27 abr. 2015

paté de verdel


Una receta de paté que podemos simplificar aún más si usamos filetes de caballa en conserva, o de cualquier otro pescado que nos guste.


ingredientes
200 g de verdel frito
100 g de queso crema
25 g de pimiento rojo asado
1 huevo cocido
aceite y sal












elaboración
Una vez que tenemos el verdel en filetes, libres de espinas, los sazonamos y freímos.
En el vaso de la batidora ponemos el queso, los pimientos, el huevo cocido y pelado y por último el verdel frito y desmigado, si ha soltado algo de jugo también lo añadimos. Trituramos todo hasta que nos quede una crema. Probamos el punto de sal y damos un toque de pimienta. Repartimos la crema en recipientes y dejamos enfriar en la nevera hasta que coja cuerpo. Ya sólo queda untarlo sobre pan tostado o incluso rellenar unos volovanes o huevos cocidos.






23 abr. 2015

tortilla de berenjena y bonito


ingredientes
2 berenjenas
6 huevos tamaño "L"
2 latas pequeñas de bonito en conserva
queso rallado
4 cucharadas de aceite y sal





elaboración

Lavamos las berenjenas, les quitamos los extremos, las pelamos parcialmente y las cortamos en láminas de 1 cm. Las salpicamos con sal y dejamos reposar unos 30 minutos. Pasado ese tiempo las escurrimos y secamos. Después las troceamos en dados.
Ponemos aceite en una sartén antiadherente y cuando esté bien caliente freímos las berenjenas, absorberán parte de este, pero a medida que se vayan sofriendo lo soltarán de nuevo. Sazonamos. También las podemos sofreír por tandas o hacerlas en el microondas y una vez blanditas saltearlas en un poco de aceite para dorarlas un poco.

Una vez blandas las colocamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Batimos los huevos, añadimos el bonito bien escurrido, un poco de queso y las berenjenas bien escurridas, probamos y rectificamos el punto de sal si es necesario.
Engrasamos ligeramente una sartén, ponemos al fuego y cuando esté caliente echamos la tortilla. Cuajamos por ambos lados dándola vuelta con la ayuda de un plato y, una vez hecha, la deslizamos sobre una fuente. Servimos caliente aunque también se puede tomar templada o fría.




fuente: revista Cocina ligera



20 abr. 2015

endibias caramelizadas con queso de cabra


La endibia es una hortaliza a la que se le puede sacar mucho partido, hay que dejar de pensar que sólo se puede comer en ensaladas, la receta de hoy lo demuestra, así como esta otra de endibias gratinadas.


ingredientes
4 endibias
2-3 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharaditas de azúcar moreno
sal y pimienta al gusto
un poco de tomillo
queso de cabra
pan rallado










elaboración

Precalentamos el horno a 190 ºC. Se limpian bien las endibias, se recortan un poco en la base y se les hace un corte como cuando se quitan los “ojos” a las patatas, de esta forma se suaviza un poco su amargor natural, y los partimos por la mitad, a lo largo.
En una cazuela o sartén amplia, apta para el horno y la cocina ponemos a calentar el aceite, cuando esté caliente colocamos a fuego suave las medias endivias, les damos la vuelta a menudo para que se hagan por igual por ambos lados, pero con cuidado de que no se rompan. Subimos un poco el fuego, las sazonamos y espolvoreamos con el azúcar, y las cocinamos, sin dejar de removerlas, hasta que se caramelicen.

Ponemos la parte interna de las endibias hacia arriba, espolvoreamos un poco de tomillo, las cubrimos con el queso en lonchas y de nuevo ponemos un poco más de tomillo. Las horneamos hasta que el queso se funda, unos 10 minutos, momento en el que las sacamos del horno, espolvoreamos por encima de cada endibia un poco de pan rallado y pimienta molida y las metemos de nuevo en el horno a 200 ºC hasta que se dore el pan.
Servimos calientes.


