30 oct. 2013

mermelada de tomate cherry


Una mermelada que va genial sobre una tostada con queso o acompañando a cualquier carne.



ingredientes
1 kg de tomate cherry
1/2 kg de azúcar

elaboración
Lavamos bien los tomates, los secamos y los partimos por la mitad. Los ponemos en una cazuela ancha y con profundidad suficiente y añadimos el azúcar. Mezclamos bien, los aplastamos un poco para que suelten un poco de líquido, colocamos la cazuela al fuego y esperamos a que hierva, removiendo regularmente para que no se agarre.





Una vez que empieze a hervir, bajamos la intensidad del fuego progresivamente hasta conseguir que la mezcla cueza a fuego lo más bajo posible durante unos 40-50 minutos, o más tiempo si queremos una mermelada más espesa. Hay que tener en cuenta que cuando se enfrie la mezcla espesará. Podemos pasarla por el pasapuré si nos gusta la mermelada más suave o dejarla tal cual.




Para embotar la mermelada, una vez se temple, llenamos los tarros de cristal casi hasta el borde, los cerramos inmediatamente y los cocemos al baño María durante 20 minutos (contados desde que comienza a hervir el agua). Los dejamos enfriar en el mismo agua y no los sacamos hasta que estén totalmente fríos. Una vez fríos, los sacamos, los etiquetamos y ya los podemos guardar.







28 oct. 2013

secado de tomates cherry


La conservación de alimentos mediante deshidratación y secado quizás sea una de las técnicas más antiguas que se conocen. Técnica que consiste basicamente en dejar expuestas al sol o a una fuente de aire caliente, frutas, verduras o plantas hasta que pierden todo el agua que contienen y quedan deshidratadas.




Para secar nuestros cherrys, aprovechamos la energía gratuita y limpia del sol y para evitar el polvo, los insectos y demás... lo hacemos en un secador solar construido por nosotros, para lo cual hemos cogido el modelo de este enlace.




Su uso es más bien fácil, colocamos el secador solar, en una zona bien expuesta al sol y orientada al sur, y a esperar... Lavamos los tomates, los secamos y los partimos por la mitad. Para facilitar la pérdida de agua, por ósmosis, les ponemos un poco de sal y los distribuimos uniformemente sobre las rejillas dejando espacio entre ellos. El secado de los tomatitos llevará unos cuantos días, alrededor de una semanita, pero esto dependerá de las condiciones climáticas, si el tiempo va a ser nublado, esperaremos al sol. A partir del segundo día vemos que los tomatitos se van encogiendo, por lo que podemos agruparlos y seguir colocando más cherrys. Una vez secos, los guardamos en aceite.





También podríamos deshidratarlos usando el horno de nuestra cocina a muy baja temperatura o recurrir a los deshidratadores eléctricos.



27 oct. 2013

croquetas vegetales





ingredientes
1 puerro, 40 g
1 zanahoria, 50 g
1/2 cebolla, 70 g
150 g de calabacín
2-3 pimientos del piquillo, 35 g
1/2 pimiento verde,
50 g de champiñón
500 ml de leche
55 g de harina
25 g de mantequilla
25 g de aceite
sal y pimienta






elaboración
Cortamos toda la verdura en trocitos pequeños. Calentamos el aceite en una cazuela amplia y añadimos la cebolla, el puerro, la zanahoria y el pimiento verde, y lo sofreímos todo a fuego lento hasta que este tierno. Después añadimos los champiñones, cuando estén blanditos añadimos el calabacín y mantenemos al fuego hasta que también esté tierno. Salpimentamos.




