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18 dic 2017

cardo con besamel y nueces



El cardo es una verdura invernal y aunque es muy popular en algunas regiones españolas, como La Rioja, Navarra o Aragón, en el resto de regiones en general, no es una verdura muy utilizada.
Los cardos son de la misma familia que la alcachofa, y tienen un sabor característico, con notas dulces y amargas, que los hace verdaderamente únicos. Una vez cocidos están estupendos simplemente arreglados con aceite y ajo, pero para ocasiones más especiales los podemos acompañar con almejas, o hacer con la clásica salsa de almendras o con una salsa besamel.
En el plato de hoy el cardo va acompañado de besamel, y servido con unas nueces y polvo de jamón. Si queremos podemos cambiar las nueces por otro fruto seco; piñones, almendras, anacardos...



ingredientes
600 g de cardo cocido
20 g de mantequilla
20 g de harina
400-450 ml de leche
½ cebolla pequeña
1 diente de ajo
1-2 cucharadas de nueces molidas
1 puñado de nueces tostadas troceadas
2 lonchas de jamón serrano
sal y pimienta








elaboración

Antes de su consumo, hay que limpiar el cardo de forma adecuada, para ello cortamos con un cuchillo la base del tronco más dura, después empezamos a deshojarlo separando uno a uno los tallos o pencas y eliminando los más exteriores, por lo general mas duros. Cogemos una penca cada vez y, con una puntilla eliminamos los filamentos duros estirándolos hacia abajo, de igual manera que hacemos con las pencas de acelgas.
Una vez las pencas limpias las troceamos e introducimos rápidamente en un bol con agua fría. Los cardos en contacto con el aire, ennegrecen muy deprisa. Los cocemos en agua hirviendo hasta que estén tiernos. Una vez cocidos, los conservamos con el agua de cocción hasta el momento que vayamos a consumirlos.



Una vez que tenemos el cardo cocido preparamos una besamel clarita, para ello, ponemos la mantequilla a calentar y pochamos la cebolla y el ajo partidos en trozos muy pequeños. Se añade la harina que cocinaremos un poco para que pierda su sabor a crudo e iremos echando poco a poco la leche sin dejar de remover y para que quede una salsa suave la coceremos por lo menos 10 minutos. Salpimentamos.
Escurrimos bien el cardo y lo incorporamos a la besamel. Dejamos unos minutos a fuego muy suave.
Para hacer el polvo de jamón, ponemos las lonchas de jamón entre dos papeles de cocina y las metemos en el microondas durante uno o dos minutos a máxima potencia. Lo dejamos enfriar y machacamos en el mortero.
Si tenemos que tostar las nueces, las ponemos en una sartén con un poquito de aceite y las tostamos a fuego medio, removiéndolas constantemente con una cuchara de madera para que no se quemen y se doren por igual.
En el momento de servir, repartimos el cardo en cuatro platos, y decoramos cada uno con las nueces en polvo, los trozos de nuez y por último con el polvo de jamón.




De esta misma manera se puede preparar borraja, coliflor, brócoli, endívias...




29 ene 2017

borrajas a la crema


En casa nadie se resiste a un buen plato de verdura bañada con besamel, y menos si va gratinada con un poco queso, pero sin esto último también quedan unas recetas bien ricas y con terminaciones bien chulas y prueba de esto es la receta de hoy.

ingredientes
600 g de borraja cocida
20 g de mantequilla
20 g de harina
400-450 ml de leche
½ cebolla pequeña
1 diente de ajo
1-2 cucharadas de almendra molida
1 puñado de almendra tostada laminada
2 lonchas de jamón serrano
sal y pimienta








elaboración
Una vez que tenemos la borraja cocida preparamos una besamel clarita, para ello, ponemos la mantequilla a calentar y pochamos la cebolla y el ajo partidos en trozos muy pequeños. Se añade la harina que cocinaremos un poco para que pierda su sabor a crudo e iremos echando poco a poco la leche sin dejar de remover y para que quede una salsa suave la coceremos por lo menos 10 minutos. Salpimentamos.
Escurrimos bien la borraja y la incorporamos a la besamel. Dejamos unos minutos a fuego muy suave.
Para hacer el polvo de jamón, ponemos las lonchas de jamón entre dos papeles de cocina y las metemos en el microondas durante un par de minutos a máxima potencia. Lo dejamos enfriar y machacamos en el mortero.
Si tenemos que tostar las almendras, las ponemos en una sartén con un poquito de aceite y las tostamos a fuego medio, removiéndolas constantemente con una cuchara de madera para que no se quemen y se doren por igual.
En el momento de servir, repartimos las borrajas en cuatro platos, y decoramos cada uno con la almendra en polvo, la almendra fileteada y por último con el polvo de jamón.
De esta misma manera se puede preparar cardo, coliflor, brócoli, endívias...