fuente: del blog Mi dulce tentación


18 abr. 2015

natillas de calabaza


Después de hacer la crema pastelera de calabaza y las tostadas de crema, también de calabaza, me faltaba incluir en mi recetario las natillas.
La manera de hacer las tres cremas es la misma, sólo cambia el espesor de cada una, por lo que la cantidad de harina refinada de maíz variará, el resto de ingredientes los mismos, pero hoy he hecho este postre cambiando alguna cosa más, no he usado huevos, lo he hecho con un sobre de preparado para flan, mas fácil imposible.


ingredientes
750 g de leche entera
1 sobre de preparado para flan "potax"
6 cucharadas de azúcar
canela en polvo
200 g de puré de calabaza cocida o asada













elaboración
Para hacer las natillas no hay más que seguir las indicaciones del sobre de flan que usemos, ver si necesita azúcar y la cantidad necesaria de leche para hacer flan. El que yo he usado no lleva azúcar incorporada y necesita medio litro de leche para hacer flan.
De la cantidad total de leche, separamos una taza y desleímos en ella el contenido de un sobre de Potax.
Ponemos a calentar en un cazo a fuego medio el resto de la leche con el azúcar, el puré de calabaza y una pizca de canela. Removemos la mezcla para que no se agarre.
Cuando hierva, vertemos el contenido de la taza sin dejar de remover. 

Cuando empiece a hervir de nuevo lo retiramos del fuego y vertemos en boles individuales. Espolvoreamos un poco más de canela en polvo, o bien colocamos sobre cada natilla unos fideos de chocolate o una galleta. Dejamos enfriar.




16 abr. 2015

buñuelos de verdel


Hace unos días preparé por primera vez buñuelos de bacalao, y tuvieron tanto éxito en casa que los he vuelto a repetir, bueno mejor dicho he vuelto a hacer buñuelos pero esta vez los he hecho con verdel, quedando también riquísimos. Los he hecho usando la misma receta pero ajustando la cantidad de ingredientes al peso del pescado que tenía. 


ingredientes
1 verdel 
50 g de harina
75 g de agua
1 huevo
1-2 dientes de ajo
perejil picado y sal
1/2 cucharadita de levadura química











elaboración
Fileteamos el verdel, retiramos por completo piel y espinas y lo partimos en trocitos.
Pelamos el o los dientes de ajo, les quitamos el germen si tuvieran y los troceamos finamente, al igual que el perejil. Yo he puesto ambos, una vez troceados, en un mortero y los he machacado, después los he mezclado con el pescado.
Tamizamos la harina con la levadura. En un cuenco batimos el huevo, añadimos el agua y mezclamos. Vamos incorporando la harina poco a poco, la cantidad variará según sea el peso del huevo y el tipo o marca de harina que usemos, no todas absorben lo mismo. Tiene que quedar una pasta ni demasiado líquida, ni demasiado espesa. Para terminar añadimos el verdel con el ajo y perejil y probamos el punto de sal. 
Dejamos reposar la mezcla en la nevera unos 20 minutos, mientras, ponemos a calentar abundante aceite en una sartén o recipiente profundo, en el que los buñuelos puedan flotar, de esta manera absorberán menos aceite. 




Cuando el aceite esté caliente vamos añadiendo cucharadas de la masa, que caerá al fondo de la sartén para flotar enseguida formando el buñuelo. Para que queden crujientes por fuera y bien hechos por dentro la temperatura del aceite no debe estar ni muy alta ni demasiado baja.
Dejamos que se doren bien, dándoles la vuelta de vez en cuando. Una vez dorados los sacamos y ponemos a escurrir sobre papel absorbente para que pierdan el exceso de aceite. Servir enseguida.





13 abr. 2015

torta de azúcar


La de tiempo que he tenido esta torta en mi lista de pendientes y por fin ha visto la luz, y de que manera, que cosa mas rica, es puro vicio, bueno todo lo que diga es poco, es una pena no haberla hecho antes. Es una torta típica de la zona de Granada y para hacerla he seguido al pie de la letra la receta de Lidia. 
Ahora además de repetirla, y sin tardar mucho, me queda aún por probar la torta de manteca, que por lo que he visto se hace igual que esta, pero cambiando el aceite por manteca, pero esto ya será tema para otro día, ya os contaré a ver que tal sale.


