31 ene. 2015

quiché de ramitos de coliflor


Comer coliflor en casa no es problema, nos gusta a todos, pero comerla dos días seguidos no gusta demasiado, así que es la ocasión perfecta para hacer recetas de despiste... y todos contentos. Otra opción sería haber hecho croquetas, canelones, pudin, tortilla ,ñoquis pero como aún faltaba esta tarta en el blog, me puse con ella. Una tarta que nos puede servir como primer plato o como segundo.



ingredientes
1 base de pasta quebrada
500 g de coliflor
40 g de mantequilla
5-6 filetes de anchoas
2 cucharadas de vino blanco
2 latas pequeñas de bonito en aceite
1 guindilla cayena
4 huevos tamaño "L"
2 cucharadas de nata para cocinar
4 cucharadas de besamel
sal y perejil picado







elaboración
Separamos la coliflor en ramitos y una vez limpios los ponemos a cocer en una cazuela con agua hirviendo con sal hasta que esté tierna, pero sin sobre cocerla para que no quede demasiado blanda, interesa mantener los ramitos enteros, y una vez cocida la escurrimos bien.
Extendemos la masa quebrada, forramos el fondo y las paredes de un molde de tarta, tapamos con papel de aluminio, lo llenamos de legumbres secas y lo metemos al horno precalentado a 180 ºC durante 15 minutos. Sacamos el molde del horno y retiramos las legumbres.





En una sartén, colocamos la mantequilla y cuando esté caliente sofreimos la guindilla y las anchoas desmenuzadas. Añadimos los ramitos de coliflor y los rehogamos unos minutos. Retiramos la guindilla, vertemos el vino blanco y dejamos que se evapore. Después incorporamos el atún desmenuzado y un poco de perejil picado. Removemos con cuidado y dejamos cocer durante unos minutos. Retiramos del fuego.





En un bol, batimos los huevos con un poco de sal y con la nata. Agregamos la salsa besamel y la mezcla de coliflor. Mezclamos con cuidado para no romper la coliflor y lo vertemos en el molde preparado. Metemos en el horno precalentado a 180 ºC unos 18-20 minutos o hasta que se dore la superficie. El secreto de toda quiché es no hacerla demasiado en el horno, el relleno deberá estar cuajado pero cremoso. Tener en cuenta que el calor del molde seguirá cocinando la tarta.




Fuente: del libro "La buena mesa"



29 ene. 2015

bollos suizos de calabaza


El bollo suizo está siempre presente en cualquier pastelería, es un comodín estupendo para un desayuno o para una dulce merienda, pero también es perfecto para rellenar tanto con ingredientes dulces como salados. Hoy para darles un toque diferente la masa lleva calabaza y para quitar el antojo de mi hijo los he rellenado de crema pastelera, también de calabaza.


ingredientes
450 g de harina de fuerza
80 g de leche entera
60 g de mantequilla sin sal
60 g de azúcar
110 g de huevo
100 g de puré de calabaza
12 g de levadura fresca
una pizca de sal

azúcar para decorar
crema pastelera de calabaza







elaboración

Preparamos una infusión con la leche y unos trocitos de corteza de naranja y de limón, para prepararla hervimos la leche con los cítricos durante 5 minutos y dejamos reposar durante un buen rato. Colamos y comprobamos que seguimos teniendo los 80 g de leche. Los ingredientes deben estar a temperatura ambiente, cuidado con la cantidad de leche, tener en cuenta que no todas las harinas son iguales y el puré de calabaza no siempre queda igual.

Una vez hecha la infusión, disolvemos la levadura en la leche. Colocamos la harina en un bol y añadimos a un lado el azúcar y al lado contrario la sal. Hacemos un agujero en el centro e incorporamos el huevo batido, el puré de calabaza y la leche con la levadura. Comenzamos el amasado dentro del bol hasta que todos los ingredientes se unan, momento en que lo volcamos sobre la mesa o encimera donde trabajemos y seguimos amasando durante 5 minutos girando y doblando la masa. Después incorporamos la mantequilla o manteca de vaca cocida en trozos, y seguimos amasando, golpeamos ligeramente la masa sobre la mesa de trabajo, la estiramos y la doblamos sobre sí misma. Repetimos estos movimientos hasta que la masa se vaya despegando de la mesa. Si alternamos este amasado con reposos de unos 8-10 minutos, con la masa bien tapada, el trabajo de amasado se simplificará. La masa quedará lisa y elástica, un poco pegajosa pero muy manejable.
En la panificadora colocamos la leche, el azúcar, la sal, el huevo batido, la calabaza y encima la harina, la mantequilla en trocitos y por último la levadura desmigada. Escogemos el programa amasado que dura 15 minutos, en mi máquina es el número 7.







