30 may. 2016

berenjenas rellenas de atún


Un relleno que podemos usar también para hacer empanada o empanadillas, huevos rellenos, canelones, lasaña...

ingredientes
3-4 latas pequeñas de atún en aceite
1 cebolla, 150 g
1 pimiento verde
1 trozo de pimiento rojo
1 diente de ajo
2 berenjenas
salsa de tomate casera
aceite y sal
besamel ligera
queso rallado








elaboración
Lavamos las berenjenas, retiramos el tallo, las partimos por la mitad a lo largo, y las hacemos unos cortes en forma de rombo sobre la pulpa.
Las podemos asar en el horno a 180 ºC, pero yo para ahorrar tiempo las hago en el microondas, para ello las echamos sal, colocamos dos mitades en un plato, las cubrimos con film transparente y pinchamos éste para hacer un par de agujeros. Metemos el plato en el microondas durante 4-5 minutos a máxima potencia y listas. Hacemos lo mismo con las otras dos mitades.
El tiempo es orientativo, dependerá de la potencia del micro y del tamaño y grosor de las berenjenas.
Con ayuda de una cuchara vaciamos todas las mitades, procurando no romper la piel y dejando un pequeño borde de pulpa de 1/2 cm de grosor alrededor para que la berenjena no se abra ni se deforme al rellenarla. Cortamos la pulpa y la reservamos.



Pelamos la cebolla y el diente de ajo y los picamos en trocitos muy menudos. Limpiamos los pimientos y los troceamos también en trozos pequeños.
Ponemos a calentar un poco de aceite en una sartén y sofreímos primero la cebolla a fuego lento hasta que esté transparente. Añadimos los pimientos y rehogamos todo junto 5 minutos o hasta que el pimiento esté tierno. 
Incorporamos la pulpa de las berenjenas y el atún bien escurrido, y mezclamos. 
Repartimos el relleno en dos boles, en uno añadimos 2 cucharadas de salsa de tomate y en el otro 1-2 cucharadas de besamel.
Rellenamos las berenjenas con las preparaciones anteriores, y las cubrimos con besamel. Espolvoreamos queso rallado y lo horneamos unos 15-20 minutos o hasta que se dore.


Para preparar la besamel ligera derretimos en una cazuela no muy grande 30 g de mantequilla, añadimos 30 g de harina y la tostamos un par de minutos, removiendo con una cuchara para que no se queme. Después vamos incorporando poco a poco 450 ml de leche templada, sazonamos y sin dejar de remover dejamos cocer durante 5 minutos, hasta que espese. El tiempo de cocción es corto ya que luego se va a terminar de hacer en el horno.



27 may. 2016

pan de chocolate con naranja confitada para torrijas


La misma receta con la que se hace el pan de torrijas que tenéis pinchando en el enlace, pero con la diferencia que a los ingredientes se añaden cacao y la cáscara confitada de una naranja hermosa, que también podéis ver como se hace si pincháis sobre el nombre.



ingredientes
para el poolish
50 g de harina de fuerza
50 g de leche
5 g de levadura



para la masa
300 g de harina de fuerza
15 g de cacao puro en polvo
15 g de levadura fresca
70 g de azúcar
15 g de sirope de arce
75 ml de leche
65 g de mantequilla
1 huevo tamaño "L"
6 g de sal
cáscara de naranja confitada



