28 nov. 2016

bizcocho de castañas y chocolate


Hasta ahora las castañas sólo las comíamos asadas o cocidas, nunca había hecho nada especial con ellas, pero este año me he propuesto cambiar esto y empezar a cocinar con ellas, y el primer paso lo he dado haciendo un estupendo bizcocho, con el que se comprueba que las castañas y el chocolate combinan a la perfección.
No he cambiado nada de la receta de Cristina, salvo la cobertura, que la mía se ha quedado a medias, me di cuenta tarde de que no tenía nata y la he hecho solo con chocolate, pero en los ingredientes os pongo los que hay que usar.

ingredientes
200 g de chocolate fondant
200 g de mantequilla sin sal
150 g de azúcar moreno
30 g de miel
200 g de harina de repostería
3 huevos tamaño "M"
100 ml de leche entera
16 g de levadura química 

   (polvos de hornear)
una pizca de sal
100 g de chips de chocolate
150 g de castañas cocidas

para la cobertura

80 g de chocolate negro para fundir
80 ml de nata para montar

   (35% mat. grasa)
15 g de mantequilla con sal

elaboración

Para cocer las castañas, primero las pelamos, pero sin quitar la piel interior, las colocamos en una cazuela y las cubrimos con agua fría, sazonamos y añadimos un poco de anís en grano. Ponemos a calentar a fuego suave, tapamos la cazuela y dejamos que comience el hervor muy lentamente. Mantenemos la cocción unos 30-35 minutos, hasta que estén tiernas, cuidando de no sobrecocerlas, para que no se rompan en trozos o se haga un puré. Una vez cocidas las escurrimos del agua, las volvemos a meter en la cazuela vacía donde han cocido, echamos un chorretón de licor de anís, al gusto, y volvemos a poner al fuego hasta que se evapore el licor. Las sacamos, las cubrimos con un trapo, dejamos que pierdan un poco de calor y las pelamos en caliente.
Trituramos 100 g de las castañas con la leche hasta tener un puré y picamos en trocitos otros 50 g. Reservamos.

Precalentamos el horno a 180 ºC calor arriba y abajo, sin aire. Preparamos un molde, profundo y redondo de 24-26 cm de diámetro (o uno de rosca); forramos el fondo con papel de hornear y lo engrasamos por completo con mantequilla, después espolvoreamos un poco de harina y eliminamos el exceso de ésta, dándole la vuelta y pegando unos golpecitos al molde.
Troceamos el chocolate y lo fundimos al baño María o en el microondas en tandas de 30 segundos removiendo bien entre medias para que no se queme. Reservamos.




Para hacer la masa del bizcocho, mezclamos la mantequilla, la miel y el azúcar en un bol pequeño y batimos con las varillas eléctricas hasta que la mezcla quede ligera y esponjosa. Añadimos los huevos, de uno en uno, batiendo bien entre uno y otro. La mezcla puede cortarse pero luego se arreglará al mezclar la harina. Pasamos la mezcla a un cuenco grande y añadimos el chocolate fundido, y la mezcla de castañas con leche y mezclamos. A continuación, con ayuda de una cuchara de madera o espátula incorporamos con movimientos suaves y envolventes, en un par de veces, la harina tamizada junto con la levadura y la sal. Por último añadimos los chips de chocolate y los tropezones de castaña y mezclamos.
Vertemos esta masa en el molde, nivelamos la masa dando unos golpecitos al molde y lo horneamos durante unos 50 minutos, pero mejor comprobamos la cocción a partir de los 45 minutos pinchando en el centro con un palo de brocheta.




Lo dejamos reposar fuera del horno y dentro del molde unos 10 minutos, y después lo desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Para la cobertura, troceamos el chocolate, lo ponemos en un cazo y añadimos la nata, lo ponemos al baño María a fuego muy suave hasta que se derrita el chocolate, removiendo continuamente con una cuchara de madera. Añadimos la mantequilla, removemos hasta que se disuelva y extendemos por encima del bizcocho.

