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23 mar 2017

calabaza y zanahorias con queso crema al horno


En casa muchas veces preparo calabaza estofada, al menos así es como siempre hemos llamado a la receta, el nombre mal o bien empleado es lo de menos, está bien rica y es una preparación que me da mucho juego pues lo mismo me resuelve una guarnición que me sirve para preparar una tortilla, una crema... unos canelones o como hoy que al final ha terminado en forma de un interesante y sabroso pastel.

ingredientes
200 g de zanahorias
200 g de calabaza
1 cebolla
200 g de queso crema
2 huevos grandes
100 ml de leche entera
275 g de arroz cocido
100-150 g de beicon
aceite y sal

queso rallado, opcional








elaboración
Pelamos la cebolla, las zanahorias y quitamos la corteza a la calabaza. Cortamos todo en dados pequeños, dejando cada ingrediente en platos separados. Ponemos a calentar en una cazuela 2-3 cucharadas de aceite, mejor no pasarnos y si vemos que la verdura pide más se lo vamos poniendo poco a poco. Cuando esté caliente añadimos la cebolla, la rehogamos hasta que esté blanda, removiéndola de vez en cuando. Añadimos la zanahoria, y mantenemos a fuego suave hasta que pierda un poco la crudeza, momento en el que incorporamos la calabaza, mezclamos todo bien, sazonamos y continuamos la cocción hasta que todo esté tierno.
Retiramos la corteza de las lonchas de beicon y las cortamos en dados. Ponemos a calentar una sartén y cuando esté bien caliente, sin echar aceite, agregamos los dados de beicon y los freímos hasta que se doren. Los mezclamos con la verdura.



Mezclamos en un bol la leche con los huevos y el queso crema. Añadimos el arroz cocido (en crudo unos dos puñados), las verduras cocinadas y mezclamos bien.
Engrasamos un molde, que pueda ir al horno, con mantequilla y espolvoreamos con pan rallado. Le damos la vuelta para retirar el exceso y vertemos dentro  la mezcla anterior. Yo he utilizado dos moldes, y en uno he espolvoreado queso rallado por encima. Horneamos unos 20 minutos en el horno precalentado a 175 ºC.
La receta original no lleva calabaza, es sólo de zanahoria cocida y el beicon no va incorporado a las verduras, se añade  por encima del pastel una vez horneado junto con pimiento verde picado y frito.



Fuente: me he basado en una receta vista en estos libros: "100 menús de temporada" y "Recetas de temporada".

17 ene 2017

pastel de puerros y mejillones


Y de las zanahorias pasamos a los puerros, que rara vez faltan en mi nevera, y con los que hago un montón de cosas; tan sólo cocidos y acompañados de una mahonesa o vinagreta tenemos una ensalada de auténtico lujo, también son el ingrediente estrella en la vichyssoise, una crema que podemos tomar caliente o fría, o en la porrusalda, plato popular de la cocina vasca, que ademas de puerro lleva patatas y en el que a veces se incluye bacalao y/o calabaza o zanahoria. Pero además de estas recetas esta hortaliza también forma parte de: guarniciones, caldos, cremas o purés, gratinados, tartas o quichés, de arroces, pasta, tortillas, croquetas ... vaya que lo utilizo mucho.


ingredientes
4 puerros, 360 g
3-4 cucharadas de aceite
200 ml de nata para cocinar
1 cucharadita de maicena
4 huevos
2 docenas y media de mejillones
sal y pimienta
mantequilla para el molde
pan rallado para el molde