elaboración
La noche anterior preparamos el poolish, para ello disolvemos en un bol la levadura con la leche, incorporamos la harina y mezclamos hasta tener todo incorporado. Cubrimos el bol con film transparente y lo metemos en la nevera.
Si lo preparamos el mismo día tenemos que dejarlo en un lugar cálido hasta que doble su volumen.
Al día siguiente, sacamos el poolish de la nevera y preparamos la masa.
Como siempre, podemos amasar los ingredientes a mano o con ayuda de una máquina, batidora con ganchos, panificadora... yo lo he hecho en ésta.
Vertemos la leche en la cubeta, a la que añadimos el huevo ligeramente batido, el sirope (podemos sustituirlo por miel o azúcar invertido), la sal y por último la harina, el cacao, todo el poolish y la levadura desmigada. Como veis todos los ingredientes a excepción de la mantequilla y la naranja confitada.
Ponemos en marcha la panificadora en el programa de amasado (en la mía es el número 7 y dura 15 minutos). Como todas las harinas no absorben lo mismo, igual necesitamos ajustar la cantidad de líquido. Cuando se hayan mezclado todos los ingredientes incorporamos poco a poco la mantequilla en trozos y dejamos que termine el programa. Vemos que la masa pasa de dura a blanda, es normal, se irá arreglando a medida que se incorpore y se absorba toda la mantequilla, no hay que añadir más harina, aunque igual necesita algún minuto más de amasado. 
Una vez que esté amasada incorporamos la cáscara de naranja confitada troceada hasta integrarla. La masa estará lista cuando se despegue perfectamente de las paredes de la cubeta, deberá estar lisa y suave.



Una vez que la masa esté lista, la sacamos de la cubeta, hacemos una bola y la colocamos en un recipiente amplio, ligeramente engrasado, lo cubrimos con papel film, también engrasado, y la dejamos a temperatura ambiente hasta que doble su volumen, en un lugar cálido el tiempo será aproximadamente 1 hora.
Una vez que haya doblado su volumen, sacamos la masa del bol y la damos un ligero amasado para desgasarla, damos forma de bola y dejamos reposar, bien tapada, unos minutos para que se relaje y podamos formar bien la barra. También podemos dividir la masa en dos porciones y hacer dos barras.
A continuación formamos la barra, para ello cogemos la bola de masa, la damos la vuelta y aplanamos un poco dando forma más o menos rectangular, la parte superior ancha la doblamos hacia el centro y presionamos un poco para que quede sellado. Después la parte inferior ancha la llevamos también al centro y apretamos de nuevo, y para terminar unimos ambos extremos, sellándolos bien. Hacemos rodar la pieza formada hacia delante y hacia atrás presionando un poco hacia abajo y estirándola hasta formar la barra, que nos ocupará, más o menos, toda la diagonal de la bandeja del horno.
Una vez formada la barra, la dejamos reposar sobre la fuente de horno, forrada con papel de hornear, la pintamos con huevo batido, y la tapamos con papel film ligeramente engrasado hasta que casi doble su volumen el tiempo dependerá de la temperatura ambiente.
Una vez que esté lista, la pintamos de nuevo con huevo batido y marcamos, sin profundizar, con un cuchillo/a, el grosor que vayamos a dar a las torrijas.




Metemos la bandeja en el horno precalentado a 180 ºC con calor arriba y abajo durante unos 20-25 minutos. Si vemos que coge color enseguida lo tapamos con papel aluminio.
Pasado este tiempo sacamos la bandeja del horno y dejamos enfriar la barra sobre una rejilla.

Y si tienes intención de hacer torrijas... entonces si que tienes trabajo duro por delante y no es otro que vigilar el pan para que nadie se lo coma, ya que para hacerlas es mejor que el pan sea del día anterior.



tostadas o torrijas con pan de chocolate y naranja



Cualquier momento es bueno para disfrutar de unas torrijas, lo más habitual es hacerlas aprovechado el pan duro, pero las de hoy están hechas con pan de chocolate y naranja confitada.


