31 oct. 2015

canelones de calabaza estofada


Pasamos del color verde de las espinacas al naranja de la calabaza, hortaliza que da mucho juego en la cocina tanto para hacer recetas dulces como saladas, ya que su sabor es bastante neutro.
La calabaza estofada es una especie de pisto, a base de cebolla, puerro, zanahoria y claro está... calabaza, todo muy picadito, que podemos servir como guarnición de una carne, pescado..., como un plato principal bien sola o acompañando a legumbres o pasta.

ingredientes
14-16 canelones
calabaza estofada
mantequilla
salsa besamel o salsa de calabacín
queso rallado















elaboración

Preparamos la calabaza estofada y reservamos. Para ver como se hace sólo teneís que pinchar sobre el enlace y os llevará a la receta.
Cocemos las placas de canelones en abundante agua con sal, las escurrimos, las extendemos sobre un paño de cocina y las dejamos enfriar.
Para formar los canelones, ponemos un montoncito del relleno preparado en el centro de cada rectángulo de pasta, enrollamos y formamos rollitos. Los colocamos en una fuente de hornear, ligeramente engrasada con un poco mantequilla, uno al lado del otro y los cubrimos con la besamel.

Espolvoreamos con queso rallado y metemos la fuente en el horno precalentado a 200 ºC durante unos 15-20 minutos. El queso tiene que quedar doradito.



Para hacer la besamel, ponemos a calentar 30 g de mantequilla en un cazo y cuando se derrita agregamos los 30 g de harina, la rehogamos un poco para que pierda el sabor a crudo y echamos poco a poco la leche, mejor caliente, unos 450- 500 ml, salpimentamos, rallamos un poco de nuez moscada si nos gusta y sin dejar de remover lo cocinamos a fuego suave durante unos 5 minutos, ya que luego va a ir al horno.





29 oct. 2015

soufflé falso de pan con espinacas


Se trata de un plato muy original y que sale muy económico, ya que cunde mucho. Lo podemos servir caliente o templado. Si lo acompañamos de una ensalada y fruta, tendremos lista una cena vistosa y consistente.
Podemos variar los ingredientes sustituyendo las espinacas por jamón y queso, por pescado... y hacerlo con patatas en lugar de pan.


ingredientes
300 g de espinacas frescas
1-2 dientes de ajo
75 g de jamón cocido en dados o lonchas

5-6 lonchas de beicon
200 ml de nata líquida para cocinar
2-3 cucharadas de queso parmesano rallado
1 bola de queso mozzarella o queso en lonchas
6-7 rebanadas de pan de molde

uvas pasas
300 ml de leche
6 huevos tamaño "M"
sal y pimienta




elaboración

Para saltear las espinacas ponemos en una sartén un poco de aceite, añadimos el ajo bien picadito y cuando empiece a dorarse, añadimos las espinacas una vez lavadas y troceadas. Dejamos que reduzcan de volumen y se cocinen unos 4-5 minutos removiendo de vez en cuando, soltarán un poco de agua que dejaremos evaporar, sazonamos un poco. Cuando estén hechas, añadimos la nata líquida y dejamos reducir, no tiene que espesar en exceso. Mezclamos el jamón cortado en daditos y las uvas pasas hidratadas. Retiramos del fuego y dejamos templar. (También podemos poner el jamón en lonchas encima de la mozzarella).





A continuación ponemos la leche en un bol y pasamos por ella las rebanadas de pan sin quitarles la corteza. Una vez bien empapadas colocamos una capa en el fondo de una fuente refractaria previamente engrasada y forrada con unas lonchas de beicon, esto facilitará el desmoldado, cubrimos con una capa de crema de espinacas y otra de mozzarella en rodajas de medio cm de grosor más o menos. Seguimos colocando capas alternativas de pan, crema y queso hasta terminar con una de pan. Aplastamos un poco.




Ahora, batimos los huevos, añadimos el queso y mezclamos bien. Esta mezcla la vertemos sobre la última capa de pan y pinchamos, con cuidado, varias veces para que penetre bien. También se puede ir vertiendo sobre cada capa de pan a medida que las vamos colocando.
Esparcimos unos cuantos pegotitos de mantequilla y metemos en el horno precalentado a 180 ºC, durante una hora más o menos.