Una vez hecha la masa formamos una bola y la ponemos dentro de un bol ligeramente engrasado. Lo cubrimos con film transparente y dejamos reposar hasta que duplique su tamaño, el tiempo dependerá de la temperatura ambiente.

Cuando haya levado ponemos de nuevo la masa encima de la mesa de trabajo, y la dividimos en 10 porciones iguales, formamos bolas, las voleamos y dejamos reposar separadas entre sí, en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear.
Los pincelamos con huevo batido, cubrimos con film transparente y dejamos que vuelvan a levar, hasta que hayan duplicado su volumen y estén muy esponjosos.
Otra opción sería dividir la masa en seis porciones y una vez voleados colocar las bolas dentro de un molde de pan, con esta opción nos sale un pan perfecto para unas tostadas.




Los pincelamos de nuevo con huevo batido, espolvoreamos azúcar y los horneamos unos 10 minutos a 200 ºC, si vemos que se doran mucho bajamos la temperatura a 180 ºC.
Los sacamos del horno y los dejamos enfriar sobre una rejilla.

Una vez fríos si no los vamos a comer en el día los congelamos individualmente bien envueltos con film transparente. Tal cual están estupendos pero como ya os he dicho mi hijo quería crema pastelera sí o sí, y se la hice, pero para darle también un toque de color, salir de la tradicional y para gastar el puré que me quedaba la hice de calabaza, buenísima... también los podemos rellenar de crema de chocolate, mantequilla, nata montada
, queso, incluso de jamón cocido o un buen serrano...
Las recetas de la crema pastelera y de la crema dulce de calabaza para rellenar las podéis ver pinchando en el enlace correspondiente.



Fuente: Kanela y limón


*H----A

27 ene. 2015

crema pastelera de calabaza




ingredientes
½ litro de leche
1 huevo tamaño "L"
3 yemas de huevo tamaño "L"

150 g de puré de calabaza
100 g de azúcar
35 g de harina fina de maíz
un trozo de canela en rama
un trozo de piel de limón
una nuez de mantequilla (opcional)











elaboración

Disolvemos la maizena en una cuarta parte de la leche fría. En un cazo 
calentamos el resto de la leche con la canela y la piel de limón hasta que rompa a hervir. Mientras, batimos el huevo entero con las yemas y el azúcar, unimos a esta mezcla el puré de calabaza y la leche con la harina, mezclándolo todo bien de forma que no quede ningún grumo. Cuando lo hayamos mezclado añadimos poco a poco la leche cocida pasándola por un colador fino, donde quedará la canela y la piel de limón, removiendo sin parar hasta mezclarlo todo. La leche tiene que estar caliente pero no hirviendo, ya que el huevo cuajaría inmediatamente.



Volvemos a poner la mezcla en un cazo y la cocemos a fuego suave, sin dejar de remover, hasta que la crema espese y con cuidado de que no hierva en ningún momento, para evitar que se corte.
 Retiramos del fuego y del cazo para enfriarla cuanto antes, y para que no forme costra la cubrimos con film transparente.
Para obtener una crema pastelera más cremosa y suave, cuando la crema esté templada podemos añadir una nuez de mantequilla a temperatura ambiente y remover bien la crema hasta incorporarla. La dejamos enfriar cubierta con film transparente y lista para rellenar bizcochos, bollos, pasta choux, hojaldres....






Si ponemos más cantidad de maizena, unos 60 g, tendremos una crema más espesa, perfecta para hacer unas tostadas de crema de calabaza o leche frita de calabaza para quitar el sentido.




25 ene. 2015

guisantes con jamón


Comer guisantes recién cogidos de la mata es una gozada pero hasta que en unos meses llegue la nueva temporada, no queda otra que comerlos congelados, que es como los conservamos cuando la cosecha es abundante, de esta forma los disfrutamos el resto del año. Para congelarlos es tan sencillo como desgranarlos, colocarlos en bolsas, cerrarlas bien y directos al congelador.
Y si comenzamos la semana con un segundo plato muy del día a día, hoy con los guisantes preparamos un primer plato también muy de diario, una receta muy sencilla y rápida de preparar, hoy con jamón, pero tranquilamente podemos sustituirlo total o en parte por chorizo, beicon, txistorra...