elaboración

Precalentamos el horno a 180 ºC. Forramos un molde con papel de horno para facilitar el desmoldado, lo engrasamos y espolvoreamos con pan rallado. Reservamos.
Limpiamos los mejillones, y los ponemos en una cazuela con tapadera a fuego fuerte con un poco de vino blanco o simplemente con un poco de agua. Según se vayan abriendo los sacamos para que la carne del mejillón no quede correosa, los retiramos de la concha, los ponemos en un plato y picamos en trozos no demasiado pequeños. Reservamos el caldo.
Limpiamos también los puerros, los lavamos y cortamos en rodajas finas. Ponemos a calentar el aceite en una sartén, añadimos el puerro y lo sofreímos hasta que esté tierno. Añadimos un cazo del caldo de cocer los mejillones y dejamos reducir. No echamos sal al puerro porque el caldo de los mejillones queda salado.
Cascamos los huevos en un bol, añadimos la nata (que podemos cambiar por leche evaporada), la maicena, y lo batimos. Añadimos a esta mezcla el puerro y los mejillones, removemos y vertemos en el molde preparado. Metemos el molde al horno al baño maría y dejamos cocer unos 35-40 minutos o hasta que comprobemos que el interior está cuajado. Ya sabemos todos que cada horno es un mundo.




Dejamos reposar el pastel en el molde unos 15-20 minutos antes de desmoldarlo para que termine de cuajar, lo cortamos al gusto en porciones y servimos acompañado de una salsa mahonesa o de una salsa de tomate. Otra opción estupenda para servir de acompañamiento es una ensalada.
Para variar esta receta podemos sustituir los mejillones por gambas, por vieiras, por langostinos, por chaca o por cualquier pescado (merluza, atún, salmón...). También podemos hornear el pastel en tartaletas bien en tamaño individual o bien en tamaño grande, a modo de quiché.




30 nov 2015

espinacas con puré de patata gratinado


Las espinacas en casa casi siempre van camufladas, de esta forma se las comen, que es lo que interesa, y sin demasiadas protestas que también se agradece. En el plato de hoy van mezcladas con puré de patata, pero otra forma de presentar este pastel sería: una base de patata, capa de espinacas y de nuevo patata.



ingredientes
3 patatas, unos 500 g
250-300 g de espinacas frescas
1 cebolla
1-2 dientes de ajo
50 g de pimiento rojo asado
50 g de jamón cocido, curado...
queso rallado
20-30 g de queso azul (opcional)
leche templada
aceite, sal y pimienta









elaboración
Una vez limpias las espinacas, las picamos y las cocemos en agua hirviendo durante 4-5 minutos o hasta que las veamos cocidas. Las escurrimos y las ponemos en un colador apretando para que suelten todo el líquido.
Pelamos y picamos finamente los dientes de ajo y la cebolla. Cortamos también el jamón y el pimiento, todo muy menudo.
Calentamos un poco de aceite en una sartén y sofreímos la cebolla y el ajo, cuando esté tierna y antes de que tomen color, añadimos el jamón troceado y sin dejar que se haga demasiado agregamos el queso azul y las espinacas. Movemos y dejamos que todo se rehogue un poco.





Lavamos las patatas y las ponemos a cocer con su piel en agua con sal durante unos 20 minutos, a fuego suave para que no revienten. Una vez cocidas quitamos el agua y las dejamos templar tapadas en la misma cazuela donde las hemos cocido.
Cuando se puedan manipular, pero aún calientes, las pelamos, las pasamos por el pasapuré y recogemos el puré en un bol. Añadimos poco a poco leche caliente, moviendo enérgicamente para que quede un puré fino y cremoso. Si por casualidad nos pasamos echando leche, ponemos a calentar el puré en una cazuela a fuego medio unos minutos, removiendo con frecuencia.
Salpimentamos el puré y añadimos el pimiento, las espinacas con el queso y la cebolla. Mezclándolo bien.
Colocamos esta mezcla en una fuente que pueda ir al horno 
o en cazuelitas individuales, espolvoreamos por encima queso rallado de nuestro gusto, pero que funda bien y metemos la fuente en el horno precalentado a 200 ºC durante unos 15-20 minutos. El queso tiene que quedar doradito.