Fuente: plato basado en esta receta de canal cocina.


30 may 2016

berenjenas rellenas de atún


Un relleno que podemos usar también para hacer empanada o empanadillas, huevos rellenos, canelones, lasaña...

ingredientes
3-4 latas pequeñas de atún en aceite
1 cebolla, 150 g
1 pimiento verde
1 trozo de pimiento rojo
1 diente de ajo
2 berenjenas
salsa de tomate casera
aceite y sal
besamel ligera
queso rallado








elaboración
Lavamos las berenjenas, retiramos el tallo, las partimos por la mitad a lo largo, y las hacemos unos cortes en forma de rombo sobre la pulpa.
Las podemos asar en el horno a 180 ºC, pero yo para ahorrar tiempo las hago en el microondas, para ello las echamos sal, colocamos dos mitades en un plato, las cubrimos con film transparente y pinchamos éste para hacer un par de agujeros. Metemos el plato en el microondas durante 4-5 minutos a máxima potencia y listas. Hacemos lo mismo con las otras dos mitades.
El tiempo es orientativo, dependerá de la potencia del micro y del tamaño y grosor de las berenjenas.
Con ayuda de una cuchara vaciamos todas las mitades, procurando no romper la piel y dejando un pequeño borde de pulpa de 1/2 cm de grosor alrededor para que la berenjena no se abra ni se deforme al rellenarla. Cortamos la pulpa y la reservamos.



Pelamos la cebolla y el diente de ajo y los picamos en trocitos muy menudos. Limpiamos los pimientos y los troceamos también en trozos pequeños.
Ponemos a calentar un poco de aceite en una sartén y sofreímos primero la cebolla a fuego lento hasta que esté transparente. Añadimos los pimientos y rehogamos todo junto 5 minutos o hasta que el pimiento esté tierno. 
Incorporamos la pulpa de las berenjenas y el atún bien escurrido, y mezclamos. 
Repartimos el relleno en dos boles, en uno añadimos 2 cucharadas de salsa de tomate y en el otro 1-2 cucharadas de besamel.
Rellenamos las berenjenas con las preparaciones anteriores, y las cubrimos con besamel. Espolvoreamos queso rallado y lo horneamos unos 15-20 minutos o hasta que se dore.


Para preparar la besamel ligera derretimos en una cazuela no muy grande 30 g de mantequilla, añadimos 30 g de harina y la tostamos un par de minutos, removiendo con una cuchara para que no se queme. Después vamos incorporando poco a poco 450 ml de leche templada, sazonamos y sin dejar de remover dejamos cocer durante 5 minutos, hasta que espese. El tiempo de cocción es corto ya que luego se va a terminar de hacer en el horno.



24 may 2016

macarrones con besamel y paté de setas


A la clásica y popular receta de macarrones con besamel la he dado un toque distinto al añadir a la besamel un paté, en este caso de setas y nueces, y en un momento he preparado un plato de pasta delicioso. Eso sí, es un plato contundente, por lo que hay que ser de buen apetito o sentarse a la mesa con hambre. Una receta que se puede preparar con cualquier otro tipo de pasta corta.


ingredientes
250 g de macarrones
paté de setas y nueces al gusto
besamel ligera 

queso rallado (opcional)
agua y sal














elaboración

Para preparar la besamel ligera derretimos en una cazuela no muy grande 25 g de mantequilla, añadimos 25 g de harina y la tostamos un par de minutos, removiendo con una cuchara para que nos se queme. Después vamos incorporando poco a poco 450 ml de leche templada, y sin dejar de remover dejamos cocer durante 15 minutos al menos, por lo que si vemos que espesa mas de la cuenta añadimos más leche.
Si vamos a gratinar los macarrones en el horno cocemos la besamel menos tiempo, unos cinco minutos. Añadimos el paté a la besamel poco a poco y mezclamos hasta que se incorpore. Probamos para poner a punto de sal y retiramos la crema del fuego. Reservamos.



