30 nov. 2015

espinacas con puré de patata gratinado


Las espinacas en casa casi siempre van camufladas, de esta forma se las comen, que es lo que interesa, y sin demasiadas protestas que también se agradece. En el plato de hoy van mezcladas con puré de patata, pero otra forma de presentar este pastel sería: una base de patata, capa de espinacas y de nuevo patata.



ingredientes
3 patatas, unos 500 g
250-300 g de espinacas frescas
1 cebolla
1-2 dientes de ajo
50 g de pimiento rojo asado
50 g de jamón cocido, curado...
queso rallado
20-30 g de queso azul (opcional)
leche templada
aceite, sal y pimienta









elaboración
Una vez limpias las espinacas, las picamos y las cocemos en agua hirviendo durante 4-5 minutos o hasta que las veamos cocidas. Las escurrimos y las ponemos en un colador apretando para que suelten todo el líquido.
Pelamos y picamos finamente los dientes de ajo y la cebolla. Cortamos también el jamón y el pimiento, todo muy menudo.
Calentamos un poco de aceite en una sartén y sofreímos la cebolla y el ajo, cuando esté tierna y antes de que tomen color, añadimos el jamón troceado y sin dejar que se haga demasiado agregamos el queso azul y las espinacas. Movemos y dejamos que todo se rehogue un poco.





Lavamos las patatas y las ponemos a cocer con su piel en agua con sal durante unos 20 minutos, a fuego suave para que no revienten. Una vez cocidas quitamos el agua y las dejamos templar tapadas en la misma cazuela donde las hemos cocido.
Cuando se puedan manipular, pero aún calientes, las pelamos, las pasamos por el pasapuré y recogemos el puré en un bol. Añadimos poco a poco leche caliente, moviendo enérgicamente para que quede un puré fino y cremoso. Si por casualidad nos pasamos echando leche, ponemos a calentar el puré en una cazuela a fuego medio unos minutos, removiendo con frecuencia.
Salpimentamos el puré y añadimos el pimiento, las espinacas con el queso y la cebolla. Mezclándolo bien.
Colocamos esta mezcla en una fuente que pueda ir al horno 
o en cazuelitas individuales, espolvoreamos por encima queso rallado de nuestro gusto, pero que funda bien y metemos la fuente en el horno precalentado a 200 ºC durante unos 15-20 minutos. El queso tiene que quedar doradito.



Podemos sustituir el jamón cocido por: beicon, jamón curado o por bonito, añadiendo o no queso azul. También podemos cambiar las espinacas por verduras que nos gusten, acelgas, berenjena y tomate, calabacín y tomate, guisantes y zanahoria, champiñones, brócoli y coliflor... aprovechando como siempre las que están en temporada. También se puede hacer con menestra de verduras congelada.
El puré de patata podemos hacerlo también usando copos de patata, en ese caso hacerlo según las indicaciones del paquete pero hacerlo sólo con leche, queda más rico y nutritivo. Al igual que se pueden cocer las patatas una vez peladas y partidas.


27 nov. 2015

filetes rusos en salsa de calabacín



Los filetes rusos no son mas que albóndigas aplastadas, hamburguesas servidas con salsa. La salsa más popular y conocida es a base de cebolla pero podemos hacerlos en salsa de setas, de tomate, de berenjena o como la de hoy que es a base de calabacín.
Son una delicia, comida fácil y plato muy del agrado de los niños, podemos servirlos acompañados de una buena guarnición o entre pan y pan.