ingredientes
500 g de guisantes congelados
150 g de cebolla
2-3 dientes de ajo
75 g de jamón serrano
100-150 ml de caldo
1-2 cucharadas de salsa de tomate












elaboración
Ponemos una cazuela al fuego con agua y sal. Cuando hierva añadimos los guisantes poco a poco y los dejamos cocer a fuego medio hasta que estén tiernos, con cuidado de que no se revienten. Una vez cocidos los escurrimos y reservamos un poco del caldo.
Calentamos un poco de aceite en una cazuela, echamos la cebolla bien picada y los dientes de ajo también picados y dejamos que se pochen a fuego suave. Cuando la cebolla esté tierna, añadimos el jamón en trocitos y lo freímos un poco. Incorporamos la harina, mezclamos bien, y la rehogamos sin que llegue a coger color, sazonamos (teniendo en cuenta que lleva el jamón) y añadimos los guisantes, un poco del caldo que hemos reservado de la cocción o simplemente agua y el tomate. Removemos, y dejamos que hierva todo unos 4-5 minutos para que la salsa espese y ya están listos para servir.
Redondearíamos la receta si servimos los guisantes acompañados de un huevo escalfado.






22 ene. 2015

albóndigas de pavo


Las albóndigas es uno de los platos de diario con el que se acierta siempre, gustan a casi todo el mundo, muy fáciles de comer para niños y mayores y las podemos hacer de pescado, verduras o de carne. Las que os dejo hoy son de pavo pero se hacen de la misma manera usando pollo, ternera...


ingredientes
500 g de carne de pavo picada
un trozo de miga de pan duro, unos 30 g
leche para remojar el pan
ajo y perejil picados
1/2 cebolla pochada
1 huevo
aceite, sal y pimienta
para rebozar, harina, huevo batido y pan rallado

para la salsa de cebolla
1 cucharadita de harina
un chorrito de vino blanco (opcional)
vaso y medio de agua o caldo
1-2 cucharadas de salsa de tomate
1 cebolla
aceite y sal

elaboración
En un bol pequeño ponemos la miga de pan con leche suficiente para que se empape bien.
Colocamos la carne picada en un bol, salpimentamos y añadimos la miga de pan bien escurrida, el huevo batido, la cebolla pochada, el ajo y el perejil. Mezclamos bien todo, si vemos que la mezcla queda demasiado blanda, añadimos un poco de pan rallado. Dejamos reposar en la nevera una media hora.
Formamos bolas del tamaño que queramos, intentando que sean parejas, y las pasamos ligeramente por harina, después por huevo batido y por último por pan rallado. Las vamos friendo en una sartén con abundante aceite de oliva hasta que estén doraditas por fuera, terminarán de hacerse dentro de la salsa. Las dejamos escurrir.



En la misma sartén de freírlas, quitando aceite si nos ha quedado mucho, sofreímos a fuego suave la cebolla picada. Cuando esté bien hecha, añadimos la harina y la rehogamos un poco. Vertemos un chorrito de vino blanco y dejamos que dé un hervor para que se evapore el alcohol. Añadimos una o dos cucharadas de salsa de tomate y agua (o caldo) suficiente para conseguir el espesor de nuestro gusto. Sazonamos y dejamos cocer a fuego lento unos 10 minutos más. Si notamos que esta demasiado líquida, dejamos cocer un poco más; si queda muy espesa, aligeramos con un poco de agua antes de sacarla del fuego.
Para acabar pasamos la salsa con el pasa-puré sobre las albóndigas, estas tienen que quedar más o menos cubiertas y dejamos que hiervan suavemente otros 10-15 minutos para que los sabores se mezclen.





20 ene. 2015

crema de queso roquefort y manzana reineta


Aquí os dejo una propuesta genial para servir junto con unas tostaditas de pan o para relleno de unos hojaldres o unas mini tartaletas.
Para untar, comer y disfrutar.


ingredientes
2 manzanas reinetas
2 cucharadas rasas de azucar, 45 g
60 g de queso roquefort
nueces peladas










elaboración
Para cocer las manzanas las pelamos, descorazonamos y cortamos en trocitos pequeños. Espolvoreamos un par de cucharadas de azúcar, mejor quedarse cortos y si al final queda poco dulce siempre se puede añadir un poco más. Dejamos reposar unos minutos (en los que la manzana soltará agua) y ponemos a cocer a fuego lento con la cazuela tapada, durante 10-15 minutos, hasta que esté muy bien cocida, esta vez nos interesa que quede muy cocida, casi puré. Dejamos enfriar.



Una vez fría, la mezclamos con el queso hasta que nos quede una crema.
Si queremos con sabor más intenso añadimos más cantidad de queso, si es al contrario añadimos menos. 