Fuente: Kanela y limón

25 nov. 2016

lentejas con chorizo y verdura


Las lentejas es otra legumbre que se consume de forma habitual en casa, hasta ahora no había hecho ninguna entrada con ellas, pero eso ya está solucionado. Un plato de cuchara muy versátil, que podemos preparar de diferentes maneras, estas de hoy llevan embutido y un sofrito de verduras, pero también se pueden hacer con arroz, en ensalada... pero eso serán recetas para futuras entradas.



ingredientes
300 g de lentejas pardina
1 cebolla mediana
1 zanahoria mediana
1 puerro pequeño
1-2 chorizos enteros
2 cucharadas de salsa de tomate espesa
1 pizca de pimentón dulce
1 hoja pequeña de laurel (opcional)
3 cucharadas de aceite
agua para cubrirlas y sal









elaboración

Mientras preparamos los ingredientes, ponemos las lentejas en remojo, bien cubiertas de agua fría. Limpiamos el puerro y lo cortamos en trozos pequeños. Pelamos y cortamos también finamente la cebolla y la zanahoria. A continuación ponemos a calentar el aceite en una cazuela y añadimos estas verdura, sazonamos un poco y dejamos que se pochen a fuego suave. Cuando se ablanden y cojan un poco de color, añadimos el tomate, el pimentón, (cuidado de que no se queme), la hoja de laurel si optamos por ponerla y el chorizo (sin pinchar y entero). Mezclamos bien y añadimos las lentejas, las rehogamos un poco y las cubrimos con agua, unos tres dedos por encima, sazonamos y las cocemos unos 45 minutos con la tapa puesta. Si durante la cocción necesitamos más agua vamos añadiéndola, todo dependerá de como nos gusten, espesas o más caldosas, pero cuidado de no poner demasiada para que no queden aguadas.
Al principio de la cocción yo las dejo que hiervan a fuego fuerte unos 5 minutos, después bajo el fuego al mínimo para que no se peguen al fondo.
Cuando las lentejas estén cocinadas las probamos de sal, sacamos el chorizo lo cortamos en rodajas, y las ponemos de nuevo en la cazuela. Dejamos que todo de un hervor y ya fuera del fuego dejamos reposar unos minutos y listas para servir. Hoy las he acompañado con unas guindillas fritas en tempura y unas rodajas de morcilla de arroz también fritas en tempura.




Se pueden hacer de la misma manera prescindiendo del chorizo, solo con verdura. Si en el momento de hacer la receta no se tiene salsa de tomate hecha, se puede sustituir por un tomate maduro picado o por la misma cantidad de tomate de lata natural triturado y escurrido.
Se congelan muy bien, enteras o en puré. Y si sobran pocas y hay que alargar una ración se añade un poco de arroz blanco cocido y, listo un estupendo plato de lentejas con arroz.


22 nov. 2016

tortitas de yogur con manzana... para el día de la música


Hoy he sorprendido a mis hijos con estas tortitas o pancakes para merendar, y han quedado encantados. Las he hecho con yogur matsoni un yogur que la empresa kefiralia tan amablemente me ha enviado para que probara, además de otros dos tipos de yogur: búlgaro, viili y también me ha enviado kombucha que es té con azúcar fermentado (con acidez), y aunque no se parece en nada en su composición microbiana al kefir hay gente que lo llama kefir de té.



Todos los productos incluyen un manual de cuidados muy claros para producir yogur y kombucha de manera indefinida ya que no tienen límite de usos. Ademas adjuntan un pequeño recetario que es de donde he sacado esta receta para hacer las tortitas.




