28 feb. 2013

croquetas de setas y langostinos


Hoy vamos con unas croquetas con cuyos ingredientes se pueden rellenar unos pimientos, unos crepes, hojaldres, canelones... en fin, que dan mucho juego.



ingredientes
50 gr de mantequilla
50 gr de harina
450 ml de leche
50 ml de caldo
40 gr de cebolla
1-2 dientes de ajo
150 gr de langostinos
200 gr de setas











elaboración 
Con las cabezas y las cáscaras de los langostinos preparamos un poco de caldo concentrado para después añadirlo a la besamel. En una sartén con un poco de aceite salteamos los langostinos pelados y picados, una vez que se pongan sonrosaditos los retiramos. 
En esa misma sartén ponemos a pochar la cebolla bien picadita, en cuanto esté tierna y empiece a tomar color la retiramos, echamos el ajo picado en la misma sartén y en cuanto comience a bailar añadimos las setas bien limpias y muy picaditas, lo cocinamos hasta que se evapore todo el agua que sueltan. Una vez sofrito, lo retiramos del fuego y reservamos.



Para la besamel, ponemos a fundir la mantequilla, sin que se caliente demasiado, le añadimos la cebolla que hemos pochado y la harina que rehogaremos durante unos minutos, para que pierda su sabor a crudo, pero sin dejar que tome color. A continuación vamos echando poco a poco la leche y el caldo calientes, sin dejar de remover, importante para que nos quede una besamel rica y sin grumos, así hasta terminar la leche y el caldo y lo cocinamos unos 15 minutos. Con cuidado de que no se nos pegue, añadimos las setas y los langostinos que tenemos en espera, lo mezclamos todo bien y dejamos cocinar todo otros 5 minutos más. 



Ponemos esta masa a enfriar en una fuente, formando una capa de, por lo menos, un par de centímetros para después formar mejor las croquetas. Lo tapamos con papel transparente para que no se forme costra y dejamos enfriar bien en la nevera, mejor durante toda la noche, y una vez fría formamos las croquetas, que pasamos por harina, huevo batido y pan rallado y las freímos en aceite bien caliente, cuando estan doraditas las sacamos y dejamos escurrir en papel de cocina. Mejor comerlas recien hechas pero yo no digo que no una vez frías.
Admiten perfectamente la congelación, por lo que podemos hacer cantidad y así poder tenerlas siempre a mano. Para ello las congelamos encima de una superficie dura, que no se toquen, una vez congeladas se ponen todas en una bolsa, intentando sacar bien el aire.






26 feb. 2013

lengua de ternera a la jardinera




Sé que la lengua no es un plato del gusto de mucha gente, pero en casa tengo la suerte de que nos gusta a todos, por lo que puedo prepararla sin problemas. Lo mejor es cocerla de víspera o mejor aún tener en el congelador unos filetes ya rebozados esperando a una rica salsa.  
Como veis en los ingredientes partimos de la lengua ya cocida pero aquí os dejo este enlace lengua de ternera en salsa de vino tinto donde podéis ver como cocerla.



ingredientes 
8 filetes de lengua de ternera cocidos
8 alcachofas
1 zanahoria
1 cebolla
1-2 dientes de ajo
200 g de guisantes cocidos
2 patatas
500 ml de caldo o agua
1 cucharadita de harina
aceite y sal
harina para rebozar
huevo batido para rebozar

elaboración 
Ponemos un poco de aceite en una cazuela y cuando esté caliente echamos la cebolla y el ajo bien picadito, ponemos un poco de sal y sofreímos. Pelamos la zanahoria, la troceamos en ruedas y la incorporamos. Cuando la cebolla esté tierna añadimos la cucharadita de harina que cocinamos un poco para que no sepa a crudo y cubrimos con el caldo o agua. Limpiamos las alcachofas, las partimos en cuartos, las añadimos a la cazuela, y mantenemos cociendo a fuego suave durante 20-25 minutos o hasta que la zanahoria y las alcachofas estén tiernas.