Incorporamos la mantequilla a la cazuela, cuando se derrita echamos la harina, la rehogamos a fuego lento unos minutos removiendo constantemente y comenzamos a añadir poco a poco la leche bien caliente hasta terminarla. Dejamos cocer durante 20 minutos, si es más mejor. Probamos el punto de sal y si nos gusta ponemos una pizca de nuez moscada.
Dejamos enfriar esta masa en una fuente y una vez bien fría formamos las croquetas o cortamos sin más la masa en cuadrados, las pasamos por harina, huevo batido y pan rallado, y las freímos en aceite bien caliente en el momento de comerlas, cuando estén doraditas las sacamos y dejamos escurrir en papel de cocina.







25 oct. 2013

lengua rebozada con berenjenas, queso y crema de piquillos





ingredientes
4 panes
8 filetes de lengua de ternera cocida
4 pimientos del piquillo

queso rallado
berenjena
aceite y sal
huevo batido
harina para rebozar











ingredientes

Pelamos la berenjena y la cortamos en rodajas, no demasiado gruesas. Las ponemos sobre un escurridor, las salamos y dejamos que suelten el agua durante 30 minutos. Las secamos, las pasamos por harina, huevo y las freimos a fuego suave hasta dorarlas. Una vez doradas las dejamos escurrir sobre papel de cocina, sin amontonarlas. Podemos prescindir del rebozado y hacerla sin más a la plancha, pero así rebozadas no absorben tanto aceite. También rebozamos los filetes de lengua.
Para hacer la crema de piquillos, ponemos a confitar los pimientos en una sartén con un poco de aceite.
Añadimos una pizca de azúcar y sal y dejamos hacer a fuego suave unos minutos. Una vez hechos les añadimos 4 cucharadas de agua y trituramos hasta conseguir una crema.




Ahora solo nos queda abrir los panes y rellenarlos con dos filetes de lengua, encima ponemos la berenjena y napamos con la crema de piquillos. Espolvoreamos con virutas de queso y cerramos el bocadillo con la otra tapa de pan. Y si nos apetece un fundido, los gratinamos en el horno 
antes de colocar la tapa.
Si nos gusta la cebolla podemos añadirla bien pochada. Otra opción es sustituir la crema de piquillos por salsa de tomate. 



fuente: del libro, Tostas y bocadillos.



23 oct. 2013

espinacas a la crema con huevo


En una entrada anterior preparamos las espinacas con besamel, y los huevos los añadiamos cocidos, hoy las espinacas van con crema de leche y aunque las acompañamos también con huevos, estos van al horno.
La receta básicamente es la misma que la que utilizo para preparar canelones, lo único que cambia aquí es que no ponemos nada de harina y no hay que dejar que espese.




ingredientes
500 g de espinacas
200 ml de nata líquida
200 g de cebolla
queso rallado
75 g de jamón cocido
4 huevos














elaboración
Ponemos a calentar un poco de aceite en una sartén y pochamos a fuego suave la cebolla bien picadita hasta que esté tierna. Añadimos el jamón cocido cortado en daditos, lo salteamos e incorporamos las espinacas frescas un poco picadas, bien limpias y escurridas. Nos parecerán que son muchas, pero con el calor van mermando, las rehogamos durante unos 4-5 minutos. A continuación añadimos la nata y queso al gusto, queso de cabra, parmesano, emmental... Sazonamos. Removemos y dejamos que hiervan manteniendo el fuego suave otros 3-4 minutos. Así tal cual ya las tenemos listas para servir, pero si las queremos acompañar con unos huevos y tener un plato único, tenemos varias opciones para ello.




Esta vez los hice en el horno aprovechando que acababa de sacar un bizcocho, por lo que distribuí las espinacas en 4 cazuelitas, casqué un huevo sobre cada una y las metí en el horno precalentado a 180 ºC unos 4-5 minutos,
tienen que quedar las claras cuajadas y la yema blandita.
Una vez hechos servimos en seguida, pues el mismo calor de las cazueltitas los continuará cocinando.
Si nos da pereza encender el horno podemos escalfar los huevos en la misma cazuela, hacerlos a la plancha o incluso fritos.