ingredientes
500 g de carne picada de ternera y cerdo
2 cucharadas de pan remojado en leche
ajo y perejil picados (opcional)
1/2 cebolla pochada (opcional)
1 huevo
aceite, sal y pimienta
para rebozar, harina, huevo batido y pan rallado










elaboración

En un bol pequeño ponemos la miga de pan con leche suficiente para que se empape bien.
Colocamos la carne picada en un bol, salpimentamos y añadimos la miga de pan bien escurrida, el huevo batido, la cebolla pochada, el ajo y el perejil. Mezclamos bien todo, si vemos que la mezcla queda demasiado blanda, añadimos un poco de pan rallado. Dejamos reposar en la nevera una media hora.
Formamos bolas del tamaño que mas nos guste, intentando que sean parejas, las aplastamos y las pasamos ligeramente por harina, después por huevo batido y por último por pan rallado. Los vamos friendo en una sartén con abundante aceite de oliva hasta que estén doraditos por fuera, sin hacerlos demasiado, terminarán de hacerse dentro de la salsa y tienen que quedar jugosos y tiernos. Los dejamos escurrir. 
Hacemos la salsa y la pasamos por el pasapurés, la colocamos en una cazuela e introducimos los filetes rusos, tienen que quedar más o menos cubiertos y dejamos que hiervan suavemente unos 10-15 minutos para que los sabores se mezclen.






25 nov. 2015

borraja con patata


Esta semana de nuevo hemos disfrutado de un buen plato de borraja, preparado de forma sencilla y acompañada de patatas.



ingredientes
800 g de borraja cocida
1-2 patatas, según tamaño
1-2 dientes de ajo
jamón serrano al gusto
una pizca de harina
caldo de cocer la verdura o de carne
aceite y sal












elaboración

Para cocer la borraja, quitamos las hojas, separamos sus pencas y las limpiamos, no nos tenemos que esmerar demasiado en quitarles todos los pelillos que tienen pues al cocerse quedarán en el agua, y los pocos que queden se limpian muy bien con sólo pasar los dedos por ellas. A medida que las vamos limpiando las dejamos sumergidas en un recipiente de agua bien fría.
Ponemos agua en una cazuela y en el momento que hierva metemos las pencas, después de 5 minutos, las sacamos y escurrimos. Las ponemos de nuevo al fuego en la cazuela cubiertas con agua fría, y cuando comience a hervir de nuevo, salamos y dejamos que se terminen de cocer, teniendo cuidado de no sobrecocerlas. Las retiramos del fuego y las mantenemos en el agua hasta el momento de utilizar. Si no encuentras borraja fresca es fácil encontrarla en conserva.



Pelamos las patatas, las troceamos como más nos guste y las ponemos a cocer en agua y sal hasta que queden tiernas. Picamos los ajos en trozos y los ponemos a dorar a fuego suave en una cazuela con un chorrito de aceite. Añadimos el jamón troceado y lo rehogamos durante medio minuto. A continuación añadimos la harina que removemos bien durante otro minuto más y vertemos un poco de caldo. Cuando comience a hervir añadimos la borraja troceada y las patatas escurridas, probamos de sal y dejamos cocinar a fuego lento durante 5 minutos aproximadamente. Añadimos más caldo si es necesario.
Las cantidades de patata, ajo y jamón son orientativas y dependerá del gusto de cada cual.
En lugar de borrajas podemos hacer de la misma manera, cardo, vainas, alcachofas... y poner ajetes en lugar de ajo.






20 nov. 2015

empanada de berenjena, beicon y queso


Una empanada ya vista en el blog, pero como a una receta se le puede dar cualquier giro, este se lo damos a la masa, en lugar de hacerla con hojaldre, la hacemos con masa de pan, manteniendo el mismo relleno.


ingredientes
para el relleno
2 berenjenas
beicon o jamón
queso en lonchas
harina
aceite y sal
para la masa

250 g de harina panificable
3 cucharadas de aceite
6 g de levadura fresca
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
125 ml de agua






elaboración

La masa la hago con la misma receta que uso para hacer pizza. Para ver como se hace sólo teneís que pinchar sobre el enlace y os llevará a la receta. La masa necesita levado, por lo que durante ese tiempo preparamos las berenjenas. También podemos comprar masa lista para hornear, hacer una masa de empanada que no necesite reposo e incluso hacerla con hojaldre.
Primero pelamos las berenjenas (también se pueden hacer con piel), las cortamos a lo largo en láminas no muy gruesas y las ponemos a remojo en un bol con agua y sal, durante una media hora.
Transcurrido ese tiempo, sacamos las berenjenas del agua, las secamos con papel de cocina, las pasamos bien por harina y las freímos en una sartén con aceite bien caliente, para que queden crujientes. Cuando estén doradas las retiramos y dejamos escurrir, sin amontonarlas, sobre un plato forrado con papel de cocina absorbente. Reservamos.