ingredientes
500 g de harina de fuerza
200 ml de agua
150 ml de aceite de oliva
1 cucharadita de sal (de las de café)
1 huevo
1 cucharada de azúcar
25 g de levadura fresca de panadería
azúcar para espolvorear











elaboración
En un bol desmenuzamos la levadura y la diluimos con el agua templada, una vez disuelta añadimos el azúcar y mezclamos.
En otro bol ponemos la harina y la sal, hacemos un agujero en el centro y vertemos en el hueco la mezcla de agua, levadura y azúcar, y mezclamos bien hasta formar una masa, que dejamos reposar en el bol, bien tapada, durante 30 minutos.
Transcurrido ese tiempo añadimos a la masa el huevo, el aceite y amasamos durante 10 minutos bien a mano o en panificadora, yo he usado esta última. A continuación sacamos la masa, formamos una bola y la colocamos en un recipiente amplio ligeramente engrasado, lo cubrimos con papel film y la dejamos reposar durante toda la noche en la nevera. Si tenemos prisa podemos dejarlo sólo dos o tres horas a temperatura ambiente.





A la mañana siguiente sacamos la masa de la nevera, y tras un ligero amasado la ponemos encima de una bandeja de horno forrada con papel de horno y le damos la forma de torta, para hacerlo podemos usar el rodillo o simplemente las manos. Una vez formada la torta la cubrimos y la dejamos levar 30 minutos.
Después espolvoreamos azúcar por encima y metemos en el horno precalentado a 220 ºC durante unos 20-25 minutos. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Yo la he tenido 20 minutos y se me ha tostado un poquito, cosa que tendré en cuenta para cuando la repita, a partir del cuarto de hora, no la quitaré ojo.



fuente: del blog Atrapada en mi cocina.


10 abr. 2015

bocadillo de anchoas y tomate


Los bocadillos son la merienda perfecta, pero también nos pueden solucionar una comida o una cena. Con muy pocos ingredientes podemos conseguir unas combinaciones deliciosas, la cantidad de estos serán al gusto de cada cual (y al tamaño del pan), que para eso los preparamos en casa. 
Un suculento bocadillo preparado con bollitos de pan blanco con poolish de kefir y cuyo sabor principal es el de las anchoas. 



ingredientes
panecillos
queso en porciones o queso fresco
anchoas en aceite
tomate maduro
pimiento morrón en conserva cortado en tiras
aceitunas negras o verdes deshuesadas
aceite, sal gorda y orégano










elaboración

Abrimos los panes por la mitad, cortamos el tomate en rodajas y cubrimos con él la parte inferior de los bocadillos, para aromatizarlo añadimos orégano, un poco de sal gorda y un chorrito de aceite de oliva.
Encima del tomate, colocamos por este orden, el queso cortado en láminas, las anchoas, un trozo de pimiento rojo y por último las aceitunas. Lo cerramos con la otra parte del pan y listos para comer.
Otra opción sería, meter los bocadillos, una vez montados, en el honro durante unos 10 minutos y comerlos recién horneados.





bocadillos de pollo al curry con tomate


ingredientes
bollos de pan
hojas de lechuga
pechuga de pollo
tomate maduro
aceite y sal
nata líquida, curry en polvo, pimienta y sal


elaboración

Calentamos una sartén con un poco de aceite y doramos la pechuga, salpimentada, por ambos lados. Una vez salteada, la cortamos al biés. También la podemos cortar antes y saltearla, pero no hacerla mucho para que quede jugosa.
Lavamos la lechuga, la escurrimos bien y la cortamos en trozos o en juliana, al gusto y los tomates los cortamos en rodajas.
Para hacer los bocadillos, ponemos un poco de lechuga sobre cada base de pan, encima colocamos 
unas rodajas de tomate salpimentadas y sobre estas los trozos de pollo. Lo bañamos con la salsa y cubrimos con la otra tapa.




Para hacer la salsa de curry sin complicarnos mucho, calentamos ligeramente unas 6-8 cucharadas de nata líquida y agregamos un poco de sal, pimienta y el curry en polvo, ir poniéndolo poco a poco hasta dejarlo a nuestro gusto. 

