27 abr 2017

croquetas de morcilla y manzana


Me encantan las croquetas!! no me cuesta nada hacerlas, reconozco que requieren un poco de esfuerzo, pero este no es tanto si uno se organiza bien y sin darte cuenta en un par de plis-plas las tienes hechas. Además como se congelan de maravilla podemos optimizar el trabajo, preparando una buena cantidad y guardando las que sobren, para tenerlas siempre a mano. Las de hoy son de morcilla y manzana una combinación buenísima.

ingredientes
150 g de morcilla de burgos
2 manzanas reinetas asadas
45 g de harina
45 g de mantequilla
450 g de leche
huevo batido para rebozar
harina y pan rallado para rebozar













elaboración
Hacemos las manzanas en el microondas, una vez bien limpias, las damos un corte para que no revienten y las metemos en el micro a máxima potencia unos minutos, el tiempo dependerá del tamaño y de la potencia del aparato, pero es cuestión de ir mirando. Tampoco hay que dejarlas demasiado blandas. Quitamos la piel y troceamos. Reservamos.
Retiramos la piel de la morcilla, la desmenuzamos y la sofreímos un poco en una sartén para desgrasarla todo lo posible.
Para hacer la besamel ponemos a fundir la mantequilla, no tiene que calentarse demasiado, añadimos la harina y la rehogamos durante unos minutos, para que pierda su sabor a crudo, pero sin dejar que tome color. A continuación vamos echando poco a poco la leche, sin dejar de remover, importante para que nos quede una besamel rica y sin grumos, así hasta terminar la leche, probamos el punto de sal y cocinamos la besamel a fuego suave durante unos 15 minutos como mínimo, cuanto más tiempo la cocinemos, mejor nos quedará pero siempre cuidando de que no se pegue al fondo de la cazuela. Una vez hecha, añadimos la morcilla y la manzana que tenemos en espera, mezclamos todo bien, rectificamos de sal y dejamos cocinar todo otros 5 minutos más.




Ponemos esta masa a enfriar en una fuente, extendiéndola en una capa de por lo menos un par de centímetros para después formar mejor las croquetas. Lo tapamos con papel transparente, en contacto con la masa, para que no se forme costra y dejamos enfriar bien en la nevera, mejor durante toda la noche.
Una vez la masa bien fría formamos las croquetas, estas de hoy las hemos dado forma de bolitas, pero si el tiempo apremia simplemente cortamos la masa en trozos y listo. Una vez dadas forma, las pasamos por harina, huevo batido y pan rallado, y las freímos en una sartén con abundante aceite caliente. Cuando estén doraditas las sacamos y las dejamos escurrir sobre papel absorbente de cocina.





23 abr 2017

pastel mágico de vainilla


Parece ser que el origen de este pastel es rumano pero ya está muy presente en nuestros recetarios, su nombre es "Prajitura desteapta"; un postre tan sencillo de preparar como delicioso, una receta que merece la pena tener en cuenta, y quedarse con ella.
Pastel perfecto para no recargar el presupuesto, sus ingredientes se encuentran en muchas de nuestras cocinas: harina, huevos, azúcar, leche y mantequilla. Y aunque puede parecer complicado al ver sus tres capas, no lo es para nada, el truco está en la manera de integrar los ingredientes en una única preparación. Además admite un montón de variantes: limón, chocolate, crema de castañas, crema de cacao y avellanas, café y praliné...


ingredientes
8 huevos tamaño "L"
1 litro de leche tibia
250 g de mantequilla
280-300 g de azúcar
2 cucharadas de agua
230 g de harina
1 vaina de vainilla
una pizca de sal
azúcar glas para adornar










elaboración

Precalentamos el horno a 180 ºC, calor arriba-abajo y sin aire, preparamos un molde profundo de 30x21 cm y lo engrasamos por completo con mantequilla, después espolvoreamos un poco de harina y eliminamos el exceso de ésta, dándole la vuelta y unos golpecitos.
Ponemos la mantequilla en un cazo y la fundimos a fuego muy bajo y reservamos. Cascamos los huevos y separamos las claras de las yemas. Abrimos la vaina de vainilla y con ayuda de un cuchillo raspamos las semillas. Si no tenemos la leche tibia, la calentamos también con la vaina de vainilla. Se puede sustituir parte del agua por esencia de vainilla. 

En un bol ponemos las claras, las sazonamos y con la batidora las montamos a punto de nieve firme. Reservamos.
En otro bol ponemos las yemas junto con el azúcar y con ayuda de una batidora de varillas lo batimos bien. A continuación y por este orden añadimos la mantequilla fundida, las semillas de vainilla, la harina y la leche. Mezclamos bien cada vez que añadimos un ingrediente. Para terminar, con ayuda de una espátula o cuchara de palo incorporamos (en tres tandas) las claras montadas, mezclándolas con suavidad, con movimientos envolventes. Volcamos esta preparación líquida en el molde y horneamos durante 10 minutos después bajamos la temperatura a 160 ºC y dejamos otros 40-50 minutos más. El tiempo variará según el tipo de horno.



Dejamos enfriar por completo y reposar al menos un par de horas. Antes de servir espolvoreamos con azúcar glas y cortamos en porciones.
Si no tienes azúcar glas, es bien sencillo de hacer en casa, yo lo hago moliendo azúcar y harina de maíz refinada con ayuda de un molinillo de café, pero en la picadora también se puede hacer. La proporción es de 97 g de azúcar y 3 g de harina de maíz refinada.




Fuente: del libro "Bizcochos irresistibles" de pastelería creativa.