Una vez que tengamos lista la masa, la sacamos del bol, la desgasificamos y la dividimos en dos partes, una parte algo mayor que otra. Dejamos que reposen 5 minutos para que se relaje la masa.
Estiramos con el rodillo la porción más grande hasta dejarla del tamaño y forma deseado, con ayuda del rodillo la colocamos sobre la bandeja de horno ligeramente engrasada o forrada con papel de hornear. A continuación distribuimos sin llegar a los bordes las lonchas beicon, encima colocamos la mitad de las rodajas de berenjena, las lonchas de queso y por último otra capa de berenjenas. En lugar de beicon también podemos poner jamón.
Cubrimos con el otro trozo de masa estirada, enroscamos los bordes, sellando bien, hacemos un agujero en el centro a modo de chimenea, si quereis se puede adornar con restos de masa. Metemos la bandeja en el horno precalentado a 200 ºC unos 25-30 minutos y una vez hecha la dejamos enfriar sobre una rejilla.






18 nov. 2015

garbanzos con borraja


Un potaje se prepara fácilmente y es una solución muy cómoda para comer legumbre y verdura, y si ya le añadimos un poco de carne, embutido o pescado tenemos un plato único estupendo. Hoy como se ve toca potaje de garbanzos con borraja. Una verdura muy consumida en Navarra y Aragón pero poco conocida en el resto de España, donde no es costumbre su consumo, aunque por suerte cada vez es más visible en las fruterías, al menos en las de aquí, pero si no la encuentras fresca es fácil encontrarla en conserva.


ingredientes 
400 g de garbanzos cocidos
225 g de borraja cocida
1 cebolleta
1 huevo cocido
1-2 dientes de ajo
150 g de acelgas
2 cucharadas de salsa de tomate
un poco de pimentón dulce
1 rebanada de pan
sal y aceite










elaboración

Para cocer la borraja, lo primero separamos sus pencas, retiramos las hojas y las limpiamos, no nos tenemos que esmerar demasiado en quitarles todos los pelillos que tienen pues al cocerse quedarán en el agua, y los pocos que queden se limpian muy bien con sólo pasar los dedos por ellas. A medida que las vamos limpiando las dejamos sumergidas en un recipiente de agua bien fría.
Ponemos agua en una cazuela y en el momento que hierva colocamos las pencas, después de 5 minutos, las escurrimos. Las ponemos de nuevo al fuego en la cazuela, cubiertas con agua fría, y cuando comience a hervir de nuevo, salamos y dejamos que se terminen de cocer, teniendo cuidado de no sobrecocerlas. Las retiramos del fuego y las mantenemos en el agua hasta el momento de utilizarlas.




Si tenemos que cocer los garbanzos hay que acordarse de ponerlos a remojo con agua caliente y sal la noche anterior.
Al día siguiente ponemos a calentar agua con un poco de sal en una olla. Mientras se calienta pelamos 1 cebolla pequeña, 1 zanahoria, limpiamos 1 puerro y cortamos un trozo de pimiento verde. Estas verduras no están puestas en los ingredientes.
Cuando empiece a hervir el agua echamos los garbanzos, bien lavados y escurridos, tienen que quedar bien cubiertos, con dos dedos de agua por encima, por lo que si necesitamos más agua esta tiene que estar bien caliente. Añadimos en entero la cebolla, el puerro, el pimiento verde y la zanahoria. Tapamos la olla y cocemos durante 15 minutos, contando desde que suba el tapón de la válvula. Este tiempo dependerá de la olla, del garbanzo, del agua usada… Dejamos enfriar y abrimos la olla, comprobamos que el garbanzo esté hecho, si hay demasiado caldo retiramos un poco pero no lo tiramos, por si acaso hay que añadirlo más tarde y si nos hemos quedado cortos, pues añadimos un poco más de líquido caliente. Retiramos las verduras.