ingredientes
leche entera
azúcar
un trozo de corteza de limón
un trozo de canela en rama
pan de chocolate y naranja del día anterior
huevos para rebozar
canela en polvo y azúcar para espolvorear
aceite de girasol para freír










elaboración
Cortamos el pan en rebanadas de 1,5-2 cm de grosor y las colocamos en una fuente con fondo.
Ponemos a calentar de entrada dos vasos de leche, si luego necesitamos más calentamos otro poco. La cantidad de leche va en relación con la cantidad de rebanadas de pan que hagamos. También las podemos empapar con leche mezclada con cacao.
Ponemos en un cazo la leche, la corteza de limón, el trozo de canela y 2 cucharadas colmadas de azúcar y lo ponemos a fuego suave durante 5 minutos más o menos. Retiramos del fuego, dejamos entibiar y lo pasamos por un colador sobre las rodajas de pan, hasta que empapen bien, dándoles la vuelta con mucho cuidado, para que no se rompan.
Una vez bien empapadas, las escurrimos un poco y empezamos a freírlas. Pasamos ligeramente las rodajas de pan por huevo batido (también se pueden pasar por harina y por huevo batido) y las ponemos en el aceite caliente, poco a poco a fuego medio hasta que estén doradas por ambos lados. Al sacarlas las dejamos escurrir sobre papel de cocina. Mezclamos azúcar con canela en polvo y espolvoreamos las torrijas. Otra opción sería calentar miel en un cazo con la misma proporción de agua, y regar con esta mezcla las torrijas.





24 may. 2016

macarrones con besamel y paté de setas


A la clásica y popular receta de macarrones con besamel la he dado un toque distinto al añadir a la besamel un paté, en este caso de setas y nueces, y en un momento he preparado un plato de pasta delicioso. Eso sí, es un plato contundente, por lo que hay que ser de buen apetito o sentarse a la mesa con hambre. Una receta que se puede preparar con cualquier otro tipo de pasta corta.


ingredientes
250 g de macarrones
paté de setas y nueces al gusto
besamel ligera 

queso ralladdo (opcional)
agua y sal














elaboración

Para preparar la besamel ligera derretimos en una cazuela no muy grande 25 g de mantequilla, añadimos 25 g de harina y la tostamos un par de minutos, removiendo con una cuchara para que nos se queme. Después vamos incorporando poco a poco 450 ml de leche templada, y sin dejar de remover dejamos cocer durante 15 minutos al menos, por lo que si vemos que espesa mas de la cuenta añadimos más leche.
Si vamos a gratinar los macarrones en el horno cocemos la besamel menos tiempo, unos cinco minutos. Añadimos el paté a la besamel poco a poco y mezclamos hasta que se incorpore. Probamos para poner a punto de sal y retiramos la crema del fuego. Reservamos.



Ponemos una cazuela amplia al fuego con abundante agua y cuando rompa a hervir, la sazonamos a nuestro gusto y añadimos los macarrones. Los cocemos el tiempo que indique el envase, para que queden blandos o al dente, según gusto. Los pasamos a un colador, reservando un vaso del agua, y dejamos que escurran bien.
Los ponemos en una cazuela y añadimos besamel poco a poco, mezclamos y cocinamos a fuego suave unos minutos removiendo para que tomen el sabor y se calienten. Si vemos que la crema espesa mucho añadimos poco a poco más leche o un poco del agua de cocción (pero teniendo cuidado de que ésta estará ligeramente salada).
Podemos completar la receta echando queso rallado por encima y gratinar en el horno justo antes de servirlos.






20 may. 2016

crema de espárragos blancos frescos



ingredientes
500 g de espárragos
1 puerro 

1 cebolla
1 patata grande
caldo de pollo o agua
2 cucharadas de aceite de oliva
sal y pimienta blanca molida

100 ml de nata líquida (opcional)








elaboración
Pelamos y picamos la cebolla.
Limpiamos el puerro eliminando la raíz, las hojas más duras y la parte verde, lo cortamos por la mitad a lo largo, lo lavamos y troceamos. Pelamos la patata y la partimos en trocitos pequeños.
Limpiamos los espárragos, quitando previamente la parte más dura, los pelamos y separamos los tallos de las puntas; estas las cocemos en agua hirviendo con sal y los tallos los troceamos.
Ponemos aceite en una cazuela y rehogamos a fuego muy suave el puerro y la cebolla sin dejar que tomen color. Añadimos los tallos troceados y la patata, y rehogamos otros 5 minutos. Cubrimos bien con el agua de cocer las puntas y un poco de caldo de pollo. Dejamos cocer a fuego moderado y con la cazuela tapada hasta que la patata esté cocida.