Como ya os he dicho, el primero de los yogures que he decidido probar es el yogur matsoni, originario de la república de Georgia, también conocido en Japón como yogur del mar Caspio. Es un yogur que no necesita yogurtera, se cultiva a temperatura ambiente y basta mezclar el fermento con la leche elegida, también a temperatura ambiente, tapar el tarro con un trapo, dejarlo en un lugar cálido y esperar de 12 a 24 horas. El resultado es un yogur ácido, de sabor suave, si lo comparamos con el kefir, y lo suficientemente espeso para comerlo con cuchara. Dejando un poco del yogur obtenido y mezclándolo con más leche se sigue obteniendo yogur todo el tiempo que se quiera. 
Gracias kefiralia, ahora me queda por probar los otros yogures y el kombucha que ya está en marcha.
Pero vamos con la receta...


ingredientes
una taza de yogur matsoni del día
1 cucharada de aceite de girasol
1 cucharadita de aroma de vainilla
1/2 taza de avena molida
1/2 taza de harina
1 huevo grande
1 cucharada de mantequilla derretida
1 cucharada de miel
1 cucharadita de levadura química
una pizca de sal
1/4 cucharadita de canela
1 manzana picada
nueces picadas






elaboración

En un bol mezclamos la avena, la harina, la levadura, la sal y la canela. En otro bol mezclamos el yogur con aceite, miel, aroma de vainilla, huevo y mantequilla, agregamos la mezcla de ingredientes secos y batimos hasta obtener una masa suave y homogénea. Por último añadimos la manzana rallada para que se note, mezclamos y dejamos reposar una media hora.
Engrasamos ligeramente una sartén antiadherente con aceite o mantequilla y la ponemos a calentar, cuando esté caliente, vertemos un par de cucharadas colmadas de la mezcla, por encima espolvoreamos unas nueces picadas y esperamos a que se cuaje, cuando veamos que el borde empieza a estar hecho, le damos la vuelta con ayuda de una espátula y dejamos hasta que esté dorada por el lado de abajo, momento en el que sacamos la tortita a un plato y repetimos hasta terminar con la masa.
A medida que se cuajan las tortitas, las vamos colocando unas sobre otras formando una torre con ellas para mantenerlas calientes durante más tiempo, y listo!!

Las podemos acompañar de miel, mermelada, nata, sirope...







19 nov. 2016

tarta de queso con tomates



Los aperitivos a base de queso siempre están muy presentes en nuestra mesa, de una manera u otra nunca faltan, hoy son estas tartas, una versión salada de la tradicional tarta de queso dulce sin horno, un verdadero antojo para ir abriendo boca. La base está hecha con tostadas de pan y mantequilla, el relleno de queso con pesto a la genovesa y la cobertura a base de tomate.
Aquí tenéis algunos aperitivos más a base de queso: croquetas de queso, rulo de queso y nueces, rulo de jamón y queso, hojaldres, buñuelos, gougères, tartaletas, tostadas...


ingredientes
50 g de tostadas de pan
40 g de mantequilla
150 g de queso de untar o requesón
1/2 yogur natural
2 cucharadas de leche
30-40 g de pesto a la genovesa
2,5 g de gelatina en hojas
tomates cherrys ó tomate en láminas finas
2 cucharadas de salsa de tomate
1/4 de una hoja de gelatina
aceite de oliva
una pizca de orégano seco
sal y pimienta





elaboración
Para hacer la base de la tarta, aplastamos bien el pan y lo pasamos por un pasapuré fino. Una vez molido lo echamos en un bol y mezclamos con la mantequilla reblandecida. Forramos con film transparente el fondo de dos mini moldes desmontables de 12 cm de diámetro, repartimos la mezcla en ambos moldes y extendemos la mezcla de pan, la alisamos haciendo presión con el dorso de una cuchara o con el mazo de un mortero hasta obtener una capa uniforme sobre el fondo. Guardamos en la nevera hasta que quede bien firme.