Pelamos las patatas, las lavamos, las secamos, las partimos en gajos y las freímos.
Rebozamos los filetes de lengua con harina y huevo y los freímos.
Para teminar el plato ya solo queda añadir los guisantes cocidos, las patatas fritas y los filetes rebozados, mantenemos al fuego otros 5 minutos más y ya tenemos lista la receta.


fuente: Karlos Arguiñano

23 feb. 2013

ensalada templada de cardo y bacalao
con vinagreta de choricero


Una ensalada en la que aprovechamos productos de temporada, pero de igual manera la podemos preparar en cualquier época del año, si tiramos de una buena conseva de cardo y de bacalao desalado, y si no tenemos cardo, con borraja queda igual de rica.



ingredientes
250 g de cardo cocido
300 g de bacalao skrei con piel
2 huevos cocidos
25 g de almendras
2-3 dientes de ajo
lechuga variada
3/4 partes de aceite de oliva
1/4 parte de vinagre de sidra
1-2 cucharaditas de pulpa de choricero
sal de Añana









elaboración

Empezamos con el cardo ya cocido, si pinchais en el enlace os llevará a ver como lo hago, lo escurrimos y partimos en juliana.
Lavamos la lechuga, la escurrimos y picamos las almendras.
Preparamos la vinagreta, para ello en un bol o en un frasco, ponemos un poco de sal y el vinagre, cuando se hayan disuelto, añadimos el aceite, la pulpa de choricero y batimos hasta que la mezcla emulsiones.




Limpiamos el Skrei, lo sazonamos (si usamos bacalao desalado no sazonar), lo colocamos en una bandeja de horno ligeramente engrasada, y por encima del bacalao rociamos un hilillo de aceite, lo metemos al horno precalentado a 200 ºC durante 8-10 minutos, lo sacamos y dejamos templar. Una vez que lo podamos manipular quitamos la piel y separamos las láminas lo más enteras posible, reservando el líquido que suelta.
En una sartén con un poco de aceite ponemos los dientes de ajo laminados y en el momento que empiecen a bailar añadimos el cardo y las almendras picadas, y lo rehogamos todo unos minutos. Añadimos el líquido que nos ha soltado el bacalao y movemos para que se ligue.




Ya sólo nos queda presentar la ensalada, un aro metálico nos puede ser útil. Ponemos en el fondo de este una capa de cardo con las amendras, encima láminas de bacalao y alrededor la lechuga con el huevo partido en gajos y un poco de almendra. Rociamos con la vinagreta de choriceros y a disfrutar.


Salinas de Añana
A la hora de poner ingredientes casi nunca hago referencia a la marca de los productos que uso, pero en este caso os pongo la procedencia de la sal, tan sólo para aconsejaros la visita al valle salado de Añana, nosotros disfrutamos mucho del día y por supuesto que compramos sal, así que si tenéis oportunidad, es una visita que merece la pena.

Fuente: Escuela de Hostelería de Artxanda



21 feb. 2013

tortilla de patata con morcilla y pimientos rojos


La tortilla de patata tal cual, no necesita ningún ingrediente extra para ocupar uno de los primeros puestos en el menú de cualquier casa, es mi hamaiketako por excelencia y si pienso en una comida fuera de casa, playa o monte, pocas veces no recurro a ella... pero de vez en cuando también me gusta darle un toque diferente y como veis, el de hoy se lo da la morcilla de Burgos y los pimientos, una combinación para chuparse los dedos. La idea de poner morcilla la vi en el 
blog mandil y perejil, el cual no os debéis perder.


ingredientes
750 g de patatas peladas
7 huevos tamaño “L”
150 g de cebolla
1 morcilla de arroz (225 g), mejor si es de Burgos
pimientos rojos asados
2-3 ajos
sal y azúcar
aceite de girasol

elaboración 

Empezamos confitando un bote de pimientos rojos asados caseros, en mi caso una de las conservas preparadas al comienzo del otoño pasado. Para ello ponemos en una sartén los ajos y cuando empiezen a bailar añadimos los pimientos junto con el líquido que llevan, se les pone sal y azúcar, y los tenemos a fuego suave hasta que el líquido espese.



Pelamos las patatas, las lavamos, secamos y picamos, aquí cada uno tiene su gusto, yo las lamino procurando que sean del mismo tamaño. Partimos en trozos finos la cebolla. En una sartén con aceite caliente, para las tortillas yo uso de girasol, ponemos las patatas y la cebolla, salamos y se dejan al principio a fuego fuerte, para que la patata coja color, tiene que quedar, ni frita ni cocida, luego bajamos el fuego hasta que termine de hacerse. Una vez hechas las escurrimos bien.
Le quitamos la piel a la morcilla y la partimos en rodajas no muy finas y sin romperlas las doramos en una sartén antiadherente con un pelín de aceite.