Calentamos aceite en una sartén y freímos la rebanada de pan, la sacamos y reservamos. En ese aceite freímos los ajos, los retiramos y reservamos.
A continuación añadimos la cebolleta picada, un poco de sal y la rehogamos a fuego lento hasta que comience a tomar color, agregamos el tomate, una pizca de pimentón, removemos y añadimos todo sobre los garbanzos. También añadimos la zanahoria cocida troceada y la borraja cortada en trozos no muy pequeños.
Por último machacamos en un mortero los dientes de ajo, la yema del huevo y el pan frito y lo agregamos también a la cazuela de los garbanzos.
Probamos el punto de sal y dejamos cocer a fuego suave otros 15 minutos, agregando más caldo si fuera necesario.
Podemos sustituir las borrajas por espinacas o por acelgas.
En el momento de servir picamos la clara del huevo cocido por encima.





16 nov. 2015

lengua de ternera rebozada con salsa de berenjenas


Ya van unas cuantas recetas hechas con lengua de ternera, una carne muy desconocida para muchos y que está realmente rica, además cunde mucho, se hace con antelación y dependiendo de la salsa con la que la pongas haces platos diferentes, aunque rebozada sin más está también muy rica.


ingredientes
8-10 filetes de lengua cocida
salsa de berenjenas

aceite
















elaboración
Pasamos por harina y por huevo batido (en este orden) los filetes de lengua, los freímos en aceite caliente y reservamos. En este enlace podeís ver cómo cocer la lengua, aunque también la podeís comprar cocida.
Hacemos la salsa con berenjenas y piquillos siguiendo la receta que podéis ver pinchando en el enlace.

Una vez hecha y con la consistencia adecuada, la pasamos por el pasapurés, la ponemos en una cazuela, colocamos los filetes de lengua rebozados y para que los sabores se mezclen dejamos cocinar todo junto durante unos minutos más.
...y si sustituimos la berenjena por calabacín tenemos... lengua de ternera rebozada con salsa de calabacín.




También puedes hechar un vistazo a esta receta, bocadillo de lengua rebozada con berenjena y piquillos.


15 nov. 2015

yogur natural casero


Este verano compré la yogurtera de Lidl, y no veaís el partido que la estoy sacando. El que más veces he hecho es el natural que es el que más consumimos, por no decir el único, los sabores se los damos añadiendo fruta hecha puré.


ingredientes
1 litro de leche entera
2 cucharadas de leche en polvo
1 yogur natural o griego
















elaboración

Ponemos los ingredientes en una jarra, yo no pongo azúcar aunque se pueden hacer azucarados, y los mezclamos bien con ayuda de unas varillas o batidora.
Repartimos la mezcla en los vasitos, los tapamos y ponemos a funcionar la yogurtera durante 8-10 horas. Cuando pase ese tiempo, la apagamos, los sacamos, los dejamos enfriar un poco, los guardamos en la nevera y en unas 4 horas más, ya los tendremos listos para comer.







13 nov. 2015

molletes


Desde el comienzo del curso escolar todas las semanas he hecho estos molletes pensando en el desayuno y sobre todo en el bocata de media mañana de mis chicos. Estos panecillos esponjosos son una delicia, como veis son muy planos, con forma ovalada, blanditos, sin apenas corteza y con un toque de harina por fuera.
Son muy sencillos de hacer y lo mejor de todo es que congelan de maravilla, después de cocidos y una vez fríos los abro por la mitad, los envuelvo uno a uno en papel de cocina, luego con film transparente y los meto al congelador dentro de una bolsa.
Por la mañana se sacan, se desenvuelven, se separan las dos mitades y en pocos minutos listos para tostar. Si es para hacer bocatas no llegan a descongelarse del todo, pero no importa, se rellenan, se envuelven y para cuando llegue el recreo lo tienen listo.