27 oct. 2015

tortilla de espinacas y bonito


Seguimos con verdura, pasamos del color morado de las berenjenas, al verde de las espinacas. Hoy preparadas en tortilla, otra propuesta que nos ayudará a no caer en la rutina y así, no tener que escuchar ése ¿otra vez espinacas? que tanto mina la moral. 
En este enlace "espinacas" podéis ver más ideas con las que ampliar el abanico de recetas.



ingredientes
200-250 g de espinacas frescas
1 cebolleta, 100 g
1-2 dientes de ajo
70 g de pimientos rojos asados
2 latas pequeñas de bonito en aceite
aceite de oliva y sal
5-6 huevos











elaboración
Ponemos aceite en una cazuela o sartén honda, que cubra ligeramente el fondo, y cuando esté caliente añadimos la cebolla picada en daditos, removemos para que se empape bien de aceite, añadimos un poco de sal para que sude y dejamos rehogar lentamente, a fuego suave, hasta que esté tierna pero no muy dorada. Añadimos el ajo picado, al gusto, y las espinacas troceadas, dejamos que reduzcan de volumen y se cocinen, removiendo de vez en cuando, soltarán un poco de agua que dejaremos evaporar, cuando estén blanditas, añadimos el pimiento rojo troceado y reservamos.



Abrimos las latas de bonito y lo ponemos a escurrir bien, si es bonito en aceite de oliva, éste nos servirá para aliñar alguna ensalada. Una vez escurrido lo desmigamos bien.
Batimos ligeramente los huevos en un bol, sólo lo suficiente para que se integren las yemas y las claras. Añadimos el bonito escurrido y las espinacas con la cebolla y pimiento. Movemos con un tenedor para que todo quede bien mezclado. Probamos y rectificamos el punto de sal si es necesario.
Calentamos un poco de aceite, que apenas cubra el fondo de la sartén, y cuando esté caliente, vertemos la mezcla. Dejamos que cuaje la tortilla, la damos la vuelta con la ayuda de un plato y la pasamos de nuevo a la sartén, dejamos que se cuaje por el otro lado procurando que quede jugosa por dentro, pero eso ya al gusto de cada uno, una vez hecha, la pasamos a un plato y servimos.
Se pueden cambiar las espinacas por berenjenas o acelgas y el bonito y el pimiento por gambas, champiñones, queso, jamón...





24 oct. 2015

berenjenas gratinadas con queso


Hoy la entrada va también de berenjenas, otro plato la mar de rico y socorrido, que no hay que perderse, de preparación sencilla y que nos servirá como plato único o como guarnición.
A esta receta también se la puede llamar "berenjenas a la parmesana" por la manera de colocar las láminas de berenjena, en capas como en persiana, que es lo que significa parmiciane, y no por el tipo de queso que es lo que puede dar a error.
Esta receta queda igualmente buena con calabacines y es más rápido de hacer. 
Hay que seguir los mismos pasos, pero no tendremos que poner las rodajas en agua y sal ni escurrirlas luego.



ingredientes
2 berenjenas
500 g de cebollas
salsa de tomate casera
queso parmesano rallado
2 mozzarellas frescas
harina
aceite de oliva y sal












elaboración
Confitar o pochar la cebolla es lo que más tiempo nos va a llevar, tiene que hacerse lentamente, por lo que es mejor hacerla con antelación.
Para confitarla ponemos aceite en una cazuela o sartén honda, que cubra ligeramente el fondo, y cuando esté caliente añadimos la cebolla picada en juliana fina, removemos para que se empape bien de aceite, añadimos un poco de sal para que sude y dejamos rehogar lentamente, a fuego suave, hasta que adquiera un bonito color dorado. Rectificamos de sal y dejamos escurrir.
Cortamos las berenjenas en rodajas de un centímetro de grosor y las ponemos a remojo en un bol con agua y sal, durante una media hora.




Transcurrido ese tiempo, sacamos las berenjenas del agua, las secamos con papel de cocina, las pasamos bien por harina y las freímos en una sartén con el aceite bien caliente, para que queden crujientes. Cuando estén doradas las retiramos y dejamos escurrir, sin amontonarlas, sobre un plato forrado con papel de cocina absorbente. Reservamos.
En lugar de hacer la salsa de tomate, podemos poner tomate natural, bien maduro, triturado con un poco sal y azúcar.
Partimos en láminas una mozzarella.




En una fuente de horno, ponemos en la base y cubriendo bien, salsa de tomate, después una capa de berenjenas, una capa de cebolla, queso mozzarella y queso parmesano. Seguimos con otra capa de tomate, otra de berenjena, cebolla y rematando la fuente, repartimos queso parmesano y mozzarella partida con las manos. Entre capa y capa podemos poner también unas hojas de albahaca u orégano.
Metemos en el horno precalentado a 180-200 ºC durante unos 20 minutos o hasta que el queso esté dorado.