Para hacer el relleno, hidratamos los 2,5 g de gelatina en hojas en un poco de agua fría. Mezclamos el yogur con el queso crema y el pesto. Calentamos la leche en un cazo pequeño y, fuera del fuego, añadimos la gelatina escurrida, dejamos que se disuelva y la incorporamos al queso crema.
Vertemos esta mezcla sobre las bases de pan y lo dejamos enfriar bien en la nevera unas tres horas, hasta que todo quede bien cuajado.




Para hacer la cobertura, cubrimos uno de los moldes con la gelatina de tomate, y el otro con tomates cherrys partidos por la mitad o con tomate cortado en rodajas muy finas y ambos condimentados con sal, pimienta y orégano.
Los cortamos en pequeñas cuñas, del tamaño de un quesito y servimos.

Para hacer la gelatina de tomate, hidratamos 1/4 de una hoja de gelatina y calentamos unas dos cucharadas de salsa de tomate. Una vez caliente y fuera del fuego añadimos la gelatina y mezclamos hasta que se disuelva.


fuente: a partir de una receta del libro "Mas fruta y verdura".


15 nov. 2016

tortilla de patata con calabaza estofada


La calabaza estofada es un plato que preparo mucho como guarnición, pero también me resuelve un primer plato, como si de un pisto se tratara o añadiéndola a unas legumbres. Hoy con el afán de ir dando salida a tanta calabaza, no aburrir al personal con lo mismo de siempre y no liarme mucho, he añadido unas patatas y he hecho una tortilla, y ha sido un éxito rotundo, por lo que está temporada caerá más de una vez.


ingredientes
280 g de calabaza sin piel
150 g de cebolla
1 puerro, 70 g
1 zanahoria, 60 g
500 g de patatas
6 huevos grandes
aceite y sal












elaboración
Picamos la cebolla, el puerro y la zanahoria en trozos pequeños. También troceamos la calabaza pero está vez la he laminado para que se note en la tortilla. Con ello hacemos el estofado de calabaza, ponemos aceite en una cazuela, sin cubrir el fondo, mejor no pasarnos y si vemos que la verdura pide más pues se lo vamos poniendo poco a poco. Una vez caliente el aceite añadimos la cebolla, el puerro y la zanahoria y dejamos a fuego suave hasta que veamos que la cebolla esté blandita, momento que añadimos la calabaza y continuamos con el fuego suave hasta que esté hecha.
Pelamos las patatas, las lavamos, secamos y picamos, aquí cada uno a su gusto, yo las lamino procurando que sean del mismo tamaño. Ponemos a calentar aceite de girasol en una sartén, y cuando esté caliente ponemos las patatas, salamos y las dejamos a fuego fuerte al principio, para que la patata coja color, tiene que quedar ni frita ni cocida, luego bajamos el fuego hasta que termine de hacerse. Una vez hechas las escurrimos bien.




Una vez que tenemos la calabaza estofada hecha y las patatas listas cuajamos la tortilla. Batimos ligeramente los huevos en un bol, añadimos las patatas con la calabaza y lo mezclamos todo bien.
Ponemos a calentar un poco de aceite de oliva en una sartén de 26 cm de diámetro y echamos la mezcla anterior. Removemos un poco y dejamos que cuaje. Cuando veamos que la tortilla está cuajada por debajo, le damos la vuelta con ayuda de un plato, la volvemos a poner en la sartén y la dejamos cuajar por el otro lado, con ayuda de una espumadera vamos redondeando los bordes. Cuajarla mas o menos dependerá del gusto de cada uno.