20 oct. 2013

empanada de calabacín, champiñones, pimientos y jamón


Y si en lugar de empanada nos apetece una tortilla, pues más de lo mismo, porque con estos mismos ingredientes queda estupenda, aquí tenéis la prueba. Y si os gustan los ajetes, pueden sustituir a los pimientos y quedará una empanada también muy rica.



ingredientes
350 g de champiñones
400 g de calabacín
90-100 g de pimientos rojos asados
jamón cocido en lonchas
queso rallado
450 g de masa de empanada
1-2 dientes de ajo
aceite y sal










elaboración

Pelamos el calabacín, yo dejo unas zonas con piel, eso a gusto de cada cual, lo cortamos en láminas y lo salteamos en una sartén con un poco de aceite durante unos 10-15 minutos, sazonamos y lo dejamos escurrir. Al final el calabacín deberá estar bien seco.
Limpiamos bien los champiñones y los troceamos. Pelamos el diente de ajo, lo picamos finito y lo ponemos en una sartén con un poco de aceite a fuego suave, en cuanto se dore ligeramente añadimos los champiñones, los salteamos hasta que pierdan el agua de vegetación, los dejamos que se guisen durante unos minutos y los retiramos del fuego.
Confitamos los pimientos rojos asados, para ello ponemos en una sartén con un poco de aceite un diente de ajo laminado y cuando empiece a dorarse añadimos los pimientos junto con un poco del líquido que llevan, se les pone sal y azúcar, y los tenemos a fuego suave hasta que el líquido espese. Una vez confitados los mezclamos con el calabacín.




Para la empanada dividimos en dos partes nuestro trozo de masa, una algo mayor que otra. Estiramos con el rodillo la porción mas grande de masa hasta dejarla del tamaño y forma deseado, con ayuda del rodillo la colocamos sobre un molde y pinchamos con un tenedor toda la superficie. A continuación distribuimos el jamón y encima colocamos los champiñones y el calabacín sin llegar a los bordes, espolvoreamos un poco de queso rallado y lo cubrimos con el otro trozo de masa estirada, si es necesario recortamos un poco los bordes, y para sellar ambos trozos 
doblamos el borde inferior sobre el superior. Con restos de masa decoramos nuestra empanada.



Pinchamos la parte superior para dejar salir el vapor y ya solo nos queda pintar la superficie con huevo batido y meterla en el horno precalentado a 190 ºC durante 30-35 minutos. La sacamos del horno con cuidado y la dejamos templar sobre una rejilla. Hay que asegurarse de que la base queda bien cocida, y si la superficie coge demasiado color la cubrimos con papel de aluminio.







18 oct. 2013

pencas de acelga rellenas de espinacas


Un relleno que podemos enriquecer con gambas, jamón, huevo cocido, champiñones, piñones y pasas...



ingredientes
6 pencas largas de acelga cocidas
1 cucharada de queso rallado
125 g de espinacas

100 ml de nata
30 g de cebolla
1 diente de ajo

salsa de champiñón
aceite y sal
huevo batido
harina y pan rallado para rebozar









elaboración
Separamos las pencas de acelga de su hoja y las limpiamos de hilos. Las cocemos en abundante agua con sal hasta que estén tiernas y una vez cocidas las dejamos escurrir y templar.
Para el relleno: pelamos y picamos la cebolla y el diente de ajo, y lo ponemos a pochar a fuego suave en una sartén con un poco de aceite, hasta que esté tierno, sin dejar que coja color. Añadimos las espinacas bien limpias, escurridas y troceadas, dejamos que reduzcan y las cocinamos durante 3-4 minutos.
Cuando se hayan secado añadimos la nata y el queso rallado. Salpimentamos y mantenemos a fuego suave hasta que esté bien ligado y haya espesado. Dejamos enfriar.





Para rellenar las pencas de acelga, ponemos sobre cada una un poco del relleno y cubrimos con el otro trozo de penca. A continuación las pasamos por harina, huevo batido y por pan rallado o panko. Las freimos, las dejamos escurrir y al servirlas las acompañamos con
salsa de champiñones.








