13 abr. 2017

tortilla de espinacas y gambas


Un plato ideal para una cena de entre semana, y que será bien recibida por los amantes de las espinacas. Hoy la tortilla además de huevos y espinacas lleva gambas una combinación muy tradicional y todo un clásico en más de una de mis recetas y la razón que explica eso es simplemente por lo rica que está.


ingredientes
6 huevos
200-250 g de espinacas frescas
125-150 g de gambas peladas
1 cebolla, 100 g
2 dientes de ajo
aceite de oliva y sal













elaboración

Limpiamos y lavamos las espinacas, las escurrimos y troceamos un poco.
Pelamos y troceamos las gambas, con cabezas y cáscaras podemos hacer un caldo, que podemos congelar perfectamente. También pelamos y picamos la cebolla y el ajo.
Ponemos un poco de aceite en una cazuela o sartén honda, que cubra ligeramente el fondo, y cuando esté caliente añadimos las gambas y las salteamos brevemente, en cuanto cambien de color las sacamos a un plato y reservamos. En ese mismo aceite, una vez caliente, ponemos el ajo y la cebolla, añadimos un poco de sal para que sude y dejamos rehogar, a fuego suave, hasta que esté tierna pero no muy dorada. A continuación añadimos las espinacas, dejamos que reduzcan de volumen y se cocinen, removiendo de vez en cuando, soltarán un poco de agua que dejaremos evaporar, cuando estén blanditas, incorporamos las gambas, mezclamos, rectificamos el punto de sal si es necesario y reservamos fuera del fuego.
Batimos ligeramente los huevos en un bol, sólo lo suficiente para que se integren las yemas y las claras. Añadimos las espinacas con la cebolla y las gambas. Movemos con un tenedor para que todo quede bien mezclado.
Calentamos un poco de aceite, que apenas cubra el fondo de la sartén, y cuando esté caliente, vertemos la mezcla. Dejamos que cuaje la tortilla, la damos la vuelta con ayuda de un plato, la pasamos de nuevo a la sartén y dejamos que se cuaje por el otro lado procurando que quede jugosa por dentro, pero eso ya es a gusto de cada uno. Una vez hecha, la pasamos a un plato y servimos.




Si queremos esmerarnos un poco más con la presentación podemos hacer una velouté clarita y añadirla por encima. Una velouté no es más que una besamel hecha a base de caldo. Una manera de aprovechar el caldo que hemos hecho con las cabezas y cáscaras de las gambas.
Se pueden cambiar las gambas por bonito, bacalao, salmón, langostinos, queso, champiñones, jamón, chaca, gulas... También podemos añadir a los huevos batidos un poco de nata o, en el caso de no tener nata un poco de leche, así la tortilla quedará más esponjosa.





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