2 nov 2013

pastel de calabacín y pimientos



Este año hemos disfrutado de la temporada de calabacines al máximo y si bien hace unas semanas que se acabaron en la huerta, aún me quedaba esta receta en borradores para enseñaros, a partir de ahora toca comprarlos ya que el mercado los ofrece durante todo el año. Como veis es una hortaliza que se presta a muchas preparaciones siempre estupendas como tortillas, canelones, empanadas, tartas saladas... 







ingredientes
250 g de calabacines
100 g de pimientos rojos en conserva
100 ml de aceite de girasol
3 huevos tamaño "L"
1 yogurt natural
250 g de harina
1 sobre de levadura royal
20 g de queso parmesano rallado
perejil fresco picado
sal y pimienta






elaboración
Precalentamos el horno a 180 ºC. Engrasamos un molde de plum-cake de 25 cm, y lo espolvoreamos con un poco de harina, y eliminamos el exceso de esta, golpeando un poco el molde. Reservamos en la nevera.




Lavamos y despuntamos el calabacín, lo pelamos dejando zonas con piel y lo cortamos en rodajitas finas. Calentamos 1 cucharada de aceite en una sartén, añadimos el calabacín y dejamos que se sofría a fuego medio unos 5-6 minutos removiéndolo de vez en cuando. Añadimos el pimiento rojo picadito en dados, un poco de perejil picado y salpimentamos.



En un bol ponemos los huevos y con ayuda de unas varillas eléctricas los batimos hasta que monten. A continuación añadimos el aceite y el yogur. Después con ayuda de una cuchara de madera incorporamos la harina tamizada con la levadura, el parmesano rallado y las verduras.

Vertemos la mezcla en el molde y lo metemos en el horno precalentado unos 50 minutos. Lo dejamos reposar fuera del horno y dentro del molde unos 10 minutos, para después desmoldarlo y dejarlo enfriar sobre una rejilla.



En el libro del que he sacado la receta lo acompañan de una salsa a base de 100 g de mahonesa, un yogur natural y unas tiras de calabacín cocidas por encima. En casa lo comimos con un paté de champiñón.


fuente: receta del libro La cocina es... sorpresa; menús para invitados de Paola Loaldi.

1 nov 2013

relámpagos rellenos de crema


Estos pastelitos también se les conoce con el nombre de éclair, y están hechos a base de pasta choux horneada, y generalmente cubiertos con fondant, glasa real, caramelo, chocolate... Y si en lugar de hornear la masa la freímos tendremos los buñuelos, uno de los dulces típicos del día de hoy.






ingredientes
125 ml de agua
35 g de mantequilla
75 g de harina
una pizca de sal
2 huevos tamaño "L" de 64 g
crema pastelera con 500 ml de leche


para la cobertura
75 g de chocolate negro
15 g de mantequilla
2 cucharadas de agua
1 cucharada de nata






elaboración

Tamizamos la harina y cortamos la mantequilla en trozos pequeños. Preparamos la crema pastelera y la dejamos enfriar bien cubierta con film transparente para que no se forme costra.
Ponemos a hervir en una cazuela el agua con la pizca de sal y la mantequilla. Es importante que la mantequilla se funda antes de que hierva el agua o la evaporación variará las proporciones de la masa.
Una vez que el agua hierva volcamos de golpe la harina y movemos con una cuchara de madera con el fuego muy bajo, hasta obtener una bola de masa lisa que se separe de las paredes del cazo.
Se retira del fuego y se vuelca la masa unos minutos sobre una superficie fría para que se enfríe ligeramente, 
yo la pongo sobre el mármol de la encimera.




Después, colocamos de nuevo la masa en el cazo o en un cuenco y añadimos los huevos uno a uno (NO incorporar el siguiente hasta que el anterior esté completamente integrado), batiendo bien hasta que la masa quede suave y lisa, debe quedar una masa espesa pero fluida. Para comprobar que se ha añadido suficiente huevo cogemos un poco de pasta con la cuchara y esta deberá caer en el cazo antes de poder contar hasta tres.
Una vez hecha la masa, la ponemos en una manga pastelera con una boquilla rizada o normal de 1 cm de grosor y colocamos porciones alargadas de unos 8-10 cm sobre una placa de horno forrada con papel de hornear. Dejamos espacio entre ellas pues aumentarán de tamaño. Las horneamos a 200 ºC durante 15-20 minutos. Una vez cocidos los retiramos del horno y los dejamos enfriar sobre una rejilla.





Ahora solo queda rellenarlos,
con nata, crema de café, chocolate, limón... los de hoy son rellenos de crema pastelera. Para ello ponemos la crema en una manga pastelera con una boquilla de punta que introducimos en uno de los extremos del bollito y rellenamos. No es necesario abrirlos a lo largo.
Al igual que ocurre con los buñuelos, el relleno también puede ser salado y hay infinidad de posibilidades, según el gusto de cada uno.




Para hacer la cobertura de chocolate derretimos en un cazo a fuego muy suave 75 g de chocolate negro con 2 cucharadas de agua. Añadimos 1 cucharada de nata líquida, lo retiramos del fuego y añadimos 15 g de mantequilla.
Con ayuda de una cuchara lo extendemos sobre la superficie de los relámpagos teniendo en cuenta que deben estar rellenos antes de cubrirlos.