21 oct. 2015

tumbet




El tumbet es un plato vegetariano típico de Mallorca que se prepara con berenjenas, patatas, pimientos y tomate maduro. La mejor época del año para hacerlo es sin duda el verano. Su preparación es sencilla, aunque hay que dedicarle tiempo, ya que hay que freír cada uno de los ingredientes por separado. Después se colocan formando capas en una cazuela de barro y se presenta ahí mismo a la mesa.
El tumbet está buenísimo recién hecho, pero reposado, también está muy rico. Como plato fuerte es rotundo y como acompañamiento de pescados, carnes o huevos es muy agradecido.




ingredientes
2 berenjenas, unos 500 g
2-3 patatas, unos 500 g
3-4 pimientos verdes
1 cebolla grande
1 kg de tomate natural sin piel
harina
sal y aceite de oliva
un poco de azúcar









elaboración
En una cazuela o sartén honda ponemos aceite, que cubra ligeramente el fondo y doramos, a fuego suave, la cebolla picada en dados. Cuando empiece a coger un poco de color, añadimos los tomates pelados y troceados. Sazonamos con sal y un poco de azúcar para contrarrestar la acidez del tomate. Lo tapamos y dejamos estofar a fuego suave removiendo con frecuencia. La salsa tiene que quedar espesa.
Cortamos las berenjenas en rodajas de un centímetro de grosor y las ponemos a remojo en un bol con agua y sal, durante una media hora.
Mientras, pelamos las patatas, las lavamos, secamos y a continuación las cortamos en rodajas de medio centímetro. Las freímos en una sartén con abundante aceite caliente, el fuego no muy alto, pues quedarían requemadas por fuera y duras en el interior. Cuando estén doradas las sacamos del aceite, las dejamos escurrir y salamos. Por la cantidad de patatas a freír las haremos en dos o tres tandas.
Sacamos las berenjenas del agua, las secamos con papel de cocina, las pasamos bien por harina y las freímos en la misma sartén donde hemos frito las patatas. El aceite tiene que estar bien caliente para que queden crujientes. Cuando estén doradas las sacamos y dejamos escurrir, sin amontonarlas, sobre un plato forrado con papel absorbente de cocina. Las sazonamos un poco y reservamos.
Freímos los pimientos troceados, los escurrimos, salamos también un poco y reservamos.



Repartimos a capas los ingredientes en una fuente que pueda ir al horno o en 4 recipientes individuales de barro. Colocamos en la base un poco de salsa de tomate, después las berenjenas, las patatas, los pimientos y por último otra capa de salsa de tomate.
Precalentamos el horno 10 minutos a 200 ºC y metemos la fuente 5-10 minutos o hasta que las verduras y el tomate estén bien calientes.


1 oct. 2015

tortilla de patata y berenjena



Hay muchas formas de disfrutar de las berenjenas y si la producción en la huerta es buena, hay que salir a la fuerza de la socorrida y rica receta de berenjena rellena, por lo que ampliar el abanico de recetas se hace indispensable...


ingredientes
6 huevos grandes
3 patatas, unos 500-600 g
1 cebolla grande
1 berenjena
queso rallado al gusto
aceite de girasol y sal












elaboración
Pelamos la berenjena y la cortamos en dados, que ponemos en un bol con agua y sal durante media hora. Después la lavamos y dejamos escurrir.
Pelamos las patatas, las lavamos, secamos y picamos, aquí cada uno a su gusto, yo las lamino procurando que sean del mismo tamaño. También partimos en trozos finos la cebolla.
Calentamos abundante aceite de girasol en una sartén grande y echamos las patatas y la cebolla, salamos, damos unas vueltas para mezclar bien y dejamos que se vayan friendo, al principio a fuego fuerte para que la patata coja un poco color, luego bajamos el fuego, removiendo de vez en cuando. Cuando veamos que la patata empieza a estar blandita añadimos la berenjena bien escurrida, mezclamos bien y dejamos que se termine de freír.
Una vez que todo esté tierno, lo sacamos de la sartén y dejamos que escurra bien el aceite.



Batimos ligeramente los huevos en un bol, sólo lo suficiente para que se integren las yemas y las claras. Añadimos un poco de sal si es necesario. Agregamos la mezcla de patatas, cebolla y berenjena, ponemos también el queso rallado y movemos con un tenedor para que todo quede bien mezclado.
Calentamos un poco del aceite frito, que apenas cubra el fondo de la sartén, vertemos la mezcla y dejamos que cuaje la tortilla, la damos la vuelta con la ayuda de un plato y la pasamos de nuevo a la sartén, dejamos que se cuaje por el otro lado procurando que quede jugosa por dentro, pero eso ya al gusto de cada uno, una vez hecha, la pasamos a un plato y servimos.