ingredientes
para el prefermento o esponja
85 g de harina
50 ml de leche
3 g de levadura fresca
para la masa
300 g de harina de fuerza
300 g de harina normal
350 g de agua
50 g de aceite
7 g de levadura fresca
7 g de sal
1 cucharadita de azúcar
todo el prefermento





elaboración
La noche anterior preparamos el prefermento, para ello disolvemos la levadura con la leche, incorporamos la harina y amasamos un par de minutos hasta formar una bola de masa homogénea. Esta masa la colocamos en un bol ligeramente engrasado, lo cubrimos con film transparente y lo metemos en la nevera a pasar la noche.
Al día siguiente, sacamos el prefermento del frigo y preparamos la masa.
Colocamos los dos tipos de harina en un bol, a un lado ponemos la sal y en el lado opuesto ponemos el azúcar, hacemos un agujero en el centro y añadimos el aceite, parte del agua, la levadura desmigada y el prefermento en trozos. Mezclamos y vamos añadiendo poco a poco el resto del agua. Una vez que la harina haya absorbido todo el líquido la dejamos reposar bien tapada unos 5 minutos y mezclamos todo de nuevo hasta formar una masa. Volcamos esta mezcla a una superficie lisa y amasamos, girando y doblando la masa, hasta que se vuelva lisa. Si alternamos este amasado con reposos de unos 8-10 minutos, con la masa bien tapada, el trabajo se simplifica. La masa queda un poco pegajosa pero muy manejable.
Si el amasado lo hacemos en la panificadora ponemos en la cubeta primero los ingredientes líquidos y después los sólidos. Escogemos el programa de amasado que dura 15 minutos (al menos en la mía) y enchufamos.



Una vez lista la masa, hacemos una bola y la dejamos reposar en un bol ligeramente engrasado y cubierto con film transparente hasta que doble su volumen. En un lugar cálido tarda alrededor de una hora, el tiempo aumentará si el sitio es fresco.



Cuando haya levado ponemos de nuevo la masa encima de la mesa de trabajo, la damos un ligero amasado para desgasificarla y la dividimos en porciones iguales de unos 100 g, formamos bolas, las boleamos y dejamos reposar bien tapadas y separadas entre sí, unos 10-15 minutos, de este modo la masa se relajará.
Después las enharinamos bien y estiramos con ayuda del rodillo, dando forma ovalada. Colocamos los molletes sobre una hoja de papel de hornear y los dejamos fermentar, bien tapados, unos 30-40 minutos.
Precalentamos el horno a 210 ºC con calor arriba y abajo, dejando una bandeja en la zona media y otra en el fondo. Ponemos agua en la bandeja del fondo para generar vapor, bajamos la temperatura a 190 ºC y deslizamos el papel de hornear con los molletes directamente sobre la otra bandeja. Los dejamos cocer 15-20 minutos. Una vez cocidos los sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.



Fuente: del blog "mercado calabajío"


11 nov. 2015

rosquillas de candil de calabaza



Rosquillas de candil ya que para hacerlas he usado un molde con ese nombre, también llamado buñolera. La receta que he usado es la misma con la que normalmente hago el bizcocho de calabaza, de ahí que se necesite usar molde. El otro día al hacer el bizcocho se me ocurrió freír un poco de esa masa e hice media docena de rosquillas y viendo el resultado, hoy me he puesto a hacerlas de nuevo... pero una buena cantidad, en total me han salido 32 rosquillas.


ingredientes
250 g de puré de calabaza
250 g de azúcar
250 g de harina
3 huevos tamaño "L"
una pizca de sal
1 sobre de levadura química
70 g de aceite de girasol
un chorrito de anís (opcional)
aceite de girasol para freír










elaboración

En un bol ponemos los huevos junto con 200 g de azúcar (el resto lo dejo para rebozarlas una vez fritas) y con ayuda de unas varillas eléctricas lo batimos bien hasta conseguir que blanqueen. A continuación añadimos el aceite y el puré de calabaza mezclándolo bien con lo anterior, cuando lo tengamos integrado añadimos el anís, la harina tamizada junto con la levadura y la pizca de sal. Volvemos a mezclar con ayuda de una espátula o cuchara de madera. Una vez que tenemos lista la masa, la dejamos reposar bien tapada unos minutos, hasta que se caliente el aceite.