16 oct. 2013

canelones rellenos de calabacín y queso con dos salsas


En una entrada anterior también hacíamos canelones con calabacín, pero era el que envolvía el relleno, en esta ocasión como veis forman parte del relleno, y si no te apetece rellenar pasta, pues rellena unos crepes o unas empanadillas.



ingredientes
16-18 canelones
600 g de calabacín
1 cebolla mediana, 125 g
1 diente de ajo
150 g de queso crema
1 huevo tamaño "M"
1 cucharada de queso parmesano
salsa de tomate

salsa besamel
orégano
aceite, sal y pimienta
queso rallado





elaboración
Pelamos y cortamos el calabacín en lonchitas como para hacer tortilla. Pelamos la cebolla y el diente de ajo y troceamos todo menudito.
En una sartén con un poco de aceite caliente, ponemos la cebolla y el ajo con un poco de sal, y lo dejamos pochar hasta que esté tierno, sin dejar que coja color. Añadimos el calabacín y lo sofreimos aproximadamente 15 minutos, hasta que se ablande, removiéndolo regularmente. Salpimentamos y retiramos del fuego. Incorporamos el queso crema, el parmesano y el huevo removiendo hasta que se mezcle todo.
Mientras tanto cocemos la pasta al dente en una olla con abundante agua y sal, unos 10 minutos. La enfriamos en un bol con agua fría y, una a una, sacamos las láminas y las extendemos sobre un paño de cocina.
Ponemos una cucharada del relleno preparado sobre cada placa, formamos rollitos y los colocamos en una fuente que pueda ir al horno, previamente engrasada o cubierta de besamel.





Como veis por las fotos yo he hecho dos fuentes, una con tomate y otra con besamel.
Para la opción con salsa de tomate: cubrimos los canelones con salsa de tomate, espolvoreamos un poco de orégano y encima ponemos queso rallado. Metemos la fuente en el horno precalentado a 200 ºC y los cocemos aproximadamente 15 minutos, o hasta que veamos que el queso se ha fundido y esté doradito.





Para la opción con salsa besamel: cubrimos los canelones con salsa besamel, espolvoreamos con queso rallado y de igual manera lo metemos en el horno hasta que el queso se funda y se dore.


Para hacer la besamel: ponemos a fundir 25 g de mantequilla, añadimos 25 g de harina la rehogamos durante unos minutos, para que pierda su sabor a crudo, pero sin dejar que tome color. A continuación vamos echando poco a poco 375 ml de leche caliente sin dejar de remover, sazonamos y la dejamos cocer hasta que espese.

Podemos sustituir el calabacín por espinacas, y el queso crema por requesón, mozzarela...



14 oct. 2013

volovanes rellenos de espinacas con gambas


Los volovanes se pueden hacer de cualquier tamaño, grandes y redondos para una comida familiar, medianos e individuales para una comida o cena con invitados, o diminutos que son un excelente aperitivo. Aunque si no te quieres liar a hacerlos en casa, en el mercado se encuentran
 de cualquier forma y tamaño.



ingredientes
8 volovanes

100 g de espinacas frescas
125 g de gambas limpias
30 g de cebolla picadita
1 diente de ajo picado
1 cucharada de aceite
1/2 cucharada de harina
60 ml de leche
60 ml de nata líquida
aceite, sal y pimienta








elaboración
Limpiamos bien las espinacas, las retiramos el tallo, las escurrimos bien y las troceamos. Calentamos en una cazuela el aceite, añadimos la cebolla y el diente de ajo y lo sofreimos a fuego lento hasta que se ablanden sin dejar que tomen demasiado color. Incorporamos las espinacas, dejamos que reduzcan y las cocinamos durante 3-4 minutos.




