29 ene 2017

borrajas a la crema


En casa nadie se resiste a un buen plato de verdura bañada con besamel, y menos si va gratinada con un poco queso, pero sin esto último también quedan unas recetas bien ricas y con terminaciones bien chulas y prueba de esto es la receta de hoy.

ingredientes
600 g de borraja cocida
20 g de mantequilla
20 g de harina
400-450 ml de leche
½ cebolla pequeña
1 diente de ajo
1-2 cucharadas de almendra molida
1 puñado de almendra tostada laminada
2 lonchas de jamón serrano
sal y pimienta








elaboración
Una vez que tenemos la borraja cocida preparamos una besamel clarita, para ello, ponemos la mantequilla a calentar y pochamos la cebolla y el ajo partidos en trozos muy pequeños. Se añade la harina que cocinaremos un poco para que pierda su sabor a crudo e iremos echando poco a poco la leche sin dejar de remover y para que quede una salsa suave la coceremos por lo menos 10 minutos. Salpimentamos.
Escurrimos bien la borraja y la incorporamos a la besamel. Dejamos unos minutos a fuego muy suave.
Para hacer el polvo de jamón, ponemos las lonchas de jamón entre dos papeles de cocina y las metemos en el microondas durante un par de minutos a máxima potencia. Lo dejamos enfriar y machacamos en el mortero.
Si tenemos que tostar las almendras, las ponemos en una sartén con un poquito de aceite y las tostamos a fuego medio, removiéndolas constantemente con una cuchara de madera para que no se quemen y se doren por igual.
En el momento de servir, repartimos las borrajas en cuatro platos, y decoramos cada uno con la almendra en polvo, la almendra fileteada y por último con el polvo de jamón.
De esta misma manera se puede preparar cardo, coliflor, brócoli, endívias...






Fuente: plato basado en esta receta de canal cocina.


25 ene 2017

bizcocho borracho de calabaza


Unos borrachos que no son los auténticos, si es que hay una receta única, sé que se hacen a partir de un bizcocho de tamaño individual, remojados en almíbar mezclado con un licor y que se presenta en cajitas de papel o cápsulas (al menos los que yo conozco). Pues bien, a partir de ahí he hecho mis "borrachos" particulares, el bizcocho es de calabaza, el almíbar está mezclado con ron y como veis los he adornado con mermelada, nata y calabaza en almíbar. Las cantidades de la receta dan para unas dos docenas, claro está dependiendo del tamaño de nuestros moldes y de cuanto los llenemos. Yo tan sólo he horneado una docena y con el resto de la masa he hecho unas magdalenas.


ingredientes
250 g de calabaza asada o cocida
250 g de azúcar
250 g de harina
1 sobre de levadura química
una pizca de sal
3 huevos tamaño "L"

para el almíbar

400 ml de agua
200 g de azúcar
4-6 cucharadas de ron

para decorar

200 ml de nata montada azucarada
2-3 cucharadas de mermelada de albaricoque
bolitas de calabaza cocida en el almíbar


elaboración

Precalentamos el horno a 180 ºC, calor arriba-abajo y sin aire, preparamos dos moldes para rosquillas de 6 cavidades; engrasamos por completo cada hueco con mantequilla, después espolvoreamos un poco de harina y eliminamos el exceso de ésta dándoles la vuelta y pegando unos golpecitos al molde. Podemos usar también moldes de tartaletas.
Aplastamos la calabaza con un tenedor y la mezclamos con tres cucharadas de azúcar.
Con ayuda de unas varillas eléctricas batimos los huevos junto con el resto del azúcar hasta conseguir que blanqueen, a continuación añadimos el aceite, consiguiendo una mezcla cremosa. Dejamos de batir y con una cuchara de madera o espátula incorporamos
, removiendo suavemente, la calabaza y la harina tamizada junto con la levadura y la sal. Mezclamos bien hasta que la mezcla quede homogénea.



Llenamos los moldes y metemos en el horno durante 15 minutos, como siempre el tiempo es orientativo.
Mientras se cuecen preparamos la calabaza en almíbar, para ello ponemos el agua, el azúcar y el ron en un cazo, cuando hierva echamos las bolitas de calabaza y las dejamos cocer hasta que estén tiernas. Las retiramos y dejamos escurrir, y el almíbar lo reservamos.
Una vez cocidos los bizcochitos, los sacamos del horno y los dejamos enfriar un poco antes de desmoldarlos para que no se rompan. Desmoldados y fríos, los metemos ligeramente en el almíbar y los ponemos a escurrir en una rejilla. A continuación los pintamos con la mermelada de albaricoque que habremos aligerado en un cacito con un poco de agua caliente. Por último los ponemos en cápsulas de papel y los decoramos con la nata montada y las bolitas de calabaza.