17 feb 2014

hamburguesa con sabor burgalés


O lo que es lo mismo una hamburguesa hecha con morcilla de Burgos, a la que hemos añadido verduritas y cocinado al horno. 


ingredientes
250 g de verdura variada al gusto
400 g de morcilla de arroz
1 huevo tamaño "M"

pan rallado
semillas de sesamo
aceite y sal


para acompañar

salsa de tomate
8 pimientos del piquillo
4 panes de hamburguesa








elaboración

En una sartén con aceite pochamos toda la verdura elegida con un poco de sal, hasta que quede tierna. Para daros una idea yo he puesto: 80 g de cebolla, 60 g de calabacín, 25 g de pimiento verde, 25 g de zanahoria, 25 g de pimiento rojo y 2 champiñones.
 Una vez la verdura pochada la escurrimos bien y ponemos en un bol.

Retiramos la piel de la morcilla, la desmenuzamos y la sofreimos un poco en una sartén, con el calor la morcilla se irá deshaciendo, y la añadimos al bol donde hemos puesto la verdura. Agregamos el huevo batido, mezclamos, y añadimos pan rallado hasta que nos quede una masa uniforme y manipulable. Luego cogemos porciones de 125 g y formamos las hamburguesas.
Una vez formadas las espolvoreamos con semillas de sésamo y las colocamos en una bandeja de horno forrada con papel de hornear.



Calentamos el horno a 220 ºC y metemos la bandeja durante 10-15 minutos, o hasta que estén doraditas, momento en el que les damos la vuelta, y volvemos a hornear el mismo tiempo. Por fuera quedan crujientes y por dentro blanditas.
Servimos muy calientes, bien sobre pan de hamburguesa acompañadas de salsa de tomate y pimientos del piquillo que hemos salteado previamente, o bien en plato con este mismo acompañamiento o con cebolla caramelizada y compota de pera o manzana.
Y si queremos una "completa", añadimos cebolla caramelizada, queso, mostaza, lechuga... como siempre al gusto de cada uno.




fuente: receta editada el pasado mes de noviembre en el periódico Merindades.com



14 feb 2014

pastel de manzana y requesón




ingredientes
para el bizcocho
125 g de mantequilla
115 g de azúcar
2 huevos tamaño "L"
125 g de harina
1 sobre de azúcar avainillado, 10 g
una pizca de sal
1 cucharadita de levadura en polvo
mantequilla para untar el molde

para el relleno
400 g de requesón
2 yemas de huevo tamaño "L"
2 claras de huevo tamaño "L"
150 g de azúcar
1 sobre de azúcar avainillada
90 g de mantequilla
75 g de harina de maíz refinada
4-5 manzanas reinetas hermosas

para decorar, mermelada de albaricoque


elaboración
Engrasamos con mantequilla un molde rectángular, el mío era de 30x20, pero lo suyo es usar uno más grande de unos 41x20, para que tanto la capa de bizcocho como la de queso queden más finas. Una vez untado el molde lo espolvoreamos con harina y lo ponemos boca abajo para retirar el sobrante de harina. Precalentamos el horno a 180 ºC.
Para hacer la masa del bizcocho, en un bol batimos la mantequilla, el azúcar, la vainilla azucarada y la sal, hasta que la mezcla sea esponjosa. A continuación añadimos los huevos, de uno en uno, batiendo bien entre uno y otro. La mezcla puede cortarse pero luego se arreglará. Tamizamos la harina junto con la levadura y la sal, y la incorporamos en un par de veces a la mezcla anterior con ayuda de una cuchara de madera, hasta conseguir una masa homogénea. Colocamos esta masa en el molde, cubriendo bien todo el fondo y lo metemos al horno durante unos 15 minutos.



Mientras se hace el bizcocho, mezclamos el requesón, el azúcar, la vainilla azucarada, la mantequilla y las yemas de huevo, y batimos hasta obtener una masa cremosa. En otro bol montamos las claras a punto de nieve y las añadimos a la masa anterior. Para acabar agregamos la harina de maiz refinada, batiendo el conjunto.
Lavamos las manzanas, las pelamos y las cortamos en cuartos. Les retiramos las semillas y las cortamos en láminas.
Sacamos el molde del horno, lo cubrimos con una capa de manzana, esparcimos en requesón sobre ella, lo cubrimos con otra capa de manzana, y lo metemos de nuevo en el horno durante unos 40-50 minutos.




Una vez retirado el molde del horno, espolvoreamos la superficie con una mezcla de canela y azúcar o con una capa de mermelada de albaricoque aligerada con un poco de agua.