Pasamos todo por el pasapurés, y después de sazonarlo con sal y pimienta lo calentamos de nuevo a fuego lento durante unos minutos. Antes de calentarla también podemos añadir 100 ml de nata líquida.
Servimos la crema en los platos, regamos cada uno con un chorrito de aceite de oliva y  acompañamos con las puntas de los espárragos que teníamos reservadas.
También os dejo esta otra idea de presentación.




13 may. 2016

pan para torrijas


Para hacer torrijas hay que preparar el pan la víspera, por lo que te puedes llevar una sorpresa si no has tenido la precaución de poner un candado a la despensa.


ingredientes
para el poolish 
50 g de harina de fuerza
50 g de leche
5 g de levadura

para la masa

300 g de harina de fuerza
15 g de levadura fresca
70 g de azúcar
15 g de sirope de arce
65 ml de leche
65 g de mantequilla
1 huevo tamaño "L"
6 g de sal
huevo para pintar la masa




elaboración

La noche anterior preparamos el poolish, para ello disolvemos en un bol la levadura con la leche, incorporamos la harina y mezclamos hasta tener todo incorporado. Cubrimos el bol con film transparente y lo metemos en la nevera.
Si lo preparamos el mismo día tenemos que dejarlo en un lugar cálido hasta que doble su volumen.
Al día siguiente, sacamos el poolish de la nevera y preparamos la masa.
Como siempre, podemos amasar los ingredientes a mano o con ayuda de una máquina, batidora con ganchos, panificadora... yo lo he hecho en ésta.
Vertemos la leche en la cubeta, a la que añadimos el huevo ligeramente batido, el sirope (podemos sustituirlo por miel o azúcar invertido), la sal y por último la harina, todo el poolish y la levadura desmigada. Como veis todos los ingredientes a excepción de la mantequilla.

Ponemos en marcha la panificadora en el programa de amasado (en la mía es el número 7 y dura 15 minutos). Como todas las harinas no absorben lo mismo, igual necesitamos ajustar la cantidad de líquido. Cuando se hayan mezclado todos los ingredientes incorporamos poco a poco la mantequilla en trozos y dejamos que termine el programa. Vemos que la masa pasa de dura a blanda, es normal, se irá arreglando a medida que se incorpore y se absorba toda la mantequilla, no hay que añadir más harina, aunque igual necesita algún minuto más de amasado. La masa estará lista cuando se despegue perfectamente de las paredes de la cubeta, deberá estar lisa y suave.




Una vez que la masa esté lista, la sacamos de la cubeta, hacemos una bola y la colocamos en un recipiente amplio, ligeramente engrasado, lo cubrimos con papel film y la dejamos a temperatura ambiente hasta que doble su volumen, en un lugar cálido el tiempo será aproximadamente 1 hora.

Una vez que haya doblado su volumen, sacamos la masa del bol y la damos un ligero amasado para desgasarla, damos forma de bola y dejamos reposar, bien tapada, unos minutos para que se relaje y podamos formar bien la barra. También podemos dividir la masa en dos porciones y hacer dos barras.
A continuación formamos la barra, para ello cogemos la bola de masa, la damos la vuelta y aplanamos un poco dando forma más o menos rectangular, la parte superior ancha la doblamos hacia el centro y presionamos un poco para que quede sellado. Después la parte inferior ancha la llevamos también al centro y apretamos de nuevo, y para terminar unimos ambos extremos, sellándolos bien. Hacemos rodar la pieza formada hacia delante y hacia atrás presionando un poco hacia abajo y estirándola hasta formar la barra, nos ocupará toda la diagonal de la bandeja del horno.