Así que, en una sartén honda ponemos abundante aceite de girasol a calentar e introducimos dentro la buñolera o candil para que se caliente. 
Una vez caliente el aceite, no tiene que humear, y el candil, sacamos éste del aceite, lo escurrimos y lo rellenamos con la masa, volvemos a meter en el aceite y veremos cómo se forma la rosquilla y se desprende del molde. Repetimos esto hasta terminar con la masa. Teniendo en cuenta que las haremos en pequeñas tandas. Dejamos freír hasta que estén doradas por ambos lados. El fuego no tiene que estar muy alto para que se hagan bien por dentro.
Retiramos del aceite, dejamos escurrir sobre papel absorbente y una vez templadas las bañamos en azúcar.



9 nov. 2015

torrijas de pan de calabaza


Las torrijas o tostadas de pan son un postre muy casero típico de la Navidad y en algunas zonas ligado a la Semana Santa y al carnaval. Fechas en las que hay celebraciones y por lo tanto más excedente de pan. Pero cualquier momento es bueno para disfrutarlas, esta vez no he aprovechado el pan duro, si no que he hecho un pan de calabaza y de ahí han salido estas tostadas.


ingredientes
leche entera
azúcar
un trozo de corteza de limón
un trozo de canela en rama
pan de calabaza
huevos para rebozar
canela en polvo y azúcar para espolvorear
aceite de girasol para freír










elaboración

Dejamos el pan de un día para otro y lo cortamos en rebanadas de 1,5-2 cm de grosor. Las colocamos en una fuente con fondo.
La cantidad de leche va en relación con la cantidad de rebanadas de pan que hagamos. Ponemos a calentar de entrada dos vasos de leche, si luego necesitamos más calentamos otro poco.

Ponemos en un cazo la leche, la corteza de limón, el trozo de canela y 2 cucharadas colmadas de azúcar y lo ponemos a fuego suave durante 5 minutos más o menos. Retiramos del fuego, dejamos entibiar y lo pasamos por un colador sobre las rodajas de pan, hasta que empapen bien, dándoles la vuelta con mucho cuidado, para que no se rompan. 



Una vez bien empapadas, las escurrimos un poco y empezamos a freírlas. Pasamos ligeramente las rodajas de pan por huevo batido (también se pueden pasar por harina y por huevo batido) y las ponemos en el aceite caliente, poco a poco a fuego medio hasta que estén doradas por ambos lados. Al sacarlas las dejamos escurrir sobre papel de cocina. Mezclamos azúcar con canela en polvo y espolvoreamos las torrijas.




Las podemos acompañar con un poco de helado, o con nata, o con unas natillas ligeras...



7 nov. 2015

pan de calabaza para torrijas


Pan para torrijas o tostadas, porque yo lo he hecho con ese fin, pero es una masa con la que podemos hacer bollos, y si lo que queremos son unas tostadas más cuadradas, dividimos la masa en bolitas y las metemos dentro de moldes rectangulares engrasados. Y si añadimos unos arómaticos, podemos hornear un par de estupendos roscones

ingredientes
60 g de leche tibia
13 g de levadura fresca de panadería
15 g de zumo de naranja
5 g de ron o anís
50 g de manteca de vaca derretida o mantequilla
3 huevos tamaño "L"
200 g de calabaza cocida o asada triturada
100 g de azúcar
650 g de harina de fuerza
4 g de sal
huevo batido para pincelar






