7 nov 2011

merluza con pimientos


La merluza o pescadilla (merluza por debajo de los dos kilos), es el pescado blanco por excelencia, es de gran poder proteico, bajo en calorías y de fácil asimilación. Es uno de los pescados más habituales en nuestra cocina y que podemos preparar de muchas formas, esta de hoy no tiene ninguna dificultad y si tenemos preparados con antelación los pimientos asados no se tarda más de 10 minutos en preparar.


ingredientes 
4 trozos de merluza con piel
pimientos asados
6 dientes de ajo
perejil picado
un trozo de pimiento choricero
aceite, azúcar y sal








elaboración 
Asamos los pimientos, una vez fríos los pelamos, los partimos en tiras y los confitamos.
Para confitarlos, ponemos en una sartén un poco de aceite y unos 3 dientes de ajo laminado a fuego suave, en cuanto el ajo esté pochado pero sin que llegue a tomar color añadimos las tiras de pimiento, echamos un poco de sal y azúcar y dejamos hacer a fuego suave durante 5–8 minutos. Los reservamos.





Salamos los trozos de merluza, colocamos en una sartén o cazuela antiadherente una cantidad de aceite que cubra el fondo, lo ponemos a fuego suave y añadimos tres dientes de ajo picados y un poco de perejil, lo pochamos y, sin dejar que cojan color, añadimos los trozos de merluza con la piel hacia arriba. Tapamos la cazuela y a los tres minutos, destapamos, damos la vuelta a los trozos de merluza y dejamos cocer otros tres minutos, veremos que en la salsa aparecen unos puntos blancos, entonces comenzamos a mover la cazuela, en un movimiento de vaivén como si de un bacalao al pil-pil se tratara hasta tener una salsa con la consistencia deseada. 




Añadimos pimientos rojos al gusto de cada cual, damos un ligero hervor a todo, decoramos con unos aros de pimiento choricero, un poco de perejil y todos a la mesa a disfrutar de este rico plato de merluza, delicioso.


4 nov 2011

espinacas con besamel



Las espinacas como la coliflor o las acelgas no son del agrado de todos, en casa entre la gente menuda hay dos bandos, pero como más gustan y menos protestas hay son así, con besamel, en croquetas o en tortilla, aunque sigue habiendo protestas ya que si a uno le gustan de esta manera, el otro las prefiere de la otra manera, total que las pobres espinacas nunca tienen buen recibimiento entre los peques.

Siempre se ha creido que tenian mucho hierro, cosa que no es cierta, pero son ricas en fibra, por lo que actua como una escoba para limpiar y mejorar el tránsito intestinal, son ricas en vitaminas y bajas en calorías.


ingredientes
300 gr de espinacas frescas
1 cebolla
1 diente de ajo
75 gr de jamón cocido
2 huevos cocidos
25 gr de harina
25 gr de mantequilla
50 gr de queso rallado
3 vasos de leche
aceite y sal







elaboración
Limpiamos bien las espinacas, las retiramos el tallo y las troceamos un poco. También se pueden utilizar espinacas congeladas, tan solo hay que cocerlas en agua hirviendo y escurrirlas muy bien.

En una cazuela ponemos aceite a calentar y en el ponemos a pochar a fuego suave el diente de ajo picado y la cebolla también picada, hasta que esta esté tierna, momento en el que añadimos el jamón cocido cortado en daditos, lo salteamos un poco e incorporamos las espinacas frescas bien escurridas (o las congeladas una vez cocidas y escurridas). Al principio veremos que no entran en la cazuela, pero a medida que cogen calor irán mermando. Sin dejar de removerlas las cocinamos durante unos minutos, añadimos parte de la besamel a la que hemos añadido algo de queso rallado, (hay que dejar un poco para cubrir la fuente al final) mezclamos y lo pasamos a una fuente de horno. Cortamos los huevos cocidos en rodajas y los ponemos encima de las espinacas. Cubrimos con la salsa besamel que hemos guardado, espolvoreamos con queso rallado, la metemos al horno precalentado a 200 ºC durante 5 minutos y ya las tenemos listas.


para la besamel, ponemos a fundir la mantequilla en un cazo a fuego suave, y cuando esté fundida, añadimos la harina que cocinamos unos minutos, pero sin dejar que tome color. A continuación vamos echando poco a poco la leche caliente sin dejar de remover, importante para que nos quede una besamel rica y sin grumos, y lo cocinamos unos 15 minutos, hasta conseguir la consistencia adecuada, pero con cuidado de que no se nos queme, ponemos sal e incluso un poco de nuez moscada si os gusta pues a la besamel le va muy bien, añadimos parte del queso rallado y lo mezclamos bien.