Una vez formada la barra, la dejamos reposar sobre la fuente de horno, forrada con papel de hornear, la pintamos con huevo batido, y la tapamos con papel film ligeramente engrasado hasta que casi doble su volumen el  tiempo dependerá de la temperatura ambiente.
Una vez que esté lista, la pintamos de nuevo con huevo batido y marcamos, sin profundizar, con un cuchillo/a, el grosor que vayamos a dar a las torrijas.
Metemos la bandeja en el horno precalentado a 180 ºC con calor arriba y abajo durante unos 20-25 minutos. Si vemos que cogen color enseguida lo tapamos con papel aluminio.
Pasado este tiempo sacamos la bandeja del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.




Fuente: del blog "Un rincón de mi cocina"

11 may. 2016

tarta de cuajada al horno




ingredientes
para la masa dulce
100 g de mantequilla
200 g de harina
2 cucharadas de azúcar glas
1 huevo tamaño "M"
2 cucharadas de agua muy fría
una pizca de levadura en polvo
una pizca de sal

para el relleno

125 ml de nata para montar
4 huevos tamaño "L"
100 g de azúcar
2 cuajadas de oveja



elaboración
Hacemos la masa quebrada dulce, mezclando en un bol la harina tamizada, la levadura y la sal. Añadimos la mantequilla cortada en trocitos pequeños y mezclamos con los dedos hasta que parezca miga de pan. Echamos el huevo ligeramente batido y el agua suficiente para que la masa ligue. Pasamos la mezcla a una superficie ligeramente enharinada y amasamos lo justo con la punta los dedos hasta que la masa quede homogénea, hay que trabajarla muy poco, no tiene que quedar elástica. Formamos una bola que envolvemos en film transparente y la dejamos reposar al menos 30 minutos en la nevera. El reposo es importante para que la masa pierda elasticidad debida a la manipulación.

Sacamos la masa de la nevera, reservamos un poco y con el resto forramos un molde de tarta de 28 cm de diámetro previamente engrasado con mantequilla. Pinchamos el fondo varias veces con un tenedor.


Batimos en un bol la nata con el azúcar y las cuajadas. Trabajamos la mezcla hasta que quede homogénea. Separamos las claras de los 4 huevos y las montamos a punto de nieve muy firme. Una vez montadas las incorporamos a la mezcla de nata y cuajada, removiendo con suavidad hasta que se liguen bien todos los ingredientes. Para terminar añadimos las yemas. Vertemos esta mezcla en el molde y decoramos la parte superior de la tarta con recortes de masa formando un enrejado. Ponemos la tarta en el horno precalentado a 180 ºC, colocándola en la zona central, durante unos 30-35 minutos. Si al sacarla vemos que la zona central de la tarta está aún temblorosa no os preocupéis, el calor del molde terminará de cuajarla fuera del horno.



También podemos cuajarla, como si de un flan se tratara, caramelizando previamente un molde flanero o en el molde de tarta sin masa quebrada.



9 may. 2016

conservar ajetes


Hoy día encontramos ajetes frescos en el mercado durante casi todo el año, pero en nuestra huerta tienen su temporada y llega un momento en el que no se da abasto a consumirlos, por lo que hay que conservarlos de alguna manera para tener el resto del año, y yo los congelo.



ingredientes
aceite de oliva y sal
ajetes














elaboración
Lo primero es limpiar los ajetes, quitando las raíces y la primera capa, los pasamos por agua y los cortamos en rodajas.
Ponemos a calentar una sartén (de tamaño adecuado a la cantidad de ajetes que vayamos a preparar) con un poco de aceite, y cuando esté caliente añadimos los ajetes y los rehogamos ligeramente, hasta que queden tiernos, procurando que no se doren demasiado. Los dejamos enfríar, los distribuimos en raciones en taper y una vez etiquetados estos los metemos en el congelador. A la hora de utilizarlos los dejamos descongelar y listo.