Cuando se hayan secado echamos las gambas troceadas, y en cuanto cambien de color añadimos la harina, la rehogamos a fuego lento removiendo constantemente y comenzamos a verter poco a poco la leche y la nata hasta terminarla. Salpimentamos y dejamos cocer hasta que lo tengamos bien ligado.
Rellenamos los volovanes en el momento de servirlos. Una vez rellenos los metemos en el horno precalentado a 180 ºC durante 5 minutos.








11 oct. 2013

tarta de zanahoria con glaseado de queso y limón


La primera vez que haces este bizcocho ves que no tiene nada de trabajo y que es riquísimo, pero a medida que lo repites el trabajo aumenta pues no veais el trabajo que da vigilar para que los "sagutxus" no arrasen con el antes de que se enfríe.


ingredientes
125 g de harina de fuerza
una pizca de sal
1 cucharadita de canela en polvo
125 g de azúcar moreno fino
2 huevos tamaño "L"
100 ml de aceite de girasol
125 g de zanahorias, peladas y ralladas finas
25 g de coco rallado
25 g de nueces picadas
nueces troceadas para decorar

para la cobertura
50 g de mantequilla ablandada
50 g de queso cremoso
225 g de azúcar glas tamizado
1 cucharadita de zumo de limón



elaboración
Como siempre lo primero de todo precalentamos el horno a 180 ºC y engrasamos un molde, en este caso cuadrado, de 20 cm, espolvoreamos un poco de harina, y eliminamos el exceso de esta golpeando un poco el molde. Reservamos en la nevera mientras preparamos la mezcla.




Tamizamos la harina junto con la canela, una pizca de sal y la levadura.
Con ayuda de unas varillas eléctricas batimos los huevos junto con el azúcar en un bol hasta que monten, momento en el que añadimos el aceite, consiguiendo una mezcla cremosa y espesa. Dejamos de batir y con una cuchara de madera o espátula incorporamos las zanahorias, el coco y la mezcla de harina, 
removiendo suavemente, hasta que la mezcla quede homogénea, y para terminar añadimos las nueces.
Vertemos esta masa en el molde y lo horneamos durante 25-30 minutos, hasta que esté firme al tacto. Lo dejamos reposar fuera del horno y dentro del molde unos 10 minutos, para después desmoldarlo y dejarlo enfriar sobre una rejilla.



Mientras tanto, preparamos la cobertura.
En un cuenco, batimos la mantequilla con el queso, el azúcar y el zumo hasta obtener una mezcla cremosa y esponjosa.
Una vez frío el bizcocho lo cortamos en porciones, extendemos la cobertura por encima y decoramos cada pastelito con un trozo de nuez.




Fuente: Libro "Delicias al horno"

10 oct. 2013

mermelada de moras




La mermelada de mora es toda una delicia, me encanta su color y por supuesto su sabor, una vez hecha se me olvidan los arañazos y las incómodas bolitas que se pegan a la ropa y que tanto cuesta quitar. 
Además puestos a recolectar podemos coger unas pocas más y congelarlas en entero, así podremos disponer de ellas para hacer salsas, batidos o helados. Ahora también se pueden comprar en el mercado, pero la diferencia es clara, no?

ingredientes
1 kg de puré de moras
750 g de azúcar

elaboración
A la hora de hacer esta mermelada hay que tener en cuenta que las moras tienen muchas pepitas por lo que si queremos que nos quede una mermelada suave y sin pepitas hay que pasar la mermelada por un colador o pasapurés con agujeros muy pequeños para quitarlas. La cantidad de azúcar va acorde a la cantidad de puré de fruta que obtengamos una vez retiradas las pepitas. Esta cantidad irá en función también de como estén las moras y de si la mermelada nos gusta más o menos dulce y más o menos espesa.