Ponemos una cazuela amplia al fuego con abundante agua y cuando rompa a hervir, la sazonamos a nuestro gusto y añadimos los macarrones. Los cocemos el tiempo que indique el envase, para que queden blandos o al dente, según gusto. Los pasamos a un colador, reservando un vaso del agua, y dejamos que escurran bien.
Los ponemos en una cazuela y añadimos besamel poco a poco, mezclamos y cocinamos a fuego suave unos minutos removiendo para que tomen el sabor y se calienten. Si vemos que la crema espesa mucho añadimos poco a poco más leche o un poco del agua de cocción (pero teniendo cuidado de que ésta estará ligeramente salada).
Podemos completar la receta echando queso rallado por encima y gratinar en el horno justo antes de servirlos.






3 abr 2016

lengua de ternera a la villeroy


Hoy la receta es a base de lengua de ternera, cocinada de manera diferente para no estancarnos en la típica lengua albardada o lengua en salsa. Se hace partiendo de lengua ya cocida, cortada en rodajas, envuelta en salsa villeroy, empanada a la inglesa al enfriar y frita en abundante aceite.
Un plato que podemos tener preparado con antelación e incluso tenerlo congelado. La receta no la he complicado mucho, ya que no he hecho la auténtica salsa Villeroy, he hecho nuestra rica y más conocida salsa besamel, más sencilla y al alcance de todos.

De esta misma manera podemos hacer unas pechugas de pollo, pavo o unas chuletillas de cordero, previamente salteadas e incluso jamón de york, huevos...


ingredientes
10-12 filetes de lengua de ternera cocida
500 ml de salsa besamel espesa
harina
pan rallado
huevo batido
aceite para freír











elaboración
Cocemos la lengua y una vez templada la pelamos y cortamos en rodajas no demasiado gruesas.
Hacemos la besamel como si fueramos a hacer croquetas, misma cantidad de mantequilla y harina, 50 g y de leche 500 ml.
En un cazo a fuego suave, ponemos la mantequilla y cuando esté fundida, añadimos la harina que cocinamos unos minutos, para que pierda su sabor a crudo, pero sin dejar que tome color. A continuación vamos echando poco a poco la leche caliente sin dejar de remover, importante para que nos quede una besamel rica y sin grumos, así hasta terminar la leche, añadimos sal y lo cocinamos unos 15 minutos, cuidando de que no se pegue. Como opción podemos enriquecerla con un picadillo de jamón o queso.

Una vez lista, colocamos un capa de besamel en una fuente, distribuimos encima los filetes de ternera, sin amontonarlos y los cubrimos con el resto de la besamel. Ambas capas que no sean muy gruesas. Lo cubrimos con papel transparente de cocina, para que no se forme costra y para que no halla condensación lo ponemos en contacto con la masa. Lo dejamos enfriar en la nevera, mejor durante toda la noche, y una vez fría recortamos los filetes y les damos forma. Pasamos cada porción por harina, huevo batido y pan rallado, y las freímos en abundante aceite, bien caliente, hasta que la capa exterior quede dorada y crujiente.



Como guarnición del plato he puesto unos pimientos rojos confitados y unas patatas fritas, pero eso ya al gusto de cada cual.
Una vez que tengamos la lengua rebozada, la podemos congelar. Para ello las congelamos encima de una superficie dura, que no se toquen, y una vez congeladas se ponen todas en una bolsa, intentando sacar bien el aire.




9 feb 2015

salsa con berenjena


Esta es una salsa con la que preparar albóndigas, lengua rebozada, pasta, pimientos rellenos... y si la dejamos un poco más espesa nos sirve para napar canelones, pechugas, berenjenas rellenas, pimientos, huevos rellenos... a modo de besamel, una besamel de berenjena.



