7 mar. 2015

paté de salmón fresco (sin horno)



Una terrina de paté que admite las más variadas combinaciones, podemos hacerlo con cualquier pescado cocinado, fresco o en conserva, cabracho, trucha, bonito, merluza o incluso marisco como mejillones...
También podemos sustituir los langostinos, por patas de cangrejo e incluso añadir un poco de salmón ahumado. Al llevar gelatina queda con cuerpo, manteniendo la forma del molde que usemos, pero también podemos reducirla e incluso prescindir de ella, en este caso nos quedará más estilo crema.
Receta en la que básicamente hay que pasar todos los ingredientes por la batidora y es estupenda para aprovechar ese pescado asado o cocido que nos haya sobrado. 


ingredientes
250 g de salmón fresco cocinado
200 g de queso de untar
100 g de colas de langostinos pelados
1-2 dientes de ajo
6 hojas de gelatina neutra
75 ml de nata para cocinar
2 huevos cocidos pequeños
agua
aceite, sal y pimienta








elaboración
Yo he usado un trozo de salmón al horno que me había quedado, si lo tienes que preparar lo salpimentas y lo haces a tu gusto. Ponemos sal a los langostinos y los salteamos en una sartén con un poco de aceite y los dientes de ajo picados. Hidratamos las láminas de gelatina en un poco de agua.



Colocamos la nata en un cazo y la calentamos, en cuanto rompa a hervir la retiramos del fuego y añadimos las láminas de gelatina bien escurridas y dejamos que se disuelvan.
En un vaso de batidora ponemos la nata aún caliente con la gelatina, los langostinos recién hechos y batimos todo. Después incorporamos el queso, los huevos cocidos pelados y partidos, el salmón desmigado (libre de espinas y piel) y el ajo. Batimos hasta que nos quede una crema. Probamos el punto de sal y damos un toque de pimienta. Repartimos la crema en recipientes y dejamos enfriar en la nevera hasta que coja cuerpo.








Fuente: María Martínez, recetas para Dukan y más



No hay comentarios: