15 ene 2015

pan de pita


Con este pan pasó como con las pizzas caseras, en cuanto lo probamos hecho en casa, se acabó comprarlo en el super. Es muy fácil y rápido de hacer, tan fácil como hacer la masa para pizza, de hecho uso la misma receta, lo único que se necesita para que se hinchen y queden huecos en el interior es calentar el horno al máximo. Una vez hecho sólo queda rellenar estos saquitos de pan con lo que más nos guste o bien trocearlo con la mano y usar los trozos como si de una cuchara se tratase para comer cualquier guiso.



ingredientes
250 g de harina de fuerza
140 ml de agua
6 g de levadura fresca
20 ml de aceite de girasol
5 g de sal
un poco de azúcar












elaboración

Colocamos la harina en un bol, a un lado ponemos la sal y en el lado opuesto ponemos el azúcar, hacemos un agujero en el centro y añadimos el aceite, el agua y la levadura desmigada, y mezclamos todo hasta formar una masa. Volcamos esta mezcla a una superficie lisa y amasamos, girando y doblando la masa, hasta que se vuelva lisa y elástica.
Una vez lista la masa, hacemos una bola y la dejamos reposar en un bol ligeramente engrasado y cubierto con film transparente hasta que doble su volumen. En un lugar cálido tarda alrededor de una hora, el tiempo aumentará si el sitio es fresco. Precalentamos el horno a 250 ºC con calor arriba y abajo dejando la bandeja dentro para que se caliente también.




Una vez que haya levado la masa, la dividimos en 4-6 porciones. Las boleamos un poco y dejamos que reposen 5 minutos. Después las estiramos con el rodillo hasta que tengan unos 15 cm de diámetro. Colocamos las pitas sobre una hoja de papel de hornear y las dejamos fermentar 10-15 minutos. A continuación deslizamos el papel de hornear con las pitas directamente sobre la bandeja del horno y las dejamos cocer 6-7 minutos. Las sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla. Algún pan se ha hinchado menos, pero todos han quedado con el hueco en el interior para rellenarlos, en nuestro caso con carne picada de ternera con verdurita y condimentada con sazonador para burritos.








13 ene 2015

mini quichés de calabaza y queso camembert


Unas tartaletas que podemos hacer en tamaño grande o en tamaño individual, mejores a la hora de presentarlas como aperitivo. Muy sencillas de hacer y con los mismos ingredientes con los que hacemos las tostadas de calabaza y queso con la diferencia de que esta vez la crema se cuaja en el horno y no se fríe. Y si quieres poner otro tipo de queso, aquí las tienes con roquefort.


ingredientes
1 base de masa quebrada, 230 g
100 g de queso camembert
40 g de harina refinada de maíz
200 g de puré de calabaza asada
200 ml de nata líquida
200 ml de leche entera

nueces peladas
sal y pimienta










elaboración

Con la masa, preparada por nosotros o comprada en el super si queremos simplificar la tarea, forramos el fondo y las paredes de un molde de tarta, ligeramente engrasado, o varios moldes individuales y si no tienes moldes no hay problema, en este enlace puedes ver como hacer las mini quichés sin molde. Una vez elegido el molde pinchamos su fondo varias veces con un tenedor y lo cubrimos con papel de horno presionando bien las paredes para que no se bajen al cocer, ponemos un buen puñado de legumbres secas para evitar que la pasta suba y la horneamos a 180-200 ºC durante 10-15 minutos.
Sacamos el molde (o moldes) del horno, retiramos las legumbres y dejamos enfriar un poco.





Para preparar la crema ponemos en un vaso de batidora o en un bol todos los ingredientes, batimos y ya está lista para ir distribuyéndola en las tartaletas preparadas. Las metemos de nuevo en el horno a 180 ºC durante 15-20 minutos o hasta que veamos que el relleno está cuajado.
Las sacamos del horno, dejamos enfriar sobre una rejilla y adornamos con un trozo de nuez.