Un bizcocho de calabaza que no es nuevo en el blog, de hecho es junto con los bizcochos de yogur el que más veces hago. Hoy tiene de novedad que he incorporado queso a la mezcla y todo por no tener suficiente calabaza cocida, y por petición del más chocolatero de mis hijos también he incorporado unos fideos de chocolate, a falta de gotas y el resultado como veis, estupendo.
ingredientes
70 g de aceite de girasol
250 g de azúcar
150 g de calabaza asada o cocida
100 g de queso crema
3 huevos tamaño "L"
250 g de harina
1 sobre de levadura química
una pizca de sal
elaboración
Asamos o cocemos la calabaza hasta que esté tierna y una vez lista la dejamos enfriar. Si la hemos cocido la tenemos que escurrir bien.
Precalentamos el horno a 180 ºC, calor arriba-abajo y sin aire, preparamos un molde, profundo y redondo de 22-24 cm de diámetro y lo engrasamos por completo con mantequilla, después espolvoreamos un poco de harina y eliminamos el exceso de ésta, dándole la vuelta y dando unos golpecitos al molde.
Hacemos un puré con la calabaza aplastándola con un tenedor, y la mezclamos con el azúcar y el queso. Añadimos los huevos bien batidos, el aceite, la levadura, la sal y poco a poco la harina tamizada. Por último añadimos los fideos o pepitas de chocolate y las integramos bien a la masa con ayuda de una espátula.
Vertemos esta masa en el molde y lo horneamos durante 35-40 minutos, antes de sacarlo comprobamos que está hecho metiendo una varilla en el centro, si sale limpia lo sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla y si la varilla sale sucia lo dejamos en el horno unos minutos más.

Este mismo bizcocho lo puedes hacer entero de chocolate, sustituyendo parte de la harina por la misma cantidad de cacao. También podemos hacer un bizcocho bicolor de calabaza y chocolate, o podemos hacer unas rosquillas, o unas magdalenas, o unos bizcochitos borrachos buenísimos, una masa que como veis da mucho juego.
Preparar pizza en casa es de lo más sencillo, reconozco que requiere un poco de esfuerzo y tiempo pero el resultado bien lo vale; mas rica y más barata que las pizzas para llevar o las congeladas. Y como la hacemos nosotros, ademas de tener una buena base, los ingredientes siempre van a ser de nuestro gusto y en la cantidad que queramos.
La masa de pan con la que yo la hago siempre es la misma, por lo que una vez que se le coge el tranquillo se hace en un voleo, aunque siempre estoy pensando en probar alguna que otra masa, pero al final... Con las cantidades de la receta de la masa salen dos pizzas como la que se ve en la foto o una grande del tamaño de una bandeja de horno, pero si tienes que cocinar para una multitud, sólo tienes que multiplicar los ingredientes.
ingredientes
calabaza asada o cocida
1 pechuga de pollo sin piel
tomates cherry
mozzarella en bola o emmental rallado
tomillo seco
sal, pimienta y aceite
elaboración
Lo primero que hay que hacer es preparar la masa de pizza. De todas formas si no tenéis ni ganas ni tiempo para meter las manos en la masa podéis comprar una masa refrigerada o congelada que tampoco están tan mal.
Mientras fermenta la masa, salpimentamos la pechuga de pollo y la pasamos por la sartén, lo justo para sellarla, el centro que quede sonrosado, se terminará de hacer en el horno. Una vez lista la troceamos. La pechuga de pollo se puede sustituir por cualquier carne que tengamos y podamos aprovechar, incluso carne picada.
Partimos por la mitad los tomates cherry y en rodajas la mozzarella.

Una vez la masa lista, la estiramos con las manos sobre un molde redondo de pizza ligeramente engrasado para que la masa no se pegue, la podemos dejar más fina o más gruesa según el gusto de cada uno, y repartimos por encima primero la calabaza aplastada, luego los trozos de pollo, espolvoreamos con tomillo y por último añadimos el queso y los tomates cherry. Metemos el molde en el horno precalentado a 200 ºC unos 15 ó 20 minutos, hasta que veamos que el queso ha fundido y está ligeramente tostado. Partimos la pizza en porciones y lista para servir. De la misma manera se pueden preparar unas tostas.