21 mar 2017

crema catalana



Un postre muy típico de la cocina catalana, tradicional del día de San José, de ahí que también se conoce por el nombre de crema de San José, así como con el de "cremá" quemada por el sabor que le da el azúcar. Se elabora como unas natillas muy finas que una vez hechas se ponen en cazuelitas de barro o recipientes individuales, donde se sirven, se espolvorean con azúcar y se pasa una pala especial o plancha de hierro muy caliente con el fin de que se caramelice la superficie.
Este año lo he hecho coincidiendo con el día del padre, y acompañado con unas txirloras, una variedad de paste de té, típica de Bizkaia, pero es un postre con el que también disfrutamos cualquier domingo o fiesta. Nos encanta el contraste de la crema con la crujiente costra de azúcar que cubre su superficie.



ingredientes
1 litro de leche entera
200 g de azúcar
8 yemas de huevo
35-40 g de harina de maíz refinada
canela en rama
corteza de limón
azúcar para espolvorear











elaboración
Reservamos una tacita de las de café llena de leche y ponemos a calentar a fuego lento un cazo con el resto de la leche, la corteza de limón, la canela en rama y el azúcar.
Ponemos en un bol las yemas, la taza de leche reservada y la maizena, y batimos todo hasta obtener una crema lisa y homogénea.
Cuando lo hayamos mezclado añadimos poco a poco la leche cocida pasándola por un colador fino, donde quedará la canela y la piel de limón, removiendo sin parar hasta mezclarlo todo.
La leche tiene que estar caliente pero no hirviendo, ya que el huevo cuajaría.
Volvemos a poner la mezcla en un cazo y la cocemos a fuego suave, sin dejar de remover, hasta que la crema espese y cuidando de que no hierva en ningún momento.
Cuando la crema esté espesa, la retiramos del fuego y la vertemos en recipientes individuales de barro y dejamos que se enfríe por completo.


Antes de servir la crema distribuimos por encima el resto del azúcar y lo quemamos. Yo he resuelto este paso usando un soplete, el cual hoy me ha jugado una mala pasada, no quería funcionar, por lo que cada cazuelita, y eran seis, me ha salido diferente, pero todas con su capa de azúcar crujiente, no demasiado bonitas, pero deliciosas... 




18 mar 2017

txirloras de San José


La txirlora (viruta), es un dulce que tiene su día en el calendario, aparece en las pastelerías de Bizkaia coincidiendo con la festividad de San José, por ser éste patrón de los carpinteros. Es una variedad de pasta de té que se caracteriza por su forma en espiral, al igual que las virutas de madera, y generalmente bañadas con chocolate, lo que las hace permanecer más tiempo crujientes. Para hacer la forma de viruta necesitaremos unos moldes cilíndricos de un 1 cm de diámetro aproximadamente.
Un dulce sencillo para endulzar y celebrar el día del padre.



ingredientes
150 g de mantequilla
150 g de azúcar molida
150 g de harina tamizada
150 g de claras de huevo
un poco de esencia de vainilla
chocolate con leche o chocolate negro
almendra cruda en granillo











elaboración
Ponemos en un bol la mantequilla reblandecida con la esencia de vainilla y con una varilla la movemos bien para ponerla a punto pomada. Añadimos el azúcar y mezclamos bien. Después incorporamos poco a poco las claras, no es necesario emulsionarlas, si vemos que la masa se corta, añadimos un poco de harina y continuamos hasta terminar con las claras. Por último añadimos la harina y mezclamos hasta incorporarla y obtener una mezcla homogénea.





Forramos una bandeja de horno con papel de horno y lo precalentamos a 200 ºC. Metemos la mezcla preparada en una manga pastelera con boquilla lisa y escudillamos unas tiras de unos 10-15 cm, dejando espacio entre ellas pues al cocer aumentarán de tamaño. No poner demasiadas a la vez. Espolvoreamos generosamente cada tira con almendra en granillo, retiramos el sobrante, y horneamos durante 7-8 minutos o hasta que los bordes comienzan a dorarse. Sacamos la bandeja del horno y sin dejar que se enfríen, se van enrollando en un molde de canutillo o palo de madera para dar la forma de txirlora o viruta. Este paso hay que hacerlo con rapidez y si es con ayuda mejor, pues la galleta cuando se enfría se rompe y no se podrá dar forma. Una vez enrolladas, dejamos enfriar por completo antes de retirar el molde usado.
Fundimos el chocolate elegido al baño María y bañamos las virutas por completo y las dejamos enfriar. Para que se conserven crujientes más tiempo, las guardamos en un recipiente hermético. 





Fuente: del blog "Los postres de Rovira"