En un bol batimos los huevos ligeramente, añadimos las patatas con la cebolla y lo mezclamos todo bien.
Ponemos a calentar un poco de aceite en una sartén, la mía es de 26 cm, y cuando esté bien caliente echamos la mitad de la mezcla del bol. Ponemos la morcilla por encima y sobre esta una capa de pimientos confitados, para terminar con el resto de la patata y huevo. Cuando veamos que la tortilla está cuajada por debajo, le damos la vuelta, la volvemos a poner en la sartén y la dejamos cuajar por el otro lado, con ayuda de una espumadera vamos redondeando los bordes, por supuesto la podemos dejar más o menos cuajada según el gusto de cada uno.





Esta tortilla hay que comerla caliente o templada pues la morcilla al llevar manteca no es agradable comerla una vez fría.


19 feb. 2013

pencas de cardo rellenas de langostinos con salsa de queso


El cardo es una verdura habitual en nuestra mesa durante los meses de invierno, hasta ahora siempre lo había preparado cocido acompañado de un simple refrito de ajos, con diferentes salsas o también como ingrediente de alguna ensalada templada, pero esta vez lo he preparado relleno de una besamel espesita, y el resultado ha sido muy bueno, ha sido como comer una croqueta con una buena base de verdura, imaginaros la cantidad de variantes que podemos hacer. 



ingredientes
8 trozos de pencas de cardo
18 langostinos
4 palitos de txaka
1/2 cebolla
40 g de harina
40 g de mantequilla
300 ml de leche
100 ml de caldo
aceite
huevo batido
harina
panko o pan rallado
salsa de queso




elaboración
Cortamos cada penca de cardo en trozos de unos 10-12 cm de largo, si son muy anchas las partimos por la mitad para conseguir 8 rectángulos. Cada trozo lo limpiamos bien de hilos y telillas, a medida que los vamos limpiando los ponemos en una fuente con agua bien fría para evitar que ennegrezcan, yo no añado ni limón ni harina, para mantener su sabor natural. Ponemos en una cazuela bastante agua con sal a hervir y en el momento que hierva añadimos las pencas, tienen que quedar bien cubiertas de agua, además yo las cubro con un trozo de papel de cocina para que en ningún momento estén al aire, un truco que vi hacer en algún programa en televisión para cocer alcachofas y yo lo pongo en práctica también con el cardo y con la borraja. Dejamos cocer hasta que el cardo esté hecho, pero sin sobrecocerlo y una vez hecho, lo dejamos enfriar dentro del mismo agua.



Hacemos una besamel como si fueramos a hacer croquetas, de hecho es la misma masa de croquetas encima de una penca, pochamos la cebolla en un poco de aceite y la escurrimos bien.
Pelamos los langostimos y con las cabezas y cáscaras hacemos un caldo.
En una cazuela ponemos una fina película de aceite, salteamos los langostinos y los retiramos. En esa misma cazuela ponemos a fundir la mantequilla sin dejar que se caliente demasiado, le añadimos la cebolla pochada y la harina que rehogamos durante unos minutos, para que pierda su sabor a crudo, pero sin dejar que tome color. A continuación vamos echando poco a poco la leche y el caldo calientes, sin dejar de remover, importante para que nos quede una besamel rica y sin grumos, y lo cocinamos unos 15 minutos con cuidado de que no se nos pegue, después añadimos la txaka bien picadita y los langostinos que tenemos en espera, lo mezclamos todo bien y dejamos cocinar todo otros 5-10 minutos más. Dejamos enfriar un poco.






Escurrimos bien las pencas de cardo y sobre cada una ponemos un poco de la besamel, y dejamos enfriar del todo. A continuación las pasamos por harina, huevo batido y por el panko o por pan rallado. Las freimos, las dejamos escurrir y al servirlas las acompañamos con salsa de queso. Hacer esta salsa es bien fácil, ponemos en un cazo 200 ml nata, añadimos queso azul al gusto y dejamos reducir, si nos espesa demasiado lo aligeramos con un poco de caldo o leche.



Como veis, con esta misma masa también se pueden hacer unas estupendas croquetas de langostinos y txaka, y si no encontráis cardo, no hay problema rellenamos las socorridas pencas de acelga.


17 feb. 2013

surtido de hojaldres


Estos hojaldres rellenos, de tamaño bocado desaparecerán de la mesa en un abrir y cerrar de ojos, llevan su trabajo pero el esfuerzo bien vale la pena. Además, las variaciones (en rellenos o en formas) que podemos hacer son muchas.