Los canutillos están hechos con hojaldre y espolvoreados con nueces picadas. Nosotros la tomamos con rebanadas de pan del día pero también está muy rica con pan tostado.
También podemos sustituir el roquefort por otro queso azul, Picón cántabro, Cabrales o de La Peral... o por el que encuentres en tu súper.





18 ene. 2015

dulce de manzana con queso y nueces


Una manera de conservar las manzanas que recogemos en el otoño es transformarlas en dulce del que podremos disfrutar durante el invierno. A la hora de comerlo, podemos acompañarlo de un buen trozo de queso y de unas nueces, con lo que tendríamos un postre muy de esta tierra, típico de las sidrerías.



ingredientes
1 kg de manzana reineta
750 g de azúcar
1 cucharada de zumo de limón
queso y nueces













elaboración
Lavamos bien las manzanas, las troceamos sin pelarlas, eliminamos los corazones con sus pepitas, las cubrimos con el azúcar y añadimos el zumo de limón. Lo removemos todo bien y lo dejamos reposar durante toda la noche.
Ya por la mañana, ponemos la cazuela al fuego y esperamos a que hierva, removiendo regularmente para que no se pegue. Una vez que empiece a hervir, bajamos la intensidad del fuego progresivamente hasta conseguir que la mezcla cueza a fuego lo más bajo posible durante unos 60 minutos o hasta que adquiera cierta densidad.

Lo retiramos del fuego, trituramos y vertemos en moldes, dejamos que se enfríe y guardamos en la nevera hasta que endurezca.
Así es como yo hago también la mayoría de las mermeladas y el dulce de membrillo.







15 ene. 2015

pan de pita


Con este pan pasó como con las pizzas caseras, en cuanto lo probamos hecho en casa, se acabó comprarlo en el super. Es muy fácil y rápido de hacer, tan fácil como hacer la masa para pizza, de hecho uso la misma receta, lo único que se necesita para que se hinchen y queden huecos en el interior es calentar el horno al máximo. Una vez hecho sólo queda rellenar estos saquitos de pan con lo que más nos guste o bien trocearlo con la mano y usar los trozos como si de una cuchara se tratase para comer cualquier guiso.



ingredientes
250 g de harina de fuerza
140 ml de agua
6 g de levadura fresca
20 ml de aceite de girasol
5 g de sal
un poco de azúcar












elaboración

Colocamos la harina en un bol, a un lado ponemos la sal y en el lado opuesto ponemos el azúcar, hacemos un agujero en el centro y añadimos el aceite, el agua y la levadura desmigada, y mezclamos todo hasta formar una masa. Volcamos esta mezcla a una superficie lisa y amasamos, girando y doblando la masa, hasta que se vuelva lisa y elástica.
Una vez lista la masa, hacemos una bola y la dejamos reposar en un bol ligeramente engrasado y cubierto con film transparente hasta que doble su volumen. En un lugar cálido tarda alrededor de una hora, el tiempo aumentará si el sitio es fresco. Precalentamos el horno a 250 ºC con calor arriba y abajo dejando la bandeja dentro para que se caliente también.




Una vez que haya levado la masa, la dividimos en 4-6 porciones. Las boleamos un poco y dejamos que reposen 5 minutos. Después las estiramos con el rodillo hasta que tengan unos 15 cm de diámetro. Colocamos las pitas sobre una hoja de papel de hornear y las dejamos fermentar 10-15 minutos. A continuación deslizamos el papel de hornear con las pitas directamente sobre la bandeja del horno y las dejamos cocer 6-7 minutos. Las sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla. Algún pan se ha hinchado menos, pero todos han quedado con el hueco en el interior para rellenarlos, en nuestro caso con carne picada de ternera con verdurita y condimentada con sazonador para burritos.








13 ene. 2015

mini quichés de calabaza y queso camembert


Unas tartaletas que podemos hacer en tamaño grande o en tamaño individual, mejores a la hora de presentarlas como aperitivo. Muy sencillas de hacer y con los mismos ingredientes con los que hacemos las tostadas de calabaza y queso con la diferencia de que esta vez la crema se cuaja en el horno y no se fríe. Y si quieres poner otro tipo de queso, aquí las tienes con roquefort.


ingredientes
1 base de masa quebrada, 230 g
100 g de queso camembert
40 g de harina refinada de maíz
200 g de puré de calabaza asada
200 ml de nata líquida
200 ml de leche entera

nueces peladas
sal y pimienta










elaboración

Con la masa, preparada por nosotros o comprada en el super si queremos simplificar la tarea, forramos el fondo y las paredes de un molde de tarta, ligeramente engrasado, o varios moldes individuales y si no tienes moldes no hay problema, en este enlace puedes ver como hacer las mini quichés sin molde. Una vez elegido el molde pinchamos su fondo varias veces con un tenedor y lo cubrimos con papel de horno presionando bien las paredes para que no se bajen al cocer, ponemos un buen puñado de legumbres secas para evitar que la pasta suba y la horneamos a 180-200 ºC durante 10-15 minutos.
Sacamos el molde (o moldes) del horno, retiramos las legumbres y dejamos enfriar un poco.