12 nov. 2016

bizcocho de calabaza y almendra


Otro bizcocho con calabaza para pasar el fin de semana, esta vez lo he hecho usando la receta del bizcocho de zanahoria con cobertura de chocolate, el enlace os llevará a la receta, pero cambiando alguna cosilla, he sustituido un poco de harina por la misma cantidad de almendras y la cobertura en lugar de ser de chocolate, es también de almendra. Además es el primer bizcocho que hago con la calabaza en crudo, todos los que podéis ver en el blog la llevan asada o cocida, la verdad es que ha salido estupendo.


ingredientes
1 vaso de calabaza pelada y rallada muy fina, 150 g
180 g de harina

40 g de almendra en polvo
150 g de azúcar

una pizca de sal
4 huevos tamaño "L"
1 vaso de aceite de girasol, 180 g
1 sobre de levadura en polvo

almendra laminada para decorar o
chocolate de cobertura







elaboración
Precalentamos el horno a 180 ºC, calor arriba y abajo, sin aire y preparamos un molde redondo de 22-24 cm de diámetro, forramos el fondo con papel de hornear y lo engrasamos por completo con mantequilla, espolvoreamos con un poco de harina, le damos la vuelta y eliminamos el exceso de esta golpeando un poco el molde. Reservamos en la nevera mientras preparamos la mezcla.
Con ayuda de unas varillas eléctricas batimos los huevos junto con el azúcar hasta conseguir que blanqueen, a continuación añadimos el aceite, consiguiendo una mezcla cremosa. Dejamos de batir y con una cuchara de madera o espátula incorporamos, removiendo suavemente, la calabaza rallada, la almendra y la harina tamizada junto con la levadura y la sal. Mezclamos bien hasta que la mezcla quede homogénea.
Vertemos esta masa en el molde, cubrimos con la almendra laminada y lo horneamos durante 35-45 minutos. Antes de sacarlo comprobamos que está hecho pinchando en el centro con una varilla o palito de brocheta.
Lo dejamos reposar fuera del horno y dentro del molde unos 10 minutos, y después lo desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Si optamos por un bizcocho sin almendras, ponemos 2 vasos de harina (220 g) y para decorar una vez que esté frío lo podemos cubrir con un glaseado de chocolate.



9 nov. 2016

bizcocho 1-2-3 de calabaza


De nuevo aparece por aquí este bizcocho tan popular, conocido por muchos como el bizcocho de yogur, ya que el envase de un yogur nos servirá de medida, por lo que es muy fácil de recordar y sobre todo sencillo y rápido de hacer. Un bizcocho que siempre sale estupendo, y al que podemos añadir fruta, frutos secos o como el de hoy que lleva calabaza.



ingredientes
3 huevos tamaño "L"

150 g de calabaza cocida y escurrida
1 yogur natural
1 medida de yogur de aceite de girasol (100 g)
2 medidas de yogur de azúcar (200 g)
3 medidas de yogur de harina (210 g)
1 sobre de levadura química (16 g)
una pizca de sal
una cucharadita de canela en polvo








elaboración

Precalentamos el horno a 180 ºC, calor arriba-abajo y sin aire, preparamos un molde, profundo y redondo de 22-24 cm de diámetro; forramos el fondo con papel de hornear y lo engrasamos por completo con mantequilla, lo espolvoreamos con un poco de harina y eliminamos el exceso de esta, dándole la vuelta y pegándole unos golpecitos.
En un bol ponemos los huevos junto con el azúcar y con ayuda de unas varillas eléctricas lo batimos bien hasta conseguir que blanqueen, esto nos llevara unos 5 minutos, a continuación añadimos el aceite y el yogur, cuando lo tengamos integrado añadimos la calabaza cocida y bien aplastada con un tenedor, una vez mezclada incorporamos, con ayuda de una espátula o cuchara de madera y en un par de tandas, la harina tamizada junto con la levadura, la pizca de sal y la canela.
Vertemos esta masa en el molde y lo horneamos durante 35-40 minutos, antes de sacarlo comprobamos que está hecho metiendo una varilla en el centro, si sale limpia lo sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla y si la varilla sale sucia lo dejamos en el horno unos minutos más.





Hoy he dejado el bizcocho tal cual, pero podemos decorarlo de diferentes formas; aquí os dejo unas ideas; una vez horneado podemos espolvorearlo con azúcar glas y un poco de canela, o cubrirlo con un glaseado de chocolate. También podemos espolvorear la masa generosamente con una mezcla de canela y azúcar o con una mezcla de frutos secos antes de meter el molde en el horno. E incluso cortar el bizcocho en dos discos y rellenarlo con una mermelada casera o con crema pastelera de calabaza o la de toda la vida.