ingredientes
125 g de cebolla
200 g de berenjena
pimiento rojo asado o piquillos al gusto
200 ml de nata para cocinar
caldo si es necesario













elaboración
Pelamos la cebolla y el ajo, lo picamos todo y ponemos a sofreír en una cazuela o sartén con un poco de aceite, cuando esté tierna añadimos la berenjena pelada cortada en trozos. Cuando la verdura esté pochada, incorporamos los pimientos del piquillo o los pimientos rojos asados, también troceados. Salpimentamos y rehogamos todo durante unos minutos más. A continuación añadimos la nata y mantenemos a fuego lento hasta que coja cuerpo. Si vemos que espesa demasiado añadimos caldo poco a poco. 
También podemos hacer la salsa suprimiendo la nata y poniendo sólo caldo, en este caso añadimos unos dos cazos de caldo.
Una vez que la salsa esté a nuestro gusto la trituramos y la ponemos en la cazuela donde tenemos en espera lo que vayamos a preparar: albóndigas, carne, pimientos rellenos, pasta... y para que los sabores se mezclen dejamos cocinar todo junto durante unos minutos más.
Y si sustituimos la berenjena por calabacín tenemos... salsa con calabacín.


lengua de ternera rebozada con salsa de berenjena

21 abr 2014

canelones de calabaza rellenos de bonito


Los canelones admiten todo tipo de rellenos, y si bien los de carne o bonito son los más clásicos, también los podemos rellenar de pescado o verdura (de puerro, espinacas, coliflor...). Son ideales para aprovechar las sobras de otros platos.


ingredientes
1 cebolla grande
1 pimiento verde
1 diente de ajo
1/4 de pimiento rojo
4 latas de bonito en aceite de oliva
6 cucharadas de salsa de tomate
350 g de pasta fresca de calabaza

para la salsa besamel

40 g de harina
40 g de mantequilla
500 ml de leche
sal y nuez moscada






elaboración
Para preparar el relleno, pelamos la cebolla y el diente de ajo, y los picamos finos. También limpiamos el pimiento, le quitamos los filamentos blancos y las semillas y lo cortamos en cachitos pequeños. Ponemos a calentar un par de cucharadas de aceite en una sartén y rehogamos las verduras, primero la cebolla, cuando empiece a hacerse un poco añadimos el ajo, los dos tipos de pimientos y un poco de sal. Cuando las verduras estén bien pochadas, las escurrimos y con ayuda de una espumadera las pasamos a un plato.
Abrimos las latas de bonito, escurrimos bien el aceite (no lo tiramos, lo podemos usar para aliñar ensaladas) y lo desmenuzamos sobre las verduras, añadimos el tomate y mezclamos bien.





Cocemos las placas de canelones en abundante agua con sal, las escurrimos, las extendemos sobre un paño de cocina y las dejamos enfriar. 

Hacemos la besamel, para ello ponemos la mantequilla en un cazo a calentar y cuando se derrita agregamos la harina, la rehogamos un poco para que pierda el sabor a crudo. Echamos poco a poco la leche, mejor caliente, sazonamos, rallamos un poco de nuez moscada si nos gusta y sin dejar de remover lo cocinamos a fuego suave durante unos 5 minutos.




Para formar los canelones, ponemos un montoncito del relleno preparado en el centro de cada rectángulo de pasta, enrollamos y formamos rollitos.
Ponemos un poco de la salsa besamel que tenemos reservada sobre el fondo de una fuente que pueda ir al horno, (también podemos poner salsa de tomate) y colocamos encima los canelones uno al lado del otro y los cubrimos con el resto de la besamel. 
Espolvoreamos con queso rallado y metemos la fuente en el horno precalentado a 200 ºC durante unos 15-20 minutos. El queso tiene que quedar doradito.




Este relleno de bonito también nos puede servir para rellenar empanadillas, o para hacer una empanada.

Para facilitar la receta podemos comprar las placas de canelones.




3 mar 2014

endibias gratinadas


Esta hortaliza, originaria de Bélgica, es una variedad lisa de escarola de la que se consume el cogollo, de forma alargada, delgada y apretada, y formado por hojas tiernas y blancas con bordes amarillos. Su sabor es amargo y se consume tanto cocinada como cruda en ensalada. Para que sean mejor aceptadas, es mejor elaborar platos en los que el sabor resulte más suave o esté atenuado por el sabor más marcado de otros alimentos que las acompañen. Para no acentuar su punto amargo procura no dejarlas en remojo en agua.

ingredientes
5 endibias pequeñas, 400 g
5 lonchas de jamón cocido
queso roquefort

queso rallado
aceite y sal
una pizca de mantequilla


para la besamel
35 g de harina
35 g de mantequilla
400 ml de leche

sal







elaboración

Se limpian bien las endibias, se recortan un poco en la base y se les hace un corte como cuando se quitan los “ojos” a las patatas. De esta forma se suaviza un poco su amargor natural. Partimos los cogollos por la mitad, a lo largo y los rehogamos en una sartén amplia con un poco de aceite de girasol o con un poco de mantequilla, dándoles la vuelta a menudo para que se hagan por igual por ambos lados, sazonamos y mantenemos al fuego hasta que estén tiernos. Los escurrimos. Unimos de nuevo las mitades, ponemos un poco de queso roquefort entre ellas y las envolvemos en una loncha de jamón.