Los bocaditos que veis en la bandeja los podeis ver en los siguientes enlaces:



Y si queréis más opciones con hojaldre en tamaño pequeño, en el blog podéis ver... 


hojaldres rellenos de pollo y champiñones








rellenos de txistorra








pequeños caramelos rellenos de salchicha





palmeritas rellenas de pesto











16 feb. 2013

ñoquis de coliflor con jamón


Una manera de ahorrar en la cocina es dar una segunda oportunidad a esa comida que nos sobra, y hoy le toca dar salida a un poco de coliflor, la primera opción que me viene a la cabeza siempre es hacer croquetas o cocer unas patatitas y hacer una rica crema y acompañarla con una yema escalfada, pero hoy he elegido hacer unos ñoquis, donde el sabor de la coliflor queda muy suavizado. La manera de hacerlos está sacada de los ñoquis de calabaza que vi en el programa de David de Jorge "atracón a mano armada", son tan fáciles y quedan tan bien que de momento es mi receta definitiva, con solo cambiar de verdura e incluso de salsa se consiguen una gran variedad de platos.



ingredientes
250 g de puré de coliflor
65 g patata deshidratada (para puré instantáneo)
1 huevo tamaño "L", usar sólo la mitad

100 g de harina
30 g de queso parmesano rallado

agua con sal para cocerlos

salsa rubia con jamón

elaboración

Partimos con la coliflor ya cocida, sino lo primero será cocer la coliflor. Con la coliflor muy bien escurrida la machacamos con un tenedor, nos tiene que quedar un puré seco, si no es así lo ponemos en un cazo al fuego durante unos minutos.

Con 50 g de harina formamos una corona, por el exterior hacemos otra corona con la patata deshidratada (la que usamos para hacer el puré de patata instantáneo) y 
en el centro colocamos el puré de coliflor, el queso rallado y la mitad del huevo batido.
 Mezclamos todo bien hasta tener una masa homogénea, pero sin trabajarla demasiado y la dejamos reposar unos minutos.




De esta masa, cogemos pequeñas porciones y formamos pequeños churros de 1 cm de grosor, utilizando el resto de harina para enharinar la mesa y así evitar que la masa se nos pegue a ella. Si usamos demasiada harina nos quedaran unos ñoquis pesados y más duros por lo que es mejor usar la menor cantidad posible.
Cortamos los churros en pequeños trocitos de unos 2 cm de largo, y uno a uno les damos forma, con ayuda de los dientes de un tenedor apretando con el pulgar ligeramente y los colocamos de nuevo en la mesa enharinada hasta terminar con todos. Una vez que se hacen 20 ó 30, le empiezas a coger el truco, y cada vez van saliendo más bonitos.



Cocemos los ñoquis en abundante agua hirviendo con sal 1-2 minutos hasta observar que el ñoqui flota, los escurrimos y los vamos colocando dentro de la salsa elegida, una besamel clarita tal cual o a la que podemos dar un toque de queso azul, de anchoas, de tomate... o como la de hoy una velouté o salsa rubia con jamón cocido. Dejamos cocinar todo unos minutos y… antes de sacarlos a la mesa podemos añadir unas nueces, anacardos... y ahora sí todos a la mesa que se enfrían.



14 feb. 2013

galletas de nata




Hoy unas galletitas para empezar bien la mañana, alegrar el tentempié de media mañana o para merendar; están tan ricas que es imposible comer solo una, desaparecerán en un abrir y cerrar de ojos. Son muy fáciles de hacer y nos pueden ayudar los más peques, les encanta el rodillo y cortarlas usando diferentes cortapisas. Estas galletas las he sacado del blog "La cocina de Ani



ingredientes
200 ml de nata fresca para cocinar 
  textura espesa (una tarrina)
200 g de azúcar (una tarrina)
440 g de harina (3 1/2 tarrina)
5 ml de bicarbonato
2 yemas de huevo tamaño "L"
clara de huevo para pincelar







elaboración
Mezclamos la nata con el azúcar, añadimos una a una las yemas, el bicarbonato e incorporamos la harina poco a poco hasta conseguir una masa suave, reservamos un poco de harina para enharinar la mesa de trabajo. 





Con ayuda de un rodillo extendemos la masa sobre una superficie ligeramente enharinada dejando un grosor de medio centímetro y se recortan con el cortapastas elegido. Colocamos las galletas en bandejas de horno que previamente hemos forrado con papel de hornear, las pintamos con la clara de huevo batido y las horneamos en el horno precalentado a 170 ºC unos 10-15 minutos, hasta que estén ligeramente doradas. Las dejamos enfriar sobre una rejilla, y vigilarlas bien que los sagutxus son muy rápidos. 