6 may. 2016

pan de leche sencillo en molde


De tarde en tarde me gusta hornear pan de molde con el que preparo unos estupendos sandwiches para cenar y con lo que sobra del pan, al día siguiente unas ricas tostadas para el desayuno.
Es la misma receta de los panecillos de leche sencillos, pero esta vez la masa va horneada en molde, el resultado un pan tierno y rico.


ingredientes
10 g de levadura fresca
350 ml de leche entera
20 g de sirope de arce o miel
250 g de harina floja o de repostería
250 g de harina de fuerza
10 g de sal fina
25 g de mantequilla derretida











elaboración

Mezclamos en un bol la levadura con la leche y el sirope, añadimos las harinas y la sal y mezclamos hasta formar una masa ligera y pegajosa. A continuación incorporamos la mantequilla y dejamos reposar la masa, bien cubierta, durante 10 minutos. Untamos ligeramente con aceite la mesa o superficie de trabajo, ponemos en ella la masa y amasamos unos 10 segundos, terminamos dando forma de bola a la masa y la dejamos reposar otros 10 minutos, sin olvidarnos de que esté siempre bien tapada. Repetimos el breve amasado y el reposo de los 10 minutos y para terminar, amasamos y dejamos reposar durante 30 minutos.
Engrasamos y enharinamos un molde de pan (o lo cubrimos con papel de horno), el tamaño que he usado es uno de 12x25 cm. Tras el último reposo, aplastamos la masa formando un rectángulo, cogiendo la medida del molde, después plegamos los extremos y empezamos a enrollar, dos o tres veces, apretando cada vez bien la masa, hasta tener un cilindro con los extremos bien sellados.






Colocamos el cilindro en el molde, cubrimos con un paño y dejamos fermentar hasta que doble su volumen.

Pintamos el pan con leche y lo metemos en el horno precalentado a 210 ºC durante 15 minutos, después bajamos la temperatura a 180 ºC y dejamos cocer otros 15-20 minutos o hasta que el pan esté doradito y se separe de los lados del molde. Una vez cocido desmoldamos el pan y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Otra manera de hacer este pan, es dividir la masa de dos porciones, darlas forma de bola, y colocarlas dentro del molde engrasado, y lo demás igual.




3 may. 2016

quesada de yogurt


Un dulce perfecto para servirlo como postre, para tomarlo en la merienda o, simplemente para que los más golosos tengan a mano una delicia para "picar". Una receta muy práctica ya que se hace con ingredientes muy básicos, es fácil de recordar, y sobre todo sencilla y rápida de elaborar.

ingredientes
2 huevos tamaño "L"
1 yogurt natural
ralladura de limón
2 tazas de leche, 500 ml
1 taza de harina
1 taza de azúcar escasa
1/2 taza de mantequilla, 70 g
mantequilla para el molde










elaboración

Ponemos la mantequilla en el microondas hasta tenerla a punto pomada, por lo que no tiene que derretirse del todo. Precalentamos el horno a 200 ºC con calor arriba y abajo.
En un bol batimos los huevos y el azúcar, la mezcla no tiene que montar, por lo que lo podemos hacer con unas varillas manuales. A continuación incorporamos, sin parar de batir, el yogurt, la mantequilla, la ralladura de limón, la harina y por último la leche.
Engrasamos con mantequilla un molde rectangular de 24x20 cm, tener en cuenta al elegir el molde, que la quesada sube un poco en el horno, aunque luego al enfriar se baja.



Vertemos la mezcla anterior en él y lo metemos en el horno, colocándolo en la zona central. A los cinco minutos bajamos la temperatura a 180 ºC y dejamos que cueza otros 30-40 minutos más o hasta que esté cuajada.
El momento de sacarla será cuando veamos cuajados los bordes y el interior aún esté un poco tembloroso, con el calor del molde terminará de hacerse fuera del horno, y endurecerá más.
Dejamos enfriar a temperatura ambiente y no la desmoldamos hasta que esté completamente fría, si lo hacemos en caliente nos aseguraremos primero que está bien cuajada. La podemos servir en el mismo molde.