elaboración
Muy fácil de hacer pero hay que amasar un poco más de lo habitual porque si no la masa queda muy pegajosa e inmanejable y hay que evitar añadir más harina. Si lo hacemos con la panificadora el trabajo es más fácil.
Deshacemos la levadura en la leche tibia y colocamos todos los ingredientes en la cubeta de nuestra panificadora en este orden, la leche junto con la levadura, el zumo, el ron, la manteca de vaca, los huevos batidos ligeramente, el puré de calabaza, el azúcar y para terminar la harina y la sal.
Escogemos el programa "amasado" que dura 15 minutos, en mi máquina es el número 7 y ponemos en funcionamiento. Cuando termine lo seleccionamos 1 ó 2 veces más.
Si vemos que con el segundo amasado la masa queda muy pegajosa, añadimos poco a poco, un poco más de harina y si vemos que queda una masa seca ponemos un poco de agua, todo dependerá de la humedad que aporte el puré de calabaza, de la harina que usemos ya que no todas absorben lo mismo y del peso de los huevos.
Una vez que la masa esté lista, la sacamos de la cubeta, hacemos una bola y la colocamos en un recipiente amplio, ligeramente engrasado, lo cubrimos con papel film y la dejamos a temperatura ambiente hasta que doble su volumen, en un lugar cálido el tiempo será como de 1 hora. Si lo hacemos de víspera guardamos la masa en la nevera durante toda la noche.
Una vez que haya doblado su volumen, sacamos la masa del bol y la damos un ligero amasado para desgasarla, la dividimos en dos o tres porciones, les damos forma de bola y dejamos reposar, bien tapada, 15 minutos para que se relaje y podamos formar bien las barras.





A continuación formamos las barras, para ello cogemos una de las bolas, la damos la vuelta y aplanamos un poco dando forma más o menos rectangular, la parte superior ancha la doblamos hacia el centro y presionamos un poco para que quede sellado. Ahora la parte inferior ancha la llevamos también al centro y apretamos de nuevo, y para terminar unimos ambos extremos, sellándolos bien. Hacemos rodar la pieza formada hacia delante y hacia atrás presionando un poco hacia abajo y estirándola hasta formar la barra.
Una vez formadas las barras, las dejamos reposar sobre una fuente de horno, forrada con papel de hornear, las pintamos con huevo batido, y las tapamos con papel film ligeramente engrasado hasta que casi doble su volumen dependerá de la temperatura ambiente.
Una vez que estén listas, las pintamos de nuevo con huevo batido y marcamos, sin profundizar con un cuchillo/a, el grosor que vayamos a dar a las torrijas.
Metemos la bandeja en el horno precalentado a 180 ºC con calor arriba y abajo durante unos 25 minutos. Si vemos que cogen color enseguida lo tapamos con papel aluminio.
Pasado este tiempo sacamos la bandeja del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.




Fuente: receta basada en el roscón de calabaza de Kanela y limón.


5 nov. 2015

salsa con calabacín


Una salsa hecha con calabacín, y con la que preparar un montón de recetas, albóndigas, lengua rebozada, pasta, pimientos rellenos... y si la dejamos un poco más espesa nos servirá para napar verduras que vayan gratinadas al horno, canelones, lasaña, pechugas, berenjenas rellenas, pimientos, huevos rellenos... a modo de besamel, una besamel de calabacín.
Otra opción sería cambiar el calabacín por berenjena.


filetes rusos
ingredientes
175 g de cebolla
1-2 dientes de ajo
325 g de calabacín
3-4 pimientos del piquillo
pimentón dulce, pimienta molida
2 cazos de caldo de verdura o de carne

aceite y sal











elaboración

Pelamos la cebolla y el ajo, lo picamos y ponemos a pochar en una cazuela o sartén con un poco de aceite, cuando esté tierna añadimos el calabacín (pelado o con la piel) cortado en trozos y los pimientos del piquillos también troceados . Salpimentamos y rehogamos todo durante unos 10 minutos más. A continuación añadimos una pizca de pimentón dulce y el caldo. Dejamos cocer, sin tapar, a fuego suave hasta que el calabacín esté tierno.
Pasamos la salsa por el pasa-purés, si nos queda muy líquida dejamos que la salsa cueza destapada para que se evapore el exceso de líquido, por el contrario si queda espesa añadimos poco a poco más caldo e incluso un poco de nata.


salsa de calabacín sin pelar y sin pimiento

Una vez que la salsa esté a nuestro gusto la agregamos a la cazuela donde tenemos en espera lo que vayamos a preparar: albóndigas, carne, pimientos.. y para que los sabores se mezclen dejamos cocinar todo junto durante unos minutos más.


canelones de calabaza estofada