Hacemos la besamel, para ello, fundimos la mantequilla en un cazo, cuando se caliente, añadimos la harina y la rehogamos bien. Agregamos poco a poco la leche, mejor caliente, añadimos sal, y sin dejar de remover lo mantenemos a fuego suave hasta que la salsa espese.
Cubrimos el fondo de una fuente con un poco de la besamel, encima ponemos las endibias envueltas y cubrimos con más besamel. Se espolvorean de queso rallado y se meten en el horno precalentado a 190 ºC, hasta que veamos que el queso ha fundido y esté doradito. Si no te gustan las endibias, puedes cambiarlas por puerros.







19 feb 2013

pencas de cardo rellenas de langostinos con salsa de queso


El cardo es una verdura habitual en nuestra mesa durante los meses de invierno, hasta ahora siempre lo había preparado cocido acompañado de un simple refrito de ajos, con diferentes salsas o también como ingrediente de alguna ensalada templada, pero esta vez lo he preparado relleno de una besamel espesita, y el resultado ha sido muy bueno, ha sido como comer una croqueta con una buena base de verdura, imaginaros la cantidad de variantes que podemos hacer. 



ingredientes
8 trozos de pencas de cardo
18 langostinos
4 palitos de txaka
1/2 cebolla
40 g de harina
40 g de mantequilla
300 ml de leche
100 ml de caldo
aceite
huevo batido
harina
panko o pan rallado
salsa de queso




elaboración
Cortamos cada penca de cardo en trozos de unos 10-12 cm de largo, si son muy anchas las partimos por la mitad para conseguir 8 rectángulos. Cada trozo lo limpiamos bien de hilos y telillas, a medida que los vamos limpiando los ponemos en una fuente con agua bien fría para evitar que ennegrezcan, yo no añado ni limón ni harina, para mantener su sabor natural. Ponemos en una cazuela bastante agua con sal a hervir y en el momento que hierva añadimos las pencas, tienen que quedar bien cubiertas de agua, además yo las cubro con un trozo de papel de cocina para que en ningún momento estén al aire, un truco que vi hacer en algún programa en televisión para cocer alcachofas y yo lo pongo en práctica también con el cardo y con la borraja. Dejamos cocer hasta que el cardo esté hecho, pero sin sobrecocerlo y una vez hecho, lo dejamos enfriar dentro del mismo agua.



Hacemos una besamel como si fueramos a hacer croquetas, de hecho es la misma masa de croquetas encima de una penca, pochamos la cebolla en un poco de aceite y la escurrimos bien.
Pelamos los langostimos y con las cabezas y cáscaras hacemos un caldo.
En una cazuela ponemos una fina película de aceite, salteamos los langostinos y los retiramos. En esa misma cazuela ponemos a fundir la mantequilla sin dejar que se caliente demasiado, le añadimos la cebolla pochada y la harina que rehogamos durante unos minutos, para que pierda su sabor a crudo, pero sin dejar que tome color. A continuación vamos echando poco a poco la leche y el caldo calientes, sin dejar de remover, importante para que nos quede una besamel rica y sin grumos, y lo cocinamos unos 15 minutos con cuidado de que no se nos pegue, después añadimos la txaka bien picadita y los langostinos que tenemos en espera, lo mezclamos todo bien y dejamos cocinar todo otros 5-10 minutos más. Dejamos enfriar un poco.






Escurrimos bien las pencas de cardo y sobre cada una ponemos un poco de la besamel, y dejamos enfriar del todo. A continuación las pasamos por harina, huevo batido y por el panko o por pan rallado. Las freimos, las dejamos escurrir y al servirlas las acompañamos con salsa de queso. Hacer esta salsa es bien fácil, ponemos en un cazo 200 ml nata, añadimos queso azul al gusto y dejamos reducir, si nos espesa demasiado lo aligeramos con un poco de caldo o leche.