6 nov. 2016

tomate con pan y huevos


Siempre que combinamos salsa de tomate, pan y huevos es jugar a caballo ganador, pues eso es lo que vamos a preparar hoy en forma de revuelto, una cena estupenda y que en casa se ha hecho siempre durante la temporada de tomate, y para gastar los últimos de la huerta la he vuelto a repetir y de paso hacer fotos para dejar la receta aquí anotada.

ingredientes
1 kg de tomate maduro
1 cebolla grande
sal y azúcar
un trozo de pan del día anterior
4-5 huevos grandes
aceite













elaboración

En una sartén ponemos aceite que cubra ligeramente el fondo y doramos a fuego suave la cebolla picada con un poco de sal.
Limpiamos bien los tomates, primero en agua y luego eliminamos la parte dura de la zona del pedúnculo, los troceamos y colocamos en una cazuela a fuego moderado, hasta que reduzca parte del líquido que sueltan. Después añadimos la cebolla con el aceite y un poco de azúcar, unas 3 cucharaditas, y dejamos estofar a fuego suave hasta que la salsa este reducida, unos 30-40 minutos, sin olvidarnos de remover de vez en cuando. Probamos por si hace falta añadir sal o azúcar.




A continuación añadimos el pan troceado, yo he puesto unos 50 g, pero la cantidad va en relación a la consistencia de la salsa de tomate, removemos hasta que quede bien remojado y por último añadimos los huevos, bien batidos o enteros, mezclamos bien y sin parar de remover dejamos que cuajen poco a poco.
La salsa de tomate la dejamos al natural, sin pasar, así es como nos gusta, alguna vez la he triturado y nos parece que el plato no queda igual. 






3 nov. 2016

puré de zanahoria


Los purés y cremas de verdura son el tipo de platos de los que no podemos prescindir en nuestros menús de invierno. A la hora de hacerlos me gusta jugar con los colores; purés blancos, verdes, rojos o naranjas, que irán en función de la verdura que usemos. No tienen por que ser aburridos y monótonos ya que las combinaciones que podemos hacer son muchas. Hoy toca de color naranja, hecho con ingredientes muy básicos y elaborado de una manera sencilla. Perfectamente se puede sustituir las zanahorias por calabaza e incluso combinar zanahoria y calabaza a partes iguales.

ingredientes
500 g de zanahoria
1 puerro
2 patatas
2 dientes de ajo
pimentón dulce
aceite y sal
agua o caldo
picatostes











elaboración

Limpiamos el puerro, lo cortamos en rodajas, pelamos las zanahorias y las patatas, las lavamos y las troceamos en trozos no muy grandes. Colocamos todo en la olla rápida, cubrimos con agua o caldo (de pollo, carne...), salamos y cerramos la tapa. Cuando la válvula suba lo mantenemos a fuego bajo unos 8-10 minutos. Cuando se enfríe la olla, abrimos y trituramos todo con la batidora hasta tener la textura que más nos guste. Rectificamos de sal.
Para evitar que nos quede muy caldoso, antes de triturarlo pasamos parte del líquido a un bol, y según veamos lo espeso que esté vamos añadiendo ese caldo. Ya solo nos queda hacer un refrito con los ajos y el pimentón.

En una sartén con un chorrito de aceite, freímos los dientes de ajo laminados. Retiramos del fuego y añadimos media cucharadita de pimentón, removiéndolo para que no se queme. Vertemos este refrito en la cazuela del puré, removemos y dejamos que todo junto dé un hervor unos minutos. Si no os gustan los ajos, retirarlos antes de añadir el refrito.
Para terminar el plato y como guarnición hacemos unos picatostes, a los niños les encantan... y a los mayores también...