Para preparar la crema ponemos en un vaso de batidora o en un bol todos los ingredientes, batimos y ya está lista para ir distribuyéndola en las tartaletas preparadas. Las metemos de nuevo en el horno a 180 ºC durante 15-20 minutos o hasta que veamos que el relleno está cuajado.
Las sacamos del horno, dejamos enfriar sobre una rejilla y adornamos con un trozo de nuez.





11 ene. 2015

galletas de nuez rellenas de crema de chocolate


Unas galletas muy sencillas para la merienda o para que los niños se las lleven al cole de almuerzo. Llevan pocos ingredientes y las podemos degustar solas o rellenas con crema de chocolate y si en lugar de nueces queremos hacerlas con cualquier otro fruto seco: almendras, avellanas... no hay problema. Estas delicias de nuez son ideales para hacerlas con los niños y para aprovechar claras.


ingredientes
110 g de nueces peladas
60 g de azúcar glas
2 claras de huevo
una pizca de sal
crema de chocolate
azúcar glas y canela para decorar













elaboración

Trituramos las nueces y las mezclamos con el azúcar glas.
Con ayuda de unas varillas eléctricas montamos las claras 
con una pizca de sal a punto de nieve firme y a continuación incorporamos las nueces y el azúcar mezclándolo todo con delicadeza hasta conseguir una masa ni demasiado suave ni demasiado dura.
Forramos una fuente grande con papel de horno y con ayuda de una cucharita o cuchara, según el tamaño que queramos hacer las galletas, colocamos montoncitos de masa sobre la bandeja, dejando una separación entre ellos. Los espolvoreamos con azúcar glas y los dejamos reposar durante 20-30 minutos (agrandarán).
Cocemos las galletas en el horno precalentado a 170 ºC durante 25-30 minutos aproximadamente. Las sacamos del horno y las colocamos sobre una rejilla para que se enfríen. Después las rellenamos de dos en dos con una capa de crema de chocolate. Espolvoreamos la mitad de las galletas con canela y la otra mitad con azúcar glas.








9 ene. 2015

cardo gratinado con anchoas


Para la vuelta a la rutina he elegido una verdura muy invernal, el cardo, pariente cercano de la alcachofa y con el que se hacen excelentes entrantes. En el plato de hoy el cardo va acompañado de una salsa blanca, gratinado en el horno y servido con una salsa de anchoas, que bien se podría cambiar por un sofrito de almendras.


ingredientes
600 g de cardo cocido
20 g de mantequilla
20 g de harina
250-300 ml de caldo vegetal o de ave

vino blanco
sal y pimienta 

4-5 cucharadas de queso rallado

para la salsa de anchoas
200 ml de nata para cocinar
1-2 dientes de ajo
6 filetes de anchoas en conserva






elaboración

Limpiamos los tallos del cardo y los cocemos, se puede ver en este enlace como hacerlo. Una vez cocido lo reservamos dentro del agua de la cocción.
Preparamos la salsa blanca, para ello ponemos una cazuela pequeña al fuego con la mantequilla, cuando funda añadimos la harina, que cocinamos un poco para que no sepa a crudo y sin dejar que tome color vamos echamos poco a poco un chorrito de vino y el caldo, las cantidades
 en función de lo espesa que nos guste. Salamos, ojo que luego se sirve con la salsa de anchoas, y dejamos cocer la salsa unos 10 minutos.
Calentamos el horno a 180 ºC.
Escurrimos el cardo, lo troceamos y lo colocamos en una fuente refractaria ligeramente engrasada, espolvoreamos el queso rallado y lo cubrimos con la salsa preparada. Echamos un poco de pimienta molida y metemos en el horno durante 20-25 minutos. Si durante la cocción la superficie coge demasiado color tapamos con un poco de papel de aluminio. Servimos con la salsa de anchoas.


Puedes ver mas recetas con cardo si pinchas en este enlace.