11 feb. 2013

huevo escalfado sobre sopa de patata y puerro
con jamón crujiente


Crema o sopa dependiendo de lo espesa que la queramos, una receta bien sencilla, que nos llevará poco trabajo en la cocina, con ingredientes muy básicos y con los que nuestro presupuesto no se resentirá para nada y con un resultado buenísimo. Un plato que podemos enriquecer un poco más si añadimos un vaso de nata, pero yo esta vez no se lo he puesto.



ingredientes
1 cebolla (125 g)
2 puerros (130 g)
5 patatas medianas (500 g)
1 l de caldo de pollo
200 ml de nata (opcional)

100 ml de vino blanco (opcional)
4 huevos
perejil fresco picado
jamón curado al gusto

2 patatas más para guarnición
sal y aceite







elaboración
En una cazuela ponemos un poco de aceite y sofreimos la cebolla junto con los puerros cortados. Una vez pochados, añadimos 5 de las patatas (cascadas) con un poco de sal y dejamos rehogar. A continuación agregamos el caldo y dejamos cocer hasta que la patata esté cocida. Una vez que esté cocida añadimos la nata (si decidimos ponerla), dejamos cocer unos minutos más y trituramos todo. Ponemos a punto de sal y si queremos que nos quede la crema más fina la colamos. Reservamos caliente.



Las dos patatas restantes las cortamos en rodajas no demasiado gruesas y las doramos en una sartén ligeramente untada con aceite. Una vez doradas por ambos lados las sazonamos, las ponemos perejil picado y las añadimos un poco de caldo poco a poco hasta tenerlas cocidas, con cuidado de no romperlas.
Cortamos el jamón en lardones finitos y lo salteamos en una sartén con una película de aceite, hasta que quede crujiente.



Esta vez para hacer los huevos escalfados en lugar de hacerlos en agua hirviendo con vinagre nos vamos a ayudar de film trasparente de cocina. Para ello cortamos un trozo grande de film, lo colocamos encima de un bol, lo untamos ligeramente con aceite. Luego cascamos un huevo sobre el film, ponemos un poco de sal y perejil, y cerramos bien el film de manera que no pueda entrar agua, así hasta tener cuatro paquetitos. 
Ponemos agua a calentar y en el momento que hierva, pero no a borbotones, introducimos las bolsitas y dejamos cocinar de 4 a 5 minutos, los sacamos del agua, los enfriamos en un bol con agua fria para detener la cocción, abrimos la bolsita y ya los tenemos listos para emplatar.



Para emplatar, colocamos la sopa de puerro y patata en el fondo del plato, en el centro ponemos unas rodajas de patatas panadera y sobre estas el huevo escalfado con los lardones de jamón y una ramitas de cebollino.

Con esta crema también podemos presentar un pescado o ser una guarnición de un pastel de verdura.



8 feb. 2013

hojaldres de jamón, queso y cebollino


Otro relleno rico para poner en hojaldre, pasta brisa, volovanes, tartaletas...
Como veis, de nuevo los he hecho de tamaño bocado, que son perfectos para presentarlos como entrante. 



ingredientes
1 lámina de hojaldre fresco
125 gr de queso cremoso
60 gr de jamon cocido
cebollino picado al gusto
huevo batido para pincelar
queso parmesano rallado

elaboración
Extendemos la lámina de hojadre, mejor si es rectangular y la cortamos en pequeños cuadraditos de 5x5 cm, en total 40 por lo que nos saldrán 20 bocaditos.
Para el relleno, cortamos el jamón cocido en trocitos, y lo mezclamos con el queso y el cebollino.




Colocamos 20 de estos cuadraditos en una bandeja, y encima de cada uno extendemos un poco del relleno con cuidado de no llegar a los bordes, que pintamos con huevo batido.

Con cada cuadradito que tenemos en espera lo doblamos por la mitad y con un cuchillo hacemos unos cortes iguales y paralelos sin llegar a los bordes. A continuacion los desdoblamos y los ponemos encima del relleno. Sellamos bien los bordes y los dejamos enfriar, bien tapados, durante unos 30 minutos en la nevera.
Los sacamos del frigo, los ponemos en un par de bandejas de horno cubiertas con papel de hornear, dejando espacio suficiente entre ellos, y los pintamos con huevo batido, espolvoreamos un poco de queso parmesano rallado y los metemos en el horno precalentado a 200 ºC durante 15 minutos más o menos o hasta que el hojaldre haya subido y esté dorado.