También podemos poner salsa mahonesa o salsa rosa, para hacer esta mezclamos en un bol unos 20 g de mahonesa, 10 g de ketchup y si tenemos añadimos unas gotitas de salsa perrins.
El relleno de este bocadillo es ideal para hacer una ensalada.





7 abr. 2015

panecillos de pan blanco con poolish de kefir


Un pan que nos ha encantado, hasta he oído eso de "el mejor pan que has hecho hasta ahora", ...aunque eso se oye cada vez que el pan se hornea en casa. Un día voy a hacerles una cata a ver que pasa.
La receta la he cogido de nuevo del libro Pan hecho en casa y con el sabor de siempre de Xavier Barriga y el único cambio que he hecho ha sido cambiar el yogurt por el kefir. Los panecillos en el libro aparecen como los pequeñitos de las fotos, que se comen en dos bocados, pero además he hecho otros dándoles forma de pequeños bollitos, para hacer bocadillos.

ingredientes
para la masa
500 g de harina panificable
10 g de sal
225 ml de agua
5 g de levadura fresca
200 g de poolish de kefir

para el poolish de kefir

100 g de harina de fuerza
100 g de kefir
5 g de levadura fresca
50-70 ml de agua







elaboración

La noche anterior preparamos el poolish de kefir, para ello en un bol mezclamos el agua, yo he puesto 50 ml, con la levadura hasta que esta se disuelva. Después añadimos el kefir, que tenga consistencia de yogur cremoso, y removemos. Para terminar incorporamos la harina y mezclamos de nuevo hasta conseguir una mezcla cremosa y sin grumos. Cubrimos el bol con papel film y dejamos fermentar en la nevera hasta el día siguiente.
Si hacemos el pan en el día, lo dejamos fermentar a temperatura ambiente durante 3 horas.





Ya por la mañana, amasamos los ingredientes de la masa, incorporando el poolish de kefir directamente de la nevera y añadiendo la levadura al final del amasado. Una vez formada la masa, formamos una bola y la dejamos reposar, bien tapada unos 15 minutos.
Tras el reposo cortamos piezas de unos 30 g, para los panecillos, y de unos 50-75 g, para los bollitos. Con los trozos pequeños los voleamos bien para hacer pequeñas bolitas redondas y lisas, que vamos colocando en una bandeja de horno cubierta con papel de horno, dejando separación entre ellas porque al fermentar aumentan de volumen. Con las otras piezas formamos mini barritas, para ello con cada trozo formamos más o menos un rectángulo, doblamos la parte superior ancha hacia el centro y presionamos un poco para que quede sellado. Ahora la parte inferior ancha la llevamos también al centro y apretamos de nuevo, y para terminar unimos ambos extremos, sellándolos bien. Hacemos rodar la pieza formada hacia delante y hacia atrás presionando un poco hacia abajo y estirándola. Colocamos 
las piezas formadas en la bandeja de horno, dejando también espacio entre ellas.




Una vez formados todos los panes los cubrimos con un trapo húmado y los dejamos fermentar hasta que doblen su volumen.
Precalentamos el horno a 250 ºC y ponemos dentro una bandeja con agua para que se forme vapor.
Una vez que tenemos los panes levados, les hacemos el corte, a las bolitas con unas tijeras ligeramente inclinadas y a las barritas con una cuchilla o cuchillo afilado. Los pulverizamos con agua, así quedarán más blanditos por fuera. Metemos la bandeja en el horno precalentado y lo cocemos durante unos 12 minutos o hasta que tengan un ligero color dorado. Los sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. 

Los bocadillos que he preparado: uno de anchoas y tomate y el otro de pollo al curry con tomate.