Como veis, con esta misma masa también se pueden hacer unas estupendas croquetas de langostinos y txaka, y si no encontráis cardo, no hay problema rellenamos las socorridas pencas de acelga.


23 ene 2013

berenjenas rellenas de pollo


El color de la berenjena ya nos avisa que es un fruto para ponerse morado y la de  maneras que podemos cocinarla, al horno, en tortilla, rebozada, a la plancha, como relleno de hojaldres, de tarta saladas y como hoy hacerlas rellenas y para ello he aprovechado un poco de pollo asado, que buenos estan los tiempos para tirar nada, y los rellenos que podemos hacer son muchos, de carne, de arroz, de queso, de verduras...
otro día tocarán.
Con este mismo relleno de pollo podemos hacer también estos calabacines.



ingredientes
2 berenjenas medianas
150 g de pollo asado
un poco de jamón serrano
1 cebolla pequeña
3 cucharadas de tomate
1 cucharadita de harina
1 huevo
aceite y sal












elaboración
Retiramos el tallo de las berenjenas y las partimos por la mitad a lo largo, retiramos parte de la pulpa con ayuda de una cucharita, la picamos para luego añadirla al relleno, salamos las mitades y las dejamos una media hora en reposo para que suelten el agua. Las escurrimos bien, las enharinamos y freímos en una sartén con abundante aceite. Cuando estén hechas las ponemos en una fuente de horno.

Para aligerar el plato en lugar de freirlas, una vez vaciadas las hacemos en el microondas a máxima potencia durante unos tres minutos.
Para preparar el relleno, ponemos a pochar en una sartén con un poco de aceite la cebolla picada, hasta que esté tierna pero no dorada. Añadimos el jamón y la carne de pollo bien picadita y lo rehogamos. A continuación ponemos la harina, las tres cucharadas de salsa de tomate y la pulpa de la berenjena que hemos reservado, removemos y seguimos cocinando a fuego suave durante 5 minutos más. Después añadimos un huevo crudo y lo unimos con todo lo anterior. Con esta pasta rellenamos las berenjenas.
Ahora las cubrimos con un poco besamel y queso rallado o tan solo con queso rallado y las gratinamos durante unos minutos en el horno.




Para la besamel, ponemos a fundir 25 gr de mantequilla, sin que se caliente demasiado, le añadimos 25 gr de harina que rehogaremos durante unos minutos, para que pierda su sabor a crudo, pero sin dejar que tome color. A continuación vamos echando poco a poco la leche sin dejar de remover, importante para que nos quede una besamel rica y sin grumos, así hasta terminar la leche, 500 ml y la cocinamos unos minutos.





18 mar 2012

croquetas de espinacas


Ya van unas cuantas recetas de croquetas, y como son una manera fantástica de camuflar verdura, hoy toca disfrazar un poco a las espinacas, poco amigas de los niños, al menos preparadas como verdura pero así preparadas con besamel la cosa puede cambiar mucho.

La manera de prepararlas es casi idéntica a las espinacas con besamel. Recordar que si las hacéis y ponéis huevo cocido mejor no congelarlas pues el huevo se queda acartonado.
Si echáis un vistazo a todas las recetas de croquetas que tengo editadas siempre las hago de la misma manera, tan solo cambio el relleno. Misma cantidad de harina que de mantequilla y de leche esa cantidad por 10. La masa tiene que quedar fina y espesa y esto no se consigue a base de añadir harina, sino reduciéndola y manteniéndola en ebullición, hasta que espese. Y luego dejar enfriar bien la masa, yo la dejo toda una noche en la nevera.


ingredientes
50 g de mantequilla
50 g de harina
500 ml de leche
200 g de espinacas frescas
1 huevo cocido
1/2 diente de ajo
un poco de queso rallado
25 g de cebolla
50 g de jamón cocido







elaboración
Limpiamos bien las espinacas, las retiramos el tallo y las troceamos un poco. Guardamos unas hojas para la presentación. También se pueden utilizar espinacas congeladas, tan solo hay que cocerlas en agua hirviendo y escurrirlas muy bien.
En una cazuela ponemos aceite a calentar y en el ponemos a pochar a fuego suave el diente de ajo picado y la cebolla también picada, hasta que esta esté tierna, añadimos el jamón muy picadito, lo salteamos un poco e incorporamos las espinacas frescas bien escurridas (o las congeladas una vez cocidas y escurridas). Salamos. Al principio veremos que no entran en la cazuela, pero a medida que cogen calor irán mermando. Sin dejar de removerlas las cocinamos durante unos minutos. Reservamos.