6 feb. 2013

salsa rubia con jamón

La salsa rubia se prepara como una besamel pero sustituyendo la leche por caldo, ya sea de pollo, de carne, de pescado o por agua, dependiendo del alimento que vaya a acompañar, se la llama también salsa velouté, aunque esta abarca más variantes.
Esta salsa con o sin jamón es básica para preparar un buen montón de platos y sobre todo de verduras como coliflor, cardo, alcachofas, guisantes, menestra, borraja...

ingredientes
jamón serrano al gusto
½ cebolleta
2 dientes de ajo
1 cucharada de harina
caldo o agua
aceite y sal












elaboración
Picamos muy fino la cebolleta y los dientes de ajo y lo ponemos a pochar en una sartén con aceite, añadimos el jamón picadito hasta que todo esté bien rehogado, pero sin hacerlo demasiado. Entonces incorporamos una cucharada de harina que cocinamos unos minutos para que no sepa a crudo y vamos vertiendo caldo poco a poco sin dejar de remover hasta conseguir una besamel ligera, que dejamos a fuego suave unos minutos para que termine de cocinarse.

Se puede dar un toque de vino blanco o tomate. 



5 feb. 2013

croquetas de carne de cocido



Sobre todo por aquí en el norte, quien no ha comido los domingos de invierno un plato de sopa con fideos, alguna vez con arroz, seguida de un plato de garbanzos con berza y para terminar la carne del cocido, a mí me gusta que sea zancarrón, acompañada con tomate, con mucha cebollita pochada o en piperrada... y para terminar la comida un buen postre casero, os suena la tarta de manzana...

En alguna ocasión se hace este cocido, pero solo se come la sopa, con los garbanzos hacemos un buen potaje para otro día... y con la carne bien se hacen unas buenas croquetas como las de hoy, o se rellenan unos pimientos del piquillo, unas empanadillas...


ingredientes
50 gr de mantequilla
50 gr de harina
½ cebolla
500 ml de leche
200 gr de carne cocida
aceite y sal












elaboración 
En una sartén con un poco de aceite ponemos a pochar la cebolla bien picadita, en cuanto esté tierna y empiece a tomar color, la escurrimos y reservamos.
Picamos la carne cocida.
Para la besamel, ponemos a fundir la mantequilla, sin que se caliente demasiado, le añadimos la cebolla pochada y la harina que rehogaremos durante unos minutos, para que pierda su sabor a crudo, pero sin dejar que tome color. A continuación vamos echando poco a poco la leche caliente, sin dejar de remover, importante para que nos quede una besamel rica y sin grumos, así hasta terminar la leche y lo cocinamos unos 15 minutos con cuidado de que no se nos pegue, después añadimos la carne picada que tenemos en espera, lo mezclamos todo bien y dejamos cocinar todo otros 5 minutos más.




Ponemos esta masa a enfriar en una fuente, formando una capa de por lo menos un par de centímetros para después formar mejor las croquetas. Lo tapamos con papel transparente para que no se forme costra y dejamos enfriar bien en la nevera, mejor durante toda la noche, y una vez fría formamos las croquetas, que pasamos por harina, huevo batido y pan rallado, y las freímos en aceite bien caliente en el momento de comerlas, cuando estén doraditas las sacamos y dejamos escurrir en papel de cocina. Esta vez van acompañadas de unas patatas azules fritas, formando una tosta. Y por supuesto recordar que las croquetas se congelan de maravilla.



3 feb. 2013

morcilla de Burgos con piperrada


Con la morcilla al igual que con otras tantas cosas, podemos decir que como las de casa no hay ninguna, estas son de la carnicería de mi cuñada, son de arroz y son superiores, pero seguro que aquí cada uno tiene unas de su gusto.
No hay que complicarse mucho para degustarla, simplemente cocida está bien rica, pero frita o asada no nos dará mucho trabajo y si queremos complicarlo un poco siempre la podemos acompañar de tomate, de pimientos o como hoy de piperrada, y a partir de aquí podemos liarnos un poco más y preparar pasteles, lasañas, tortillas, hamburguesas, empanadas...



Para hacer la receta hay que freir la morcilla y hacer la piperrada, así de simple... y como son recetas que ya están en el blog no me voy a repetir, por lo que si os interesan no tenéis mas que ir al enlace correspondiente.