4 abr. 2015

buñuelos de bacalao


Estos últimos días he visto tantas recetas de buñuelos de bacalao que no me he podido resistir a prepararlos y que pena no haberlos hecho antes, son toda una tentación en la que pienso recaer. Unos bocaditos que quedan crujientes por fuera y muy esponjosos en su interior. Se hacen de manera muy sencilla, partiendo de una masa orly, de la que hay tantas fórmulas como cocinas, la podemos ver hecha también con cerveza, con leche, con las claras montadas a punto de nieve, con o sin levadura... también se pueden hacer con patata o con masa choux, estos de momento los dejo para otra ocasión.


ingredientes
250 g de migas de bacalao
1 huevo entero tamaño "L"
1 yema de huevo tamaño "L"
110 g de harina "especial fritos y rebozados"
140 g de agua fría
1 cucharadita de levadura química
1-2 dientes de ajo
perejil fresco picado
aceite de girasol o de oliva suave para freír








elaboración

Desalamos las migas de bacalao durante 24 horas en abundante agua fría, cambiándola cada 8 horas, y en la nevera. Si usas bacalao en trozo, el tiempo será mayor y si no quieres correr el riesgo de desalarlo poco o demasiado, en el mercado existe bacalao ya desmigado y desalado que es comodísimo. Una vez desalado, lo desmigamos al gusto y dejamos escurrir bien.
Pelamos el o los dientes de ajo, les quitamos el germen si tuvieran y los troceamos finamente, al igual que el perejil. Yo he puesto ambos, una vez troceados, en un mortero y los he machacado, después los he mezclado con el pescado.





Tamizamos la harina con la levadura. En un cuenco batimos el huevo junto con la yema, añadimos el agua y mezclamos. Vamos incorporando la harina poco a poco, la cantidad variará según sea el peso del huevo y el tipo o marca de harina que usemos, no todas absorben lo mismo, yo puse la especial de fritos y rebozados ya que en ese momento no tenía otra. Tiene que quedar una pasta ni demasiado líquida, ni demasiado espesa. Para terminar añadimos el bacalao con el ajo y perejil y probamos el punto de sal. Dejamos reposar la mezcla en la nevera unos 20 minutos, mientras, ponemos a calentar abundante aceite en una sartén o recipiente profundo, en el que los buñuelos puedan flotar, de esta manera absorberán menos aceite.
Hay recetas que también añaden un poco de cebolla picada. Y si queremos que tengan un color amarillo podemos añadir también un poco de colorante alimenticio o azafrán.





Cuando el aceite esté caliente vamos añadiendo cucharadas de la masa, que caerá al fondo de la sartén para flotar enseguida formando el buñuelo. Para que queden crujientes por fuera y bien hechos por dentro la temperatura del aceite no debe estar ni muy alta ni demasiado baja.
Dejamos que se doren bien, dándoles la vuelta de vez en cuando. Una vez dorados los sacamos y ponemos a escurrir sobre papel absorbente para que pierdan el exceso de aceite. Servir enseguida con una cerveza bien fresca, un buen vino o un refresco y a disfrutar...




Fuente: Las recetas de MJ y Cocinando entre olivos



2 abr. 2015

le pain perdu - tostadas francesas



Las torrijas son un postre muy casero y ligado a la Semana Santa, cosa que hasta hace unos años me parecía muy raro ya que en casa las torrijas van asociadas con la Navidad. Ahora no faltan en ambas épocas y de vez en cuando vamos probando diferentes maneras de hacerlas, rellenas de crema, con natillas... las de hoy son como se preparan en Francia, los ingredientes casi los mismos que las que hacemos aquí, la diferencia está en la manera de empapar el pan y en la manera de freirlo, se usa mantequilla en lugar de aceite, y esto se nota en el sabor. Se pueden hacer con pan normal o con pan especial para torrijas que es el que he usado yo.


ingredientes
700 ml de leche
4 huevos
4-5 cucharadas de azúcar o al gusto
ralladura de naranja
10 trozos de pan para torrijas
mantequilla para freir
azúcar y canela molida











elaboración
Para preparar el rebozado cascamos los huevos en un bol, añadimos la leche, el azúcar, un poco de ralladura de naranja y batimos bien.
Ponemos las rebanadas de pan extendidas en una fuente amplia y las remojamos, sin que rezumen, con la mezcla anterior, les damos la vuelta con cuidado para que se empapen bien por ambos lados.
Fundimos mantequilla en una sartén y freímos las rebanadas unos dos minutos por cada lado, dándoles la vuelta con cuidado para que no se rompan. Cuando tomen un color dorado, las sacamos y las dejamos escurrir en un plato forrado con papel absorbente. Las servimos espolvoreadas con una mezcla de azúcar y canela en polvo.

¡Bon appétit!