A parte preparamos la besamel, en un cazo a fuego suave, ponemos la mantequilla y cuando esté fundida, añadimos la harina que cocinamos unos minutos, para que pierda su sabor a crudo, pero sin dejar que tome color. A continuación vamos echando poco a poco la leche caliente sin dejar de remover, importante para que nos quede una besamel rica y sin grumos, así hasta terminar la leche y lo cocinamos unos 15 minutos. Con cuidado de que no se nos pegue. Añadimos las espinacas que hemos preparado y el queso rallado, y cocinamos durante un par de minutos más. Probamos y si hiciera falta añadimos un poco de sal.




Extendemos la masa en una fuente, en una capa de unos 2 centímetros de grosor para poder formar mejor las croquetas. Para que en la parte superior no se nos forme una costra, la untamos con un poco de aceite o bien ponemos un film transparente.
Dejamos enfriar bien. Formamos las croquetas, bien con ayuda de dos cucharas o bien con las manos, para lo cual nos ayudará si nos las untamos con aceite, las pasamos por harina, huevo y por último por pan rallado. Las freímos en abundante aceite caliente y dejamos escurrir bien sobre papel de cocina. 


4 nov 2011

espinacas con besamel



Las espinacas como la coliflor o las acelgas no son del agrado de todos, en casa entre la gente menuda hay dos bandos, pero como más gustan y menos protestas hay son así, con besamel, en croquetas o en tortilla, aunque sigue habiendo protestas ya que si a uno le gustan de esta manera, el otro las prefiere de la otra manera, total que las pobres espinacas nunca tienen buen recibimiento entre los peques.

Siempre se ha creido que tenian mucho hierro, cosa que no es cierta, pero son ricas en fibra, por lo que actua como una escoba para limpiar y mejorar el tránsito intestinal, son ricas en vitaminas y bajas en calorías.


ingredientes
300 gr de espinacas frescas
1 cebolla
1 diente de ajo
75 gr de jamón cocido
2 huevos cocidos
25 gr de harina
25 gr de mantequilla
50 gr de queso rallado
3 vasos de leche
aceite y sal







elaboración
Limpiamos bien las espinacas, las retiramos el tallo y las troceamos un poco. También se pueden utilizar espinacas congeladas, tan solo hay que cocerlas en agua hirviendo y escurrirlas muy bien.

En una cazuela ponemos aceite a calentar y en el ponemos a pochar a fuego suave el diente de ajo picado y la cebolla también picada, hasta que esta esté tierna, momento en el que añadimos el jamón cocido cortado en daditos, lo salteamos un poco e incorporamos las espinacas frescas bien escurridas (o las congeladas una vez cocidas y escurridas). Al principio veremos que no entran en la cazuela, pero a medida que cogen calor irán mermando. Sin dejar de removerlas las cocinamos durante unos minutos, añadimos parte de la besamel a la que hemos añadido algo de queso rallado, (hay que dejar un poco para cubrir la fuente al final) mezclamos y lo pasamos a una fuente de horno. Cortamos los huevos cocidos en rodajas y los ponemos encima de las espinacas. Cubrimos con la salsa besamel que hemos guardado, espolvoreamos con queso rallado, la metemos al horno precalentado a 200 ºC durante 5 minutos y ya las tenemos listas.


para la besamel, ponemos a fundir la mantequilla en un cazo a fuego suave, y cuando esté fundida, añadimos la harina que cocinamos unos minutos, pero sin dejar que tome color. A continuación vamos echando poco a poco la leche caliente sin dejar de remover, importante para que nos quede una besamel rica y sin grumos, y lo cocinamos unos 15 minutos, hasta conseguir la consistencia adecuada, pero con cuidado de que no se nos queme, ponemos sal e incluso un poco de nuez moscada si os gusta pues a la besamel le va muy bien, añadimos parte del queso rallado y lo mezclamos bien.