Esta crema es otra alternativa a la crema pastelera de siempre con la que podemos rellenar también bizcochos, hojaldres, relámpagos, buñuelos, canutillos...
Pero si lo que quieres preparar es una crema de naranja para tomar como postre de cuchara, en este enlace, crema dulce de naranja,
puedes ver como prepararla, como verás pocos cambios, un poco más de harina refinada de maíz y una yema de huevo más.
ingredientes
250 ml de zumo de naranja
200 ml de nata
50 ml de leche
35 g de harina de maíz refinada
3 yemas de huevo
1 huevo entero
60-75 g de azúcar
una nuez de mantequilla (opcional)
elaboración
Exprimimos las naranjas, 3-4 piezas dependiendo del tamaño y del zumo que contengan.
En un bol, mezclamos bien con ayuda de unas varillas la leche, el huevo entero, las yemas y la harina refinada de maíz.
En un cazo ponemos a calentar la nata, el azúcar y el zumo de naranja. En el momento que veamos que va a empezar a hervir vertemos la mitad de esta mezcla en el bol de los huevos, sin dejar de remover para que no se formen grumos. Volvemos a poner esta mezcla en el cazo y la cocemos a fuego suave, sin dejar de remover, hasta que la crema espese y cuidando de que no hierva en ningún momento, para evitar que se corte.
Para obtener una crema pastelera más cremosa y suave, cuando la crema esté templada podemos añadir una nuez de mantequilla a temperatura ambiente y remover bien la crema hasta incorporarla. Dejamos enfriar y la tenemos lista para rellenar en lo que más nos apetezca.
Hoy la receta es a base de lengua de ternera, cocinada de manera diferente para no estancarnos en la típica lengua albardada o lengua en salsa. Se hace partiendo de lengua ya cocida, cortada en rodajas, envuelta en salsa villeroy, empanada a la inglesa al enfriar y frita en abundante aceite.
Un plato que podemos tener preparado con antelación e incluso tenerlo congelado. La receta no la he complicado mucho, ya que no he hecho la auténtica salsa Villeroy, he hecho nuestra rica y más conocida salsa besamel, más sencilla y al alcance de todos.
De esta misma manera podemos hacer unas pechugas de pollo, pavo o unas chuletillas de cordero, previamente salteadas e incluso jamón de york, huevos...
ingredientes
10-12 filetes de lengua de ternera cocida
500 ml de salsa besamel espesa
harina
pan rallado
huevo batido
aceite para freír
elaboración
Cocemos la lengua y una vez templada la pelamos y cortamos en rodajas no demasiado gruesas.
Hacemos la besamel como si fueramos a hacer croquetas, misma cantidad de mantequilla y harina, 50 g y de leche 500 ml.
En un cazo a fuego suave, ponemos la mantequilla y cuando esté fundida, añadimos la harina que cocinamos unos minutos, para que pierda su sabor a crudo, pero sin dejar que tome color. A continuación vamos echando poco a poco la leche caliente sin dejar de remover, importante para que nos quede una besamel rica y sin grumos, así hasta terminar la leche, añadimos sal y lo cocinamos unos 15 minutos, cuidando de que no se pegue. Como opción podemos enriquecerla con un picadillo de jamón o queso.
Una vez lista, colocamos un capa de besamel en una fuente, distribuimos encima los filetes de ternera, sin amontonarlos y los cubrimos con el resto de la besamel. Ambas capas que no sean muy gruesas. Lo cubrimos con papel transparente de cocina, para que no se forme costra y para que no halla condensación lo ponemos en contacto con la masa. Lo dejamos enfriar en la nevera, mejor durante toda la noche, y una vez fría recortamos los filetes y les damos forma. Pasamos cada porción por harina, huevo batido y pan rallado, y las freímos en abundante aceite, bien caliente, hasta que la capa exterior quede dorada y crujiente.
Como guarnición del plato he puesto unos pimientos rojos confitados y unas patatas fritas, pero eso ya al gusto de cada cual.
Una vez que tengamos la lengua rebozada, la podemos congelar. Para ello las congelamos encima de una superficie dura, que no se toquen, y una vez congeladas se ponen todas en una bolsa, intentando sacar bien el aire.