5 feb. 2016

pan de molde con calabaza


Tierno y perfecto para preparar dentro de un rato unos sandwiches para cenar y si hay suerte y sobra, mañana para desayunar unas tostadas de pantalón largo.


ingredientes
150 g de calabaza cocida
280 g de harina de fuerza
50 g de huevo
12 g de levadura fresca
5 g de sal
20 g de miel
30 g de leche entera
30 g de mantequilla a temperatura ambiente
25 g de pipas de calabaza









elaboración
Cocemos la calabaza, la dejamos escurrir bien y una vez que esté bien fría la aplastamos con un tenedor, nos debe quedar un puré espeso de 150 g de peso. Si el puré queda claro, lo calentamos en una cazuela a fuego medio unos minutos, removiendo con frecuencia.
Como siempre, podemos amasar los ingredientes a mano o con ayuda de una máquina, batidora con ganchos, panificadora... yo lo he he hecho en ésta.
Vertemos la leche en la cubeta, a la que añadimos el huevo ligeramente batido, la miel, la sal y por último la harina y la levadura desmigada. Como veis todos los ingredientes a excepción de la mantequilla y las pipas. Ponemos en marcha la panificadora en el programa de amasado (en la mía es el número 7 y dura 15 minutos).
Cuando se hayan mezclado todos los ingredientes incorporamos poco a poco la mantequilla en trozos y dejamos que termine el programa. Vemos que la masa pasa de dura a blanda, es normal, se irá arreglando a medida que se incorpore y se absorba toda la mantequilla, no hay que añadir más harina. Una vez que terminen los 15 minutos, ponemos de nuevo el mismo programa durante otros 15 minutos más. La masa estará lista cuando se despegue perfectamente de las paredes de la cubeta, deberá estar lisa y suave.




Una vez lista la masa, la sacamos de la cubeta, hacemos una bola y la colocamos en un recipiente amplio, ligeramente engrasado, lo cubrimos con papel film y la dejamos a temperatura ambiente hasta que doble su volumen, el tiempo dependerá de la temperatura ambiente.
Una vez que haya doblado su volumen sacamos la masa del bol, la pasamos a la mesa y amasamos de nuevo un poco para desgasificarla bien, de esta manera el pan nos quedará "sin ojos". Dejamos reposar unos 10 minutos la masa y la aplastamos formando un rectángulo, cogiendo la medida del molde y distribuimos las pipas de calabaza de manera uniforme. Después plegamos los extremos y empezamos a enrollar, dos o tres veces, apretando cada vez bien la masa, hasta tener un cilindro con los extremos bien sellados.
Colocamos el cilindro en el molde untado con aceite o mantequilla y dejamos fermentar hasta que doble su volumen. Pintamos con leche y metemos en el horno precalentado a 200 ºC durante 35-40 minutos. Desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.



 

Fuente: del blog "Mis recetas favoritas".





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