Podemos sustituir el jamón cocido por: beicon, jamón curado o por bonito, añadiendo o no queso azul. También podemos cambiar las espinacas por verduras que nos gusten, acelgas, berenjena y tomate, calabacín y tomate, guisantes y zanahoria, champiñones, brócoli y coliflor... aprovechando como siempre las que están en temporada. También se puede hacer con menestra de verduras congelada.
El puré de patata podemos hacerlo también usando copos de patata, en ese caso hacerlo según las indicaciones del paquete pero hacerlo sólo con leche, queda más rico y nutritivo. Al igual que se pueden cocer las patatas una vez peladas y partidas.


16 feb 2015

lasaña o canelones de calabaza rellenos de carne


De nuevo la calabaza se cuela en el blog, esta vez haciendo las veces de pasta, que es una manera estupenda de comer verdura, podemos hacer lasaña, por eso de las capas, o canelonesen el blog ya hay unas cuantas recetas en las que utilizo la verdura cortada en láminas para este fin, las hay de calabacín, de berenjena, de pencas de acelga y hoy le toca a la calabaza. El relleno de hoy es de carne picada con verdura, una boloñesa hecha a mi manera y con la que podemos preparar además pizzas, pasta, o rellenar pimientos, berenjenas, calabacines... Pero rellenos hay muchos, bonito, morcilla, jamón y queso, carne cocida con tomate... así que no hay que repetir siempre el mismo. 


ingredientes
un trozo de calabaza
1 cebolla pequeña
1 pimiento verde
pimiento rojo
1 puerro
1 zanahoria
1 diente de ajo
250 gr de carne picada
salsa de tomate

queso en lonchas
queso rallado
salsa besamel
orégano

sal y aceite




elaboración

Con ayuda de una mandolina cortamos la calabaza en láminas ni demasiado delgadas, para que las podamos manipular bien después de pasarlas por la plancha, ni demasiado gruesas.
Una vez que tengamos la calabaza laminada, igualamos los trozos, haciendo rectángulos, los salpimentamos y los pasamos por la plancha unos minutos, vuelta y vuelta para quitarles la crudeza. Reservamos.

Para hacer el relleno, en una sartén con un poco de aceite, ponemos a pochar a fuego suave la cebolla, el puerro, el pimiento, el diente de ajo y la zanahoria todo bien picadito, sazonamos y lo dejamos hacer por lo menos 20-30 minutos, hasta que las verduras cojan un ligero color. Cuando tengamos la verdura pochada, añadimos la carne picada salpimentada y dejamos que se rehogue bien mezclándola con las verduras. Lo escurrimos todo para quitar la grasa y de nuevo en la sartén añadimos la salsa de tomate y el orégano, lo cocinamos unos 5 minutos para que se mezclen los sabores y ya tenemos listo nuestro relleno.


Para hacer la besamel, derretimos 35 g de mantequilla a fuego suave, añadimos 35 g de harina que rehogamos durante unos minutos, para que pierda su sabor a crudo, pero sin dejar que tome color. A continuación vamos echando poco a poco medio litro de leche caliente sin dejar de remover, sazonamos y la cocemos hasta que espese.




Para montar la lasaña, en una fuente para horno ponemos una capa de besamel y encima las láminas de calabaza, las cubrimos con parte del relleno, un poco de besamel, queso y de nuevo lámina de calabaza, capa relleno, besamel, queso... Terminamos con una capa de calabaza y lo cubrimos con salsa besamel. Añadimos un poco de queso rallado y metemos la fuente al horno a 200 ºC durante 15 minutos o hasta que el queso esté doradito.



Si en lugar de lasaña hacemos canelones, colocamos una cucharada de relleno sobre cada lámina, enrollamos y una vez formados los rollitos, los ponemos en una fuente para el horno ligeramente engrasada, los cubrimos con besamel, espolvoreamos por encima queso rallado y los gratinamos a 200 ºC hasta que el queso tome color.