuidado de que no se revienten. Una vez cocidos los escurrimos y reservamos un poco del caldo.
Calentamos un poco de aceite en una cazuela, echamos la cebolla bien picada y los dientes de ajo también picados y dejamos que se pochen a fuego suave. Cuando la cebolla esté tierna, añadimos el jamón en trocitos y lo freímos un poco. Incorporamos la harina, mezclamos bien, y la rehogamos sin que llegue a coger color, sazonamos (teniendo en cuenta que lleva el jamón) y añadimos los guisantes, un poco del caldo que hemos reservado de la cocción o simplemente agua y el tomate. Removemos, y dejamos que hierva todo unos 4-5 minutos para que la salsa espese y ya están listos para servir.
Redondearíamos la receta si servimos los guisantes acompañados de un huevo escalfado.