Lavamos bien las moras, bajo el chorro de agua, sin sumergirlas, si las hemos cogido con rabito se lo quitamos. Una vez limpias las ponemos en una cazuela ancha y grande con un poco de agua, las aplastamos un poco y las cocemos a fuego suave, removiendo regularmente para que no se peguen al fondo.
Cuando estén blanditas, las pasamos por un pasapuré que no deje pasar las pepitas y pesamos el puré de fruta que nos ha salido. Añadimos unos 750 g de azúcar por kilo de este puré. Ponemos de nuevo a cocer, sin olvidarnos de remover regularmente para que no se pegue. Una vez que empieze a hervir, bajamos la intensidad del fuego progresivamente hasta conseguir que la mezcla cueza a fuego lo más bajo posible durante una media hora, o más tiempo si queremos una mermelada más espesa. Hay que tener en cuenta que cuando se enfríe espesará mas.



Para saber el punto de la mermelada, ponemos una cucharadita en un plato y lo metemos en el frigo. Una vez esté frio, si al inclinar el plato la mermelada se arruga, está en su punto. Si gotea, deberemos prolongar la cocción volviendo a hacer la prueba pasados unos minutos.


Una vez la mermelada fría, rellenamos los tarros de vidrio hasta llegar casi al borde. Limpiamos el borde y los cerramos inmediatamente. A continuación los cocemos al baño María. Los colocamos en una cazuela grande, y para que no estén en contacto con el fondo colocamos un trapo doblado y entre ellos otro trapo, para evitar que se golpeen. Los cubrimos con agua templada, y los dejamos hervir durante 20 minutos (contados desde que comienza a hervir el agua). Los dejamos enfriar en el mismo agua y no los sacamos hasta que estén totalmente fríos. Una vez fríos, los sacamos, los etiquetamos y ya los podemos guardar. 



9 oct. 2013

mermelada de ciruela



Como años anteriores con las ciruelas de la huerta hemos preparado ciruelas en almibar y por supuesto mermelada, unos cuantos botes de cada, para tener la despensa bien surtida.


ingredientes
1 kg de ciruelas en limpio
750 g de azúcar
1 cucharada de zumo de limón



elaboración
Lavamos bien las ciruelas, las secamos y las troceamos quitando los huesos. Las ponemos en una cazuela grande, ancha y con profundidad suficiente. No la llenamos demasiado, llegar hasta la mitad de la cazuela más o menos.
Mezclamos la fruta con el azúcar y el zumo de limón y la dejamos macerar durante 6-8 horas.




Ponemos la cazuela al fuego y esperamos a que hierva, en todo momento removemos regularmente para que no se agarre. Una vez que empieze a hervir, bajamos la intensidad del fuego progresivamente hasta conseguir que la mezcla cueza a fuego lo más bajo posible durante unos 30-40 minutos, o más tiempo si queremos una mermelada más espesa. Hay que tener en cuenta que cuando se enfrie la mezcla espesará. Podemos triturarla con la batidora o pasarla por el pasapuré si nos gusta la mermelada más suave.

Para saber el punto de la mermelada, ponemos una cucharadita en un plato y lo metemos en el frigo. Una vez esté frio, si al inclinar el plato la mermelada se arruga, está en su punto. Si gotea, deberemos prolongar la cocción y volveremos a hacer la prueba pasados unos minutos.



La mermelada que hago en casa es para todo el año por lo que es necesaria su esterilización al baño María.
Una vez la mermelada fría, llenamos los tarros de cristal hasta llegar casi al borde. Limpiamos el borde y los cerramos inmediatamente. A continuación, cocemos los tarros, que colocamos en una cazuela grande en cuyo fondo hemos colocado un trapo doblado para que no estén en contacto con el fondo y entre ellos colocamos otro trapo, para evitar que se golpeen. Los cubrimos con agua templada y los dejamos hervir durante 20 minutos (contados desde que comienza a hervir el agua). Los dejamos enfriar en el mismo agua y no los sacamos hasta que estén totalmente fríos. Una vez fríos, los sacamos, los etiquetamos y ya los podemos guardar.